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Los Problema: entre el surf, la rebeldía y el garage punk


Polo Bautista | Fotos: Ivonne Domínguez |

Desde los escondrijos más agrestes, sórdidos y perniciosos de la capital poblana, ha surgido un nuevo proyecto altamente fragoroso y vehemente, el cual se distingue por intercalar los sonidos potentes del garage punk y el surf. Los culpables de semejante estruendo, son tres jóvenes pendencieros: el guitarrista y vocalista Aimar Sandoval (aka “Aimar Problema”), el baterista Iván Delgado (aka “Iván Problema”) y el bajista Antonio Rosales (aka “Hule”). Juntos se hacen llamar Los Problema y además de cimbrar los escenarios, instigar el slam y desatar a su paso verdaderos jaleos, actualmente se encuentran de plácemes con el lanzamiento independiente de su primer EP homónimo.

La banda surgió a comienzos de 2020, primeramente como un dueto, cuando el guitarrista y el baterista emprendieron sus incipientes ensayos, pero el designio venía de tiempo atrás y germinó progresivamente. Al respecto, Delgado cuenta:

“Aimar y yo nos conocimos hace seis o siete años, por algunos amigos en común y las fiestas que se hacían en el centro de Puebla. Resultó que coincidimos en la música que nos gustaba y rápidamente hicimos camaradería. De ahí surgió poco a poco la idea de formar el grupo, pero en ese entonces yo estaba en otro proyecto llamado Los Jerks. Aimar colaboró con nosotros un par de ocasiones, pero no fluyó bien y después decidimos hacer Los Problema, cuando Los Jerks se disolvieron recién iniciada la pandemia”.

Pese a que la pareja encontró naturalmente su estilo y un sonido muy particular, no le fue igualmente sencillo cuando se trató del título con el que quería darse a conocer. Uno que verdaderamente reflejara la intensidad sonora y el entorno desbordado que producían (“Antes nos hicimos llamar como una banda chilena: Los Cuchillos; pero nadie lo tomó en cuenta, hasta que al terminar una tocada dijimos: ‘¡Nosotros somos Los Problema!’. Todos se quedaron serios. Creo fue ahí cuando empezaron a valorar nuestro trabajo”, cuenta Sandoval).



No obstante, Los Problema alcanzaron verdaderamente su estampa y estridencia con la integración de Rosales:

“Me uní a finales de 2021. Al igual que Iván, yo tenía otra banda llamada Un mexicano. Antes debo aclarar que, independientemente de la música, también me dedico a las artes plásticas y durante una exposición que tuve en diciembre de aquel año (“Dialéctica del dolor”), coincidentemente cayó ese mismo día el cumpleaños de un elemento de mi grupo y le propuse que hiciéramos su fiesta en la exposición. Él quiso llevar a unos amigos que le gustaban como tocaban (Los Problema). Entonces llegó Aimar, empezamos a hablar, me invitó a tocar, me eché como tres rolas y desde ese día sigo acá”.

Propuesta que, en el transcurso de sus casi tres años de existencia, se ha destacado no solo por reforzar la creciente escena underground angelina, sino también a su perseverancia sobre los escenarios y sus habituales interpretaciones desenfrenadas e irreverentes. Acerca del estilo musical que dominan, aunque emparentado principalmente con las formas del surf, este alberga en su interior la actitud provocadora, sucia, agresiva y veloz del garage punk. Asimismo, la tercia se rige bajo las formas colectivas de creación:

“Algunas rolas ya las tenía trabajadas de tiempo atrás. Son letras que hice en mis tiempos libres e inclusive las probé con algunas bandas de Oaxaca, ya que yo soy originario de allá”, dice el guitarrista. “Pero cuando empecé a ensamblar la banda de garage punk aquí en Puebla, metí nuevamente mis líricas y observé que podían funcionar a otra velocidad y con otros acordes. Ahí formalizamos o estructuramos las letras del grupo. Yo me encargo de escribirlas junto con la base, pero realmente es complemento de los tres”. A todo lo dicho, Iván agrega: “Creamos las canciones en base a un jam de improvisación y vamos uniendo las partes como si fuera un rompecabezas. Cada quien realiza un fragmento distinto. Con el tiempo las vamos puliendo; por ejemplo, los tres cortes que conforman el EP, están más trabajados porque fueron los primeros”.

“La Fuga”, es el tema inaugural del disco y comienza con los rasgueos violentos de Sandoval, a los cuales se le incorporan luego la batería y el bajo. Las maniobras combinadas del conjunto forman una marcha veloz, tosca y robusta, fustigada rítmicamente con toques a los platillos y la tarola. Entonces el cantante comienza sus ásperas vociferaciones: “Llevo días buscando cómo escapar / De la nube gris, salir de la ciudad / Día que pasa ya no vivo / Día que pasa sobrevivo / Ya no puedo ni conmigo estar / No, no, no, no / Salir de aquí / Salir de aquí / Salir de aquí / Fuga de aquí”. De pronto, la estridencia aminora por unos instantes y solo el golpeteo sordo de las baquetas y el pedal contra la caja del bombo, dan lugar a un corto respiro, para después retomar el feroz ritmo y cerrar la canción. 

En “Playa crimen”, el rápido redoble ejecutado por Delgado, sirve como preludio a los ágiles punteos de sus compañeros, quienes presurosamente recrean los sonidos y las imágenes provenientes del surf y el delirio (“Esa canción versa sobre un viajecito que combina el rock and roll con las drogas. Nosotros no estamos exentos del cotorreo y es un poco nuestro día a día”, cuenta el cantante). Enseguida, la lírica acomete furiosa: “Lleva ya un rato sin llegar a su cantón / Le gusta el after-after, la droga y el rock and roll / Frecuenta un lugar que le dicen el Nahual / Se sienta en la puerta, comienza a alucinar / Y no era él no, no / No era él no, no, no / No venía con él / Venía solo”.


El disco finaliza con “Susy la sucia”. Corte que, tras una seguidilla de fugaces acordes de guitarra, la tercia arremete fuertemente al unísono y mantiene el estrepitoso trote, en tanto Sandoval exclama:
“Antes de que te vayas o te quieras ir / Déjame pedirte un último favor / Algo incomparable, único y mutante / No lastima ni es punzocortante / Yeee… / Nena, nena, nena no te pongas loca / Nena, nena, nena, nena, nena, no / Recógete el cabello / Recógete el cabello”. Acto seguido, los instrumentistas realizan un breve interludio, para luego reanudar el duro ciclo sonoro y lírico: “Tal vez suene loco, idiota o atrevido / Pero de tus labios es mi delirio / No dejaré que te vayas con tu ego / Hasta que no te termines mi veneno / Quiero que me hagas el amor con la boca / Quiero que me hagas el amor con la boca”. Entonces, por última vez el trio ejecuta los acordes del preludio y súbitamente remata la pieza.

