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Un poco de ABC del Jazz

Hace un par de meses, llegó a mis santas manos el libro “Guía incompleta del Jazz” del maravilloso caricaturista mexicano Eduardo del Río, mejor conocido como “Rius”

15 mayo 2015

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Call me old fashioned… please! | Por Mónica Castro Lara |


“If you have to ask what jazz is, you’ll never know”
-Louis Armstrong-

Les confieso que cuando comencé esta maravillosa sección de música en Sputnik, no logré imaginar lo mucho que me encariñaría con ella y que, realmente sin pensarlo demasiado, la encaminé hacia uno de los temas que más me han impactado en la vida: el jazz. Ello me ha permitido enamorarme y asombrarme con cada dato que leo y con cada pieza que escucho. Si por gustarme la música y los artistas que escucho la gente decide llamarme anticuada, ¡pues que así sea hoy y siempre! He dicho. Por eso también me encanta el nombre que escogí para mi sección. Así que espero seguir escribiendo sobre las grandes leyendas del jazz, pero también comenzaré a re direccionar mi sección hacia otra música y otros artistas, para así platicarles sobre mis otras obsesiones musicales post la Era del Jazz. Eso será en otros artículos, se los prometo. 

Y bueno, una vez más el destino interfiere de manera increíblemente positiva en este artículo. Hace un par de meses, llegó a mis santas manos el libro “Guía incompleta del Jazz” del maravilloso caricaturista mexicano Eduardo del Río, mejor conocido como “Rius” y déjenme decirles que es una verdadera chulada. Imposible no leerlo completo desde la primera sentada; el libro nos transporta al mundo del jazz de una manera que sólo el gran “Rius” puede hacerlo: a través de excelentes ilustraciones, relatos históricos y cómicos, datos interesantísimos y una línea del tiempo muy fácil de comprender. En pocas palabras, es EL libro para todos aquellos amantes del jazz y que queremos conocer su historia. Recuerden que yo apenas comienzo a hacer mis “pininos” en este tema, así que indudablemente me enamoré del libro y quisiera compartirles a grandes rasgos el contenido de éste.

El libro comienza explicándonos que el jazz es una música predominantemente negra, creada obviamente por negros influenciados por todo tipo de ritmos africanos. Dichos negros (siento que ya dije mucho la palabra “negros” y en verdad no quisiera sentirme tan racista como lo estoy sintiendo) llegaron a Estados Unidos como esclavos y a fines del Siglo XIX, gracias a la guerra, surgen cantos de trabajo –esclavitud- y música militar cuyos principales instrumentos se volvieron esenciales para el jazz: la trompeta, el clarinete y el tambor occidental. Único punto a favor de la guerra. Y todo lo anterior se desencadena en la considerada cuna del jazz: Nueva Orleans. Es en este maravilloso lugar donde se forman bandas de música de negros (otra vez con el “negros”) que le dan vida a la ciudad tocando en actos políticos, entierros, bailes, fiestas y por supuesto, en los famosísimos burdeles. Cito textualmente: “[…] sin exagerar, puede decirse que el jazz nació de madre prostituta y padres curas y militares”.  Hasta se me enchina la piel de sólo leerlo, qué nacimiento tan extravagante y qué magnífica frase.

Pronto nació el llamado “estilo Nueva Orleans” y grandes músicos comenzaron a darle vida al jazz como King Oliver, Jelly Roll Morton y por supuesto Louis Armstrong, sin embargo en 1917 con la Primera Guerra Mundial, el gobierno convirtió a Nueva Orleans en base naval y adiós bares, adiós prostíbulos, adiós salones de baile y adiós jazz. Todos se tuvieron que transportar a otra parte: Chicago y Nueva York. Y es en 1920 cuando se da la famosa “Prohibición” en donde los que no bebían ni una gota, pronto se volvieron alcohólicos y en donde los bares clandestinos eran la orden del día. Aquí surge la llamada “escuela de Harlem” con artistas como Duke Ellington y Nat King Cole. ¿Ya ven? Sí sé un poquito del tema.

Este extraordinario libro, también nos habla de los pianistas, trompetistas, saxofonistas y gargantas más representativos del jazz (incluidas mi par consentido de amigas Ella y Billie), así como de la evolución musical del mismo y quiénes fueron los encargados de ello. También contiene un importante e interesante diccionario junto con un árbol genealógico y una lista excepcional de 50 obras maestras del jazz recomendadas por el mismísimo “Rius”. En fin. Podría pasarme toda la tarde transcribiendo este maravilloso libro, pero la verdad es que prefiero meterles el gusanito y animarlos a que lo compren, es una verdadera joya y no se van a arrepentir. Es más, si quieren regalarme otro, no hay problema, podría tener una amplia colección del mismo libro y viviría como la excéntrica mujer con miles de copias de “Guía incompleta del jazz”. 


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La Autora: Publirrelacionista de risa escandalosa. Descubrió el mundo del Social Media Management por cuenta propia. Gusta de pintar mandalas y leer. Ácida y medio lépera. Obsesionada con la era del jazz. Llámenme anticuada… ¡por favor!

 
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