Las cinco dimensiones de un hombre delgado

Music in a coma | Por Carlos Iván Carrillo |


Cuarenta y cuatro álbumes oficiales, doce Grammys, un Óscar, un Príncipe de Asturias, un Pulitzer, un sinfín de honores e inducciones y hasta un Nobel despreciado; son la carta de presentación del hombre que tantas veces nos ha reunido para compartir cervezas, experiencias, textos, rolas y el corazón sobre todo.


Definitivamente una influencia importante en todos los que directa o indirectamente participamos en la música y el arte; en mi caso, he engullido la obra de Dylan desde crío y muy seguramente desde el periodo de gestación en el vientre de mi madre.


He revisitado unas cuantas veces las producciones de Bob en orden cronológico con el objetivo de encontrar la manera de dividir y explicar su obra, la mayoría de las veces sin éxito. 

Producción, sonido, instrumentación, género, letras; pocas veces lograremos encontrar un hilo conductor claro entre disco y disco, excepto que —como él mismo lo dijo en el Royal Albert Hall en 1966— “todas mis canciones son de protesta, así que vamos…”

El folk y el rock coquetearon desde los últimos años de los 50, siempre con recelo entre los espectadores. Es importante precisar que el folk rock como lo conocemos hoy, nació en California en 1964 cuando Roger McGuinn y The Byrds mezclaron una guitarra Rickenbacker de doce cuerdas con la influencia de la invasión británica y las letras de folk de Bob Dylan o Pete Seeger. Esto incluso antes de la “electrificación” de Dylan.


Uno de mis discos favoritos de todos los tiempos es “Fifth Dimensión”, grabado y publicado en 1966, producido por Allen Stanton -productor muy poco conocido- que antes sólo había trabajado en los discos más countrys de Jimmie Rodgers y los más bluegrass de Tony Bennett. El álbum “Fifth Dimension” es el tercero de los Byrds, poco valorado a pesar de ser la piedra angular de la transformación del rock de los años 60. El rock sicodélico nace con éste disco y es el puente en la transición del rock basado en el folk y el blues, que después se transformaría en hard rock, glam rock y hasta el rock progresivo. 

No, no, no, el rock sicodélico no nació con “Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band”.

¿Qué tiene que ver esto con Bob Dylan? Pues bien, Fifth Dimension no sólo es el primer disco publicado por The Byrds sin incluir una sola rola de Zimmerman -a petición del mismo Dylan, según Bud Scoppa, el biógrafo de la banda-. Sino que, además, ¿quién creen que fue el que introdujo a Roger McGuinn y compañía al mundo del ácido lisérgico? Exacto, el hombre delgado. Incluso existe el mito de que la canción que le da nombre al disco, la escribió McGuinn en un mega bús de LSD -con ya saben quién- para explicar la teoría de la relatividad de Einstein. Por sus referencias a la droga, el disco y sus sencillos fueron censurados por los medios especializados en ese momento y tuvo muy poco éxito comercial.


Un nombre basado en ese álbum fue el que elegí para este análisis y remembranza sonora, pues curiosamente son cinco las etapas en las que he logrado conectar y segmentar la obra musical y sobre todo vocal de Dylan. El viejo Bob ha sido un camaleón y nunca ha tenido problema alguno para radicalizarse, cambiar su forma de cantar o navegar entre géneros musicales. En las siguientes líneas intentaré, de manera abreviada, precisar las transiciones en la voz y producción de la música de Bob Dylan.

La primera época de Dylan entre 1962 y 1968 será la que seguramente la historia recordará, los homenajes y hasta mofas que se realizan a Dylan en la cultura popular son basadas en esta época; un registro vocal fino y con mucha nasalidad, además de elementos teatrales y recitativos. Esto fue lo que llenó el ojo del productor de sus primeros discos y el responsable del éxito de rolas como “Blowin in the Wind” y “A Hard Rains-a Gonna Fall. John Hammond, famoso por descubrir también a otras deidades de la música como Aretha Franklin, Leonard Cohen, Bruce Springsteen y Stevie Ray Vaughan, entre otros. Se sabe por palabras del propio Hammond que Bobby en sus inicios era un tipo muy indisciplinado en el estudio y que sin importar errores en la guitarra o la voz siempre se negó a grabar segundas tomas. Dentro de esta etapa vocal también se encuentran el “Bringing It All Back Home”, “Highway 61 Revisited” y “Blonde on Blonde” donde mantiene las mismas características nasales de la voz y se pronuncian más las características teatrales al cantar; incluso en canciones como “Subterranean Homesick Blues” llega hasta a rapear sobre la base, sin embargo esta idea, así como gran parte del cambio del sonido acústico de Dylan a uno más pesado, se le atribuye al productor de origen afroamericano Tom Wilson, responsable de producir también los discos más importantes de Simon & Garfunkel, Eric Burdon y The Velvet Underground.