Para Los Problema, esta primera placa homónima es un pequeño adelanto del sonido y el repertorio que buscan ampliar y perfeccionar: “Nuestra tirada es grabar en un estudio más formal. Eso tendrá que pasar en algún momento, aunque aún no tenemos muy claro cómo llegar a ese punto. Entre tanto, este año queremos registrar el resto de canciones que nos gustan y no alcanzaron a entrar en este disco, como es el caso de “Pálido”, “Oírte gritar”, “Come on baby”, “Psyco”, “Ciudad en llamas” y otras más. No hay fecha como tal, pero es cuestión de acondicionar un espacio y empezar a darle”, concluye Rosales.

'Ya no quiero entregar mi corazón', lo nuevo de Combo Movox


Recién salido del horno llega el nuevo single de Combo Movox: 'Ya no quiero entregar mi corazón'. Un estridente y vigoroso blues interpretado por la potente voz de Zaira Franco y el talento musical de Sr. González; y que representa un adelanto de lo que será el próximo disco de estudio de la versátil mancuerna, a estrenarse a inicios de 2023.

Desde que comenzamos a lanzar nuestros primeros sencillos, tuvimos como meta conformar un álbum de larga duración que se editaría tanto en formato digital, como en acetato de vinilo. En meses recientes nos dimos a la tarea de grabar cinco temas nuevos que sumados a los ocho previos, nos permite hacer realidad nuestro deseo.

El tema ya se puede escuchar en todas las plataformas musicales y de streaming y fue grabado por Iker Moranchel (guitarra), Santiago Ortiz (batería), Eduardo Dyer (piano), Fratta (bajo), además de los ya mencionados Sr. González (teclados, coros y cajones peruanos) y Zaira Franco en la voz.


El canto de una mujer transparente y empoderada, que no está dispuesta a que jueguen con sus sentimientos. Un blues que no cae en ortodoxias y transpira música de otras procedencias, magistralmente interpretada por músicos de probado talento.


¡El Cotorro! Rockabilly y cultura popular mexicana




¡Ya llegó el cotorro al cotorreo! El artista Luis Campillo se apropió de la iconografía de la Lotería Mexicana para realizar su particular percepción de ella y así realizar la Lotería Cubista. Una serie de pinturas donde reversiona cada una de las cartas del tradicional juego de mesa mexicano.

A su vez, el artista gráfico convocó a diversos músicos de diferentes géneros a participar en la dinámica de sortear las tarjetas de la lotería y la que azarosamente seleccionara cada proyecto tendrían que usarla para componer una canción o pieza musical inspirada en la temática de este maravilloso juego.

Fue así como Iván García y Los Yonkis aceptaron la invitación de parte de Luis Campillo y la tarjeta seleccionada por la agrupación poblana en la "tómbola cubista" resultó ser El Cotorro.

El Cotorro es una canción rockabilly sin ninguna pretensión más que la de pasarla bien. La canción lleva en el nombre la penitencia y es un corte donde la finalidad es cotorrear y bailar rock and roll.

La pieza estuvo grabada en Casa Yonki y producida por Carlos Iván Carrillo.

La alineación musical estuvo conformada por:

Iván García – Graznidos y Guitarra
Carlos Iván Carrillo – Guitarra Eléctrica, piano, coros.
Beto Montes – Batería
Ángel Munguía – Contrabajo
Aarón Tápia – Sax

El sencillo de la banda poblana será estrenado a la primera hora del 1 de junio de 2022 en todas las plataformas digitales.

Perdidas con la Ola



Cumbia norteña | Por Antonio León | Fotografía: Armando Ruiz |


Nos regalan monedas para poner canciones de Paulina Rubio, Britney Spears y Valentín Elizalde. Las caguamas están frías de verdad y valoran nuestra presencia como parroquianas distinguidas. Nos dejan amontonar tantas sillas como necesiten nuestras bolsas de gatitos y nuestros traseros norteños. La chica de la barra es nuestra homegirl y nos incluyó en el grupo de Whatsapp de habituales del lugar. El Washington es un finísimo bar en el centro de Mexicali, un sitio al que nos hemos mudado en la nueva normalidad buscando espacios con menos gente y baños que no parezcan el de la película Trainspotting.

*

Cuando hablo en plural, es porque fui adolescente en los noventa y me mamaba la onda groupie. En aquel entonces no me dejaban entrar a los bares, pero iba a tocadas infames con músicos de talento medidito que se atascaban de jarabe Benadrex con soda de limón -dicen que otra vez está de moda-. La verdad es que Ola Magenta es una sola morra: Caro Yee, nuestra amiga.

Antes de ser Ola Magenta, Caro estuvo haciendo música con varias bandas de nombres como de estética unisex. Indie pop surferito, como de ir de buenas por la existencia, como si no se estuviera acabando el agua con la que hacen nuestras cervezas. Bandas de veinteañeros que, según lo he visto, mantienen a flote el negocio de los tenis rojos de lona, las camisas hawaianas y las gorritas normiecores de alguna cosa supuestamente irónica de la que no me entero. Será que soy quince o veinte años más grande y estoy llegando a una época en que tanta indolencia juvenil me encabrona.

*

Ola Magenta es la frontgirl de una banda en el fin de cursos de película gringa. Caro Yee nos trae el pop de guitarras con todo el encanto del verano de palmeras con el que la gente sueña en este verano de calor de radiador en la jeta. Es la heredera natural de las Kim Deals, las Liz Phairs y, ya en plan más reciente, las Best Coasts y las DIIVs del mundo.

Ola Magenta llega a un espacio aún dominado por señoros y se hace unas canciones en las que el humor adolescente convive con las vicisitudes de tener que ir a trabajar al día siguiente. Trabajar después de los ensayos, de los novios, de los afters, del perreo oligofrénico y de manejar por horas para hacer cualquier cosa.



Hace un par de días vio la luz Estamos perdidas, el primer EP de Ola Magenta. Es una colección de temas que nacieron entre bromas y referencias al humor de internet. Cinco canciones en YouTube, en Spotify y en cuanta cosa haya disponible para girar.

Ser testigo de la forma en que Caro Yee trabaja nos conmueve y emociona. Hemos ido –otra vez en plural- a bares de señores funados a los que juramos no volver, solo para verla brillar a ella. Nos hemos parado en salones de fiestas como de La risa en vacaciones para escucharla entonar estos temas. Nos sabemos los títulos y la parte en la que la guitarra toma más fuerza. Estar perdidas, Caro y nosotras, sus amigas. Estar perdidas y regresar al Washington por otra caguama. Porque de estos nosotras se compone la vida, y las amigas son la más dulce de las Olas.

