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Las líneas de fuga del sistema: Reddit, TIC´S, plataformas digitales y Wall Street

Por José Daniel Arias Torres | 


Nota del autor: Línea de fuga es un concepto utilizado por Gilles Deleuze en su obra, hace referencia a aquello que no pudiendo ser contenido o simbolizado por un sistema, escapa de este como un derrame. Una línea de fuga va más allá de las lógicas hegemónicas dialécticas de representados y no representados, pues aún en esta dinámica de tensiones, los no representados están siendo representados y articulados por la hegemonía discursiva que se da sentido a si misma a través de las exclusiones definidas y delimitadas. Una línea de fuga, es entonces, una falla hecha persona que no tiene su identidad en las identidades dadas por la hegemonía, y que traza su camino de escape fuera de esta a través de una línea de fuga de lo no simbolizable por ella, pero que definitivamente existe, no dentro del esquema dialéctico, pero existe y para existir debe de partir, momentáneamente, de ella.


En los primeros días del mes de febrero de 2021 una noticia impactaba en los medios de comunicación y redes sociales, un grupo de jóvenes organizados a través de la red social Reddit estaban causando estragos en la bolsa de valores de Wall Street, símbolo emblemático del sistema capitalista, imponiendo un mensaje que, si bien carecía de contenido político, en el sentido en que este golpe no procedía de una organización política, sí era político, pues incluso la ausencia de contenido político en apariencia, es algo ya en sí mismo político.

¿Qué tanto se puede hablar de un golpe al sistema cuando este supuesto golpe procede de sí mismo? En otras palabras ¿Qué tanto se puede hablar de un golpe al sistema cuando los sujetos lo usan justamente de la manera en que marcan sus reglas de libre competencia?

Antes de entrar a responder esta pregunta, debemos de repasar lo sucedido.

Un grupo de jóvenes organizados en el foro social digital Reddit (plataforma utilizada para que los usuarios compartan contenido y se puedan discutir temas de interés) comenzaron a comprar acciones de una empresa llamada GameStop, cuyas pérdidas en la bolsa habían sido enormes, dada la cada vez menor venta de videojuegos en sus tiendas físicas y la llegada de la pandemia que no hizo sino asestarles el tiro de gracia, su posibilidad de recuperación como empresa era improbable, en este sentido, la cotización de una empresa así en la bolsa es negativa y comprar acciones de una empresa en estas condiciones sería una locura, pero no para los foreros de Reddit.

Cuando una empresa cotizada en la bolsa se encuentra en estas condiciones, esto no significa que deje de generar dinero, al contrario, es una oportunidad para los grandes inversionistas que juegan con la volatilidad y riesgo del mercado financiero y que, sin metáfora de por medio, lucran con las pérdidas de otros, aunque estos otros sean la sociedad misma -tal fue el caso de la crisis financiera de 2008 desencadenada por las hipotecas-. La dinámica a seguir por estos inversionistas, pertenecientes a grandes firmas financieras, es apostar a la caída de empresas como GameStop, es decir, lucrar con acciones de estas empresas que se pronostican como irremediables pérdidas, sostener su caída, tomar prestadas sus acciones, vender estas acciones al precio del momento y recomprarlas cuando el precio haya caído, para que cuando las acciones sean devueltas a su propietario original, se gane la diferencia. Un inversionista que se decide a apostar por la caída de una empresa, puede obtener un 100% de ganancias, pero si las acciones de la empresa en lugar de bajar de precio como es que se espera, comienzan a subir, las pérdidas pueden ser infinitas, pues los inversionistas deben de pagar el aumento del costo.

La capacidad de recuperación de una empresa como GameStop, cuyo valor cae constantemente desde hace tiempo, era improbable, en otras palabras, la profecía del mercado de valores era su hundimiento y eventual quiebre, algo que era también alentado por inversionistas que apuestan en la bolsa en su contra y que sostienen su caída, a esta forma de guiar al mercado se le conoce como profecías autocumplidas, lo que quiere decir que no existe un libre mercado ni una mano invisible en el sentido de Smith, sino que son los representantes del capital los que anuncian las tendencias del mercado y guían al mercado hacia estas tendencias a través de sus anuncios.

GameStop, en este sentido, era una mina de oro para personas que apostaban a esta clase de riesgos a la contra, su caída sostenida generaba ingresos para especuladores y hacían del fracaso de un negocio, la ganancia de firmas de capital buitre.

Jóvenes utilizaron a la plataforma Reddit como herramienta de organización para coordinarse y comenzar a invertir en acciones de GameStop, pues aprendieron la lógica detrás de la bolsa de valores y aplicaron un conocimiento que, supuestamente en el libre mercado, está a disposición de todos teórica y prácticamente, pero que desde el propio lenguaje excluye simbólicamente y segmenta, al no ser un lenguaje comprensible a menos que se conozca desde adentro. Así, esta joven generación al invertir en acciones de esta empresa, hizo que su valor de cotización subiera rápidamente durante los próximos días desde el inicio de esta redada, provocando que los inversores que habían apostado a la baja comenzaran a tener importantes pérdidas valuadas en cientos de millones de dólares y que fueron obligados a pedir financiación por parte de terceros para no entrar en una verdadera situación de riesgo. Independientemente de los detalles técnicos de las operaciones bursátiles, en esta guerra al interior de la bolsa de valores entre un tradicional establishment e individuos que se encuentran en una plataforma digital para hacer una serie de operaciones conjuntas en la bolsa, nos habla de un conflicto generacional, en primer lugar, pero también de algo profundamente político, a pesar de la ausencia de fondo político en su actuar.

En primer lugar, se debe ser claro, los usuarios de Reddit hicieron uso de un derecho de facto que otorga el libre mercado, al menos en su marco axiológico, al entrar en la competencia de mercado a través de sus medios para un beneficio personal y apegándose a sus rutas, no obstante, estos usuarios accedieron en conjunto y de forma disruptiva a un espacio reservado a los grandes inversionistas y rompieron códigos no explícitos de la forma correcta de actuar en la bolsa, en otras palabras, un mercado en apariencia cotidiana caótico, tiene lógicas subterráneas definidas que lo encaminan hacia ciertos destinos; siendo incluso la crisis parte de estos destinos, los usuarios de Reddit, en este sentido, irrumpieron en el mercado de forma organizada, rompiendo con sus lógicas y reglas subterráneas, para primar puramente al libre mercado y libertad de acción en este, es decir, acataron al pie de la letra, su regla más visible, su regla más expuesta, convirtiendo al aparente libre mercado caótico, en un libre mercado caótico real, la disrupción en este se ejecutó a través de sus propias reglas y lógicas.

Ante este asalto no han sido pocos los debates que se han generado, y es que los inversores han comenzado a solicitar mayores regulaciones en el mercado para prevenir esta clase de situaciones que crean una inestabilidad al interior del mercado financiero, so pretexto de que estos movimientos eventualmente tendrán consecuencias negativas para la economía y sociedad, sin embargo, detrás de estas expresiones se encuentra un temor por parte de los representantes del capital, pues han experimentado la intromisión de grupos históricamente excluidos del mercado financiero a este mismo, lo que les crea una posición de riesgo real ante la incertidumbre que esto genera.

Por otro lado, un mercado regulado deja de ser un libre mercado, la pregunta obligada es ¿Realmente el libre mercado es libre? En primer lugar una competencia real es inexistente en un entorno donde los sistemas económicos y financieros se encuentran acaparados por grupos que los encaminan a ser lo que son, la máxima de “cualquiera puede formar parte”, es, en sentido de Baudrillard, un significante vacío detrás del cual no hay nada y que, en términos hegemónicos, es llenado por grupos políticos y cárteles financieros, siendo estos, los únicos y tradicionales posibilitados para entrar en él y ser jugadores activos de un supuesto libre mercado para todos.

¿Hasta dónde se hace valer el libre mercado? ¿El libre mercado aplica mientras no afecte en sobremanera a los representantes del capital? Se piden más regulaciones en entornos que nacen con la premisa de ser desregularizados, con poca o nula intervención del Estado, así con la solicitud de mayores regulaciones al mercado no se protege al abstracto de Mercado,  significante vacío dispuesto de ser llenado por cualquiera para convertirse en competidor, sino que se protege a quienes han llenado ese significante desde hace décadas, lo han cerrado en apariencia para deje de derramarse y han clausurado la entrada a otros, haciendo del mercado, una cuestión de élites autoproducidas que cierran el complejo día a día con sus operaciones. La supuesta fractura que divide al Mercado del Estado y que es utilizada como garantía de la independencia del primero con relación al segundo, muestra sus raíces simbióticas cuando el mercado es amenazado y el Estado debe de intervenir en él para su rescate –como sucedió en 2008 tras la crisis financiera en Estados Unidos- aun cuando el caminar del mercado, supuestamente al ser racional, no requiere de intervención alguna para dinamizarse, mucho menos para salvarse, hablar de democracias liberales, indudablemente lleva en su sombra al sistema capitalista, por el cual se sustenta, por otro lado, hablar del hecho de que existe una independencia del Mercado con relación al Estado, teniendo a uno como la condición de la no existencia de relación con el otro, ya delata ahí mismo, su estrecha relación.

La redada del grupo de Reddit contra los inversionistas financieros, es más que una simple operación bursátil, sus condiciones de posibilidad se encuentran en las propias tecnologías de la información y redes sociales, y su razón de ser refleja algo más allá de una simple ganancia económica, algo que va más allá de una operación “extraordinaria” del mercado, y se posiciona como una situación que hace visible a esa sección invisible del sistema pero de la que estructuralmente depende, una que irrumpe en él de forma disruptiva a través de sus reglas, pero ¿Qué más se puede decir sobre este interesante momento en el mercado?

Crisis de 2008, tecnologías de la información y redes sociales

Un territorio que es obligado a abrirse, cuando una frontera es cerrada, en su signo lleva implícita la posibilidad de ser abierto, el asalto de los usuarios de Reddit a la bolsa, significó una inmigración de personas históricamente vetadas del lenguaje financiero, y por ende de las finanzas, a la bolsa, en este sentido, la apropiación de esta herramienta que es la bolsa por parte de un grupo no contemplado en los códigos subterráneos,  y que había fungido como herramienta de ciertos grupos únicamente, nos ofrece un cambio de narrativa en donde los grupos herméticos, como los son los pertenecientes al mercado, son expuestos momentáneamente a un escenario de incertidumbre real, si bien este asalto de ninguna manera debe ser interpretado como un golpe letal a la bolsa, si se debe entender como el inicio de un cambio de paradigma, en donde los roles que toman los actores financieros ya no es tan estable, y las posiciones deben de ser abiertas para nuevos competidores individuales y menos previsibles.