La segunda etapa que encuentro es un periodo muy corto entre el año 1969 y 1973, las producciones desde “Nashville Skyline” hasta la banda sonora de “Pat Garrett & Billy The Kid”, composiciones e instrumentaciones que recuerdan al sonido del clásico country norteamericano y un registro vocal suave, relajado y sin cadencias experimentales ni recitadas. Para esto solicitó los servicios del gran Bob Johnston que después de la chingonería realizada en “Nashville Skyline” produjo también grandes discos para Johnny Cash y Leonard Cohen. Esta etapa termina por el fracaso comercial del disco “Self Portrait” con los viejos fans desconcertados y sin rumbo. Curiosamente no existe memoria en vivo de esta época pues coincide con los años de retiro de los escenarios derivado de un grave y misterioso accidente en motocicleta del que por cierto no existen registros hospitalarios.


Mi época favorita y en la que más disfruto a Bob es de 1974 al 79, a mi parecer los más grandes discos, con un Dylan maduro y una voz estable, cantando en tonos altos y rasgando toda la garganta. Stratocaster negra o Telecaster sunburst en hombro, con canciones agresivas y mucho rocanrol influenciado por The Band, de varones, pues.


Los álbumes más chingones se producen en esta época, “Blood on the Tracks”, “Desire” y “Street Legal”, la producción de estas joyas corren a cargo del mismo Dylan y de Don DeVito, que fue presentado a Zimmerman por Johnny Cash. Sin duda, para mí es el punto más alto de su carrera musical y vocal; además en estos tiempos se realizan los famosos discos en directo “Before the Flood” y el magnífico tour “Rolling Thunder Revue”; gira de 57 conciertos donde comandó a personajes de la talla de Roger McGuinn, Mick Ronson (en ese entonces guitarrista de David Bowie y Lou Reed), Joan Baez, Scarlett Rivera, T-Bone Burnett y el mismísimo Allen Ginsberg, por citar a algunos. Para más información acerca de esta bacanal, recomiendo el libro “Rolling Thunder” que escribe Sam Shepard y claro, el nuevo material cinematográfico del maestro Martin Scorsese.


Con la llegada del disco “Slow Train Coming” y el último año de la década de los 70, Dylan se convierte al cristianismo. Este disco cuenta con las tremendas participaciones de Mark Knopfler, líder de Dire Straits y del productor Jerry Wexler, a quienes Bob intentó evangelizar durante la grabación. En este punto, el hijo de Duluth, Minnesota trató de regresar al mismo ejercicio vocal que presumía a principios de los 60, pero la edad le empieza a pesar. El principio de los 80 es definitivamente una época oscura para las producciones y la carrera musical de Dylan. En el libro “Crónicas Vol. 1” el cantante menciona que se encontraba desorientado y había perdido la fe en su propia capacidad para crear nuevas obras; sin embargo, en 1988 su inducción al Salón de la Fama del Rocanrol y el nacimiento de los Traveling Wilburys junto a Tom Petty, George Harrison, Roy Orbison y Jeff Lyne, reviven a Bob y alcanza los primeros puestos de ventas en las listas Billboard.


Cuenta Dylan en el citado “Crónicas Vol. 1” que en 1989 paseando por Nueva Orleans entró a un local a descansar -e ingerir whisky seguramente- y escuchó a un cantante de blues desgarrar su voz de manera lacónica de la forma más tradicional, breve y concisa. Decide grabar ahí mismo el disco “Oh Mercy” con un estilo muy clavado hacia el blues que aumentaría más en las siguientes producciones. Dylan intenta esconder la nasalidad de su voz, la oscurece y la rompe lo más que puede hasta llegar al punto más sombrío en 1997 con el disco “Time Out Of Mind”. Es esta época donde a Dylan se le declara y se consagra como un crooner y en 2006 publica el que considero su mejor material de los dos miles: “Modern Times” producido por él mismo bajo el seudónimo de Jack Frost; discazo con mucho rockabilly y blues, además del mismo corte vocal de crooner que mantiene a la fecha.


El crooner, el cristiano, el rocanrolero, el countryero y el folkero; cinco etapas temporales para enfrentar la música de Bob Dylan, una de las tantas maneras de disfrutarlo. Espero sirva este análisis para acercar a nuevas generaciones a su obra, más como un consejo que hace años me hubiera gustado recibir, que como una lección. 


Con base en las credenciales mostradas ¿A alguien le queda duda de que Robert Allen Zimmerman es tal vez el artista más prolífico e influyente de nuestras épocas? Quizá, quizá, solo detrás del rompecorazones con sombrero de copa que ahora descansa en paz. Cierro hilo.

Letrinas: Caminar en espiral

Por Adriana Fabian Galicia


Una máscara sobre otra máscara, el nombre de tantos se resume a números, ya no están, la existencia de otros aún más incierta. 

Caminar era libertad, volar lo era, atravesar fronteras. Ilusos e inconformes, nos creímos invencibles. 

Leí 100 años de soledad, entonces conocí la teoría del eterno retorno de Friedrich Nietzsche. A los quince años comencé a sospechar que “quien conoce su historia igual está condenado a repetirla” conjetura totalmente contraria a lo que dice un profesor de historia cuando comienza un nuevo curso. 

No hay razón alguna para ser exceptuados de la tragedia, el quiebre o crisis, es la rutina del mundo; lo es también el placer ya sea hedonista o sensual. 

Hay más, existen sucesos extraordinarios, se atribuyen a la invención divina, muchos los llaman milagros, pero los agnósticos prefieren explicarlo con ciencia. Entre la ciencia e historia, converge el espiral. Son los siglos, corrientes artísticas, modelos económicos, eventos memorables, quehaceres cotidianos, tan solo los días. Apilamiento de nuestra memoria, olvidada o recordada, inventada o modificada, no se acaba, las preguntas tampoco. ¿es un mito, es la realidad, es un sueño? 