Los Bitchos: psicodelia y cumbia femenina



Por Diego Vázquez | 


Los Bitchos son el combo de la cumbia femenina. Let the Festivities Begin! es una oda a la cumbia psicodélica de los setenta, navega entre el surf y la chicha peruana; es una banda sonora al pasado. Una amalgama de influencias que se conjugan para ser concretadas en once temas.

Dicho en otras palabras, es un remolino de música retro. Los Bitchos nos acercan a la música tradicional de la guaracha, gracias al talento del cuarteto femenino, proveniente de cuatro latitudes (Suecia, Australia, Turquía y Uruguay).

Este combo gestado en Londres en 2017, donde Serra Petale (guitarra), Agustina Ruiz (keytar), Josefine Jonsson (bajo) y Nic Crawshaw (batería) dan vida a este ecléctico proyecto, que además cuenta con piezas instrumentales, aquí la voz sale sobrando.

Estas mujeres retomaron la influencia de Los Mirlos, estandarte de la cumbia peruana así como de música colombiana. En esta propuesta las banderas son anecdóticas y las fronteras son traspasadas por la música. Los Bitchos hacen bailar a los ingleses y al mundo.


Este LP producido por Alex Kapranos de Franz Ferdinand en los Gallery Studios (Londres) da cuenta de los mejores temas de cumbia amazónica que se pudiera quedar estancada en la cabeza. Let The Festivities Begin!, el álbum debut del cuarteto pancontinental, es un trabajo tanto para el oyente experimentado de cumbia como para el melómano que rara vez disfruta de algo instrumental, es el disco para comenzar la fiesta. El material es editado por City Slang Records, compañía discográfica alemana que se enfoca al indie rock.

De los once cortes que están presentes en el disco debut de estas chicas destacan “Pista (Fresh Start), donde el rasgueo de cuerda de guitarra para hacer sonar al ritmo de cumbia y surf predomina; y “Tropico”, en donde la cumbia es la protagonista.

“Change of Heart” evoca a los mismísimos dioses ancestrales de la cumbia amazónica del Perú. Invocación pura. Estas son tres de las canciones que más sobresalen en dicha producción. Un álbum en el que Los Bitchos saben mezclar sonidos de otras latitudes para plasmarlos en canciones. Let The Festivities Begin! guarda once canciones o mejor dicho colecciones de música latinoamericana

Tranquility Base Hotel & Casino: psicodelia en la alfombra

Las reseñas innecesarias | Por Juan Jesús Jiménez |


Probablemente al mencionar a Arctic Monkeys se nos venga a la mente el año 2013 cuando popularizaron su música con su álbum AM, pero mucho antes, la banda ya contaba con canciones icónicas y con experimentaciones interesantes que dieron forma a lo que encontraríamos en su disco del 2018; Tranquility base hotel & casino, funciona con una ruptura entre lo que la banda británica ofreció en AM, sin perder la calidad con la que llegaron a la fama mundial.

En medio de sonidos psicodélicos y glam, rondando ritmos pop y rock, cada una de las once canciones que conforman el álbum, destacan por sí solas en una línea muy dispersa pero bien definida. Grabado en muchos estudios entre Los Ángeles, París y Londres, el disco fue lanzado bajo el sello de la discográfica independiente Domino Records. Inmiscuido entre la expectativa, la recepción al público general fue muy dividida y no es difícil adivinar el porqué.

Todas las canciones destacan por sí solas, porque todas son muy distintas entre sí; se pueden reconocer los instrumentos -o efectos en ellos- recurrentes, pero su uso tan cambiante hace de cada canción una experiencia que, de no estar abierto al cambio tan brusco entre AM y este disco, puede resultar confuso y hasta tedioso. Esto sobre todo, en canciones como Batphone donde es notable el papel de instrumentos poco frecuentes en el rock alternativo como lo sería el piano o una línea dominante de bajos.

Sin embargo, de principio a fin, el disco es un viaje entre la música de los 60’s y la modernidad que da ese efecto de una nostalgia futura, o la de una voz sincrónica; la voz de Alex Turner como casi total protagonista de las canciones, las melodías complejas y hasta indecisas de las guitarras, bajos que siguen su propio ritmo, hacen alusión a ritmos como el blues o el jazz, pero es el uso de sintetizadores, de guitarras barítono, lap steel, hace que las variaciones de acordes sean suavizadas y hasta resueltas en las líneas de las estrofas y coro.

El disco retoma mucho de la esencia de su propia portada, recuperando mucho de lo que podríamos sentir en una parada breve en un hotel alejado -cuyo nombre es una referencia al lanzamiento del Apollo 11 en 1969. Pensamientos sueltos, amores ocultos, desengaños y un músico que habla consigo en el piano del bar como lo encontramos en One point of perspective.
 

Imperfecto extraño: retratos de la muerte


Las reseñas innecesarias | Por Juan Jesús Jiménez |

Noviembre es un mes particular para los mexicanos. Vemos tumbas, hablamos de muertos y los llamamos durante las noches del primer y segundo día del mes. La música que se produce aquí tampoco queda exenta de llenarse de temáticas tan rigurosas como lo es la muerte. Enjambre, una banda zacatecana de rock alternativo, presenta en su disco Imperfecto extraño, el ejemplo más contundente de cómo es que la mexicanidad afronta este tipo de temas entre letras melancólicas y memorias cinematográficas que se apilan en la música que escuchamos.

Lanzado en 2017 por Universal Music México, es el sexto álbum de la banda con una duración de 40 minutos en doce canciones, todas con líneas melódicas muy similares entre sí, brincando entre lo rock y lo electrónico de una canción a otra, pero todo seguido de la temática circundante; la memoria y la muerte.


El futuro, Tercer tipo, Detéstame, En tu día, Luces de periferia y Vida en el espejo, son las que denotan ese sentimiento con más claridad, en voz del vocalista Luis Humberto Navejas. Canciones como Nudo, Y la esperanza, Amanéceme y Desenlace, son el soporte rítmico e instrumental, donde la letra de la canción se pule con los efectos de sintetizadores y guitarras eléctricas.

El disco puede parecer lento, e incluso no es considerado el mejor de la banda, pero su riqueza recae en la forma en que podemos disfrutar del disco desde dos vistas, la lírica y la musical. Además de reconocer aspectos que bien podrían encajar en álbumes anteriores como lo sería Daltónico o El segundo es felino, lo que hace del disco una continuación lejana de los primeros trabajos de la banda, asignando este tono narrativo presente en soundtracks de películas.

Una gran elección si uno decide entrar en el género del rock alternativo, y mucho más para esta época del año, donde si la estación no nos desata lo nostálgico, lo hará la música que escuchamos al recobrar los recuerdos que el paso del tiempo deja sobre nosotros, dejando entre el principio y final de año, la imagen de un Imperfecto extraño que se mira una y otra vez con las canciones de este disco de fondo.