No podemos entender este evento como una sencilla operación extraordinaria en la bolsa, existe algo más allá que se oculta entre las inversiones y las ganancias de un grupo perteneciente a una generación particular, algo que si bien en parte es un conflicto generacional que acarrea un choque de esquemas axiológicos, no se limita a ello y trasciende la mera estructura.

Lo primero que se debe tener en claro, es que el movimiento generado a través de la red social Reddit, no es un movimiento político, en tanto carecen de proyecto político como alternativa al actual y en tanto el golpe se gesta desde el interior del sistema a través de sus propias reglas. Tampoco es un movimiento político por la razón de que este movimiento carece de un sentimiento colectivo, sino que más bien, priman las individualidades con deseos individuales; poniéndolo de una forma reduccionista, el dinero obtenido a través de las operaciones financieras no sería utilizado en su conjunto para un objetivo mayor, sino que estas operaciones eran motivadas desde deseos individuales, en este sentido, individuos sin un sentimiento colectivo hacen uso de la colectividad y de un camino ya trazado a través de normativas, como un vehículo para alcanzar objetivos personales, esto hace que el movimiento no sea político, sino sea catalogado más bien como un enjambre (como Byung Chul-Han llamaría a esta clase de movimientos), sin embargo, esto ya en sí mismo, nos dice algo muy político.

A pesar de que este movimiento no forma parte de una organización política, no significa que carezca de mérito, pues a pesar de ello movilizó a la opinión, al mercado y a la política, al grado de incluso reinaugurar en el debate, la cuestión de la regulación al mercado financiero (cuyo principal objetivo es impedir a inversionistas individuales hacer operaciones de esta clase para proteger así las lógicas subterráneas del mercado) y la supuesta independencia de este con respecto al Estado, aun cuando un modelo político de democracia liberal, es solo la justificación política de un sistema de libre mercado. En otras palabras, provocar la movilización de debates y fuerzas reales ya es un mérito en sí mismo, pues son estructuras que, en su generalidad, se han mantenido estáticas.

Otro aspecto a tener en cuenta es que esta forma de proceder tiene un antecedente traumático, en otras palabras, la lectura de este acontecimiento no estaría completa sin mirar a la crisis financiera, vuelta económica, del 2008. La crisis del 2008, también llamada crisis de las hipotecas, condenó a sectores sociales, pero también a generaciones a la inseguridad social, económica y de vivienda, 2008 podría decirse, fue el año de la gran pregunta ¿Puede esta clase de sistema desigual mantenerse tal como es? 2020 fue el año de la respuesta “No” y 2021, podría ser el año del cuestionamiento social sin pregunta expresada, al hacer evidentes las fallas del sistema desde el interior de este mismo.

2008 y la crisis inmobiliaria movilizada por los bancos y Wall Street, el rescate económico por parte del gobierno que se le dio a las grandes firmas y no a la sociedad, esta herida social tiene su reflejo hemorrágico en la actualidad, pero también su catársis donde el desarrollo de las tecnologías de la información ha llegado a tal nivel, que la exclusión simbólica al sistema financiero se ha reducido, pues hoy cualquiera puede ser partícipe de su lenguaje, sus lógicas y sus inversiones, resultando en que este sistema como significante vacío es apropiado socialmente, y el sistema cerrado hegemónicamente representado por élites financieras, a su vez trata de responder con exclusiones jurídicas (regulaciones reales más allá de la exclusión de los tecnicismos del lenguaje financiero), pues una de las conversaciones más actuales es la que se refiere a tratar de poner limitantes a las plataformas de inversión digitales utilizadas principalmente por inversores individuales no pertenecientes a Wall Street, es decir, a gente común con acceso a tecnología.

2008 y 2020 están conectados por más que una sucesión de años en este caso, y es que la generación del trauma causado en 2008, ha encontrado los mecanismos para liberarse finalmente en 2020, estos mecanismos de liberación o de catarsis, son las tecnologías de la información y las redes sociales, que se ponen a disposición del público para que las llene y se haga partícipe de estos flujos, y trace con ellas sus líneas de fuga del sistema –una operación complicada de lograr en tanto la mayoría permanece como un usuario contenido en la red social representado por la hegemonía y siendo subjetivado por esta-. El desarrollo técnico y digital, la entrada a escena política (su entrada en un escenario político no significa que estén políticamente organizados) de una generación capacitada para su uso, y los traumas generados en el pasado, hacen el coctel perfecto para que una generación socialmente desprotegida acceda a los grandes complejos de los que la sociedad permanecía lejana dada la exclusión simbólica y que hoy, comienzan a manifestar evidentes fracturas por las que se puede acceder.

Es por esto mismo que este fenómeno no se puede explicar en su totalidad como un choque generacional, tal como otros que han existido a lo largo de la historia, sino como un desgaste más del sistema, aunque no por eso necesariamente un momento final del mismo.

En definitiva, esta redada digital de una generación es un choque generacional, pero también un efecto natural del camino que ha tomado el sistema en lo referente a la inseguridad social preponderante, al sacrificar el bienestar social al mercado, causando que esta lucha generacional, más que una cuestión de valores económicos, sea una cuestión de valores sociopolíticos, a pesar de que no exista una organización política con un objetivo social más allá de asestar un golpe al mercado de valores a través de sus representantes, símbolo del capitalismo tardío, este accionar de individuos despolitizados ya es en sí una enorme forma política que en algún momento podría llegar a ser llenada por ellos.

2021 ha sido el año de maduración de un momento disruptivo que solo pudo haber sido en este año y no en otro anterior. Cuando el golpe se intenta asestar a través de reformas y no de rebeliones, revoluciones o revueltas –se esté o no de acuerdo con esta clase de liberación de tensiones sociales graduada, negociada, pacífica y sostenida- de poco funcionan las tomas prolongadas de calles o avenidas cuando se carece de organización política, pero también cuando se carece de masa social, o puesto de otra forma, cuando se carece de una cantidad numérica importante organizada, que mueva el foco de atención mediática y lo mantenga, pues mantener la atención mediática en una sociedad líquida, es difícil. En este sentido, los golpes de choque agudo y contundentes, podrían ser la opción a tomar, así cuando de golpear la bolsa de valores se trata, es más útil golpear al propio mercado de valores desde su virtualidad que desencadena reacciones en la materialidad, que tomar una calle de forma material, el riesgo a tomar con esta clase de organización sin objetivo político, es que a pesar de lo impactante del golpe, este rápidamente se diluye debido a que no existe una articulación política real.

Esta maduración está íntimamente relacionada con el desarrollo constante de las tecnologías de la información y de las plataformas digitales, sin estas, la actual redada de Reddit habría sido imposible de lograr y en un estado de maduración menor, difícilmente habrían causado el revuelo que en la actualidad hicieron.

Sistema, tecnologías de la información, plataformas sociales digitales y sus líneas de fuga

Estas plataformas digitales sociales albergan en su interior una ideología oculta en una aparente apolítica, es decir, sin tendencias a una ideología o intereses, sin embargo, en sí mismas estas plataformas a pesar de diluir el colectivo en positivizaciones individuales -solo veo en estas plataformas lo que quiero ver y lo demás lo cancelo eliminando la diferencia, esta cancelación se puede generar a través de una extirpación consciente “yo elijo ya no ver”, o como una extirpación inconsciente “a través de mi rastro digital los algoritmos me encaminan hacia lo que es más natural que me pueda gustar, dejando a un lado lo que no, dejando de serme mostrado”- que apelan a lo idéntico, pues obedecen en un primer momento a un sujeto cartesiano: “Yo pienso, yo hago, yo hablo, yo existo”, un sujeto que parte del ego para proyectarse y hacer existir lo demás a través de mi experiencia universal; a pesar de este complejo ideológico digital en apariencia cerrado, que se manifiesta como una neutralidad en la red en tanto no existe un eje central rector, y que por eso mismo se hace la más efectiva de las ideologías al cualquiera considerarse fuera de estas sujeciones por no haber un poder visible e identificable;  a pesar de todo esto, existen líneas de fuga desorganizadas políticamente, que siguen trabajando en los territorios del “yo”, pero que encuentran su escape en este tipo de acciones disruptivas, que aprovechan el contorno del sistema, para hacer su camino y escapar, momentáneamente de este mismo.

Usar a un sistema para escapar de él, sin una organización política detrás, esta es la línea de fuga, no revoluciona, pero muestra lo que no puede ser contenido y que se encuentra más allá de las tensiones dialécticas del nosotros y ellos, pues el ellos es articulado por el nosotros para darle sentido a la hegemonía, y lo que es excluido, es, en realidad, contenido, la línea de fuga representa a lo incontenido en este esquema de tensiones dialécticas.

Las redes sociales si bien en su mayoría permanecen en estadios de ser aparatos ideológicos, hiperindividualizantes, cortando a través de esta individualización la posibilidad política, y siendo redes productoras de opinión uniformada en su esencia –pues las opiniones diferentes son censuradas y opiniones populares cargadas de interés son reproducidas, alentadas y socializadas- también pueden fungir como la propia fuga del sistema para los usuarios/individuos, que no organizándose políticamente, encuentran su posibilidad política -una posibilidad política pues la fuga crea un germen de consciencia de que existe algo más allá de la ideología y del individuo -fugándose de un sistema hegemónico cerrado discursivamente, generando así el cuestionamiento, que contiene en su interior a la propia producción hegemónica de la que es parte, y a sus no representados por ella que le dan su sentido negativo de ser.

Lo acontecido en la bolsa de valores promovido desde Reddit -una plataforma que como muchas tiende a democratizar las relaciones sociales al mismo tiempo que tienen en sí la posibilidad de volcarse hacia la tiranía de la opinión absoluta (censura, cancelación, algoritmos)- no es una revancha comunista -estos sujetos no tienen un programa político organizado (la especulación individual agrupada no es una organización política) y por ende de su parte no existe un proyecto político alternativo de fondo-  pero definitivamente es más que un montón de gente joven sin nada que hacer: Esto es el sistema fugándose de sí mismo, como un devenir lógico que debía seguir la propia evolución del sistema capitalista, en este sentido, la falta de organización política, su accionar individual, el uso de las tecnologías de la información y redes digitales (producto del propio sistema capitalista) y el hacer uso para provecho individual del sistema del mercado, son, el día de hoy, el tema político por excelencia que encuentra sus dialécticas tensas evidentes en el interior de sus propias normas.