Es solo un fragmento del espiral, sigo caminando, a ratos me parece estar sola, aun cuando hay una multitud a mi alrededor, aun cuando solo soy un punto en el eterno universo. El nudo en la garganta, la presión sobre el estómago, un hormigueo recorre mi cuerpo me grita -estás viva-. 

Si hay conclusión, si hay final, tal vez solo el sol lo presenciara. Esa estrella radiante, quemante y vibrante terminará por hacerse una pequeña enana blanca o eso creemos, hasta entonces vamos a dar unas vueltas más.

Ciudad soledad: ucronía musical y un coctel de steampunk sonoro

Por Sergio Martínez


Iván García y Los Yonkis lanzan su quinto disco de estudio llamado Ciudad Soledad. Trabajo que contiene 13 tracks conformados por letras de Iván García y música de Los Yonkis. Esta nueva placa musical producida por Iván Carrillo y grabada en Casa Yonki, condensa referencias estilísticas a Bob Dylan, Johnny Cash, Tom Petty, Neil Young, Bruce Springsteen, y Quique González, rolas repletas de referencias contemporáneas y musicales que nos invitan a desentrañar el ruido de fondo para encontrar una propuesta musical desde provincia.

1.- Ciudad Soledad: carta de presentación del disco. Puede ser Puebla, Analco, Cholula, un bar, o la sala de tu casa, se trata de estar acompañado y compartir con un Jack en la mano, graznar o bailar dancing in the dark.

2.- Tiempo: enumeración de lo observado, de lo gozado y sufrido a través del tiempo, a veces este se detiene eternizar lo vivido.

3.- La loca: los separa el día, son diferentes, a veces contrarios, pero complementarios.

4.- Sarcófago: pareciera que todo sucede en Londres, Puebla o Ciudad Soledad, nunca lo sabremos; la ciudad desaparece cuando la iluminan los primeros rayos del sol, mientras los protagonistas ya descansan en su sarcófago.

5.- Cenicero: cambiar de carril, no de destino; entregarse a lo querido sin miedo a perder la esencia.

6.- Whisky y anfetas: un coctel de pertenencias, de lugares y relaciones, las pastillas y el alcohol es lo de menos.

7.- Desayuno en el bar: recuerdos en cascada, cada cosa, cada elemento es un recuerdo preciso, el olvido no llega de ninguna manera.

8.- Gárgolas: una tristeza como el mar. El testigo que observa, se queda con la arena, duda que exista el mar.

9.- En casa: monotonía casera, monomanía personal.

10.- Carta: mensajes a los que ya no están, misiva que va a ningún lugar esperando que llegue a las manos adecuadas, esperando tener una respuesta.

11.- Vendrá la muerte: ¿importa la forma de morir? Todos nos vamos a enfrentar a ese momento, si es con alguien parece ser mejor que de manera individual.

12.- Gato: ser un caprichoso felino, merodear, ir de un lugar a otro, regresar a casa a tomar un mezcal.

13.- Estepicursor: ir a favor del viento a cualquier parte, deslizarse a ras del suelo. Probar el mineral, olfatear al animal… al humano animal.


Con este disco esta banda poblana nos regala en sus canciones una ucronía musical y un coctel de steampunk sonoro que pretende hacernos llevadero un año de mierda. Quizá estas rolas nos ayuden a transitar por una pandemia que nos ha arrebatado a familiares y amigos y parece no tener fin. El disco ya puede ser adquirido en las redes sociales de la banda.

3 sencillas razones para ver ‘Undone’ sin caer en un bucle infinito

Call me old fashioned… please! | Por Mónica Castro Lara |


¡HE VUELTO! Y créanme cuando les digo que se siente MUY bien regresar a ‘mi casa’, a Sputnik. No crean que estos meses de ausencia pandémica fueron por pura desidia, no. Cuestiones (muy) personales, impedían mi absoluta concentración y la oportunidad de sentarme a escribir tranquilamente para ustedes; espero eso permanezca en el pasado. Quiero creer que alguien por ahí extraña las tonterías que escribo en este espacio y, siguiendo esa lógica, los saludo y les agradezco el que le hayan dado click a este texto. 

El confinamiento de este extenuante 2020, entre otras cosas, nos ha brindado a algun@s la posibilidad de ver series y películas extraordinarias en todas las plataformas de streaming existentes, ¿o no? Pues bien, hace un par de días (en lo que esperaba ansiosa el estreno de ‘The Crown’), me devoré una serie SEN-SA-CIO-NAL que me recomendó mi muy querido amigo René (si estás leyendo esto René: ¡hola, pitxín!) y que de inmediato, quise compartirla con ustedes porque en verdad, no exagero cuando digo que es una joya y vale la pena ser vista, disfrutada, compartida y reseñada, por mucha, mucha más gente. La serie de la que hablo se llama ‘Undone’ y pueden encontrarla en Amazon Prime Video.