Iván García y Los Yonkis lanzan cuatro temas inéditos de terror


Iván García y Los Yonkis han preparado un especial de terror para musicalizar las ofrendas, fiestas de disfraces y festejos mortuorios de este 2021 con una Live Session grabada desde Casa Yonki y dedicada a su público más fiel.

Beto Montes (batería), Héctor Arenas (bajo), Rafa Ortiz (teclados), Iván Carrillo (guitarra) e Iván García (guitarra y voz) se reunieron en una sesión exhaustiva a grabar cuatro temas inéditos que se estrenarán el domingo 31 de octubre al mediodía desde el canal de YouTube de Casa Yonki.

Las piezas son ambientadas en sitios que aluden al mundo del terror y la cultura pop. Pasajes de la cinematografía situados en el rock and roll entre esperpentos, licántropos, monstruos universales y maldiciones; pero también historias de amor y desamor desolladas entre slime y telarañas sintéticas que nos invitan a ponernos nuestros disfraces y salir pedir dulces para chicos y grandes.

Las referencias poblanas que son sello característico de la banda no pueden faltar y nos transportan a los espacios perfectos para desarrollar estas historias románticas (en el sentido literario), góticas (en el sentido estético) y posmodernas (en el sentido trágico).

Todas las canciones de la sesión “En vivo y muerto” fueron compuestas por Iván García y producidas por Iván Carrillo. El material audiovisual fue grabado, mezclado y masterizado en Casa Yonki, realizado bajo la dirección de cámaras de César “Babe” Hernández y maquillaje de Susana Vargas Arreguin.

No te pierdas la transmisión de “En vivo y muerto” este 31 de octubre desde el canal oficial de CasaYonki.

Nativo: hardcore punk hidrocálido


Nativo es una banda de hardcore melódico con sede en Aguascalientes que trabaja desde 2017 y cuya propuesta musical se caracteriza por ser bastante enérgica a través de ritmos y compases rápidos y teniendo como base una batería agresiva y veloz, breakdowns y voces crudas.

La agrupación hidrocálida, conformada por Antonio Posada (guitarra), Pol Gómez (batería), Omar Montes (voz), Ricardo López (guitarra) y Pedro Sparks (bajo); ya se ha presentado en eventos locales de la talla de La Soberana Convención Motociclista, edición 2020; y han compartido escenario como teloneros de bandas como Billy The Kid (Costa Rica) y Escape The Fate (EUA).

Actualmente cuentan con un disco de estudio titulado "Nativo" que cuenta con 10 canciones de las que se desprenden los singles "Rise Again", "Last Chance" e "Into the Wild". Este último el lanzamiento más reciente cuyo video oficial puedes ver a continuación.

La música de Nativo ya está disponible en todas las plataformas musicales y a través de sus redes sociales oficiales:

FB: https://www.facebook.com/wearenativomx

IG: https://www.instagram.com/wearenativomx/

YouTube: https://www.youtube.com/channel/UCY-oA9JjRAqQbu4ky43qvJQ 

Dungen: vikingos pioneros del revival psicodélico en el rock del siglo XXI

Por Jorge Augusto Pérez Peña


En el 2007, un inexperto Kevin Richard Parker, recopiló algunas de sus grabaciones caseras y las envió a cuatro músicos suecos, solicitándoles que mezclaran las pistas, y produjeran lo que él quería que se convirtiera en un Extended Play. La respuesta enviada por parte de Gustav Ejstes, Reine Fiske, Fredrik Björling, y Mattias Gustavsson al chico australiano, fue tan clara como lacónica: “No, no lo mezclaremos, ¿qué le haríamos? Sólo lánzalo, es increíble así como está”. Un año después, este “increíble” material vio la luz y comenzó la exitosa trayectoria de Tame Impala, el resto de esa historia psicodélica inundada de nominaciones, es del dominio público; sin embargo, queda una cuestión, ¿quiénes eran estos cuatro suecos a los que Kevin Parker incluso mencionó en MySpace como una de sus principales influencias musicales?

Se trata de Dungen, un proyecto de rock progresivo que surgió a finales de la década de los noventa en Estocolmo, Suecia; son considerados héroes anónimos detrás del revival que experimenta la psicodelia en el rock del siglo XXI, tendencia usualmente denominada neo-psicodelia, y de la cual King Gizzard and the Lizard Wizard probablemente sea el mejor referente actual.

Este revival en el rock psicodélico, presente en la escena mundial de nuestros días, tiene uno de sus antecedentes en la experimentación musical que Dungen llevó a cabo desde el eterno invierno de su Europa Septentrional. Sus álbumes conforman un mundo de rock lisérgico invadido brutalmente por el paganismo vikingo del Valhalla, con flautas hechizantes, órganos ritualísticos, tambores galopantes que anuncian la guerra, violines danzando al ritmo del cortejo medieval y referencias a la mitología nórdica, con su inherente magia, brujería y politeísmo. Esta propuesta de rock progresivo acorazado con una arraigada influencia de música folclórica escandinava, vio la luz en 1997, con un trabajo homónimo de cerca de 37 minutos en formato “Demokassett”, que no se editó en otro formato por falta de recursos financieros de la banda, sino hasta el 2001, cuando fue lanzado en vinilo de 12 pulgadas, y posteriormente en CD.

El 23 de abril del mismo año en el que los miembros de Dungen recibieron la grabación del hasta entonces desconocido Kevin Parker, se encontraban cerca de lanzar su cuarto álbum de estudio, titulado Tio Bitar (Diez piezas). Es probable que el trabajo implicado en el posterior lanzamiento del álbum para otros países, y las modestas giras que prepararon para promocionarlo, hayan tenido que ver con la negativa de los suecos para producir lo que sería después el primer EP de Tame Impala.

El álbum que Dungen lanzó, fue motivo de una división de opiniones entre sus seguidores, puesto que fue tildado de meloso, e inconsistente en lo referente a la progresión de sus pistas. En Pitchfork, se llegó a decir incluso que habían perdido su “toque hendrixiano”, y desestimaron la energía impresa en las grabaciones del álbum; sin embargo, para una parte de los admiradores del grupo, la presencia predominante de violines y guitarras acústicas con ritmos pastoriles y folk (escuchar C visar vägen), representó una nueva apuesta estética de la banda que demostró su capacidad para reinventarse sin perder su esencia.

Dicha apuesta estética vino impregnada de una atmósfera rural, similar a la que Led Zeppelin consiguió plasmar en su tercer álbum titulado simplemente Led Zeppelin III, mismo que recibió críticas despiadadas incluso por parte de la revista Rolling Stone, por su marcada tendencia hacia el folk, y el country dejando de lado sonidos más “heavy” que caracterizaron sus dos primeros álbumes.

