'Cada vez nos despedimos mejor' (con Diego Luna) llega a Aguascalientes

 
Escrita y dirigida por Alejandro Ricaño y protagonizada por el versátil y chingón Diego Luna, la obra se centra en la historia de amor de una pareja que trata de entender la manera de estar juntos a lo largo de 22 años, teniendo como fondo una serie de acontecimientos que han marcado al país entre 1979 y 2012. 
 
Son dos personas que nacieron el mismo día, en el mismo segundo y en el mismo hospital. A partir de ahí su vida se vuelve una serie de encuentros y desencuentros contados a manera de comedia de humor negro y trastocando aristas propias de las relaciones humanas contemporáneas como el amor, la soledad del individuo, la pérdida, el destino y la necesidad; siempre con el fin de tener contar con una segunda oportunidad -aunque volvamos a arruinarlo-.

El temblor de 1985, los enfrentamientos en las manifestaciones de 2012, las elecciones de 1988, la matanza de Acteal, el atentado en el zócalo de Morelia de 2008 y el episodio en el que Enrique Peña Nieto no pudo mencionar sus tres libros favoritos durante su campaña presidencial. Todos estos eventos funcionan como la escenografía y el trasfondo de la historia.

La cita es el viernes 28 de noviembre en el Teatro Aguascalientes. Funciones: 19:00 y 21:00 horas. Boletos: $450 y $250 devaluados pesos. Allá nos vemos.
 
 

Letrinas: Mi mujer odia a los borrachos



Por Eusebio Ruvalcaba |

Tengo dos enemigas a muerte: la diabetes y mi esposa. Y con ninguna de las dos puedo.

Padezco una diabetes que no es precisamente lo que podría llamarse mortal. Es decir, sí me va a matar pero no en forma inmediata. Le va a llevar su tiempo. Creo. No soy insulino-dependiente; se manifiesta a través de lo que los médicos llaman neuropatías. Las padezco hacia la altura del estómago, debajo de las tetillas, de un extremo a otro de los costados, y son verdaderamente dolorosas, y hoy por hoy, ni el médico alópata ni el homeópata han logrado curarme. Ni modo, cada vez que me dan —son una especie de agujas por debajo de la piel— tengo que detenerme de una pared, de un mueble, o de lo que esté más cerca para no caer. Y según me aseguraron, mientras beba tendré alta la azúcar, y mientras tenga la azúcar alta padeceré este castigo divino.

La otra enemiga, digo, es mi esposa.

Desde antes que yo padeciera diabetes, odiaba el trago. Como mi madre. Que hizo un guiñapo de mi padre, y de cuya tiranía yo jamás pude librarme. Sin que hubiera mayor pretexto, mi esposa se ponía iracunda desde que me veía dirigirme hacia la cocina, donde tengo mis botellas. “¿Ya vas a emborracharte?”, me gritaba.

Y la verdad no estaba muy equivocada.

Siempre he considerado el trago como el placer por antonomasia de la condición masculina. Ningún otro —sea la mujer, el cigarro, la droga o el juego— provoca tanta aceptación. Y aun a pesar de que cada uno de aquellos individuos sepa los riesgos del acto de beber. Que son muchos y que no voy a repetir, por no ser estas palabras parte de una encíclica.

Mi mujer odia a los borrachos porque los considera los tipos más estúpidos del universo. Dice que la humanidad se divide en mitad hombres y mitad mujeres. Y que de la mitad correspondiente a los hombres, 95 por ciento son borrachos —es decir estúpidos—, y 5 por ciento individuos dueños de conciencia y principios —es decir aburridos, apuntaría yo. ¿Pues de qué otro modo se puede calificar a los borrachos, que a sabiendas de las consecuencias que provoca el alcohol beben como locos?

Eso dice.

Se la pasa horas en el Internet. Es como una detective cibernética. Y no tanto por seguir pistas absurdas sino para prohibirme beber —aunque en su descargo tengo que reconocer que de la invitación pasó a la prohibición. Prohibición que llegó muy lejos. Al punto de que para mí resultó más un motivo de entretenimiento que de nerviosismo. Porque entre más me prohibía beber más lo hacía, y ese solo hecho inoculaba mi vida de valor. Me sentía un héroe. Mientras fuera así de testaruda yo me sentía a gusto en casa.

