Mostrando las entradas con la etiqueta Cuentos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Cuentos. Mostrar todas las entradas

Letrinas: Siempre voy tarde

Siempre voy tarde

Luis De la O


“Alguien debió haber calumniado a Josef K.,
pues una mañana fue arrestado sin haber hecho nada malo.”
—Franz Kafka, El proceso


Me despierto como todos los días. Suena la primera alarma de las siete, la que pongo “por si no me levanto a la primera”. El reloj marca las 5:45 a. m.
Bajo a prender el bóiler y me concedo un ratito más, ese pequeño acto de resistencia inútil.
Cuando vuelvo a ver el reloj repito el mantra que me ha acompañado los últimos siete meses: mierda, voy tarde.

Me ducho, preparo café y le grito a la cafetera:
—¿No puedes hacerlo más rápido?
Como si la velocidad fuera una virtud moral y no un castigo.

Salgo tan aprisa que olvido perfumarme. Prendo el auto: no hay gasolina. Golpeo el volante. Recuerdo lo que dije anoche, como siempre: mañana me levanto temprano a cargar. Rezo a Dios, ese gerente invisible, para que el coche aguante con lo poco que le queda.

El estacionamiento está lejos. Corro con las agujetas sueltas mientras repito el mantra en voz alta, como un rezo laico. Me abre la misma persona de todos los días, con la misma sonrisa disciplinada. Alguna vez me dijo que este era el mejor trabajo que había tenido en su vida. Desde entonces sospecho de él.

La oficina —si es que se le puede llamar así— mide dos por dos. Tres personas coexistiendo por obligación. Se maquillan y hablan del fin de semana como si el tiempo libre fuera un rumor. Abro la computadora: el mismo archivo inconcluso del viernes. El pasado reciente siempre vuelve en forma de documento sin guardar.

—¿Y a ti cómo te fue?
—¿A mí?

Hago una pausa. Pienso en excesos, en noches largas, en decisiones torpes.
—Bien, tranquilo. No hice nada.

La mentira más eficiente es la que no despierta preguntas.

Empiezo con los pendientes cuando me llaman. El jerarca quiere verme.
—¿Cómo vamos con los pendientes?

Suspiro. Repito la frase institucional de todos los lunes:
—Seguimos trabajando.

Su cara se endurece. Con voz de locutor de radio matutino, me pregunta:
—¿No puedes hacerlo más rápido?

Mierda. Eso mismo le dije a la cafetera. Aquí todos repetimos frases ajenas creyendo que son propias.

Regreso a la oficina. Dos personas esperan turno. La primera dice que su sueño es trabajar aquí. Pobre imbécil, pienso, pero sonrío.
La segunda tiene un apellido importante, rubia, ojos claros, padres benefactores de la iglesia. No sabe nada del puesto, pero eso nunca ha sido un obstáculo. Le doy el empleo de inmediato. El mérito es una superstición.

Hora de comer. Hago fila rápido: hoy hay algo que me gusta. Me siento cuando suena el teléfono. Es mi jefe, viejo lobo de mar varado en el pasado.
—¿Cómo vamos con los pendientes?
—Seguimos trabajando.
—Pues trabaja más rápido, mediocre.

Cuelga. La palabra se queda flotando sobre la mesa.

Como deprisa. La comida ya está fría. Toso y bebo agua de esas que prometen limón pero saben a tamarindo. Todo aquí es así: parece una cosa, es otra, y aun así lo aceptamos.

Anoto pendientes en una libreta con el nombre de mi jefe en letras doradas. Regalo navideño improvisado porque olvidó el intercambio. Estoy por terminar cuando alguien entra a contarme su vida. Mientras habla, mi ojo empieza a temblar.
Ojalá existan refacciones para los ojos, pienso, porque el mío ya se cansó de mirar lo mismo.
No escuché nada.
—Está cabrón —digo.

Funciona para casi todo.

Última junta del día. Presentan el plan de expansión. Me entregan pendientes que debí haber empezado hace dos semanas, quizá en otra vida. Antes de cerrar, alguien de la corte celestial presenta el nuevo producto que, según ella, revolucionará la industria. Silencio. Todos se ponen de pie y aplauden. Algunos lloran. En el fondo, todos sabemos que perderemos cientos de miles de pesos, pero la fe corporativa exige sacrificios.

Salgo corriendo, como cuando era estudiante y sonaba la campana. Tomo mi mochila, cierro la oficina y, de pronto, aparece detrás de mí la misma persona que me abrió en la mañana. Ya no sonríe. Con voz de ultratumba me dice:
—Ya no trabajas aquí. ¿Qué no lo entiendes? Ya vienen por ti.

No entiendo nada. Como Peña Nieto aquella vez, corro a esconderme en los baños. Entro al último cubículo y me subo al retrete. Abren la puerta. Revisan uno por uno. Llegan al mío. Veo los zapatos por debajo: botas viejas, usadas, de las que dimos porque no había de su número. Golpean la puerta. Cierro los ojos.
—Es el fin —susurro.

Despierto de golpe. Sudado. Jadeando. Respiro hondo.
—Solo fue una pesadilla.

Me siento en la cama, tomo un sorbo de agua y miro la hora con los ojos a medio abrir. Mierda, voy tarde.