El caso de Dungen, es similar en muchos aspectos, porque luego de tres álbumes en los que estuvo presente una fuerte influencia del rock psicodélico de finales de los sesenta y principios de los setenta (cosa por la cual fueron alabados por la crítica en un principio), al lanzar Tio Bitar, recibieron una mala recepción de la prensa internacional y entre algunos de sus fans; sin embargo, plasmaron en esas “diez piezas”, que por momentos vuelven a estar cargadas de su acostumbrada psicodelia distorsionada y eléctrico frenetismo, un paisaje profundamente calmo, inundado de violines, harpeleik (cítara de cuerdas), y seljefløyte, (flauta de sauce noruega); instrumentos que engalanaban las danzas regionales organizadas en los pueblos nórdicos de la alta edad media y años precedentes, destinadas a celebrar el inicio de la primavera, ceremonias matrimoniales, o natalicios.


Cabe mencionar que la cultura escandinava de la que toma música Gustav Ejstes para las composiciones de este álbum, tuvo un contacto relativamente tardío con el cristianismo, ya que la cristianización de Suecia y Dinamarca ocurrió hasta aproximadamente el año 829, con la llegada del obispo y misionero, Ascario Amiens, quien fue enviado por orden del rey de los francos, Luis I. La inclusión de música típica de una época sin cristianismo guarda una intención neopagana porque (re)inscribe en el contexto de la modernidad referentes culturales de una sociedad cuyas costumbres resultan divergentes a las que provienen de la católica Europa central y meridional, en cuyas manos corre sangre septentrional derramada por el inquisidor evangelio del medioevo.

A través de arquetipos sonoros, Gustav Ejstes, líder y principal compositor de la banda, consigue plasmar el contexto de la vida rural en los pueblos medievales de lo que ahora es Suecia, pero va más allá de una trabajada estética que refleja el profundo amor que tiene por las raíces de su cultura

En su música, la estética articula un discurso, una crítica al obsesivo progreso de las ciudades industrializadas, y a la destrucción que implican para la naturaleza y comunidades que constituyen una minoría en ese país.

En su amado y odiado cuarto álbum de estudio, Dungen critica el neurótico perfeccionismo ético y estético en la sociedad moderna, y a sus arbitrarias estructuras, principalmente, a la familia. Lo anterior, es característico en otras expresiones artísticas de la península escandinava, como el trabajo audiovisual de Ingmar Bergman, en el cual, la familia y el matrimonio monógamo, son objeto de constante crítica, tal como se puede ver en su miniserie televisiva de los años sesenta, Escenas de un matrimonio.

Esa inmisericorde crítica vikinga dirigida al orden conservador de la sociedad occidental, se encuentra bien plasmada en la letra de la canción que se titula justamente Familj (Familia):“ve a casa y siente cómo los viejos roles te asfixian. Mucho ha pasado, y no cambia nada”. Mientras que en Svart är himlen (negro es el cielo) la letra es casi en su totalidad esta frase: “negro es el cielo para la familia que ha montado su tienda de campaña, pensando en todo lo que amaban más que en la vida misma”. Es posible inferir que con estas palabras equiparan la edificación de urbes productivas cimentadas en la familia monógama, a un campamento familiar que debe ser retirado porque el ambiente en pleno cambio exige que la civilización comience a adoptar nuevos estilos de vida, y con la inclusión de arquetipos sonoros medievales a la producción de Tio Bitar, es decir, sonidos cultivados en la vida del campesino nórdico medieval sin cristianismo, y con una cultura no satanizada del incesto, el conjunto escandinavo logra redondear un mensaje sumamente contracultural y anticapitalista, casi censurable, si no tuviera también esa elegante sutileza del arte.

El rock progresivo de Dungen habla en pro de la vida agro-dependiente, de la (re)espiritualización de la naturaleza y los ancestros (cosa en extremo neopagana), y de la desaparición de la familia monógama junto con el orden social que la circunda, algo un tanto utópico, pero congruente con la heredada ideología hippie del rock psicodélico que desde sus primeras grabaciones han influenciado a los oriundos de Estocolmo. Dicha visión del mundo, es también congruente con la organización social de las culturas tribales que habitaron lo que hoy llamamos Noruega, Dinamarca, Finlandia, y Suecia.

Las disertaciones instrumentales de estos pioneros psicodélicos, trasladan al escucha a un auténtico amanecer campestre, embellecido por la quietud de una fauna diversa y retozante, plena de animales en libertad, viviendo de lo que producen, en medio de una granja sin amo ni esclavo. Es completamente opcional relacionarlo con el marxismo, pero no deja de ser posible por su feroz crítica al capitalismo.

La atmósfera creada en Tio Bitar, es digna de un saltarín baile pagano en círculo, con todos tomados de las manos, ebrios de vida, como entre hobbits de La comarca, celebrando que la guerra que erigió el capitalismo en su búsqueda por el poder absoluto sobre todas las razas, ha llegado a su fin, y que las ornamentadas estructuras de hierro, junto con los monstruosos esclavos que las instalaron en donde antes había naturaleza, ya no existen, y una vez más, todos somos una gran familia. La progresión de sonidos in crescendo, es una forma de representar el ascenso triunfal de costumbres nórdicas de la antigüedad sobre aquellas que consideran obsoletas y ajenas desde su primer contacto en el siglo I.

El mensaje contracultural de la banda está incluso en su nombre, ya que la palabra “Dungen”, traducida al español, significa literalmente, “El abono”. ¿Cuál es el motivo de este peculiar nombre?

En el año 9 d.C., hubo un contacto con occidente más antiguo que el producido por el arribo de Ascario a Escandinavia, pero en ese punto no hubo una llegada del cristianismo, ocurrió cuando tres legiones de romanos dirigidos por Publio Quintillo Varo, intentaron conquistar territorio nórdico, y a pesar de que los cerca de 18 mil romanos perdieron la batalla en la llamada Derrota de Teutoburgo, existió un intercambio cultural importante, en el cual, tribus nórdicas aprendieron algunas técnicas de cultivo de los invasores que terminaron siendo integrados a su comunidad. Cuando el clima invernal empeoró al punto de no poder sacar a sus animales porque morirían por las bajas temperaturas, los habitantes de la antigua escandinavia comenzaron a recolectar el excremento de su ganado y lo utilizaron para fertilizar la tierra, el abono. Un truco de los romanos que les ayudó a generar comunidades agro-dependientes por la aceleración que hubo en el desarrollo de su agricultura. Insertar en su proyecto musical el mensaje de poner en práctica el cultivo de alimentos para autoconsumo, es parte de la crítica que elaboran los miembros de Dungen al estilo de vida consumista de la vida moderna.

