Las reseñas innecesarias | Karla López
Enrique Bunbury ha publicado recientemente “Creer que se puede creer” el tercer sencillo del álbum “De un siglo anterior”, cuyo lanzamiento está previsto para abril de este año. Y, conste que digo, tercero, porque ya nos adelantó “La voz” y también “Un brindis al sol”. ¡Así que vayan a escucharlas! Bueno, si no quieren no, pero sí están padres las rolas.
Aunque desde ahorita sí les digo que, De un siglo anterior, destaca por su diversidad musical, así que no vayan a encasillar al aragonés estrictamente en el rock, ya que este disco promete una combinación ecléctica de géneros. Por lo que, si tienes curiosidad, mejor compra el disco, porque a mí me gusta dar el chisme a medias.
Pero, bueno, volviendo al tema que nos ocupa, que es su reciente sencillo, solo diré desde mi humilde punto de vista, que en él se aborda el tema de la esperanza, la autoconfianza y la lucha interna entre la duda y la fe, pues indirectamente, nos habla de avanzar sin tener certezas, de confiar a pesar de no tener todas las respuestas, así como de creer en aquello que se puede aprender en la incertidumbre. Incluso, nos invita a reflexionar sobre la búsqueda de sentido en la vida y de conexión, cuando en su estrofa dice:
“No me siento en casa en ninguna parte, pero me siento bien en cualquier lugar. Quizás hay algo aquí a lo que deba asomarme tras el velo transparente de la gravedad”
Aunque esto no debería de sorprender, pues el artista zaragozano siempre trae bajo la manga temas para filosofar o reflexionar sobre la vida y que son susceptibles de múltiples interpretaciones.
Lo anterior se complementa con su videoclip, el cual es dirigido por Laura G. Escribano, en el cual se utiliza una especie de estética vintage, llena de sombras y luces tenues para crear una atmósfera introspectiva y en donde una mujer explora en caminos vacíos y paisajes cambiantes que evocan la idea de la incertidumbre, mientras Bunbury canta con una camiseta cuyo mensaje dice “Spiritual Rebel”, así que cada quien llegue a sus propias conclusiones.
Francamente, a estas alturas de la reseña, me siento un poco como “la insoportable sabelotodo” al tratar de descifrar la letra de sus canciones, ya que solo el cantautor sabe realmente su significado y uno solo interpreta el mensaje, pero no puedo evitar caer en este vicio de escribir y analizar, lo siento. Lo peor es que a veces, me imagino que en algún momento Enrique leerá este tipo de reseñas en casa, en el avión o dondequiera que esté, y quizás va a pensar que ninguno de los que opinamos sobre sus canciones, tiene ni la más remota idea de lo que quiso decir o que simplemente no quiso decir nada. Y si ese fuera el caso, te pido una disculpa, mi estimado Bunbury. Pero esto sucede porque te tengo en el concepto de cantante profundo y filosófico; de lo contrario, no analizaría tus letras o videos.
En fin, no quiero especular más, se supone que daría mi opinión únicamente respecto al nuevo sencillo y me extendí de más al hablar también sobre su disco, así que detendré el análisis y me alejaré lentamente.
Ya para irme, les recomiendo que sigan de cerca la gira de Enrique Bunbury llamada Nuevas Mutaciones Tour 2026, a través de sus páginas oficiales, para estar al tanto de todas sus presentaciones.