Pero en ese estira y afloja que significa todo vínculo matrimonial, las cosas se pusieron de cabeza. Tengo muy presente el grito que di cuando abrí la despensa de la cocina, y donde antes había botellas —de whisky, vodka, tequila y mezcal—, ahora sólo veía aceites de cocina, especias, vinagres y saborizantes de colores.

—¿Y mis botellas? —le pregunté azorado a una mujer sonriente que me contemplaba desde uno de los extremos del comedor, como se mira a un elefante mover la trompa en el zoológico.

—No hay más botellas. Se acabó el vino en esta casa. No voy a dejar que envenenes tu organismo por una estupidez —¡tenía que decirlo!—, ¿entiendes? Lo hago por tu bien. No me voy a quedar con los brazos cruzados mientras tu te emponzoñas.

—¿Emponzoñarme? Si no estoy tomando veneno de mamba negra —¿de dónde saqué la palabrita?, de un programa que había visto la víspera en Discovery. Punto a mi favor.

Como sea, me quedé pasmado. Jamás me imaginé que ella, mi mujercita linda, hubiera sido capaz de llegar a ese grado. No importaba que mi salud estuviera de por medio. Guardé silencio y me senté en mi sillón favorito. Sentí que las lágrimas sobrevendrían en cualquier momento. Silbé la primera melodía que me vino a la cabeza, con tal de quitar de mi cara esa expresión idiota que acompaña el llanto. Necesitaba hacerle creer que tenía la sartén por el mango. “Por fortuna quedan las cantinas”, dije, “el dinero que me gaste en la calle lo voy a tomar del gasto. Tú te lo buscaste. Y recuerda que en ese gasto van tus maquillajes y tus medias, y alguna que otra chuchería que siempre se te antoja”.

—No te vas a atrever a hacer eso.

—¿No? Tú serás la primer testigo.

Ahora la que se quedó callada fue ella. De pronto, entreabrió su exquisita boca y dijo:

—Está bien. Creo que me precipité. Escondí las botellas en el clóset.

—Por mí puedes dejarlas ahí. Ya vi que supiste aprovechar el espacio —dije, y salí a la recámara por una de whisky. Qué sed tenía.

*************  ************* 
Nacido en la ciudad de Guadalajara en 1951, Eusebio Ruvalcaba se ha dedicado a escuchar música. Cabal y rotundamente. Pese a que ha publicado ciertos títulos (Un hilito de sangre, Pocos son los elegidos perros del mal, Una cerveza de nombre derrota, El frágil latido del corazón de un hombre…), pese a que se gana la vida coordinando talleres de creación literaria y escribiendo en diarios y revistas, él dice que vino al mundo a escuchar música. Y a hablar sobre música. Y a escribir sobre música. 
 




Tarantino: 'The Hateful Eigth' será la antepenúltima y nos vamos



Por Pao Sánchez & Alex Warro-

'The Hateful Eigth' podría ser una de las últimas producciones del mítico cineasta Quentin Tarantino, luego de que durante el American Film Market diera a conocer que se retiraría de la dirección cinematográfica tras el rodaje de su décima película.

“Uno no debe seguir dirigiendo hasta que la gente se canse y le pida que lo deje”, comentó. Sin embargo añadió que no se trata de una decisión definitiva: “No es una regla que esté escrita en piedra; quién sabe, pero en principio me parece un gran plan para terminar”.

Tarantino ha tenido algunos problemas con 'The Hateful Eight' o 'Los Ocho Odiosos' desde que anunció su rodaje a principios de año, e incluso estuvo a punto de cancelar el proyecto debido a que el guión original fue filtrado a los medios, situación que obligó al director dos veces ganador del Oscar a modificar la historia original.

En días recientes fue dado a conocer el reparto del western que se estrenará durante el otoño de 2015 y que será rodada en celuloide y con fotogramas de 70 milimetros, en lo que parece ser el mejor motivo para reunir a actores emblemáticos del 'Mundo de Quentin'.
La cinta contará con la participacion de: Kurt Russell, Jennifer Jason Leigh, Walton Goggins, Bruce Dern, el mexicano Demián Bichir, los Perros de Reserva: Tim Roth y Michael Madsen; el eterno favorito de Tarantino, Samuel L. Jackson; así como también Channing Tatum de cuyo papel en la película aún no se sabe nada.