Comenzando desde lo más recóndito del underground, Dungen conquistó la cima del gusto de una audiencia exigente y difícil de sorprender, su música desembocó en una invasión vikinga de rock psicodélico que abarcó toda Europa, y que formó olas inmensas de nuevos talentos, que inspirados en el trabajo de este conjunto, buscaron emular diferentes aristas de sus sonidos, pero sobre todo, buscaron (re)insertar en el contexto de la actualidad tanto la ideología hippie, como sus prácticas y costumbres no basadas en el capitalismo. El rock psicodélico es una protesta en contra de los convencionalismos de la sociedad represora, cuyo revival es testimonio de la inmensa cantidad de personas alrededor del mundo que actualmente se identifican con el mensaje del movimiento liberal de los sesentas, y quizás también con el contexto represor de aquel entonces. La rebelde voz del rock and roll siempre tendrá algo que decir sin importar dónde se escuche, ni de dónde provenga.

Los Gypsies: rock sesentero entre Puebla y Chiapas

Por Polo Bautista

Existen numerosos grupos que lamentablemente no lograron registrar su música, las causas pudieron haber sido muchas e indefinidas. Pero su importancia y legado resultan suficiente como para darles una merecida mención en los anales del rock and roll mexicano.

Los Gypsies o Los Gitanos fue un conjunto poblano surgido presumiblemente en 1963. Por sus filas pasaron músicos importantes que hicieron ruido dentro y fuera del estado; así como predecesor directo de la afamada banda Los Frailes. Su primera alineación estuvo compuesta por Arturo Álvarez (guitarra), Enrique González “El Gallo” (guitarra), Ismael Espinoza “Donis” (trompeta), José Madrid “El Cherokee” (saxofón), Raúl Fernández “La Boa” (bajo) y Alberto Reyes “El Tles cuatlos” (batería). La mayoría pertenecientes al Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec (CENHCH).

Los Gitanos se formaron principalmente de dos conjuntos juveniles que no prosperaron, por una parte Los Golden Stars fundado por los hermanos Espinoza, del cual se desprendió Álvarez; y Los Fantasmas del Rock donde participó González, quien espoleó a sus compañeros del CENHCH para formar Los Gypsies.

Al comienzo existieron muchas carencias de todo tipo, principalmente lo referente a instrumentos, por ejemplo, González empleaba una guitarra acústica para rocanrolear, por otra parte, Álvarez fabricó su primera guitarra eléctrica y usó la consola doméstica a manera de amplificador, lo mismo Reyes que practicaba sus ritmos con cucharas. Sin embargo, fue el padre de González quien los apoyó para adquirir sus primeros instrumentos. Reyes recuerda: “A él (Enrique González) le sacó su guitarra, a “La Boa” (Raúl Fernández) le sacó su bajo, a Ismael Espinoza una trompeta… Y así comenzamos a tocar canciones, ya que me ofreció una batería”.

Sus primeros temas fueron covers de conjuntos nacionales encumbrados como Los Rebeldes del Rock, Los Locos del Ritmo o Los Teen Tops. Comenzaron su trayectoria musical de la forma habitual para cualquier grupo incipiente, localizaban fiestas, eventos y reuniones en los que pudieran exhibirse sin paga alguna. Su primera presentación ocurrió durante un festival celebrado en el parque Paseo Bravo.

De izquierda a derecha: Juan Guerra, José Luis Ricart, Arturo Álvarez, José Madrid y Alberto Rey.

Gradualmente se hicieron de renombre, hasta que alternaron con bandas angelopolitanas consolidadas como los Demonios del Rock y Los Blue Jeans, con quienes se organizaban para realizar tocadas y eventos. También se presentaron en restaurantes como Tropicana, lo mismo que clubes exclusivos, por ejemplo, La Lave al interior del Hotel Gilfer, de igual manera, el balneario Agua Azul y en todas las fiestas escolares.

Así transcurrió algún tiempo y aproximadamente en 1964 Reyes había dejado la batería para desempeñarse como vocalista. Su lugar lo ocupó Miguel Ángel Rosado “El Yuca”, un músico más avezado y con aptitudes de liderazgo. Según Reyes, fue gracias a Rosado que tuvieron la oportunidad de audicionar y convenir un trato para grabar, pero al mismo tiempo esto causó su separación: “Nos consiguió un contrato en México, en la RCA Víctor y yo iba como cantante, no iba como baterista del grupo, y yo pensé ‘Nos van a tronar’. Pero no… para no hacerla larga nos dicen: ‘Sale, firmen el contrato’. Y firmamos Los Gypsies. Pero entonces surgió ahí la semilla de los compañeros, que sí que no y fue cuando nos dividimos… que cada quien haga su grupo. Entonces Arturo Álvarez quien era el guitarrista se salió, y yo y ‘El Cherokee’, casi medio grupo se salió y medio grupo se quedó, que es cuando surgen ahí Los Frailes”.

De esta forma Los Gypsies se dividieron, por una parte Rosado y sus partidarios se reorganizaron para formar un conjunto nuevo llamado Los Frailes, integrado por Espinoza, Fernández y González; también integraron al ex Demonio Rodolfo Apango y José Arabi (vocalista). Ellos retomaron el contrato con RCA Victor, que culminó hasta donde se conoce en la grabación de dos sencillos, un EP y su inclusión para algún LP acoplado de rock and roll. Por su parte, los gitanos continuaron siendo Reyes, Madrid y Álvarez; así como el ex Demonio Juan Guerra (vocalista y bajo) y José Luis Ricart “Ricachá” (teclado), a manera de reemplazo para sus anteriores compañeros. 

Sin embargo, Los Gypsies no menguaron. A mediados de aquella década la Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma los contrató para una gira programada de nueve días en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, donde fueron bien recibidos al igual que promovidos por la familia Chapital, quienes tenían contactos con periódicos y radiodifusoras locales: “El señor Chapital era compadre del papá de ‘Ricachá’, eran poblanos pero se fueron a vivir a Tuxtla Gutiérrez Chiapas y ahí hicieron un negocio que por cierto se hicieron ricos… El señor Chapital lo hacía porque su hija era novia de ‘Ricachá’, inclusive nos dieron una casa, nos compraron camas, nos daban de comer, nos conseguían tocadas…”, comenta Reyes. Un contrato de nueve días que terminaron siendo dos años.

Su estancia en el estado del sureste fue un éxito. Recorrieron prácticamente todos los municipios chiapanecos y tocaron en ferias, cafés, al igual que los mejores restaurantes como el Flamingos. Sin embargo, debido a la lejanía familiar y muy probablemente al hastío, Los Gypsies decidieron volver a Puebla y disolver el grupo.