Antes que nada, tengo que confesar que me siento un poco mal porque -como dicen por ahí- llego un poco tarde a la fiesta, ya que esta genialidad de serie se estrenó en septiembre del año pasado y yo recién la vi hace un par de semanas. Sorry! Me parece que se combinaron dos factores: 1. Que en ese entonces aún no tomaba la decisión de tener (y mantener) una cuenta Prime y por ende no tenía ni cómo ni dónde verla, y 2. Que en realidad Amazon nunca le dio la publicidad adecuada para realmente darla a conocer. Hay quienes afirman que fue una movida calculada, un afán para mantener a la serie con un estatus de ‘serie de culto’. ¿Será?


Y bien, en lo que Jeff Bezos (CEO de Amazon) continúa haciéndose trillonario, yo por otra parte voy a compartirles tres simples motivos para que vean y amen este fenómeno imperdible llamado ‘Undone’:


La trama.

¡Gracias, gracias, gracias dioses de la televisión por arriesgarse a brindarnos una historia nueva! Estoy cansada, HARTA de los refritos, de los spin-offs, del afán ridículo e insistente por ‘desblanquear’ viejas tramas, de las ‘historias basadas en’ (ya sé, acabo de caer en una contradicción por mi amor a ‘The Crown’, ¡no se atrevan a juzgarme!). Lo que ‘Undone’ me demuestra es que SÍ es posible; es posible contar nuevas, interesantes, honestas y frescas historias, con personajes complejísimos, con hilos conductores que demanden nuestra entera atención y que nos orillen, a querer ver más y más. Es una serie que expone crudamente el tema de la salud mental; la cerrazón de nuestras rutinas, lo limitado de nuestra expectativa de vida, las huellas de abandono, el dolor, las relaciones familiares, TODO bajo un lente metafísico maravilloso. Y yo, como ansiosa profesional, lo agradezco y gocé bastante.  Escrita por Kate Purdy y Raphael Bob-Waksberg (ambos creadores de la exitosa serie animada BoJack Horseman en Netflix, que precisamente toca temas de depresión, ansiedad y adicción), ‘Undone’ trata sobre una mujer latina de 28 años llamada Alma, que sufre un grave accidente automovilístico y que, a raíz de dicho trauma, desarrolla la capacidad de ‘desprenderse’ del espacio-tiempo, así como comunicarse con su ya fallecido padre con el fin de averiguar realmente cómo murió éste. 

Existe durante toda la serie, una tensión constante y palpable entre la imaginación y la realidad; entre la fantasía y lo tangente, es decir, lo que en realidad ocurre con Alma. Este efecto intencionado, nos pone a la par de nuestra complicada protagonista y nos sumerge en un espacio donde el tiempo simplemente no existe, las dimensiones chocan, la mente y nuestros cuerpos se abren y expanden, y nos ayuda a comprender y deducir que las heridas abiertas duelen y persisten en el pasado, en el presente y por supuesto, en el futuro. Asimismo, nos propone desmitificar una enfermedad mental tan nombrada como lo es la esquizofrenia y al menos, hace un esfuerzo por abrir la conversación a otras muchas posibilidades entorno a la salud mental.

Por ahí leí que ‘Undone’, es un viaje de sanación y de reconciliación con uno mismo.” Y no he encontrado una mejor descripción de la serie. No quiero describir más la trama ni hacer ningún spoiler, así que por favor ¡anímense a verla!


La animación.

“Visualmente no es un capricho como, aceptémoslo, lo es ‘Loving Vincent’. La historia no se podría construir sin la técnica y está armada a la par de ella”. Es la respuesta que me dio René (sí, de nuevo tú pixtín) cuando le conté lo fascinada que estaba con la serie. 

‘Undone’ combina dos impresionantes técnicas: la animación por rotoscopia y la animación tradicional.

Vamos por partes porque no es nada sencillo: la rotoscopia consiste principalmente en dibujar encima de un fotograma para imitar el movimiento o, dicho de manera más simple, calcar/dibujar una película real para convertirla a un medio animado. Dicha técnica, fue creada por Max Fleischer (autor de la muy famosa ‘Betty Boop’) por allá de 1914. La serie en este caso combina la rotoscopia y la animación tradicional, sobre fondos que no son otra cosa más que extraordinarias pinturas al óleo.

El procedimiento para la creación de ‘Undone’, fue el siguiente: primero, las actrices y actores grabaron todas las escenas con fondos de pantalla verde (y a veces, ni siquiera eso); segundo, dichas grabaciones se enviaron a un primer estudio de animación donde artistas dibujan encima de dichas filmaciones, convirtiendo a l@s protagonistas en versiones animadas. Tercero, dichas animaciones se enviaron a un tercer estudio donde un equipo de artistas expertos en pintura al óleo y animación 2D y 3D, colorearon a los personajes y escenarios donde se desarrolla la trama. Un trabajo extenuante de año y medio con extraordinarios resultados.

Todo este trabajo y combinación de técnicas de animación, enaltecen la trama y la enriquecen, dando una absoluta libertad creativa a los creadores y guionistas con un presupuesto mucho más asequible. Las técnicas nos permiten experimentar justo lo que vive, piensa y siente Alma durante los ocho capítulos que dura la serie, al romper constantemente las barreras entre la fantasía y la realidad. 



Las actuaciones.