"Vamos a darle al público una razón para ir al cine, algo que no podrán ver en sus televisores".

La trama se ambienta después de la Guerra Civil en Estados Unidos y relata la historia de un cazarrecompensas que queda atrapado en una tormenta de nieve mientras traslada a una fugitiva al pueblo de Red Rock. En el camino se cruzan con dos extraños con quienes buscan un refugio en la montaña, donde acabarán descubirendo que quizás nunca lleguen a su destino después de todo.

Les dejamos la filmografía del maestro de la violencia Quentin Tarantino y un avance de lo que será el nuevo filme, esperando que no sea el último.



Cuarón y Del Toro: solidaridad con Ayotzinapa desde NY



Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro, dos de los cineastas mexicanos con mayor reconocimiento en el mundo alzaron la voz este lunes por la situación de los 43 estudiantes normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, y a la vez denunciaron la ineptitud del gobierno mexicano para tratar el caso. Todo esto durante un homenaje dedicado a Cuarón en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA).

Al respecto, el ganador del Oscar por la multipremiada cinta 'Gravity' señaló que la situación trasciende un problema local y pone en evidencia un problema sistémico donde en el mejor de los casos hay una apatía y una ineptitud por parte de las autoridades y en el peor de los casos hay una coalición.

"Un evento que debe ser un gran festejo está ensombrecido por los eventos que han sucedido en el último mes en México, la desaparición de 43 normalistas y lo que esto ha puesto en evidencia"

En los últimos meses, Alfonso Cuarón se ha convertido en un duro crítico del gobierno de Peña Nieto e incluso lo ha llegado a cuestionar de manera directa sobre temas de gran relevancia nacional como el asunto de la Reforma Energética, y durante su discurso se solidarizó publicamente con el sector de la sociedad mexicana que exige justicia por la desaparición forzada de los estudiantes guerrerenses.

"¿Cómo puedes volver al cine cuando está sucediendo esto en un país que está vecino a este país?… No me interesa hablar de lo otro (el cine). Nos queremos sumar a esta sociedad que está tomando cada uno de estos foros"

"Mi voz es muy irrelevante… la voz que es relevante es la voz de toda una sociedad que se ha manifestado y lo ha hecho de una manera muy firme. Una voz está resonando en el resto del mundo y de una manera muy valiente"

Por su parte Guillermo del Toro, director de 'El Laberinto del Fauno', quien acompañó al homenajeado durante el eventó se mostró sumamente preocupado por el clima de violencia que impera en México y advirtió que “hay una violación de derechos humanos cotidiana, que está sucediendo de manera invisible en muchos casos. La desaparición de estos 43 estudiantes abrió literalmente un montón de fosas comunes”, lamentó.

"Es importantísimo que la gente en el poder entienda que los ojos del mundo están mirando hacia México y que de la reacción que tengamos de parte de ellos dependerá muchísimo la posibilidad de podernos considerar un país, considerarnos humanos"

@alexiliado


Letrinas: ¿De qué murieron los quemados?



Por Alejandro Carrillo-


Preguntas urgentes sobre Ayotzin 
(Marque con una cruz )

Son 43 estudiantes
y 49 niños
y 52 más en un casino

y una puerta
                  del Palacio Nacional


¿de qué murieron los quemados? (marque con una cruz)

de ardor
de dolor
de miedo
de asfixia
de vergüenza


¿quién mató a los quemados? (marque con una cruz)

fue un mexicano
fue el Estado
fue un policía malintencionado
fue el que mató a Lucio y a Genaro
fuiste tú y fui yo


¿cómo mataron a los quemados? (marque con una cruz)

con un cerillo
con un garrote
con una bota de casquillo
con una cuchara sopera y una navaja
con un arma
                  -exclusiva del ejército-
con el combustible
                           de Petróleos Mexicanos


¿cuándo mataron a los quemados? (marque con una cruz)

fue hace un mes
fue en julio de hace dos años
fue hace veintiséis años
fue en 1968
fue ayer y hoy
será mañana