Algunos se incorporaron a la etapa final con Los Frailes, como fue para Reyes, Álvarez y Madrid; Guerra se integró o formó otros conjuntos destacados, por ejemplo, 2 + 2, posteriormente 2 + 2 de Colombia, Juan Guerra y su Rock Music. Y Ricart emprendió interesantes aventuras en la escena roquera tanto capitalina como poblana de los setenta con diversas agrupaciones: Bandido, Freeway, Tryciclo y El Trio que suma 7.

Para 1970 la primera generación de rocanroleros angelopolitanos se había extinto casi por completo (a saber, los Demonios del Rock, Los Blue Jeans y Los Teddy Gangs), dando paso a una nueva camada de músicos y grupos influenciados principalmente por la “Ola inglesa” y posteriormente el jipismo con su inherente psicodelia. Los Gypsies no sólo surcaron parte de aquel tránsito generacional rocanrolero, también fueron instrucción musical para posteriores exponentes importantes, y en suma, llevaron su trabajo fuera de la entidad poblana con mucho prestigio. Infortunadamente no existen grabaciones de su música, por lo que resulta necesario recurrir al memorial colectivo, que si bien es falible, aporta suficiente información para reconstruir a grandes rasgos parte de la historia del rock and roll angelopolitano. Una memoria que debería preservarse lo mejor posible.

Girls go ska: barahúnda de brujas y saxofones


Girls go ska es una agrupación mexicana que combina los ritmos del ska, el reggae y el rocksteady para contar historias con composiciones originales y tomando como inspiración sonidos y bases del jazz, soul y hip-hop.

El proyecto musical conformado por Mariela Sánchez (batería), Jocelin Nieto (percusiones), Daniela Mecalco (bajo), Elizabeth Piña (saxofón tenor), Arlet Morán (saxofón alto), Soledad Arredondo (voz y sax) y Yamir Moreno (guitarra); cuenta ya con cuatro años de trayectoria y ha compartido escenario con bandas como Los Auténticos Decadentes, The Skatalites, Maskatesta, Los de Abajo, La Tremenda Korte, Liran Roll, Rude Boys, Salón Victoria, Silverio, Estrambóticos y Enjambre, con quienes han colaborado directamente con la canción Hematófago

Somos seis brujas y un poeta caminando con el ritmo, descifrando el algoritmo para decirnos la neta. Con la conciencia repleta de lo que es y será. Mucha magia existirá removiendo sentimientos, conjurando el movimiento, mientras suena Girls Go Ska. 

Girls go ska ha pisado diferentes escenarios y eventos de la talla del Festival Skatex (en sus ediciones 2018 y 2019), la visita de la banda argentina Skatoness a Querétaro (2019), la Glorieta de Insurgentes (2019), el Palacio de los Deportes (2019), el Caminante Fest (2019) y la Fiesta Internacional de Libro de Puebla (2020).

Actualmente están promocionando el sencillo "Quédate", segundo adelanto de lo que será su primer álbum de estudio que se publicará a principios de 2021, y estará conformado por ocho temas originales de la banda. Pueden seguir y conocer más del trabajo de Girls go ska en Spotify, en diversas plataformas musicales y en sus redes sociales oficiales.

Ciudad soledad: ucronía musical y un coctel de steampunk sonoro

Por Sergio Martínez


Iván García y Los Yonkis lanzan su quinto disco de estudio llamado Ciudad Soledad. Trabajo que contiene 13 tracks conformados por letras de Iván García y música de Los Yonkis. Esta nueva placa musical producida por Iván Carrillo y grabada en Casa Yonki, condensa referencias estilísticas a Bob Dylan, Johnny Cash, Tom Petty, Neil Young, Bruce Springsteen, y Quique González, rolas repletas de referencias contemporáneas y musicales que nos invitan a desentrañar el ruido de fondo para encontrar una propuesta musical desde provincia.

1.- Ciudad Soledad: carta de presentación del disco. Puede ser Puebla, Analco, Cholula, un bar, o la sala de tu casa, se trata de estar acompañado y compartir con un Jack en la mano, graznar o bailar dancing in the dark.

2.- Tiempo: enumeración de lo observado, de lo gozado y sufrido a través del tiempo, a veces este se detiene eternizar lo vivido.

3.- La loca: los separa el día, son diferentes, a veces contrarios, pero complementarios.

4.- Sarcófago: pareciera que todo sucede en Londres, Puebla o Ciudad Soledad, nunca lo sabremos; la ciudad desaparece cuando la iluminan los primeros rayos del sol, mientras los protagonistas ya descansan en su sarcófago.

5.- Cenicero: cambiar de carril, no de destino; entregarse a lo querido sin miedo a perder la esencia.

6.- Whisky y anfetas: un coctel de pertenencias, de lugares y relaciones, las pastillas y el alcohol es lo de menos.

7.- Desayuno en el bar: recuerdos en cascada, cada cosa, cada elemento es un recuerdo preciso, el olvido no llega de ninguna manera.

8.- Gárgolas: una tristeza como el mar. El testigo que observa, se queda con la arena, duda que exista el mar.

9.- En casa: monotonía casera, monomanía personal.

10.- Carta: mensajes a los que ya no están, misiva que va a ningún lugar esperando que llegue a las manos adecuadas, esperando tener una respuesta.

11.- Vendrá la muerte: ¿importa la forma de morir? Todos nos vamos a enfrentar a ese momento, si es con alguien parece ser mejor que de manera individual.

12.- Gato: ser un caprichoso felino, merodear, ir de un lugar a otro, regresar a casa a tomar un mezcal.

13.- Estepicursor: ir a favor del viento a cualquier parte, deslizarse a ras del suelo. Probar el mineral, olfatear al animal… al humano animal.


Con este disco esta banda poblana nos regala en sus canciones una ucronía musical y un coctel de steampunk sonoro que pretende hacernos llevadero un año de mierda. Quizá estas rolas nos ayuden a transitar por una pandemia que nos ha arrebatado a familiares y amigos y parece no tener fin. El disco ya puede ser adquirido en las redes sociales de la banda.

“En casa” Iván García y Los Yonkis lanzan “Ciudad Soledad”

De la mano de un segundo sencillo, Iván García y Los Yonkis lanzan al mercado su nueva producción discográfica: Ciudad Soledad. Tras la publicación de “Cenicero” a inicios de noviembre, la agrupación estrena el single “En casa”, tema referente al confinamiento y la situación de emergencia que hemos vivido durante este año. 

“De haberse publicado esta canción en otra época tendría un significado completamente diferente. El enclaustramiento al que fuimos confinados derivó en muchas cosas tanto positivas como otras de origen más oscuro, como la ansiedad o la depresión”.