En ningún momento, la animación ‘le gana’ a la trama y mucho menos a las actuaciones. Lo que hace Rosa Salazar, la actriz de ascendencia peruana, ¡es simplemente sorprendente! Cada gesto, cada palabra, cada movimiento nos regalan a una Alma de carne y hueso, llena de dudas existenciales como las hemos tenido tod@s en algún momento de nuestras vidas; una mujer con traumas e inseguridades, que reúne la fortaleza suficiente y necesaria para hacer viajes al pasado y enfrentarse a sus episodios más dolorosos en búsqueda de respuestas que den un poco de sentido a la ‘locura’ que está viviendo, todo con un acento latino bien marcado sin caer en la caricaturización que la mayoría de las veces, se les da a los personajes latinos en series gringas. La química que tiene con el buen Bob Odenkirk (sí, nuestro querido Saul Goodman de ‘Breaking Bad’ y ‘Better Call Saul’) es grandiosa; el dúo padre-hija se goza y se sufre al mismo tiempo. Lo mismo con Angelique Cabral (Becca, la hermana de Alma), Constance Marie (Camila, la madre) y Siddhart Dhananjay (Sam, el novio). Cada ‘performance’ de las actrices y actores, añade toques de genialidad a esta de por sí, grandiosa serie al darnos la posibilidad de empatizar con los personajes y sentirlos muy propios.

Así que ya saben: ‘Undone’ es LA serie que deben devorarse un fin de semana. Sus ocho capítulos de veinte y pico minutos de duración, son una absoluta delicia sensorial. Les prometo que no se van a arrepentir.

“En casa” Iván García y Los Yonkis lanzan “Ciudad Soledad”

De la mano de un segundo sencillo, Iván García y Los Yonkis lanzan al mercado su nueva producción discográfica: Ciudad Soledad. Tras la publicación de “Cenicero” a inicios de noviembre, la agrupación estrena el single “En casa”, tema referente al confinamiento y la situación de emergencia que hemos vivido durante este año. 

“De haberse publicado esta canción en otra época tendría un significado completamente diferente. El enclaustramiento al que fuimos confinados derivó en muchas cosas tanto positivas como otras de origen más oscuro, como la ansiedad o la depresión”.

Este 1 de diciembre se estrena “En casa” en las principales plataformas musicales, dedicada a todos aquellos que permanecieron en cuarentena lejos de los seres amados. Cabe resaltar que a partir de esta fecha también se podrá adquirir la versión digital del disco “Ciudad Soledad” a través de las redes sociales de la banda. El material en formato físico estará disponible a partir del 7 de diciembre con envío a toda la República Mexicana. 

“Habemos personas que no percibimos la realidad en medio de cuatro muros. Necesitamos salir a la calle y recorrer las callejas más antiguas de la ciudad… Esta canción se gestó en casa y esperamos suene en la suya”.

“Ciudad Soledad” es el resultado del trabajo de los difíciles meses de contingencia y representa el quinto álbum de estudio de Iván García y Los Yonkis. Fue grabado, mezclado y masterizado en Casa Yonki y producido por Carlos Iván Carrillo. El arte del disco corrió a cargo de Israel Díaz “Chk Dsg”. 

Momentáneamente no hay una fecha definida para la publicación del disco completo en las plataformas digitales.

Manitas rojas de dulce: poemas de Antonio León

Por Antonio León | Foto: Nisuke Martínez

Para Ale Librada Torres Salcedo



cuatro breves poemas culeros

 

1.

me inscribí en el registro municipal

de imitadores de andrés pasavento

y los culeros dicen que no aparezco

 

2.

el poeta que te odia es el pokemon de

la poesía es un arma cargada de futuro

y escribe como en 1965

 

3.

he abandonado el chiste de

no tengo maestría

¡pero qué tal estría!

me lo vuelven a pedir

en las mesas de lectura de poesía

cada que alguien menciona las palabras

piedra

enhiesto

hojarasca

 

4.

este poema siempre no vino

estaba muy culero

 

 

el príncipe adam abre cuenta en grindr

 

podría llorar en menta y lavanda en el festival de los estereotipos

o anunciar la fiesta de compromiso

en que sólo admitiré fantasmas de mis primos muertos

o de los peones con que me revolqué

en cobertizos de fiestas patronales

 

podría anunciar el fin del reinado del padre que nunca sale en la foto

porque ser el rey de un tipo que usa mallas

o peor aún       ser su padre

es un ejercicio que ya no quiso llevar en vida

 

aunque nadie conoce el domicilio de ese muerto coronado como muela muerta

 

podría escribir un mejor perfil que

príncipe de buenas maneras

pasea a bordo de tigre pusilánime

 

gusta de llevar el corte de cabello bob del sastrecillo valiente

heredero de una piedra de lana sobre las piernas

y por enemigo tiene un costal de huesos

 

tela de hacer olas el muslo izquierdo que ya incluye cámara

por las noches el príncipe gusta de ir a un club leather

a jugar a los espadazos del fin del mundo mientras patea cabezas

y se reúne con un grupo de medusas a bufar sabroso

 

ninguna de esas historias

aparece en la descripción que antecede a la foto

de hijo blanco

del trono que tiene forma de galleta

 

el muslo izquierdo incluye dígitos de carne

 

llamadas hacia el fondo de la depresión

en castillos de dudosa medievalidad

 