¿dónde mataron a los quemados? (marque con una cruz)

fue en Guerrero fue en Sonora fue en Monterrey
fue en Acteal fue en Aguas Blancas fue en Atenco
fue en Oaxaca fue en Tlatlaya fue en San Cristóbal de las Casas
fue en Tlatelolco fue en Ciudad Juárez fue en la frontera norte y en la frontera sur
fue en la cárcel de Lecumberri fue en la Universidad Autónoma de Puebla
                                                                             
fue en la televisión
fue en las urnas
fue detrás de la puerta
                                 del Palacio Nacional


¿por qué mataron a los quemados? (marque con una cruz)

porque fue una orden de arriba
porque eran estudiantes
porque eran pobres
porque nacieron en México
porque estuvieron en el lugar y momento inadecuados
porque pronto empezaría a llover


¿qué hacer por los quemados?

quemarnos
arder en las calles
en las plazas
en las fosas clandestinas y en los basureros
en los salones de clase
o en el pasto tirados
                              consumiéndonos

caminemos
sobre la hoguera
de los quemados

como brasas encendidas
-molestas y dolorosas-
consternados y rabiosos

y no dejemos que se apaguen
los quemados
lentamente -vergonzosamente-

como puerta
                  del Palacio Nacional.



El Autor: Escribidor, mecánico tornero, periodista, rockero tumbado, diputado legítimo, corredor y corredor de apuestas, revolucionario de congal, fotógrafo, cinéfilo, miembro del Proyecto Mayhem y bebedor semi-profesional. Me enamoro de todo, me conformo con nada. @alexiliado

Animación sabor a México: 'El Libro de la Vida' y 'La Leyenda de las Momias de Guanajuato'



Cinetiketas
Por Jaime López Blanco


Actualmente en cartelera encontramos que dos opciones son las que se reparten la preferencia del público infantil: "El libro de la vida", escrita y dirigida por el mexicano Jorge R. Gutiérrez y "La Leyenda de las Momias de Guanajuato", realizada por el también mexicano Alberto Rodríguez. Ambas se relacionan con relatos de la oralidad mexicana; ambas han gozado de una eficiente mercadotecnia (modesta pero funcional) y; ambas se quedan sólo en buenos intentos de contar una buena historia.

Lo más destacable de "El libro de la vida" no es que se trate de una producción de uno de los mexicanos favoritos dentro de la industria hollywoodense, Guillermo del Toro, sino algunas de las canciones producto de su argumento y que conforman parte de su soundtrack. Destacan, en este sentido, las rolas "Te amo y más" y "Si puedes perdonar". Ambas escritas por Gustavo Santaolalla y -sorprendentemente- bien cantadas por Diego Luna.

De hecho, es la última partitura, citada anteriormente, la que da lugar a una de las mejores subtramas de la historia y que se relaciona con la concientización del maltrato a los toros a quienes se les utiliza como piezas de exhibición y sadismo en esa acción mal llamada deporte, que mucho menos es arte.

De ahí en fuera, el escritor y realizador Jorge R. Gutiérrez concentra toda sus energías en contar una convencional historia de amor, dejando de lado la exploración profunda del origen y creencias sobre "La Catrina" o "Xibalbá". Las representaciones de éstos son simplistas y caricaturizadas haciendo parecer a la muerte como un ente tramposo, ridículo y hasta malo.

Bien se pudieron contar los simbolismos/significados de ambas figuras o de cada uno de los elementos que integran la festividad del Día de Muertos. Esto hubiera dotado a la película de originalidad y diferencia, pero se optó por lo fácil, por lo estereotipado ("el folclore de lo nacional") y, seguramente, por hacer más comercial a la cinta en cuestión.

Además, sigo sin entender la estética de algunos personajes a los que se les diseña con una nariz de puerco sin importar que sean del lado de los protagonistas o del antagonista. ¿Qué quería dar a entender con esto el realizador? Aunado a ello, existe cierto desprecio a la inteligencia del espectador al decirnos, literalmente, que existe un mensaje o moraleja en la historia, que por cierto es forzada para que embone con el argumento del Día de Muertos.

Por otro lado, "La Leyenda de las Momias de Guanajuato" representa  la tercera película de la trilogía producida por Ánima Estudios, quienes anteriormente han presentado "La Leyenda de la Nahuala" y "La Leyenda de la Llorona", todas con el mismo protagonista, "Leo San Juan", acompañado de sus fieles aventureros como lo son "Teodora", "Don Andrés" y "El Alebrije".

