Cerditos Guei: la nueva irreverencia musical de Nono Tarado

Tratar de entender la mente del Nono es casi tan complejo como describir su obra. Cada track es una atmósfera diferente que cuenta historias mágicas.

Por Chrys Sainos

Genio, incómodo, talentoso, auténtico, cabronete… son sólo algunos de los adjetivos que referentes como Rafael Catana o Israel Miranda han utilizado para referirse a un músico que desde 1999 se animó a hacer rock fuera de los estándares incluso de la misma contracultura.

Rolas como Ácido,  José Alfredo is dead, Yo me quiero peinar como Jimmy Neutrón, Vida, Liebe o Tiempo nos muestran la calidad musical que Nono Tarado imprime en cada una de sus rolas que van de lo ridículo, sarcástico y trivial; a lo sublime, analítico y filosófico.

El Cerditos Guei (cuenta la leyenda que ésta grabación es la primera de dos partes que conforman un todo) es la joya de la corona: cada uno de los cinco tracks que componen este EP es una muestra de genialidad musical. Lírica inteligente cargada de ironía y una calidad sonora increíble queda de manifiesto en canciones como "Vivo con mi mamá", que con un solo de guitarra (que no puede ser descrito más que como rifado) nos regala frases brutales y contundentes como: “Pasaron siglos, y a pesar de siglos me cobijó un desierto; y le agarré tal amor a la vida que aún sigo rodando. Equivocado o no equivocado: no debo nada (o casi nada y por eso sigo aquí frecuentando...)”.

Citando a José F. Corte, el cerebro detrás del arte o como ellos le llaman cariñosamente “la porcada" podemos dimensionar el nivel de músico que a pesar de los "peros" (ya machacados hasta el cansancio cada que se menciona la obra del Nono) sigue siendo el genio cuya mente trabaja más rápido que el común denominador. 

La imagen visual del “Cerdos” la hicimos en un proceso sintético, tres semanas de trabajo diario, con sus respectivas dosis etílicas de creatividad. El Nononono quería algo “minimalista” -decía el we-; yo pensaba que le daba hueva, pero no: el Tarado es muy delicado en cada detalle y tiene un buen gusto visual. Yo solo seguía órdenes y sugería, pero siempre quedamos conformes. Las fotos del interior tardaron el mismo tiempo que la producción musical con Cesar Munguía, los estuve visitando en la grabación, sacando fotos y escuchando sus albures de amigos. Esas fotos del interior son muy íntimas, queríamos que se viera como un póster para que tú lo pudieras pegar en tu pared y escuchar Parandroide. En realidad, éste, nuestro Nono, es un trabajador, un obrero de la música, detallista hasta en ver que los cerdos de nuestra “porcada” son un par de Cerditos Guei que siguen sonriendo después de muertos.

El Nono es ese personaje que lo mismo encuentras tocando boleros en una fonda de la Ciudad de México, junto a los guías holísticos en San Luis Potosí o filosofando sobre la existencia del ser, el arte y la muerte en Real de Catorce, escupiendo poesía frente a un micrófono mientras le da un sorbo a la caguama con ese aspecto de sabio milenario que sus fans adoran y sus detractores odian.

"Nada es para todos: el peyote no es para todos, la mota no es para todos, el alcohol… el amor no es para todos, el odio no es para todos…"

Tratar de entender la mente del Nono es casi tan complejo como describir su obra. Cada track es una atmósfera diferente que cuenta historias mágicas, llenas de escenarios con nubes ácidas en tonos pastel, “Y así con el viento te perdí…” es el coro de la primera rola: dulce, agradable a la mente “Veo cómo arde la ciudad, las hormigas… Puedo seguir jugando…” es sólo la antesala que “11:30” nos regala para ir calentando motores.

Motores repletos de punch que explotan al ritmo de “Bisteces”: irreverente rola que desarrolla de manera brutal la crítica social del concepto hombre-mujer/objeto que nos vende el statu quo y los medios al ritmo de “porque los bisteces no cantan uo-o, los bisteces no cantan…”.

Con el tercer tema las notas ya conocidas de “Parandroide” nos dan un breve respiro mientras dibuja con palabras “¿Qué más da cuánto tiempo? No me cuesta ya creerlo… , Oh-o-o, mi vida insignificante… conectado a tu recuerdo… No me cuentes, no te creo… ”, mientras nos transporta a las imágenes del video también producido / dirigido por Pepe Corte. Se incluyó el tema “Parandroide”, que originalmente iba a ser parte del disco La Oreja de Van Damme (2017) y “por alguna extraña razón ya no fue así”, en palabras del Nono Tarado.

"Cerditos Guei", el track que da nombre a este material “es un concepto nuevo: se me ocurrió ayer…” (estribillo que una vez que llega a tu cerebro será difícil sacar de ahí, una rola llena de energía, perfecta para prender a la banda post pandémica).

Con este EP el Nono ilustra con su música lo que sostenía el día que lo entrevisté por primera vez: “No nos morimos del todo... bueno en mi caso, o en el caso de Tarantino o en el caso de Kundera, o en el caso de un pintor como Da Vinci la obra sobrevive al artista, al creador: En realidad uno deja un documento. Eso no se va a terminar con la muerte, o sea, mis canciones van a seguir sonando… ¡Qué hueva ser fantasma!”; y cita a Kundera: “nuestros movimientos se han vuelto tan ligeros como insignificantes” mientras se queja “ya tenemos la tecnología, ¿por qué debemos ser desechables?”.

El poeta, el genio, el loco incomprendido, el que un día comparte escenarios junto a las vacas sagradas del rock mexicano y al otro despierta a mitad del desierto tarareando una pieza de Erik Satie… es el Nono, nuestro Nono.

El principio del fin del mundo llega colgado junto a un par de Cerditos Guei sonrientes que le acompañan mientras un riff nos recuerda que estamos vivos a pesar de la vida, la muerte, las malas compañías que nos alegran el viaje y alimentan el alma; como se puede leer en la dedicatoria final del material que junto a la ficha técnica  es la cereza de este porcino pastel.


Ficha técnica Cerditos Guei:

“11:30”. “Bisteces”, “Vivo con mi mamá” & “Parandroide”: Bajo, baterías, piano y arreglos: Boro Rodpadi. Guitarras y voces: Nono Tarado.

Los primeros tracks fueron grabados y mezclados en El Cuchitril Producciones, por Boro Rodpadi & Nono Tarado, y fueron montadas las voces finales en Cuarto Ruido Producciones.

El tema “Cerditos Guei” fue grabado en su totalidad y masterizado en Akkbar Records por César Munguía y Nono Tarado. Remasterizado en su totalidad en Cuarto Ruido Producciones por Rocko Arroyo.

Guitarra slide en “Parandroide” por Rocko Arroyo. Todos los temas Nono Tarado.

CERDITOS GUEI, se comenzó a grabar (a excepción de “Parandroide”) a principios del año pandémico 2020 y se terminó de grabar el 16 de marzo del 2021, en los estudios Akkbar Records y El Cuchitril Producciones; masterizado en Cuarto Ruido Producciones el día 16 de abril de 2021.

Quiero agradecer a César Munguía, Boro Rodpadi, Rocko Arroyo & Joe Arroyo por ser siempre los productores de todos mis discos; por toda la paciencia y el cariño depositados en cada uno de ellos en todos estos años. Las inconsistencias, recaídas y faltas de delicadeza involuntarias siempre han sido mías.

2021 Producciones Imbéciles.

© Copyright | Revista Sputnik de Arte y Cultura | México, 2022.
Sputnik Medios