 

calendario

 

vuelve a ser de día en el fuselaje

de la basura en voz alta

 

porque nadie lee sus derechos

como en antiguos concursos de poesía coral

en escuela pública

 

o una noche en que los pájaros

se fueron a dormir temprano o siempre

en el sur de una ciudad como ésta

que todo lo resuelve con más polvo

y nadie ha querido a un aspirante a vagón trizado

malo como una diabetes

pero enunciativo hasta el logro de amaneceres narrados

en primera persona

 

qué amarga es la forma en que

de origen

fueron dibujados

los aviones que calcinan durante el despegue

las voces bajan hasta el volumen cero

y otras posibilidades de la recta numérica

 

no hay lenguaje de señas que sea suficiente

morfemas como paletas manitas rojas de dulce

que adivinan la suerte

 

 

además de micrófono hay cosas que un desodorante roll on

no es

 

luis miguel está en la pantalla del pasado

otra vez su padre nos dijeron que un sátrapa de melismas pop

 

luis miguel cantaba hasta el cielo borrascoso de los jeans edoardos

también tenía un disfraz de corsario

 

en los bailes frente a la cámara que vienen

en la caja del lenocinio en minoría de edad

o la gracia que siempre se va

 

un rubiecito infame que se relamía los dedos frente a la bocina

alzaba el cuello en los agudos

un gallo con espolones hattori hanzo Steel

 

se trataba —creo— de una decisión importante y de no pensarlo más

voz en punta cabello húmedo en el rostro de principito perdido en

el desierto

 

no lo pienses más decídete

aun si unos niños revientan mascotas a golpes

y no sabes cómo rematar tus mentiras

 

nos preocupan las horas perdidas pero también nos gustan

las mesas de novedades editoriales

con libros que no podemos comprar

 

decídete no sigas en facebook o crowdfunding

nadie votará por ti niño mimado voz piara de ángeles

pelo lacio en pasta dura

muchacho de la crítica especializada

 

decídete poeta sin cursar el plan flexible

en letras hispánicas

decídete y haz la prueba del cáncer de próstata

y piensa en la raíz de todas las palabras

 

 

 

 

Antonio León es un poeta nacido en Ensenada, Baja California. Reside en Mexicali desde 2014, donde se desarrolla en distintos ámbitos de la promoción cultural universitaria. Es autor de los libros Caricia del velocímetro, Busque caballos negros en otra parte (pinosalados) y :ríos, dentro de la colección Ojo de Agua, editada por CETYS Universidad . En 2016 fue el ganador del Premio estatal de literatura (poesía) en Baja California, con el libro El Impala rojo. En 2018 fue becario del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico en la categoría Creadores con trayectoria. Consomé de Piraña, editado por Carruaje de pájaros y el Instituto Sinaloense de Cultura, es su libro más reciente.

Vaquero del mediodía: buscando al poeta ausente


Cinema Coyote | Por Alejandro Carrillo

@alexiliado


En el año 2008 se perdió el rastro de Samuel Noyola, uno de los poetas más inspirados de su generación de acuerdo con el mismo Octavio Paz, con quien llevó una relación fraternal, hasta la muerte del Nobel. Con el paso de los años la figura de Samuel Noyola se fue perdiendo entre la ansiedad, la depresión y las calles de la colonia Narvarte en la Ciudad de México.

Con la finalidad de esclarecer el caso, pero sobre todo de no olvidar el legado de Samuel Noyola en un país desmemoriado por naturaleza, el realizador Diego Enrique Osorno emprendió desde 2010 una investigación que fue documentando a lo largo de los años con pesquisas policiales, testimonios de amigos y enemigos, trabajo de campo, ciencia forense y hasta clarividencia. El resultado es un largometraje nominado al Ariel que narra la búsqueda infatigable de un poeta, pero sobre todo de un amigo entrañable.

La contracultura es una esencia y Noyola es contracultura. El siglo pasado le dio la espalda y el siglo XXI sería absolutamente intolerante con él.

Vaquero del mediodía es el mote que el infrarrealista Mario Santiago Papasquiaro le asignó a Noyola cuando lo conoció en el famoso Café La Habana, por su peculiar modo de vestir con botas y sombrero. El sobrenombre fue retomado por Diego Enrique Osorno para el documental que reúne todo tipo de personajes entre las calles y cantinas de la Ciudad de México, Monterrey y Nicaragua.

En Vaquero del mediodía (2019) encontramos un trabajo completo y complejo sobre la vida y obra del autor de Tequila con calavera (1993) quien además de poeta fue artista plástico, diseñador y guerrillero del Frente Sandinista de Liberación Nacional; y que a pesar de su talento y su pluma prodigiosa, libraba una guerra contra sí mismo de la cual no pudo escaparse, aunque al final nos muestre que desaparecer también puede ser un acto poético al no encontrar alternativa.

Vaquero del mediodía (ya disponible en Netflix) es un material necesario y obligatorio para cualquier miembro de la comunidad literaria de nuestro país, y un esfuerzo pertinaz para rememorar a, quizá, uno de los últimos -perdone usted la palabrota- poetas malditos de este agujero llamado México.

El poeta no tiene lugar en la sociedad contemporánea. O nace rico, o se pone a trabajar en la burocracia cultural. Entonces o se suicida o se vuelve un estúpido. S. N.