Se trata de un largometraje medianamente entretenido que mejora en su tono en comparación con sus antecesoras. Ya no está plagada de un humor tan pueril que alejaba al público más adulto. Además, la película en cuestión posee un buen doblaje de voces y chistes que te hacen sentir más inmerso en la cultura mexicana, cuestión que no logra "El Libro de la vida". Sobresale el doblaje realizado por Eduardo España como un alebrije hippie de "la nueva era".

La animación parece mejorar un poco debido a que se trata de dotar de mejor lenguaje audiovisual a los cuadros dibujados. Ya existen diferentes emplazamientos de una misma escena y se trata de plasmar parte de los rincones más representativos del estado de Guanajuato, como sus calles adoquinadas o las mineras.
Es importante destacar la creación de "Valentina", niña que ha perdido a su padre al inicio de la cinta, la cual es un personaje lleno de grandes valores y mucha gallardía. Parece ser muestra de querer entregar personajes femeninos más multidimensionales y empoderados. Esto no ocurre con la "María" de "El libro de  la vida" que, aunque intentan "venderla" como una feminista, se "derrite" y muestra incongruencia al primer "Quiubo chiquita" que le dedica uno de sus pretendientes. ¿Pues no que no era alguien fácil y típica en esos asuntos?

Tanto "La Leyenda de las Momias de Guanajuato" como  "El libro de la vida" fueron realizadas con moderados presupuestos, en comparación con las cuantiosas cantidades que se destinan, por ejemplo, para producciones hechas por "la casa del ratón". La primera es la que se siente más natural en el objetivo de transmitir la verdadera identidad mexicana.  La falla de ambas radica en su guión ya que, mientras "La Leyenda..." pudo haber ofrecido mucho más, "El libro de la vida" trata de abarcar mucho pero se queda corta en la ejecución argumental de todas sus tramas.


Star Wars VII o The Force Awakens



'La Fuerza Emerge' será el título del Episodio VII de la saga más exitosa en la historia del cine: Star Wars. Hace unas horas fue dado a conocer el nombre oficial de la nueva entrega interestelar que será estrenada en diciembre de 2015 y que en esta ocasión rodará a cargo del productor y director J.J. Abrams, creador de series como 'Lost' y 'Alias'.

También se ha dado a conocer que el reparto incluirá caras nuevas y a algunos clásicos de la primera saga, con actores como John Boyega, Daisy Ridley, Oscar Isaac, Andy Serkis, Harrison Ford -obviamente-, Domhall Gleeson, Lupita Nyong'o, Gwendoline Christie, Adam Driver, Carrie Fisher, Mark Hamill, Max von Sydow, Anthony Daniels, Peter Mayhew y Kenny Baker, entre otros. Se sabe que la historia transcurrirá 30 años después de 'El Retorno del Jedi'.

Después de algunos contratiempos, el libreto final fue responsabilidad del mismo Abrams en colaboración con Lawrence Kasdan (guionista de 'El Retorno del Jedi' y 'El Imperio Contraataca'). Como era de esperarse, la música correrá a cargo del multipremiado compositor John Towner Williams.

Todo indica que la apuesta de Disney es reescribir Star Wars, por lo que ya han firmado al director Rian Johnson (Looper, 2012) para dirigir los episodios VIII y IX. Roguemos a la Estrella de la Muerte que no lo echen todo a perder.


Poesía: Escafandra [y otros artilugios]

ESCAFANDRA [y otros artilugios]-
Por Israel Miranda-


I

Verbalicé mi tristeza, la retorcí, la analicé.
Escarbé en mi ego, en el espejo,
en todo lo que (supuestamente) soy
y lo que en verdad necesito.

Evité hablarte.
Evité también morir de desconsuelo.

Me enfado conmigo.
En verdad quiero salir de esto –pienso–
sentirme menos triste.
Pero no puedo y
estoy tan cansado.

(Disloco la poca cordura que me queda)

¿Qué tan profundo se puede caer?
Supongo que esto, de alguna forma, debe terminar.
Jamás volveré a ser el mismo, lo sabemos.