 

Bibliografía

Lara, R. (2021). GameStop, Reddit y Wall Street: el caso que transformará el mercado. 4 de marzo del 2021, de Expansión Sitio web: https://expansion.mx/mercados/2021/02/08/gamestop-reddit-y-wall-street-el-caso-que-transformara-el-mercado

Hotten, R. (2021). Gamestop: cómo inversores aficionados de Reddit se enfrentaron a Wall Street y ganaron (por el momento). 4 de marzo del 2021, de BBC Sitio web: https://www.bbc.com/mundo/noticias-55833782

Sánchez, A. (2021). Uno de los rebeldes de Reddit advierte a Wall Street: “Es una guerra de clases, estoy dispuesto a perder lo invertido”. 4 de marzo del 2021, de El País Sitio web: https://elpais.com/economia/2021-01-31/un-usuario-de-reddit-advierte-a-wall-street-es-una-guerra-de-clases-estoy-dispuesto-a-perder-lo-invertido.html

Gilles Deleuze & Félix Guattari. Kafka: Por una literatura menor. México. Ediciones Era. 1990.

Judith Butler, Ernesto Laclau & Slavoj Žižek. (2000) Contingencia, hegemonía, universalidad Diálogos contemporáneos en la izquierda. Argentina. Fondo de Cultura Económica de Argentina.

Swamp Thing: la defensa de la tierra desde el terror

Por Jorge Tadeo Vargas |

“Protejo lo verde de este planeta,
mientras exista no podrá morir”
Swamp Thing

En la década de los setenta Len Wein unió su talento al de Bernie Wrigthson para crear una historia que tenía como personaje principal a una especie de monstruo con conciencia humana, pues su origen se debía justo al asesinato de una persona a la cual el pantano la adoptó y le dio la fortaleza para continuar viviendo ya no como humano, sino como una “cosa” que en su primer época solo tenía como objetivo la venganza contra quienes lo habían convertido en lo que era. Una cosa del pantano (Swamp Thing) que fue el nombre que se le dio al cómic en donde hizo su aparición. Era pues un producto de su época cuando el horror, el terror eran fundamentales en las historias gráficas. En 1976 después de varios años en circulación, la serie tuvo un bajón en ventas y se canceló.

En la década de los ochenta, Wes Craven decide llevar la historia al cine y filma una película con muy buenos resultados en taquilla, sobre todo si tenemos en cuenta que era una película serie B, lo que hace que DC Comics tome la decisión de revivir al personaje con un nuevo equipo creativo y un nuevo nombre: The saga of Swamp Thing. Los nuevos artistas rompen con el final propuesto con el cierre de su primer época por Len Wein, lo cual a éste no le gustó y trató de desmentir la nueva historia.

El nuevo equipo no aguantó la presión y se fue desarmando hasta llegar al número veinte con el que comenzó posiblemente el mejor momento para Swampicomo cariñosamente comenzaron a llamar los fans a esa cosa, al monstruo del pantano.

A mediados de los ochenta un joven inglés que iba de a poco ganándose un nombre en la industria de las novelas gráficas y los cómics tomó el proyecto a su mando. Su nombre era Alan Moore y en ese momento estaba trabajando en la idea de unas de sus creaciones que más dividendos le ha dejado como creativo. Me refiero a Watchmen.

Este joven con ideas anarquistas vio en Swamp Thing la oportunidad de ir más allá de una simple historia de horror y fue así como tomó las riendas de la historia con absoluta libertad creativa de llevarlo por donde él quisiera. Así sin perder el folk horror tan característico de la historia, Moore fue perfilando en lo que se convertiría su arte en las próximas décadas: una plataforma para denunciar los excesos del sistema de clases y su violencia hacia la naturaleza y las poblaciones humanas más vulneradas. Swamp Thing comienza entonces a convertirse en un espacio desde donde se hace visible la contaminación y los daños que el incipiente neoliberalismo como forma hegemónica del capitalismo le hace a los ecosistemas en individual y al planeta en general.


La llegada de Moore le dio a la historia todo un argumento de denuncia social en un momento que era urgente y necesario hacerlo. Reagan tenia en jaque a Centroamérica con sus proyectos de dominación y control de una región que no ha logrado reponerse de esa década, Thatcher desde Inglaterra nos recordaba que “no había alternativa” que teníamos que confiar en el neoliberalismo, mientras que en otros países latinoamericanos comenzaban a ser el laboratorio para experimentarlo; Chile por citar el más grande ejemplo.

Swamp Thing reforzó la protesta socio-ecológica en un momento clave que no se supo aprovechar, pagando hoy las consecuencias de la falta de acción en el momento adecuado. Esto a la par de ir dotando al protagonista de cierta introspección en la búsqueda del significado de la vida a nivel individual, de reflexionar en quiénes somos y en qué nos convertiremos. Claro, sin dejar fuera todo el folk Horror tan característico de la serie y que con Moore fue tomando mayor fuerza, dado el propio misticismo, la espiritualidad del escritor. La historia permitió que fuera desarrollando sus ideas políticas y personales a la par que la dotaba de mayor complejidad. Tal vez por eso fue por lo que complicó la llegada de otros autores.

Para Moore no solo era importante la denuncia, sino también dejar claros conceptos que para él son importantes como el amor, la solidaridad, la amistad; justo así fue como los personajes secundarios fueron teniendo mayor fuerza. Abigail Crane-Holland no era solo una chica intentando encontrar a su amor perdido, de a poco se fue enamorando de Swampi. Esto por mencionar al más importante de todos los personajes secundarios del cómic, permitiendo con una narrativa no lineal, descentralizada del protagonista y abriendo espacios a otros personajes que con el paso de los tiempos tomarían su propio protagonismo. El caso de John Constantine que paso de ser un “invitado regular a la serie de Swampi” a tener su propia serie -Hellblazer-, una película, una serie de TV con una temporada, participación en otras series, además de numerosos cameos en películas animadas, es uno ejemplo de cómo fueron tomando mayor complejidad y protagonismo los personajes que acompañaban a la cosa del pantano.

Moore habló de contaminación, denunció el capitalismo neoliberal, puso sobre la mesa el daño que el modelo de producción-consumo le está haciendo al planeta. También habló de salud mental, de la necesidad de buscar de forma colectiva espacios de ayuda común, pero también fue creando otra especie de antihéroe, alguien con una moral distinta que estaba/está dispuesto a todo con el objetivo de defender a la naturaleza. Lo convirtió en un guardián implacable decidido a todo por lo que él considera correcto. Era un monstruo sí, pero el terror que ejercía tenía una razón y un objetivo.

El folk horror característico fue avanzando de poco a una mezcla de éste con un misticismo muy particular de Moore, con un poco de gore, que le daban la libertad de convertir a Swampi en un ser capaz de todo por defender a quienes ama y en lo que cree.


El capítulo donde viaja a Gotham City a rescatar a Abby de la cárcel, atacando a la ciudad con un crecimiento desmedido de la vegetación no tiene desperdicio. Incluso Batman no sabe cómo actuar ante un ¿villano? que no mata a nadie, al contrario, le pone vida a una de las ciudades más oscuras y grises del universo DC. Es pues un antihéroe porque no pretende ser un héroe, solo quiere que este sistema deje en paz a la naturaleza y a las poblaciones más vulneradas. Incluso en el caso de Abby es una mujer violentada, agredida que no sabe cómo escapar de la violencia machista, pues a pesar de estar enamorada de Swampi, tiene que lidiar con las decisiones que ha tomado, aunque estas le exploten en la cara en un mundo machista, patriarcal.

Después de varios años de la mano de Alan Moore, éste lo deja para ir a buscar nuevos retos. La popularidad que había ganado tanto con Swamp ThingWathcmen V for Vendetta se lo permitieron, así dejó a la serie en una especie de orfandad de la cual no se ha recuperado, los intentos por parte de DC Comics no lo han logrado.

Aunque la serie gráfica trajo otros dividendos como fue una secuela cinematográfica, también de serie B que tuvo poca o nada de repercusión, una primer serie de TV que tuvo tres temporadas, una serie animada y numerosos cameos en películas y series de otros personajes de este compañía de cómics. Es Swamp Thing un antihéroe recurrente en las adaptaciones a la televisión, streaming o cine.

Mención aparte merece la revisión que se le hace en esta década al personaje con una nueva serie live action producida por HBO que aunque está muy cercana a los orígenes contados por Wein y Wrigthson, tiene una gran influencia de lo que fue el paso de Moore.

Episodios con muy marcados por el noir, por el folk horror con ciertos tientes de gore. Es posible que sea una de las mejores adaptaciones que se han hecho de los cómics de DC, sin embargo no superó la prueba quedándose en una sola temporada, en tiempos de sobresaturación de series y películas de hombres en mallas. Aunque siempre se rumora que el proyecto será retomado.

En tiempos de crisis socio-ecológica, de #EmergenciaClimática es importante tener referentes como Swamp Thing -aunque solo sea ficción- pues nos recuerdan que incluso en pleno colapso es posible renacer. No importa si el mundo es un lugar lleno de horror, es un sitio oscuro para vivir, siempre tendremos la solidaridad, el amor, la amistad y la colectividad que nos ayudan a transitarlo. Esto es lo que puede rescatarnos. Incluso si somos unas cosas del pantano para el sistema.

Desde la rebelión contra Elisyum
#PunkRockJesus


El autor: Jorge Tadeo es escritor, ensayista, activista, anarquista pero sobre todo es panadero casero.

Deconstruyendo sobre lo deconstruido: una mirada al subgénero de superhéroes

Por Jorge Tadeo Vargas |

 

¿Si un súper hizo eso cuando era feliz, imagina qué haría si descubriera que le estuviste mintiendo desde el principio?”

Billy the Butcher, The Boys

Para muchos escritores y la academia misma, el comic, la novela gráfica sigue siendo considerada como un arte menor; incluso es denostado en muchas ocasiones como una forma artística, de expresión infantil o para adultos con muy bajo nivel intelectual. A mediados de la década de los 50’s Wertham ya presentaba a los lectores de comics como posibles delincuentes, pues al leer comics, decía en su libro Seduction of Inocent (1954) se fomentaba el analfabetismo y otros comportamientos desagradables en los jóvenes. Para finales de siglo McCloud en su libro Understanding Comics: The Invisible Art habla del -según él- el lenguaje simplista, la narrativa carente de técnica entre otras cosas, referente al arte del comics. Principalmente aquel relacionado con el subgénero de superhéroes.