Este 1 de diciembre se estrena “En casa” en las principales plataformas musicales, dedicada a todos aquellos que permanecieron en cuarentena lejos de los seres amados. Cabe resaltar que a partir de esta fecha también se podrá adquirir la versión digital del disco “Ciudad Soledad” a través de las redes sociales de la banda. El material en formato físico estará disponible a partir del 7 de diciembre con envío a toda la República Mexicana. 

“Habemos personas que no percibimos la realidad en medio de cuatro muros. Necesitamos salir a la calle y recorrer las callejas más antiguas de la ciudad… Esta canción se gestó en casa y esperamos suene en la suya”.

“Ciudad Soledad” es el resultado del trabajo de los difíciles meses de contingencia y representa el quinto álbum de estudio de Iván García y Los Yonkis. Fue grabado, mezclado y masterizado en Casa Yonki y producido por Carlos Iván Carrillo. El arte del disco corrió a cargo de Israel Díaz “Chk Dsg”. 

Momentáneamente no hay una fecha definida para la publicación del disco completo en las plataformas digitales.

Iván García y Los Yonkis lanzan la canción «Cenicero»


La agrupación poblana de rock “Iván García y Los Yonkis” ha dado a conocer el lanzamiento de “Cenicero”, sencillo que representa el primer adelanto de su nuevo material discográfico titulado “Ciudad Soledad”. La canción estará disponible a través de todas las plataformas digitales y redes sociales de la banda a partir de este 6 de noviembre.

“Cenicero” también se encontrará en YouTube con un videoclip rodado en el Teatro Cholula Ciudad Sagrada de San Pedro Cholula. El sencillo en su formato audiovisual estuvo dirigido por Manuel Duarte de Overclocked Productions.

Por su parte, “Ciudad Soledad” se encumbra como el quinto álbum de estudio de la banda conformada actualmente por Iván García, Carlos Iván Carrillo, Jhu Camero y Alberto Ambriz; y es el trabajo de los difíciles meses de contingencia que todos hemos lidiado durante el año, pero que para la comunidad musical y artística de nuestro país ha representado un duro golpe no sólo en el ámbito social y productivo sino también en su modus vivendi.

Por lo anterior y con la finalidad de hacer frente a la difícil situación, el nuevo disco de “Iván García y Los Yonkis” se lanzará oficialmente el 1 de diciembre de 2020, únicamente en su formato físico, mismo que se podrá adquirir a través de las redes oficiales de la banda con envío a cualquier parte del territorio nacional.

“El álbum musicalmente será un homenaje a nuestros héroes del rock como Bob Dylan, Neil Young, Quique González y Tom Petty, entre otros. Letrística y conceptualmente va con dedicatoria a todos aquellos que se llevó la pandemia, a los que se quedan y a nuestra ciudad que se desoló durante semanas enteras”

Conformado por 13 composiciones de Iván García, “Ciudad Soledad” fue grabado, mezclado y masterizado en Casa Yonki y producido por el propio Carlos Iván Carrillo. El arte del disco corrió a cargo de Israel Díaz “Chk Dsg”; Santa María Récords colaboró en la producción ejecutiva de la nueva placa musical. 

De momento no hay una fecha definida para la publicación del material en las plataformas digitales.

Las «Luces» de NÖRTE

Por Erick Araujo


Originarios de Culiacán, Sinaloa; NÖRTE es una banda de Rock Alternativo y Post-Rock conformada por: Ángel Behar (vocalista), Mariano Peimbert (guitarrista) y Jorge Hernández (baterista) que presentan su nuevo single titulado Luces, incluido en su nuevo EP llamado Todo Sentimiento es ya Memoria.

Aunque en los últimos tiempos las bandas emergentes de rock o sus derivados, no logran alcanzar la popularidad acostumbrada por el género en antaño, para NÖRTE no ha sido un impedimento, gracias a su propuesta musical diversificada que ha logrado cautivar a parte del público, aun en sus primeros pasos como músicos profesionales.

NÖRTE no se cataloga como una banda tradicional de rock pesado o rock suave, ni como una propuesta que anda vagando hasta encontrar la mezcla musical que buscan infinidad de grupos, todo lo contrario, gracias al ingenio de cada uno de los integrantes han logrado explorar una amplia gama de sonidos y guiños que podemos escuchar en bandas de alto calibre como The 1975, My Chemical Romance, Bring Me The Horizon, por citar algunas.

He tenido la fortuna de presenciar algunos de sus shows y vale la pena cada centavo invertido en su proyecto ya que ofrecen una conexión completa con la música, corazón y mente que puedes encontrar en cada una de sus canciones. Sean éstas de su EP No Somos los Mismos de Ayer y/o los nuevos singles para su próximo nuevo EP Todo Sentimiento es ya Memoria. Incluso me tocó verlos como abridores de una gran banda chilena de rock alternativo como lo es Fármacos en el Foro Bud Light de la Ciudad de México, que no es poca cosa.


Si estás buscando qué escuchar en estos días y te gusta diversificar un poco tu playlist, sin duda alguna NÖRTE es un buena opción con letras y melodías oscuras a través de synths, guitarras eléctricas y una voz que brinda al escucha un cúmulo de emociones que no puede dejar pasar por alto. Entre las más destacadas de sus composiciones encontramos: 1058, Rayo, 17, No Hay Futuro y su más reciente sencillo Luces, que es el segundo adelanto de su nuevo EP, una canción que marca una evolución en sonido de la agrupación sinaloense, además de que es una de las favoritas de los integrantes y que toca temas muy sensibles de conexión emocional entre seres perdidos, retomando la oscuridad que se les caracteriza en su lírica.

Recomiendo escuchar en bucle a esta banda emergente que estará dando de qué hablar en los próximos años y tampoco vayas a perder la oportunidad de ir a uno de sus shows porque te garantizo que encontrarás acordes que encenderán tu gusto por la música.

‘Fusión Accidental’, post-grunge desde Caracas


Fusión Accidental es una banda de post-grunge procedente de la ciudad de Caracas, Venezuela; conformada en 2011 por Abrahán Bello en la guitarra y Rommer Escobar en la batería.

Aunque en sus inicios el sonido apuntaba más por el camino del rock, la evolución de la agrupación desembocó en los estridentes caminos del grunge y todas sus influencias, con letras que abordan esencialmente la decadencia de la sociedad, la terrible rutina de la vida diaria y los fracasos amorosos.

La banda actualmente cuenta un EP titulado "Paranoica" y su primer álbum de estudio que lleva el nombre "Crazy On Stage", con composiciones en inglés y en español.




Integrantes:
Abrahán Bello (Voz/Guitarra)
Doug Linares (Bajo/Coros)
Rommer Escobar (Batería)


Puedes descargar el álbum de Fusión Accidental AQUÍ.

FB: Fusión Accidental
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