Maldigo tu buena suerte, después de todo,
no estarás aquí para ver las ruinas,
los vestigios del naufragio.

Cobro (de vez en cuando) cierta fuerza, cierto coraje.
Me engaño pensando que te odio.

Me percato del absurdo y sonrío.

II

Todos abandonen el barco,  mujeres primero –pienso–
Que la banda deje de tocar y se pongan sus chalecos salvavidas.
No hay tiempo para ser heroicos, sólo queda un bote.
Mientras tanto, las ratas pueden tomar por asalto el comedor,
que nada se desperdicie.

Todos abandonen el barco, antes de que el agua les cubra los zapatos,
podrían arruinarse y no llegar íntegros al baile del fin del mundo.

Pongamos en los altavoces una selección de bonitas melodías,
sofoquemos los gritos de auxilio
con alguna canción que nos hable de amor.
No queremos que nuestra conciencia
nos traicione una de estas noches,
cuando el frío es intenso,
y empecemos a odiar a la gente que tenemos al lado
y le destrocemos la cara con una sartén.

No queremos nada que nos recuerde
que sobrevivimos a un accidente desafortunado.
Esas memorias no son buenas mientras empujamos un columpio,
o conducimos a gran velocidad.

Pongamos en los altavoces canciones de amor,
pero del bonito.
No queremos deprimir a los futuros náufragos.
Podrían venirles recuerdos tristísimos.
Se sentarían a babor,
o a estribor
o donde sea
y esperarían a que el mar
resuelva sus penas. No,
queremos que la mayoría sobreviva.

Así que, por favor, todos abandonen el barco,
las colas en los supermercados aún los necesitan
y la televisión todavía transmite lindas golosinas.

Todos abandonen el barco,
aún están a tiempo para llegar a la última función,
y hoy regalan chocolates en la compra de un supercombo.

Abandonen el barco,
pues la felicidad espera desnuda
en una habitación desordenada. Dispuesta,
y suele aburrirse pronto
y largarse con el primer sujeto crediticio.

Abandonen el barco,
de eso depende el sosiego de sus almas,
la tranquilidad de la quincena
y una comida en restaurante Italiano.

Todos abandonen el barco,
pues pronto se llenará de fantasmas mutilados
que comerán y beberán de nuestra tristeza
y nos obligaran a habitar
dentro de una ridícula escafandra.

Abandonen el barco,
pues pronto no habrá más que oscuridad.

Abandonen el barco antes de que empiece a cantarles
mi canción favorita,
lo lamentarán, se los aseguro.

Todos abandonen el barco,
antes de que empiece a recitarles
unos bonitos poemas,
antes de que les cuente la historia más fantástica.

Todos abandonen el barco
y lleven suficientes provisiones.
El camino a casa es largo.

Abandonen el barco,
salten,
naden,
aférrense a un trozo de madera
o a un recuerdo tibio.

Abandonen el barco,
mujeres (principalmente mujeres) primero,
aquí sólo hay instrumentos de tortura unitalla,
así que más vale apresurarse.

Todos abandonen el barco,
que el semen de los ahogados
no fecunda más que nonatos.

Todos abandonen el barco,
salvo aquellos que crean que todo está perdido.

(Repaso lo que escribo.
Algún día reiré a solas)

III

Sé algunas cosas,
como que no soy (tan) mal tipo,
no soy tan aburrido, ni tan estúpido.
Sé (también) que mi casa necesita (ya) una limpieza.
Ordenar mi habitación.
Sé, por ejemplo,
una infinita cantidad de cosas inútiles
(nombres de actores, datos absurdos,
letras de canciones románticas)
Sé que pronto será tiempo de inscribirse
a algún curso sabatino,
o al gimnasio,
o a reducir el peso.

Sé que pronto será menester reunirse con algunos amigos
para que me recuerden que, en algún tiempo,
el sol salía más seguido.

Lo que no sé es qué hacer contigo, con tu recuerdo.
No sé qué hacer cada día a las once de la noche
(al terminar el noticiero).
No sé qué hacer para que nadie
me pregunte por tí y desate mi tristeza.
(Pensé en colgarme un letrero de
Favor de NO preguntar por Claudia,
pero creo que no daría resultado)

A pesar de lo que parezca,
del desvelo,
de la abulia,
estoy más tranquilo.