Esta percepción ha ido cambiando un poco con el paso de los años, si bien no se le da el respeto que se merece como una expresión artística, al menos su popularidad ha ido en aumento, logrando con esto posicionarse dentro del mainstream dando como resultado que muchos escritores o artistas gráficos colaboren con algunos comics o bien pasando de este género a otros más respetados, como es la narrativa, o la pintura.

El ejemplo de Alan Moore, que no solo ha declarado que no piensa volver a escribir para un comic y/o novela gráfica, sino que además en sus declaraciones degrada el género, principalmente a las adaptaciones cinematográficas o series es muy claro. Moore tiene la firme creencia de que sus creaciones o en aquellas en las que colaboro, no son para el lector común de comics, sino para “otro tipo de personas”. Esta actitud ha hecho que su popularidad actual se deba más a sus argumentos contra el comic o a sus intentos de deconstrucción del genero hace ya algunas décadas que a sus creaciones actuales, las cuales pasan a ser de regulares a malas.


Hay que recordar que el subgénero de superhéroes dentro del comic sigue siendo el más popular, incluso me atrevería a decir que ha logrado opacar a cualquier otro subgénero. Este nació en la década de los 20’s pero alcanzo mayor popularidad una década después, específicamente en 1938, con Superman, creado por Jerry Siegel y Joe Shuster. Desde entonces su popularidad fue en aumento, así como los comics que presentaban a estos seres superiores, perfectos, impolutos, incapaces de tener un ápice de maldad en su interior.

Para la década de los 80´s el genero ya estaba agotado, al menos la realidad lo había rebasado y era momento de hacerle una revisión. Las crisis que se vivían en ese momento, no solo económicas, sino sociales, la debacle del sueño americano con la entrada del neoliberalismo necesitaba de otros arcos argumentativos. Los comics que además estaban saliendo de sus épocas de oro y bronca, también estaban en crisis económicas. Las editoriales necesitaban comenzar a contar otro tipo de historias, mucho más adultas y así se dio la primera reconstrucción del género.

Batman paso de ser solo un vigilante con un fuerte sentido de la moral y lo correcto a convertirse en un personaje oscuro, violento que utilizaba el miedo y la violencia como parte de sus argumentos contra la delincuencia. Para esto contaron con Frank Miller, un escritor/dibujante capaz de imaginarse los peores escenarios, donde los superhéroes tenían que reponerse de la imperfección de ser humanos. En esta década se dio la llegada de muchos escritores y artistas gráficos que veían en los comics, principalmente en este subgénero una oportunidad de hacer manifiestos políticos, sociales o sencillamente llevarlos a un siguiente nivel.

Esto permitió que un joven ingles que tenía cierto renombre en su país, comenzara a trabajar en el que es quizás el primer ejercicio de deconstrucción del subgénero. Este escritor llamado Alan Moore, junto a David Gibbons como artista gráfico comenzaron a trabajar en una serie de doce números de una serie de superhéroes atípicos. El nombre que recibiría el equipo fue el de Watchmen y tiraba por la ventana todas las ideas preconcebidas de como tenia que ser un humano con capacidades superiores al resto. Aquí no había seres perfectos, incapaces de no sentir maldad, del más puro y casto sacrificio por la humanidad. Con Watchmen rompen con esto, además de hacer una fuerte crítica antisistema, al modelo económico, a la guerra, a la crisis que se vivía en ese momento en todo el mundo.

Moore convierte a sus personajes en seres rencorosos, violentos, incluso abusan de su poder, son despreciables. Por supuesto como en cualquier historia, no todo es maldad o bondad, existen esos espacios grises donde los superhéroes transitan, por lo que esta el sacrificio por parte de algunos de los protagonistas que no buscan el beneficio personal, pero incluso ellos son violentos, agresivos.

Esta historia primero presentada como una serie de doce números, luego como novela gráfica con cientos de ediciones en varios idiomas desde su primera aparición a mediados de los 80’s a la fecha. Incluso con varios spin off de sus personajes, una película y una serie que cuenta que paso en el mundo después de los Watchmen originales, tiene una frase que definía a la perfección lo que quería crear Moore. “Quién vigila a los vigilantes” dice una grafiti que aparece en algunas bardas.

Así vemos que no todos es color de rosa, que Superman como un superhombre en toda la extensión de la palabra ya no tenía cabida en el mundo actual. Terminan con una idea ingenua de que los superhéroes son seres perfectos, sin vicios, que nunca cometen errores, que no son capaces de sentir odio. En Watchmen estos personajes, no sin toda una discusión filosófica de por medio toman la decisión de permitir, incluso de provocar la muerte de millones de personas por una absurda idea del bien común.

Alan Moore que ya venia trabajando con The Swamp Thing desde un tratamiento distinto al que le había dado sus creadores, logro revolucionar el genero con Watchmen, aunque no fue lo suficiente como para cambiarlo por completo. Sin embargo permitió que otros escritores y dibujantes que veían en él a un mentor, alguien a quien valía la pena seguir se dieran a la tarea de ir creando sus personajes desde esta deconstrucción de este subgénero.

Pero no solo crearon otros personajes, que en algunos momentos le dieron un giro a los que ya estaban posicionados. El caso de Frank Miller con Batman que rompió con el paradigma clásico del subgénero o un Garth Ennis que ya iban pintando por donde iría su carrera como escritor de comics o Mark Millar que no solo le dio el último gran éxito comercial a Marvel Comics con una de las mejores historias/sagas en las ultimas décadas de esta casa editorial como lo fue Civil War, sino que además Millar creo tres historias más.

La primera, aunque no es el orden de creación sino de impacto fue Kickass, un mundo sin superpoderes, pero que quienes han decidió seguir ese camino tienen que hacer todo lo que este en sus manos para ser mejores que los villanos. Sin bien el protagonista es una especie de Peter Parker queriendo ser Spiderman sin ninguna habilidad lo que lo convierte en un nerd fracasado incapaz de detener a ningún criminal, Hitgirl es todo lo contrario, una niña que fue entrenada para ser una asesina, y además no tiene empacho en drogarse si eso le dará una ventaja contra sus contrincantes. Millar une su pluma con un talentoso John Romita Jr. y convierten el subgénero de superhéroes en todo un universo de antihéroes, a los cuales no podemos admirar. Con dos intentos fallidos de película, el comic continua, solo que ahora Hitgirl también tiene el suyo propio.


Millar también revisito a Batman con su serie de Némesis, donde se pregunta ¿En la vida real, Batman sería un superhéroe o un supervillano? La respuesta es clara si observamos el abuso y la impunidad con la que se mueven los ricos y poderosos. También deconstruye a la Liga de la Justicia con su serie de Jupiter’s Legacy, mezclándolo con Watchmen. Un grupo de superhéroes que intenta sobrevivir a la familia, a los celos, a la violencia, a las crisis existenciales de sus miembros y entre generaciones poniendo el riesgo el código por el que se deben regir.

Doom Patrol es una serie que nació en la década de los sesenta, con muchas altas y bajas, pero no fue hasta los 80’s que Grant Morrison, otro escritor que ha venido deconstruyendo el género, como lo hizo con Superman convirtiéndolo en una especie de Stalin en su novela Superman: Red Son, tomo a su cargo la serie de Doom Patrol para llevarla en otro sentido. No solo es un grupo de marginados, desadaptados sociales, sino además hace una denuncia social contra la discriminación por sexo, color de piel -o la falta de ella- convirtiéndola en un espacio donde los frikis podían/podíamos sentirnos identificados. Morrison hizo con Doom Patrol posiblemente uno de los ejercicios de deconstrucción más honestos a la fecha.

Como hemos visto con Miller y Morrison, esto sirvió para que muchos de los superhéroes clásicos pasaron por momentos de reconstrucción. Tanto Marvel, como DC Comics, las dos empresas editoriales más importantes de Comics, pasaron a revisar a sus personajes más populares, dándoles más humanidad, esto hizo que en ocasiones cayeran en el ridículo, pues el esfuerzo hizo que estos pasaran de blanco a negro, es decir de superhéroes a supervillanos, olvidándose que lo que había sido tan exitoso estaba justo en otorgarle los tonos grises. Incluso cuando intentaron darles mayor corrección política, lo único que lograron fuer convertir buenos personajes, en parodias de si mismos. Aunque tanto DC Comics con su Justice League Dark o Marvel y las Secrets Wars ofrecieron buenos arcos argumentativos.


En el siglo XXI con escritores como Millar criticando la prepotencia y la impunidad del actuar de los superhéroes en la ya mencionada saga Civil War de Marvel Comics, Garth Ennis ya consolidado como un irreverente, hereje y provocador escritor que había revivido a John Constantine recibe carta ancha para hacer su propia deconstrucción del subgénero lo que trajo consigo a The Boys, una irreverente historia donde los superhéroes son manejados por una empresa privada que hace negocios con ellos, al más puro estilo de las empresas militares que le trabajan al gobierno estadunidense.

Los superhéroes se esconden bajo la protección de sus jefes para ser racistas, misóginos, violadores, asesinos, sin ningún tipo de remordimiento. Todo esto vigilado por un grupo de mercenarios contratados por el gobierno para parafrasear a Alan Moore, vigilar a los vigilantes los cuales tampoco tienen empacho en cruzar cualquier línea para vigilar y/o vengarse de los superhéroes. Aquí no hay villanos en el sentido estricto de la palabra, o al menos eso parece en los tonos grises de toda la serie.

Con The Boys, Ennis se burla de todos los cánones del subgénero, de sus códigos, de la idea de dioses perfectos. Si bien para muchos, el estilo, las formas en que lo cuenta son demasiado agresivas, saturantes en algunos momentos, la deconstrucción que hace Ennis es la que mejor rompe con toda la idea preconcebida de los superhéroes.


Garth Ennis ya había hecho toda una deconstrucción o al menos una critica hacia el actuar de los superhéroes cuando escribió la historia de Punisher Kills Marvel Universe, donde los daños colaterales del actuar de estos protectores de la humanidad salen a relucir. Aquí parece decir: la violencia genera víctimas inocentes, las cuales quedan en el olvido por un ingenuo bien mayor.