Nieves de enero: convocatoria de cuento 2026 | Editorial Agujero de Gusano



CONVOCATORIAAntología de cuentos

Nieves de enero


La Editorial Agujero de Gusano convoca a escritoras y escritores que radiquen en México a participar en la antología de cuentos Nieves de enero, un proyecto editorial que explora la relación entre la música popular mexicana, la violencia, la memoria y la cultura contemporánea.


Intención editorial

Esta antología parte de la convicción de que la música popular mexicana no es un mero acompañamiento de la vida cotidiana, sino un archivo vivo de la violencia, la memoria y las contradicciones del país. En un contexto donde la música narra lo que a menudo no aparece en los discursos oficiales —o lo hace desde la distorsión, el mito y el espectáculo—, estos cuentos buscan interrogar el papel de la canción como testimonio, mercancía, propaganda o resistencia. La intención editorial no es glorificar la violencia ni moralizarla, sino explorar sus resonancias culturales, las formas en que se canta, se oculta, se celebra o se normaliza. Desde la ficción, la antología propone una lectura crítica del país a través de su música: lo que dice, lo que calla y lo que deja sonando cuando todo lo demás se ha roto.


Temática

La antología estará dedicada a la música popular mexicana y su relación con la violencia, la memoria y la identidad cultural.

Los cuentos podrán dialogar —de manera directa o tangencial— con alguno o varios de los siguientes ejes:

  • La música popular como narradora de la violencia en México.

  • Corridos, narcocorridos y corridos tumbados como mito, crónica o propaganda.

  • La censura, persecución o silenciamiento de la música popular.

  • La narcocultura y su imaginario musical.

  • La violencia de Estado y su reflejo (o su omisión) en la música.

  • La música regional mexicana como herencia, identidad o condena.

  • La música como industria, mercancía y dispositivo cultural.

La música podrá funcionar dentro del relato como tema central, detonante narrativo, atmósfera, memoria, obsesión o ruina.


Participantes

Podrán participar autoras y autores de cualquier nacionalidad y edad, siempre que radiquen en México (condición indispensable para el envío del ejemplar de cortesía).

Cada participante podrá concursar con un solo cuento.


Obra

  • Se podrá participar con una sola obra.

  • El texto deberá ser original e inédito, y no haber sido premiado ni estar participando simultáneamente en otros concursos o convocatorias editoriales.

  • La obra deberá estar escrita en español, en hojas tamaño carta, con una extensión de 4 a 7 cuartillas, en formato Word, con letra Times New Roman o Arial de 12 puntos e interlineado de 1.5 (si el trabajo se extiende un poco más de las 7 cuartillas, no hay problema).


Método de envío

Los trabajos deberán enviarse al correo electrónico: hola@sputnikdos.com

Asunto del correo: Nieves de enero

El correo deberá incluir:

  • El cuento adjunto en documento Word con título, nombre o seudónimo del autor (respetando las características de formato y extensión).

  • Una breve semblanza del autor o autora en el cuerpo del correo (de manera opcional puede incluir redes sociales del autor).

Además, cada participante deberá incluir un enlace de Spotify o YouTube a una canción relacionada con la temática de la antología (no necesariamente vinculada al cuento enviado), con el fin de conformar la playlist oficial de Nieves de enero.


Plazos

  • Recepción de trabajos: 01 de enero al 30 de marzo de 2026.

  • Las personas seleccionadas serán notificadas vía correo electrónico en fechas posteriores.

  • La publicación de la antología está prevista para el verano de 2026.


Selección

Los cuentos serán leídos y seleccionados por el equipo editorial de Agujero de Gusano. El fallo será inapelable.

Debido a la extensión limitada del libro, no será posible incluir todos los trabajos recibidos. Sin embargo, algunos textos no seleccionados para la antología podrán ser considerados para su publicación en la sección literaria Letrinas de Revista Sputnik, en la página web de Editorial Agujero de Gusano o en el fanzine impreso que la editorial distribuye periódicamente en la ciudad de Aguascalientes. Al enviar su obra, las y los participantes manifiestan su conformidad con esta posibilidad.


Publicación y derechos

Los autores y autoras conservarán los derechos de su obra, cediendo de manera no exclusiva los derechos necesarios para su publicación en la antología Nieves de enero, así como en sus posibles versiones impresa, digital, en Revista Sputnik, el fanzine impreso o la página web de Editorial Agujero de Gusano.

Al tratarse de un proyecto autogestivo e independiente, no se contempla remuneración económica. Cada autor o autora seleccionado recibirá un ejemplar de cortesía de la antología.

Se otorgarán cinco menciones honoríficas a los cuentos más destacados, las cuales estarán acompañadas de un presente simbólico por parte de los patrocinadores del proyecto.


Consideraciones finales

Editorial Agujero de Gusano se hará cargo de los gastos de impresión, registro y distribución de la obra entre sus autores. Un porcentaje del tiraje estará disponible para su venta a través de los distintos canales de la editorial, y las personas participantes podrán adquirir ejemplares adicionales si así lo desean.

La participación en esta convocatoria implica la aceptación total de las presentes bases. Cualquier situación no prevista será resuelta por el comité editorial.

© Copyright | Revista Sputnik de Arte y Cultura | México, 2022.
Sputnik Medios