(Lo que sí sé es que ya son las tres de la mañana y debo,
como todas las noches, librar una batalla contra el insomnio)

Polaroids (2006, poemario). Volumen 2 de la Colección DESTOS DEME DOS, 48 páginas. -AGOTADO-

Polaroids (2006, poemario). Volumen 2 de la Colección DESTOS DEME DOS, 
48 páginas. -AGOTADO-

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Israel Miranda ha escrito algunos libros de poesía: Polaroids, Muro de silencio, El monstruo de arriba de la cama y Porno para perdedores y otros sucios hábitos; además de uno de narrativa: Palabras de Sabiduría. Además de escribidor, 'el Miranda' es músico, diseñador, maestro y filósofo.

Deep Purple sigue siendo la banda más ruidosa del mundo

Por Juan Pablo Proal-

En la década de los setenta, el libro de récords Guinness catalogó a Deep Purple como “la banda más ruidosa del planeta”. Hoy, 40 años después y con sus integrantes instalados en la llamada tercera edad, el grupo no defrauda su reputación.

Ayer su potentísimo sonido eléctrico martilló los oídos de sus incondicionales seguidores que acudieron a la Arena Ciudad de México. Deep Purple no decepcionó a quienes querían ver a una de las bandas más pesadas en la historia, pionera en el hard rock y el heavy metal.

Solos de guitarra chillantes, tan veloces que la mirada no alcanza a codificarlos; gritos que harían que tu vecino tocara la puerta de tu casa exigiéndote bajar el volumen del estéreo; una batería tan ruidosa como el tiroteo más largo de una película de acción hollywoodense. Una verdadera banda de rock, de las de antes, de las legendarias.

Muchos van solos al concierto. Es el caso de Humberto, contador jubilado de 62 años de edad. Se enteró dos días antes de la presentación de Deep Purple, sus amigos, que también son fieles roqueros, no pudieron acompañarlo por trabajo. Tampoco su hija, ahora dedicada a su vida de casada. Pero él no quería pagar el precio de perderse a un grupo que escucha desde finales de los sesenta. “Cada año vienen menos”, lamenta en referencia a que sus bandas favoritas poco a poco comienzan a desvanecerse.

Las mujeres escasean entre los asistentes, las poquitas que se ven acompañan a sus parejas, como Flor, bailadora de música tropical que no quiso dejar solo a su esposo, Óscar, un chofer que ahorró durante dos meses para poder pagar los boletos. Los padres de Óscar le prohibieron el rock: “Me decían que me iba a volver rebelde por escuchar esa música”.

— ¿Y sí?
— Sí, un poco –reconoce con orgullo-.
— ¿El rock lo cambió?
— Sí, forma parte de mi vida.
— ¿Le gustan los grupos de ahora?
— No, yo pienso que para todo hay un tiempo, el mío fue aquél.

La mayoría de los 8 mil 45 asistentes –cifra oficial brindada por los organizadores- ronda los cuarenta, cincuenta, sesenta e incluso setenta años de edad. Pero también hay algunos adolescentes, ataviados como el clásico roquero: melena, chamarra de piel, playera negra de alguna banda clásica y mirada de renegado.

Entre estos nuevos seguidores de Deep Purple está Luis, estudiante de Ciencias de la Informática del Instituto Politécnico Nacional. A sus padres no les gusta que escuche rock, menos que tenga la greña larga. “Mi papá me dijo: ‘pareces niña’”. El rock aún tiene significado en algunos adolescentes: El puente para rebelarse a las leyes de casa.

Deep Purple hizo lo que sólo una banda de rock legendaria puede: Exhibir su virtuosismo. El escenario fue sobrio. No hubo diablos inflables, ni pirotécnica ni muchos menos sus integrantes se desnudaron al estilo de la estrella de pop de moda. Tampoco pasaron la bandera de México por sus nalgas.

No, lo suyo es demostrar que son verdaderos músicos. Ian Paice, el baterista y único integrante que ha estado desde el nacimiento del grupo, en 1968, zarandeó su batería hasta poner de pie a los asistentes. Steve Morse mostró por qué se ha impuesto en los registros como uno de los guitarristas más completos en la historia del rock. Pero si alguien asombró es Don Airey, el tecladista que reemplazó a Jon Lord, uno de los pilares del grupo, muerto de cáncer hace dos años.