Para terminar con esta revisión que nos da una idea sobre las distintas deconstrucciones que ha sobrevivido este subgénero, dejando fuera toda la saga de los X-Men y las historias paralelas -X-Force, Deadpool…- que han venido evolucionando de un grupo de marginados a una critica social, donde los héroes y los villanos cambian de bando, dependiendo el momento, de nuevo los matices grises, sin un bando definido, la cual merece toda una revisión por su importancia.

Hay que mencionar a Robert Kirkman que en Invincible convierte la historia del hijo de Kriptón, Superman y de la Liga de la Justica, en una historia de egos, celos, violencia, donde los superhéroes son mucho peores que los supervillanos. Una historia donde incluso la familia es menos importante que lo que el protagonista quiere y no le importa matarlos sacrificarlos para sus propios intereses.

Kirkman salto a la popularidad gracias a la serie basada en su comic The Walking Dead, donde hace una revisión del género de zombies con muy buenos resultados. Al igual que con los no muertos, los villanos no son importantes, lo que es importante son los sentimientos de los protagonistas y la forma que los manejan. De la misma forma que lo hace Millar con Jupiter’s Legacy, Kirkman plagia a distintos grupos de superhéroes para ir desarrollando su deconstrucción, creando todo un nuevo universo, donde estos son empleados del gobierno estadounidense -con excepción del más poderoso de ellos que es solo un colaborador ocasional- se casan, tienen hijos, hipotecas que pagar y que incluso en momentos de locura pueden terminar con planetas enteros.

Invincible es una serie hecha a medida para los tiempos actuales, donde los malos pueden terminar salvando el día, mientras que los buenos son quienes ponen en jaque a toda la población. Aquí su creador deja claro su pesimismo en la humanidad. No tenemos solución y la única alternativa es la extinción, aunque esta llegue de manos de quien nos dice proteger.

Al igual que Ennis en su momento, Kirkman tomó por asalto a Marvel Comics y construyo todo un universo desde donde mejor sabe hacerlo, convirtiendo a todos los superhéroes y supervillanos en zombies perdiendo todo rastro de esa humanidad que dicen proteger. Dibujado por Sean Phillips en unos cuantos números convirtieron todo un universo en una masacre sin sentido de todos contra todos, con los que en teoría son nuestros protectores se convirtieron en los cazadores de la humanidad.

Podría mencionar otros comics que han aportado a la deconstrucción de este subgénero. Mistery Men y su visión de superhéroes fracasados, sin talento, donde el único héroe es un imbécil más preocupado por la fama que por ser en realidad un protector, sin embargo me parece importante mencionar el papel del cine y las plataformas de streaming en esta deconstrucción.

Si bien las adaptaciones se prestan para contar las historias de una forma distinta, dando paso a una deconstrucción, estas se han dado para mal, si vemos la mayoría de lo que se ha hecho en el ahora llamado Universo Cinematográfico Marvel, o en el construido por DC Comics y Warner Bros, donde vemos todo el infantilismo que Moore menciona. Aquí hay en su mayoría un retroceso en la forma de contar las historias, tratando de atrapar el publico más joven, como lo hicieran en su momento los comics impresos. Por otro lado existen algunas otras que las llevan a otros terrenos, convirtiéndolas en verdaderas live action para adultos.

Si contamos el nacimiento de Superman como el nacimiento de este subgénero, son casi cien años de existencia y como todo arte tiene sus altas y sus bajas; la importancia es que ha permitido que reconozcamos que más allá de la bondad que se nos exige, o de la maldad que decidimos arropar, los tonos grises por los que transitamos deben de permitirnos ver la realidad con otros ojos, para así reconocernos hasta donde podemos ser capaces de llegar y conocer nuestros propios límites. Esto es lo valioso a rescatar.

Desde la rebelión contra Elisyum

Junio 2021, Zinacantepec.


El autor: Jorge Tadeo Vargas - Activista, anarquista, biólogo, panadero casero y coordinador de lidecs.

El fracaso de “los Fifas”

Por Alan Román Méndez



En cuanto sonaba el timbre de la primaria para salir al recreo, uno de mis compañeros corría a toda velocidad a la puerta del salón sosteniendo un balón de fútbol con ambas manos, y apenas estando fuera del aula, con una patada lo dirigía a la explanada central de la primaria para apartarla como nuestra cancha. Éramos un grupo por grado, por lo que en ocasiones improvisábamos canchas en cualquier rincón del patio con dos piedras como portería de extremo a extremo. Hacíamos los equipos rápido, los dos mejores jugadores del salón eran capitanes y escogían al resto. Mientras, las niñas y cualquier otro niño que no gustara de jugar fútbol tenían que encontrar otros espacios y actividades para la media hora de descanso.

Desde la infancia nos dejaron clara e implantada la relación intrínseca entre el fútbol, la masculinidad y el poder.


Nosotros los Fifas

FIFA es un videojuego de entrega anual de la desarrolladora Electronic Arts, y se define como un emulador de fútbol soccer, avalado por el organismo internacional y corrupto homónimo que lo rige. Cabe mencionar que entre una entrega y otra suele haber pocos cambios, salvo algunos detalles técnicos y de actualización de los jugadores disponibles.

Por su parte, el término “El Fifas” se popularizó durante los últimos meses en redes sociales, utilizado para hacer referencia generalmente a los hombres cisgénero y heterosexuales, que desprecian las iniciativas de prácticamente cualquier movimiento social, como el feminista y el LGBTQ, desde la desinformación, que al mismo tiempo suelen ser los mayores consumidores del videojuego.

Tal como el patio de la primaria se abría a nuestra disposición, los varones cis-heterosexuales desarrollamos una experiencia social centrada en nosotros, y de manera voluntaria o no, terminamos reproduciendo actitudes egoístas.

Nosotros, los Fifas, seguimos y añoramos el rol de protector y protagonista que nos inculcaron, centralizando la oportunidad de expresarnos sobre cualquier tema; debido a que somos educados bajo el dicho “Al que no habla Dios no lo oye”, respondemos a preguntas que nunca nos fueron hechas. A los Fifas nos gusta hacer podcast donde criticamos lo mucho que el mundo se está yendo al carajo, o lo ridículo que nos parecen los cambios de roles en la sociedad. Y los Fifas no solamente nos expresamos sobre temas que no nos corresponden, también ignoramos otras voces, decimos tomar perspectivas de otras personas, pero no lo hacemos de manera crítica hacia nosotros y nuestro actuar.

Los Fifas defendemos nuestra masculinidad y los privilegios que nos da desde donde nos alcanza, ya sea resguardando el poder de decidir, o negándoselo a otros. Los Fifas tenemos miedo, mucho miedo de fracasar en ser los grandes hombres materialistas que la cultura nos ha creado como expectativas, y miedo a dejar de estar en el centro del patio jugando futbol. Gracias a esto, desarrollamos instintos de supervivencia, buscamos excusas debajo de cualquier piedra. Para un caso de violencia de género, un feminicidio o cualquier clase de violencia patriarcal podemos sacarnos de la manga una revictimización, una retórica de salvación, o el típico “no todos somos iguales”, porque el yo individual siempre parece más moral que el colectivo, pero se nos olvida que el primero nutre al segundo, por lo que, por más deconstruidos que digamos ser, todos somos y hemos sido El Fifas.


El fracaso compartido

Así como la entrega anual del videojuego es poco ambiciosa en cambios, los Fifas poco hemos aprendido. Año con año nos repetimos y esperamos mantenernos vigentes por mera costumbre en un mundo en el que cada día el sujeto de masculinidad tradicional es más evidenciado como el ser violento y fuera de lugar que siempre ha sido.

Además de las excusas para evadir nuestra responsabilidad, los Fifas nos apegamos a una caduca posición de “pensamiento lógico” que no distingue entre los colores que existen en el mundo, y busca conservar roles sociales establecidos. Es normal vernos en debates para hablar de lo mucho que sabemos sobre la vida de las demás personas y cómo deben conducirse, y lo mucho que le conviene a todos, desde nuestra sesgada perspectiva, conservar el sistema patriarcal.

Los Fifas tememos perder el patio de recreo, nos cuesta compartir con la diversidad que nos rodea, incluso nos cuesta aceptar la diversidad que ocultamos dentro nuestro, nuestras propias emociones y debilidades, nos cuesta aceptar que no somos los protagonistas, ni los dueños del espacio y tiempo.

Los Fifas tenemos que callarnos cuando no han apelado a nosotros, o se toca un tema que ignoramos, o una práctica social que no hemos habitado. Debemos reflexionar de forma crítica sobre nosotros, y no solamente de manera individual sino colectiva, como seres masculinos con la obligación de desaprender las prácticas y costumbres violentas con las que fuimos educados y que hemos reproducido. Desde el privilegio y el egoísmo hemos formado una deuda que solo saldaremos escuchando, leyendo y consumiendo productos de diversas fuentes y puntos de vista, abrirnos a pensar en nuestra práctica de acaparar el patio de recreo como una opresión a los demás, debemos reconocernos como actores que perpetúan la violencia a su alrededor, y validar cualquier voz, no porque los demás necesiten de nosotros, sino porque nosotros necesitamos de la sociedad dinámica que vivimos, y por nuestra propia integridad, como una oportunidad para pasar de seres violentos y violentados, a individuos empáticos.

Pero ese es un camino que nos cuesta adoptar por todos los temores y debilidades sin reconocer. Y eso nos conduce a nuestro gran fracaso: creemos ganar en aspectos materiales y superficiales al seguir un rol establecido cientos de años antes de nuestro nacimiento, creemos que ser dueños del patio nos dará satisfacción y es lo que el mundo quiere, pero estancamos nuestro propio desarrollo emocional y empático, así como perdemos la oportunidad de relacionarnos de manera sana con las personas que nos rodean.

Y si de algo somos dueños los Fifas, es de este fracaso.



Alan Román Méndez, nacido en Mexicali, Baja California. Licenciado en Docencia de la Lengua y Literatura. Sus textos han sido publicados por las revistas El Septentrión, Cinosargo y Tierra Adentro. Dejo de escribir poesía, pero nunca va a dejar de bufar.

La NASA, neutrinos y la posibilidad de un universo paralelo


Un equipo de científicos de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) dieron a conocer la posibilidad de la existencia de un universo paralelo en donde las leyes de la física serían contrarias a las que conocemos, todo esto tras encontrar evidencia de un nuevo tipo de partícula -inclasificable de momento- que ha abierto el debate dentro de la comunidad científica en torno a esta hipótesis.