Si tiene alguna información que pueda llevar al paradero de Samuel Noyola puede comunicarse con su familia a través de www.samuelnoyola.com

Vacunas contra la poesía: narrativa redentora desde Mexicali


La Secretaría de Cultura de Baja California a través del Fondo Editorial "La Rumorosa", ha publicado una nueva antología de cuento como parte de su colección dedicada a difundir las letras y el talento emergente de dicha entidad en materia literaria.

Vacunas contra la poesía reúne cuentos de que intentan salir del estereotipo: no quieren ser literatura del norte ni de la frontera, quieren ser literatura nada más, aunque sean del norte y también de la frontera; quieren ser una literatura que trascienda su circunstancia geopolítica

La escritora Elma Correa fue la encargada de coordinar la antología, producto de un taller literario impartido por la misma autora y que reúne los textos de Zulma Rodríguez, Hiram de la Peña, Karla Michelle Canett, Saúl Martínez, Zeth Arellano y Vladimir Galindo.

Aunque la edición impresa de “Vacunas contra la poesía. Antología de relato corto” está próxima a salir, ya podemos descargar sin costo alguno la versión digital de la obra desde este enlace para leer, disfrutar y difundir el extraordinario trabajo de estos autores fronterizos que llevan al perrito Cheems y a la perrita Laika como estandartes literarios.

Aquí hay seis opciones sobre uno de los motivos literarios que me resulta más entrañable: Laika, esa perrita a la que solo la literatura es capaz de dar otro destino o por lo menos de traer de vuelta un momento que, mientras ocurra la lectura, será imperecedero. —¿Por qué Laika? —Porque yo soy la profe.

Elma Correa

Iván García y Los Yonkis lanzan la canción «Cenicero»


La agrupación poblana de rock “Iván García y Los Yonkis” ha dado a conocer el lanzamiento de “Cenicero”, sencillo que representa el primer adelanto de su nuevo material discográfico titulado “Ciudad Soledad”. La canción estará disponible a través de todas las plataformas digitales y redes sociales de la banda a partir de este 6 de noviembre.

“Cenicero” también se encontrará en YouTube con un videoclip rodado en el Teatro Cholula Ciudad Sagrada de San Pedro Cholula. El sencillo en su formato audiovisual estuvo dirigido por Manuel Duarte de Overclocked Productions.

Por su parte, “Ciudad Soledad” se encumbra como el quinto álbum de estudio de la banda conformada actualmente por Iván García, Carlos Iván Carrillo, Jhu Camero y Alberto Ambriz; y es el trabajo de los difíciles meses de contingencia que todos hemos lidiado durante el año, pero que para la comunidad musical y artística de nuestro país ha representado un duro golpe no sólo en el ámbito social y productivo sino también en su modus vivendi.

Por lo anterior y con la finalidad de hacer frente a la difícil situación, el nuevo disco de “Iván García y Los Yonkis” se lanzará oficialmente el 1 de diciembre de 2020, únicamente en su formato físico, mismo que se podrá adquirir a través de las redes oficiales de la banda con envío a cualquier parte del territorio nacional.

“El álbum musicalmente será un homenaje a nuestros héroes del rock como Bob Dylan, Neil Young, Quique González y Tom Petty, entre otros. Letrística y conceptualmente va con dedicatoria a todos aquellos que se llevó la pandemia, a los que se quedan y a nuestra ciudad que se desoló durante semanas enteras”

Conformado por 13 composiciones de Iván García, “Ciudad Soledad” fue grabado, mezclado y masterizado en Casa Yonki y producido por el propio Carlos Iván Carrillo. El arte del disco corrió a cargo de Israel Díaz “Chk Dsg”; Santa María Récords colaboró en la producción ejecutiva de la nueva placa musical. 

De momento no hay una fecha definida para la publicación del material en las plataformas digitales.

Una de cal: un cuento de Luis Zapata

Ha partido el fascinante escritor, traductor y cineasta Luis Zapata, uno de los autores más prolíficos de la literatura homoerótica mexicana, conocido principalmente por el clásico "El vampiro de la colonia Roma" de 1978.

Compartimos este cuento del narrador guerrerense que incluso se llegó a adaptar en un cortometraje de 1982 dirigido por Edgardo Resendiz.


Una de cal

 Luis Zapata


¿QUE POR qué lo hice? Pues no le sabría decir correctamente el porqué. Nomás fue una necesidad ¿ve? No, no lo veía como algo malo, sino más bien como algo ¿cómo le diré? justo ¿no? algo que tenía que pasar a huevo, perdonando la expresión. Algo que tenía que empezar y seguir creciendo hasta que me detuvieran… pero no sé, a lo mejor otras gentes lo hacen por otros motivos. Es decir, para mí no era importante robar ¿ve? sino sólo emparejar las cosas.