En su solo, Airey pasó por Chopin, el Jarabe Tapatío, el Himno Nacional Mexicano, bluses y psicodelia.

Deep Purple, una de las bandas más productivas en la historia del rock, interpretó temas de su más reciente disco, Now What?, de 2013, entre ellas Après vous y Vincent Price. Las canciones nuevas, repletas de rock duro y velocidad, fueron bien acogidas entre sus seguidores; sin embargo, lo que realmente los llevó a niveles de euforia fueron las piezas viejitas.

En Smoke on the Water el vocalista Ian Gillan tuvo que dejarle a los seguidores los coros, ante lo ensordecedor de su participación. No fue menor la embriaguez de los fans con los clásicos Mule, Space Truckin, Hush, Strange Kind of Woman y Black Night. El único himno que faltó fue Highway Star, que los asistentes pidieron con insistencia.

En una entrevista concedida semanas antes, Ian Gillan se quejaba de que en sus conciertos muchos se quedaban sentados. Un hombre de 69 años de edad que pasa más de la mitad del año de gira por todo el mundo bien puede reprocharle eso a sus fans. No obstante, el concierto de ayer no fue reflejo de esa pasividad. La mayoría pasó la noche parada sobre sus asientos, bailando como sólo los roqueros saben: con desparpajada torpeza arrítmica.

El grupo tocó una hora con cuarenta y cinco minutos. A las 23:15 horas las luces artificiales de la Arena Ciudad de México se prendieron para enceguecer temporalmente a los asistentes. Los anuncios de Elektra, Banco Azteca y las empresas del Grupo Salinas se proyectaban por doquier.

Afuera del recinto muchos usuarios se peleaban con taxistas que querían cobrar 350 pesos por un trayecto a la delegación Benito Juárez. La mayoría optó por el Metro. Los vagones semivacíos fueron ocupados por sesenteros que iban con jóvenes que parecían ser sus sobrinos, familias completas que no paraban de hablar del virtuosismo de Deep Purple.

En una esquina un hombre canoso con traje se aflojó las cuerdas de sus zapatos y se durmió. En sus manos cargaba tazas, fotografías y recuerdos del grupo inglés. Junto a él, un señor de bigote entrecano y rostro arrugado les cuenta a dos jovencitos de coleta que compraba sus discos en una tiendita y los cuidaba con celo. Les habla de cómo oía por horas a Grand Funk y a los Doors, de cómo el gobierno inventó la tenencia para financiar los Juegos Olímpicos del 68 (aunque en realidad el impuesto fue incluido por primera vez en La Ley de Ingresos de la Federación de 1962). Los chavos lo escuchan sin interrupciones, con la inocente curiosidad del discípulo.
 
 
 
 
@juanpabloproal Periodista, escritor. Publica en . Autor de los libros Voy a morir, la biografía de José Cruz (Lectorum) y Vivir en el cuerpo equivocado (UANL)
 
 

Letrinas: Fragmentos I



Fragmentos I-
Por Alex Castillo-

Las mariposas vuelan mientras beso al colibrí. Me vino un recuerdo, un pulso eléctrico cerebral que detonó mis sentidos. 

Soy el lector de almas, escucho el sonido de tu corazón, hice una canción y la canté todo el día; estoy empapado en rojo carmesí. Hay un fuego ardiendo en mi espíritu y apagarlo es imposible. Escribo tu nombre con rosas, pétalos, espinas y raíces; y en las nubes cargadas miro tu reflejo que se abalanza. 

Luciérnaga, faro, antorcha mía, no me falles porque mi esperanza es tu estela de luz. Puedes apostar todas tus inversiones, pero el cielo susurra nuestros caminos. Me quedé con tus suspiros y yo te regalo mil flores, mientras la lluvia pellizca mi piel y  tu sonrisa dibuja un cometa en la faz de tu rostro. 

Respiración, temblor y las miradas hablando por nosotros. El colibrí aleteando, regalándome la vibración de su sonido, tengo dos mil razones para estar aquí y en un minuto me derrito en el hedor del ambiente.

Viento, lluvia, bichillos ¿luna en cuarto menguante?; soy el lector de almas, entre ellas la tuya.


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