Este hallazgo fue posible gracias a un estudio que realiza la NASA en el Polo Sur desde 2016, y cuyo objetivo se basa en el registro sistemático de los rayos cósmicos que llegan al planeta del exterior, y que son captados por la Antena Antártica de Impulso Transitivo (ANITA).

Este objeto situado a 37 metros sobre el suelo antártico mediante un globo de helio, se encarga de detectar las partículas subatómicas que llegan a la Tierra con una fuerza increíble, acercándose a la velocidad de la luz y que son conocidas como neutrinos cósmicos de ultra energía (UHECR).



Al chocar con el hielo, estas partículas emiten ondas de radio tras la explosión de otras partículas secundarias en un fenómeno conocido en física como efecto Askaryan.

Sin embargo, en uno de sus vuelos, ANITA detectó un evento extraordinario en donde uno de esos neutrinos no produjo el efecto habitual de "choque y ruido" sino todo lo contrario, como si dicha partícula estuviera emanando de la tierra hacia el espacio, lo cual en principio es imposible de acuerdo a las leyes físicas conocidas hasta el momento.

Peter Gorham, responsable del estudio ha manifestado que este fenómeno puede ser evidencia de la posibilidad de un universo paralelo en donde el tiempo transcurre a la inversa, argumentando que el Big Bang no sólo dio origen a nuestro universo que sigue una línea recta en el tiempo, sino que simultáneamente se crearon otros universos con diversas temporalidades.

Otros miembros de la comunidad han pedido mesura en torno a esta afirmación y aunque reconocen que el descubrimiento es asombroso, únicamente se podría tratar de un nuevo tipo de partícula que aún no figura en el modelo estándar de la física de partículas. Aunque es necesario realizar más estudios en torno al caso, de momento es un descubrimiento emocionante para la ciencia y más aún para los amantes de la ciencia-ficción.

La paradoja de Fermi: ¿estamos solos en el universo?

El hype del fenómeno OVNI ha despertado de su letargo tras la desclasificación por parte del Pentágono de tres videos de objetos voladores no identificados realizando "fenómenos aéreos inexplicables". Si bien es cierto que dichas grabaciones no comprueban la existencia de vida extraterrestre, una parte de la comunidad científica ha reabierto el debate en torno a nuestra ubicación en el universo y las posibilidades de entrar en contacto con otras civilizaciones.

Conviene entonces revisitar la paradoja que el físico Enrico Fermi planteó hace 70 años en la búsqueda informal de señales de otros mundos. La respuesta de Fermi a su paradoja es que toda civilización avanzada en la galaxia, desarrolla con su tecnología el potencial de exterminarse tal y como percibía que estaba ocurriendo en su época. El hecho de no encontrar otras civilizaciones extraterrestres implicaba para él un trágico final para la humanidad.



Artículo originalmente escrito por Tim Urban. Traducción de Eva Millán.
Todo el mundo siente algo cuando está en un sitio desde el que se ven muy bien las estrellas en una noche especialmente estrellada y mira hacia arriba y ve esto.
Algunos prefieren lo tradicional y se sobrecogen por la belleza épica del universo o les impresiona su absurda escala. Yo, personalmente, me decanto por la clásica “crisis existencial y posterior comportamiento extraño durante la siguiente media hora”. Pero todo el mundo siente algo.
El físico Enrico Fermi también sintió algo: ”¿Dónde está todo el mundo?”.

Un cielo repleto de estrellas parece enorme... pero lo que vemos no es más que nuestro vecindario más próximo. En las mejores noches posibles podemos ver hasta 2.500 estrellas (aproximadamente una cienmillonésima parte de las estrellas de nuestra galaxia), y casi todas ellas están a menos de 1.000 años luz de nosotros (o un 1% del diámetro de la Vía Láctea). Así que a lo que realmente estamos mirando es a esto:
Cuando se enfrentan al tema de las estrellas y galaxias, una pregunta que atormenta a la mayoría de los humanos es: “¿Hay más vida inteligente ahí fuera?”. Veamos algunos números.
Hay tantas estrellas en nuestra galaxia (100.000 - 400.000 millones) como galaxias hay en el universo observable, aproximadamente, así que por cada estrella en la colosal Vía Láctea hay toda una galaxia ahí fuera. Si las sumamos todas llegamos al intervalo típicamente citado de entre 1022 y 1024 estrellas en total, lo que significa que por cada grano de arena en cada playa de la Tierra hay 10.000 estrellas ahí fuera.
El mundo científico no acaba de ponerse de acuerdo sobre qué porcentaje de esas estrellas son de “tipo solar” (similares al Sol en tamaño, temperatura y luminosidad): las opiniones suelen estar entre el 5% y el 20%. Quedándonos con el cálculo más conservador (5%), y el extremo más bajo del número total de estrellas (1022), nos da 500 trillones o 500 millones de billones de estrellas de tipo solar.
También hay un debate sobre qué porcentaje de esas estrellas de tipo solar podrían ser orbitadas por un planeta similar a la Tierra (uno con temperatura y condiciones similares que pudiese tener agua líquida y albergar potencialmente una vida similar a la de la Tierra). Algunos dicen que serían hasta el 50% de ellas, pero vamos a quedarnos con el más conservador 22% que se extrajo de un estudio reciente de la PNAS. Esto sugiere que hay un planeta potencialmente habitable como la Tierra orbitando alrededor de al menos un 1% del total de estrellas del universo —un total de 100 millones de billones de planetas parecidos a la Tierra.
Así que hay 100 planetas análogos a la Tierra por cada grano de arena del mundo. Piensa en ello la próxima vez que estés en la playa.
A partir de aquí no tenemos más remedio que entrar completamente en el terreno de la especulación. Imaginemos que después de millones y millones de años de existencia, un 1% de esos planetas parecidos a la Tierra desarrollan vida (si eso es verdad, cada grano de arena representaría un planeta con vida en él). E imagina que, en el 1% de esos planetas, la vida avanza hasta un nivel inteligente como lo hizo aquí en la Tierra. Esto significa que habría 10.000 billones de civilizaciones inteligentes en el universo observable.
Volviendo a nuestra galaxia y haciendo el mismo cálculo con la estimación más baja de estrellas en la Vía Láctea (100.000 millones), obtendríamos que hay mil millones de planetas análogos a la Tierra y 100.000 civilizaciones inteligentes en nuestra galaxia.
El SETI (Search for Extraterrestial Intelligence, o Búsqueda de inteligencia extraterrestre) es una organización dedicada a prestar atención a las señales de vida inteligente. Si estamos en lo cierto y hay 100.000 civilizaciones inteligentes o más en nuestra galaxia, e incluso si solo una fracción de ellas está enviando ondas de radio o rayos láser u otros modos de intentar contactar con otros, ¿no debería la colección de satélites del SETI estar captando todo tipo de señales?
Pero no lo ha hecho. Ni una. Nunca.
¿Dónde está todo el mundo?
Y la cosa se vuelve aún más extraña. Nuestro sol es bastante joven comparado con la edad del universo. Hay estrellas mucho más viejas con planetas parecido a la Tierra mucho más viejos, lo que en teoría debería haber dado civilizaciones mucho más avanzadas que la nuestra. Por poner un ejemplo, vamos a comparar nuestra Tierra de 4.540 millones de años con un hipotético Planeta X de 8.000 millones de años de edad.


Si el Planeta X tiene una historia parecida a la de la Tierra, veamos en qué punto estaría su civilización a día de hoy (usamos como referencia el periodo naranja para mostrar lo enorme que es el periodo verde):


La tecnología y el conocimiento de una civilización tan solo 1.000 años por delante de nosotros nos resultarían tan chocantes como lo sería nuestro mundo para una persona medieval. Una civilización con un millón de años de adelanto con respecto a la nuestra sería tan incomprensible para nosotros como lo es nuestra cultura humana para los chimpancés. Y el Planeta X nos lleva 3.400 millones de años de ventaja...
Hay algo llamado Escala de Kardashov que nos ayuda a agrupar civilizaciones inteligentes en tres amplias categorías según la cantidad de energía que usan:
Una Civilización Tipo I tiene la habilidad de usar toda la energía de su planeta. Nosotros no llegamos a ser un Tipo I del todo, pero nos quedamos cerca (Carl Sagan creó una fórmula para esta escala que nos sitúa en una civilización Tipo 0,7).
Una Civilización Tipo II puede aprovechar toda la energía de su estrella anfitriona. Nuestros débiles cerebros apenas pueden imaginar cómo se podría hacer esto, pero lo hemos intentado lo mejor que hemos podido, imaginando cosas como la esfera de Dyson.


Una Civilización Tipo III arrasa a las otras dos, accediendo a un poder comparable al de toda la galaxia de la Vía Láctea.
Si este nivel de avance parece difícil de creer, recuerda el Planeta X de antes y sus 3.400 millones de años de desarrollo de ventaja. Si una civilización del Planeta X fuera parecida a la nuestra y hubiera sido capaz de sobrevivir hasta llegar al nivel del Tipo III, lo natural es que probablemente ya hubiera dominado el viaje interestelar, incluso podría haber colonizado toda la galaxia.
Otra hipótesis de cómo podría producirse la colonización galáctica sería creando maquinaria que pueda viajar a otros planetas, pasarse unos 500 años autorreplicándose usando las materias primas del nuevo planeta y después mandar dos réplicas a hacer lo mismo. Incluso sin viajar a una velocidad que no se acerque ni a la de la luz, este proceso colonizaría toda la galaxia en 3,75 millones de años, un relativo abrir y cerrar de ojos cuando hablamos de una escala de miles de millones de años:


Fuente: Scientific American, “Where Are They”
Siguiendo con la especulación, si un 1% de la vida inteligente sobrevive el tiempo suficiente como para llegar a ser una civilización Tipo III colonizadora de galaxias, nuestros cálculos de antes sugieren que debería haber al menos 1.000 civilizaciones Tipo III solo en nuestra galaxia —y teniendo en cuenta el poder de tal civilización, lo más probable es que su presencia fuera bastante notoria. Y, aun así, no vemos nada, no oímos nada y no nos visita nadie.





Bienvenido a la paradoja de Fermi.
No tenemos respuesta para la paradoja de Fermi —como mucho podemos ofrecer “posibles explicaciones”. Y si preguntas a diez científicos distintos cuál creen que es la correcta, te darán diez respuestas distintas. ¿Recuerdas cuando los humanos del pasado debatían sobre si la Tierra era redonda o si el Sol giraba alrededor de la Tierra o pensaban que ese rayo había caído por Zeus, y ahora nos resultan tan primitivos y desinformados? Pues así es cómo estamos nosotros con este tema.
Para echarle un vistazo a algunas de las explicaciones posibles de la paradoja de Fermi más debatidas, vamos a dividirlas en dos amplias categorías —aquellas explicaciones que entienden que si no hay ningún indicio de las civilizaciones de Tipo II y Tipo III es porque no existe ninguna de ellas ahí fuera, y aquellas otras que asumen que sí que están ahí fuera, pero no estamos viendo ni oyendo nada de ellas por otras razones:

Grupo 1 de explicaciones: no hay indicios de civilizaciones superiores (Tipo II y III) porque no existen civilizaciones superiores.

Aquellos que suscriben las explicaciones del Grupo 1 señalan algo llamado el problema de la no exclusividad, que rechaza cualquier teoría que diga “hay civilizaciones superiores, pero ninguna de ellas ha establecido ningún tipo de contacto con nosotros porque todas _______”. La gente del Grupo 1 se fija en los cálculos que dicen que debería haber tantos miles (o millones) de civilizaciones superiores que al menos una de ellas debería ser la excepción a la regla. Incluso si esa teoría afectara al 99,99% de las civilizaciones, el otro 0,01% se comportaría de forma distinta y seríamos conscientes de su existencia.
Por tanto, dicen las explicaciones del Grupo 1, debe ser que no existen civilizaciones súper avanzadas. Y como los cálculos sugieren que hay miles de ellas tan solo en nuestra galaxia, algo más debe de estar pasando.
Ese algo más se llama El Gran Filtro.
La teoría del Gran Filtro dice que, en algún punto desde la pre-vida hasta la inteligencia Tipo III, hay un muro contra el que todos o casi todos los intentos de vida chocan. Hay alguna etapa del largo proceso evolutivo que es extremadamente improbable o imposible que la vida supere. Esa etapa es el Gran Filtro.





Si esta teoría es cierta, la gran pregunta es ¿en qué punto de la línea temporal ocurre el Gran Filtro?.
Resulta que, cuando estamos hablando del destino de la humanidad, esta pregunta es muy importante. Dependiendo de dónde ocurra el Gran Filtro, nos deja tres realidades posibles: somos excepcionales, somos los primeros, o estamos jodidos.
1. Somos excepcionales (el Gran Filtro está detrás de nosotros)
Una esperanza que tenemos es que el Gran Filtro esté detrás de nosotros —hemos conseguido superarlo, lo que significaría que es extremadamente inusual que la vida llegue a nuestro nivel de inteligencia. El diagrama de abajo muestra solo a dos especies consiguiendo pasarlo, y nosotros somos una de ellas.


Este escenario explicaría por qué no hay civilizaciones Tipo III… pero también significaría que nosotros podríamos ser una de las pocas excepciones ahora que hemos conseguido llegar tan lejos. Significaría que hay esperanza. Superficialmente, esto suena un poco a la gente de hace 500 años sugiriendo que la Tierra es el centro del universo —implica que somos especiales. Sin embargo, algo que los científicos llaman “sesgo antrópico” sugiere que cualquiera que se plantee su propia rareza forma parte inherentemente de un “caso de éxito” de la vida inteligente -y ya sean realmente inusuales o bastante comunes, los pensamientos que se plantean y las conclusiones que sacan serán idénticos. Esto nos obliga a admitir que ser especiales es, al menos, una posibilidad.
Y, si somos especiales, ¿exactamente cuándo nos convertimos en especiales? —esto es, ¿qué paso superamos en el que casi todos los demás se quedan atascados?
Una posibilidad: el Gran Filtro podría estar muy al principio —podría ser increíblemente inusual que la vida comenzase en absoluto. Esta es una candidata porque hicieron falta unos mil millones de años de existencia de la Tierra para que finalmente ocurriera, y porque hemos intentado minuciosamente replicar tal acontecimiento en laboratorios y nunca hemos podido hacerlo. Si este es efectivamente el Gran Filtro, significaría que no solo no hay vida inteligente ahí fuera, sino que puede que no haya ningún otro tipo de vida.
Otra posibilidad: el Gran Filtro podría ser el salto de la simple célula procariota a la compleja célula eucariota. Después de que las procariotas nacieran, se quedaron tal cual durante casi dos mil millones de años antes de dar el salto evolutivo de ser complejas y tener un núcleo. Si este es el Gran Filtro, significaría que el universo está repleto de células procariotas simples y casi nada más allá de eso.
Hay varias posibilidades más —algunos llegan a pensar que el salto más reciente que hemos dado hasta nuestra inteligencia actual es un candidato para ser el Gran Filtro. Aunque el paso de vida semi-inteligente (chimpancés) a vida inteligente (humanos) no parece a primera vista un salto milagroso, Steven Pinker rechaza la idea de un “ascenso” inevitable de la evolución: “Ya que la evolución no aspira a una meta sino que simplemente ocurre, usa la adaptación más útil para un nicho ecológico dado, y el hecho de que, en la Tierra, esto haya conducido a la vida inteligente solo una vez hasta el momento puede sugerir que este resultado de la evolución natural es infrecuente y por lo tanto de ningún modo es un desarrollo indiscutible de la evolución de un árbol de la vida”.
La mayoría de los saltos no reúnen los requisitos para ser un candidato a Gran Filtro. Cualquier Gran Filtro tiene que ser un tipo de cosa entre un millón en la que una o más ocurrencias totalmente anormales tienen que ocurrir para facilitar una excepción absurda —por eso, algo como el paso de vida unicelular a pluricelular está descartado, porque ha ocurrido hasta 46 veces, en incidentes aislados, tan solo en nuestro planeta. Por la misma razón, en caso de encontrarnos una célula eucariota fosilizada en Marte, se descartaría el salto de más arriba de “célula simple a compleja” como posible Gran Filtro (así como cualquier cosa anterior a ese punto en la cadena evolutiva) —porque si ha ocurrido tanto en la Tierra como en Marte, casi con toda seguridad no se trata de una ocurrencia anómala de las de una-entre-un-millón.
Si en efecto somos excepcionales, podría ser por un acontecimiento biológico accidental, pero también podría atribuirse a lo que llamamos la Hipótesis de la Tierra Especial, que sugiere que, aunque puede que haya muchos planetas parecidos a la Tierra, las condiciones particulares de la Tierra —ya estén relacionadas con las particularidades de este sistema solar, su relación con la luna (una luna tan grande es inusual para un planeta tan pequeño y contribuye a nuestra meteorología y condiciones oceánicas particulares), o algo del propio planeta —son excepcionalmente acogedoras para la vida.
2. Somos los primeros



Para los Pensadores del Grupo 1, si el Gran Filtro no se encuentra detrás de nosotros, la única esperanza que nos queda es que las condiciones del universo estén desde hace poco, por primera vez desde el Big Bang, llegando a un punto que permitiría desarrollar vida inteligente. En ese caso, nosotros, junto con muchas otras especies, podríamos estar dirigiéndonos a la súper inteligencia, y simplemente no habría ocurrido todavía. Estaríamos aquí justo en el momento adecuado para llegar a ser una de las primeras civilizaciones súper inteligentes.
Un ejemplo de fenómeno que podría hacer esto realista es el predominio de brotes de rayos gamma, explosiones increíblemente grandes que hemos observado en galaxias lejanas. De la misma manera que la Tierra primigenia tardó unos cientos de millones de años antes de que amainaran los asteroides y los volcanes y la vida fuera posible, podría ser que el primer trozo de la existencia del universo estuviera lleno de acontecimientos catastróficos como los brotes de rayos gamma que incinerasen todo alrededor de vez en cuando e impidiesen que la vida se desarrollase más allá de una cierta fase. Tal vez ahora nos encontramos en un cambio de fase astrobiológica y esta es la primera vez que una forma de vida ha podido evolucionar tanto tiempo ininterrumpidamente.
3. Estamos jodidos (el Gran Filtro está por delante de nosotros)



Si no somos ni excepcionales ni precoces, los pensadores del Grupo 1 concluyen que el Gran Filtro debe estar en nuestro futuro. Esto sugeriría que la vida evoluciona periódicamente hasta donde estamos nosotros, pero que algo impide a la vida avanzar más allá y alcanzar una inteligencia superior en casi todos los casos —y es poco probable que nosotros seamos una excepción.
Un Gran Filtro futuro posible es un suceso natural catastrófico que ocurra periódicamente, como los brotes de rayos gamma que mencionamos antes, solo que desafortunadamente aún no han acabado y es solo cuestión de tiempo antes de que toda la vida de la Tierra sea aniquilada por uno de ellos. Otro candidato es la posible fatalidad de que casi todas las civilizaciones acaben autodestruyéndose una vez que alcanzan un cierto nivel de tecnología.
Esto es por lo que el filósofo de la Universidad de Oxford Nick Bostrom dice que “el que no haya noticias es una buena noticia”. El descubrimiento de incluso vida sencilla en Marte sería devastador, porque eliminaría una gran cantidad de potenciales Grandes Filtros detrás de nosotros. Y si encontrásemos vida compleja fosilizada en Marte, Bostrom dice que “sería de lejos la peor noticia jamás impresa en la portada de un periódico”, porque significaría que el Gran Filtro estaría casi definitivamente por delante de nosotros —condenando a la larga a la especie. Bostrom cree que cuando se trata de la paradoja de Fermi, “el silencio del cielo nocturno vale oro”.

Grupo 2 de explicaciones: las civilizaciones inteligentes Tipo II y III están ahí fuera -y hay razones lógicas por las que podríamos no saber de ellas.

Las explicaciones del Grupo 2 eliminan cualquier noción de que somos excepcionales o los primeros de nada —por el contrario, creen en el principio de mediocridad, cuyo punto de partida es que nuestra galaxia, sistema solar, planeta o nivel de inteligencia no tienen nada de inusual ni de excepcional hasta que se demuestre lo contrario. También son mucho menos proclives a asumir que la falta de pruebas de seres de inteligencia superior sea una prueba de su no existencia —haciendo hincapié en el hecho de que nuestra búsqueda de señales se extiende solo hasta unos 100 años luz de lejos de nosotros (0,1% de la galaxia) y sugiriendo una serie de posibles explicaciones. He aquí diez:
Posibilidad 1) La vida súper inteligente bien podría haber visitado ya la Tierra, pero antes de que estuviésemos aquí. En el gran contexto del universo, los seres humanos conscientes solo han estado presentes unos 50.000 años, un segundillo. Si hubo contacto antes de eso, podría haber hecho flipar a unos patos que habrían salido corriendo hacia el agua y ya. Además, la historia escrita solo se remonta 5.500 años —un grupo de cazadores-recolectores podría haber experimentado una movida muy loca con aliens, pero no tenían ninguna forma de contárselo a nadie del futuro.
Posibilidad 2) La galaxia ya ha sido colonizada, pero resulta que vivimos en una zona rural y desierta de la galaxia. Los europeos podrían haber colonizado las Américas mucho antes de que nadie en una pequeña tribu inuit en el extremo norte de Canadá se hubiera enterado de lo que había pasado. Podría haber un elemento de urbanización en los asentamientos interestelares de las especies superiores, en que todos los sistemas solares cercanos son colonizados y comunicados entre sí, pero no sería práctico ni tendría sentido que nadie se dedicara a venir aquí a una parte remota de la espiral en la que vivimos.
Posibilidad 3) Todo el concepto de colonización física le resulta un concepto delirantemente atrasado a las especies más avanzadas. ¿Recuerdas la imagen de la civilización Tipo II de antes con la esfera sobre su estrella? Con toda esa energía, podrían haber creado el medio ambiente perfecto para sí mismos que satisficiera todas sus necesidades. Podrían tener formas demencialmente avanzadas de reducir su necesidad de recursos y ningún interés por dejar su feliz utopía para explorar el frío, vacío y subdesarrollado universo.
Una civilización aún más avanzada podría considerar todo el mundo físico como un lugar terriblemente primitivo, habiendo conquistado ya hace tiempo su propia biología y cargado sus cerebros en un paraíso de vida eterna en la realidad virtual. La vida en el mundo físico de la biología, mortalidad, deseos y necesidades podría ser para ellos como vemos nosotros a las especies oceánicas primitivas que viven en el mar gélido y oscuro. Para tu información, pensar en otra especie que haya dominado la mortalidad me hace sentir envidia y tristeza.
Posibilidad 4) Hay civilizaciones depredadoras aterradoras ahí fuera y la mayor parte de la vida inteligente sabe que es mejor no emitir señales al exterior y anunciar su ubicación. Este es un concepto desagradable y ayudaría a explicar la falta de señales recibidas por los satélites del SETI. También quiere decir que nosotros podríamos ser los novatos súper ingenuos que están siendo increíblemente estúpidos y arriesgados al transmitir señales al exterior. Hay un debate ahora mismo sobre si deberíamos participar en METI (Messaging to Extraterrestrial Intelligence —lo contrario del SETI) o no, y la mayoría dice que no deberíamos. Stephen Hawking advierte de que “si los alienígenas nos visitasen, las consecuencias serían como cuando Colón llegó a América, lo que no salió muy bien para los nativos americanos”. Incluso Carl Sagan (un partidario por lo general de que cualquier civilización lo suficientemente avanzada para el viaje interestelar sería altruista, no hostil) llamó a la práctica de METI “profundamente imprudente e inmadura”, y recomendó que “los chicos más nuevos en un cosmos extraño e incierto deberían escuchar en silencio durante mucho tiempo, aprendiendo pacientemente sobre el universo y comparando apuntes, antes de gritarle a una jungla desconocida que no entendemos”. Miedo.
Posibilidad 5) Solo hay un caso de vida con inteligencia superior -una civilización “super depredadora” (como lo son los humanos aquí en la Tierra)- que está mucho más avanzada que todas las demás y se mantiene en esa posición exterminando cualquier civilización inteligente una vez pasan un cierto nivel. Esto sería una mierda. Podría ser así: exterminar a todas las inteligencias emergentes es un uso ineficiente de recursos, seguramente porque la mayoría se extinguen solas. Pero pasado un cierto punto, los súper seres mueven ficha —porque para ellos, una especie inteligente emergente se vuelve como un virus una vez empieza a crecer y expandirse. Esta teoría sugiere que el que fuera el primero de la galaxia en alcanzar la inteligencia ganó, y ahora nadie más tiene ninguna posibilidad. Esto explicaría la falta de actividad ahí fuera porque el número de civilizaciones súper inteligentes sería solo una.
Posibilidad 6) Hay un montón de actividad y ruido ahí fuera, pero nuestra tecnología es demasiado primitiva y estamos prestando atención a las cosas equivocadas. Como si entrases en un edificio de oficinas moderno, encendieses un walkie-talkie, y cuando no escuchases ninguna actividad (que por supuesto no escucharías porque todo el mundo está hablando por WhatsApp, no usando walkie-talkies), concluyeras que el edificio debe de estar vacío. O tal vez, como ha señalado Carl Sagan, podría ser que nuestras mentes funcionan exponencialmente más rápido o más despacio que otra forma de inteligencia exterior —por ejemplo, ellos tardan 12 años en decir “Hola”, y cuando oímos esa comunicación, nos suena a ruido.
Posibilidad 7) Estamos contactando con otra vida inteligente, pero el gobierno lo oculta. Cuanto más leo sobre el tema, más me parece una teoría estúpida, pero tenía que mencionarla porque se habla mucho de ella.
Posibilidad 8) Las civilizaciones superiores son conscientes de nuestra existencia y nos están observando (también conocida como “la hipótesis del zoológico”). Por lo que sabemos, las civilizaciones súper inteligentes existen en una galaxia firmemente regulada, y a nuestra Tierra la tratan como parte de un enorme parque natural protegido, con una política estricta de “se mira, pero no se toca” para planetas como el nuestro. Nosotros no los percibiríamos, porque si una especie mucho más lista quisiera observarnos, sabría hacerlo fácilmente sin que nosotros nos diéramos cuenta. A lo mejor hay una regla parecida a la “Primera Directiva” de Star Trek, que prohíbe a los seres súper inteligentes establecer ningún contacto abierto con especies inferiores como nosotros o mostrarse de ningún modo hasta que la especie inferior haya alcanzado cierto nivel de inteligencia.
Posibilidad 9) Las civilizaciones superiores están aquí, a nuestro alrededor. Pero somos demasiado primitivos como para percibirlas. Michio Kaku lo resume así:
Digamos que hay un hormiguero en medio del bosque. Y justo al lado del hormiguero construyen una súperautopista de diez carriles. Y la pregunta es “¿Serían las hormigas capaces de entender qué es una superautopista de diez carriles? ¿Serían capaces las hormigas de entender la tecnología y las intenciones de los seres que construyen la autopista a su lado?”.
Así que no es que no podamos recibir las señales del Planeta X usando nuestra tecnología, es que ni siquiera podemos comprender qué son los seres del Planeta X o lo que intentan hacer. Está tan por encima de nosotros que incluso si realmente hubieran querido explicárnoslo, sería como intentar enseñarle a las hormigas qué es internet.
Así mismo, esto podría responder también a “Bueno, si hay tantas sofisticadas civilizaciones Tipo III, ¿por qué no han contactado con nosotros todavía?”. Para responder a eso, preguntémonos —cuando Pizarro se adentró en Perú, ¿se paró un momento en un hormiguero a intentar comunicarse? ¿Fue magnánimo, intentando ayudar a las hormigas del hormiguero? ¿Se volvió hostil y frenó su misión original para ponerse a destrozar el hormiguero? ¿O fue el hormiguero completamente irrelevante para Pizarro? Esa podría ser nuestra situación.
Situación 10) Estamos completamente equivocados con respecto a nuestra realidad. Hay muchas maneras de las que podríamos simplemente estar totalmente equivocados en todo lo que pensamos. El universo podría parecer de una forma y ser cualquier otra cosa completamente diferente, como un holograma. O a lo mejor nosotros somos los alienígenas y nos han plantado aquí como un experimento o como una forma de fertilizante. Incluso existe la posibilidad de que todos formemos parte de una simulación por ordenador de algún investigador de otro mundo, y que otras formas de vida simplemente no hubieran sido programadas en la simulación.

Mientras nuestra posiblemente inútil búsqueda de inteligencia extraterrestre continúa, no estoy del todo seguro de mi postura. Francamente, descubrir tanto que estamos oficialmente solos en el universo como oficialmente acompañados por otros sería escalofriante, lo que es común a todas las tramas surrealistas listadas anteriormente —sea cual sea realmente la verdad, es alucinante.
Más allá de su sorprendente componente de ciencia ficción, la paradoja de Fermi también me deja un profundo sentimiento de humildad. No solo la típica humildad de “oh, sí, soy microscópico y mi existencia dura tres segundos” que siempre despierta el universo. La paradoja de Fermi revela una humildad más afilada y personal, una que solo puede darse tras pasarte horas de investigación, escuchando a los científicos más reconocidos de tu especie presentar teorías demenciales, cambiar de opinión una y otra vez y contradecirse violentamente unos a otros —recordándonos que las generaciones futuras nos verán igual que vemos nosotros a los antiguos que estaban seguros de que las estrellas eran la cara inferior de la bóveda del cielo, y pensarán “madre mía, realmente no tenían ni idea de lo que ocurría”.
Para agravar la situación, está el golpe a la autoestima de nuestra especie que conlleva toda esta charla de civilizaciones Tipo II y III. Aquí en la Tierra somos los reyes de nuestro pequeño mundo, orgullosos de reinar sobre el enorme grupo de imbéciles con los que compartimos planeta. Y en esta burbuja sin competencia y sin nadie que nos juzgue, es poco frecuente que nos enfrentemos al concepto de ser una especie dramáticamente inferior a nadie. Pero después de pasar mucho tiempo con las Civilizaciones Tipo II y III, nuestro poder y orgullo parece un poco como de David Brent.
Dicho esto, dado que mi perspectiva habitual es la de que la humanidad es una huérfana solitaria en una roca minúscula en medio de un universo desierto, la lección de humildad de que probablemente no seamos tan listos como creemos y la posibilidad de que mucho sobre lo que estamos seguros pueda estar equivocado, suena maravilloso. Deja la puerta abierta, aunque solo sea una rendija, a que tal vez, solo tal vez, puede que haya algo más de lo que nos damos cuenta.
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