¿Que cómo me decidí? Pues verá ¿Quiere que le cuente desde el principio, o sea lo que estaba haciendo yo antes de eso? Estaba trabajando en una fábrica de aparatos eléctricos ¿quiere que le diga el nombre? ¿no es necesario? Bueno, era un trabajo muy pesado; digo, se suponía que estábamos trabajando ocho horas, pero qué ocho horas; había días en que trabajábamos las veinticuatro horas del día; no le exagero, palabra, ¿qué caso tiene ahora exagerar? Bueno, nos pagaba horas extras, pero era una miseria; de por sí el sueldo era miserable. Como armador ¿ve usted? No era ni el salario mínimo. Yo no sé si la ley esté enterada de eso, pero el caso es que no nos pagaban ni el salario mínimo; aunque, lo que sea de cada quien, el patrón sí era buena gente con nosotros. No nos tenía asegurados, pero, si alguien se enfermaba, él pagaba de su bolsillo las consultas y las medicinas del doctor; inclusive si había que internar a alguien, pues no lo desamparaba ¿no? le daba una ayudadita, aunque, naturalmente, no le pagaba todos los gastos. Pero no era de eso de lo que estaba hablando ¿verdad? Le decía que trabajábamos muchísimas horas y en un ambiente muy aglomerado ¿no? lleno de gentes y el cuarto muy chico y el aire… casi no se podía respirar porque el cuarto no tenía ventanas y hacía mucho calor; pero… ese… bueno, los primeros días si estaba contento, porque ya llevaba mucho tiempo que no trabajaba y iba a buscar trabajo y en ningún lugar me daban ¿no? porque en todas partes le piden que la secundaria, que la preparatoria, que estudios comerciales, la primaria de perdis; yo, pos no había estudiado más que hasta cuarto y no tenía certificado de primaria; digo, eso si quiere usted conseguir un trabajo decente, que deje dinero, porque si no, está el campo ¿no? pero ¿quién cree que se va a ir al campo? No, el que llega aquí, pos como que ya se queda aquí de por vida, ya se acostumbró, ya tiene su familia o su ambiente, digamos. Los amigos, mi familia, pues sí me ayudaban, me daban a veces dinero, pero era vergonzoso ¿no? Digo, para mí.

¿Que cómo fue la primera vez? Pues le digo iba yo saliendo del trabajo y necesitaba dinero porque mi mujer acababa de perder un niño y estaba grave ¿no? de que la llevaran al hospital, y el patrón no me quería prestar porque decía que él sólo se responsabiliza de los accidentes que pasan en el trabajo, que lo demás ya no le… le tocaba; eso era ya nuestro cuento; si podíamos arreglarnos con lo que ganábamos, bien, y si nno, ni modo ¿no?

¿Qué me concrete a los hechos? Pos es que esos son los hechos, señor. Salí del trabajo ese día. Ya era tarde y tuve que caminar porque ya no había camiones e iba caminando por una calle grande y oscura. Estaba un coche estacionado ¿no? una pareja. Yo venía bien cansado, veía todo nublado; no nublado exactamente, pero algo así; como que no podía respirar bien; mareado, no había comido en todo el día, y yo siempre cargo mi navaja porque, allá en el barrio, usted sabe, nunca falta quien le busque a uno bronca. Estaban fajando, muy en lo oscurito, y que le toco en el cristal de la ventana. Él, bien trajeado, elegante, con corbata y todo, y ella, una muñeca, rubia, parecía artista, con sus pestañas  largas y bien pintada; demasiado pintada, diría yo. Se quedaron azorados. Han de haber pensado que era de la Judicial o algo así, digo, en el primer momento, porque ya después de que me vieron bien, ya no. Y que me dice él, el señor: qué quieres. Y yo: deme un cerillo ¿no? y ha de haber sospechado algo porque yo no traía cigarro en la boca ni nada, y que dice: lárgate, no tengo. Tratándome mal ¿no? Le digo: présteme su encendedor, caray, no sea ojete; y cuando le dije ojete se me quedó viendo de una manera muy rara, como enojado; no, más bien yo creo que era miedo; que me dice: no tengo, vete. Y encendió el motor, de seguro para irse ¿no? y que hago como que me voy. Entonces volvió a apagar el coche y quién sabe qué le dijo a la güera: estos quien sabe qué, y me dio más coraje ¿no? que me viera menos. No, pero no fue por eso. Entonces que voy y que agarro una piedra, grandota, deveras, no sé ni cómo me la aguanté, y que se la voy a estrellar en la ventanilla del carro; ni tiempo le di de que la arrancara. Rompió el cristal; le di con tanta fuerza, que hasta a él le pasó a tocar; le empezó a salir mucha sangre de la cabeza. La muchacha estaba rete asustada; él ya no se movía y ella estaba como muerta, sin poderse mover; después me empezó a gritar cosas ¿no? asesino, nomás así, cosas; de los puros nervios ni siquiera pensaba lo que decía o lo que debía de hacer, y que agarro y abro la puerta del carro y le doy tres puñaladas en el pecho a él y ella empezó a gritar pidiendo auxilio, ya no gritándome a mí; peor nadie venía  por la calle.

No, le digo que no sentí nada; digo ¿yo por qué había de odiarlo si no me había hecho nada directamente? Nomás veía como se hundía en su pecho la navaja, mientras ella gritaba, pero yo sin sentir nada. Sentía como que tenía que pasar eso, pues; y a ella no se le ocurrió abrir la portezuela, sino que nomás gritaba, y en ese momento sí pensé. Digo, sentí lástima por ella ¿no? tan bonita, tan güerita. Era muy blanca. Pero dije, o más bien razoné: si la dejo ir, al día siguiente ya estoy sentenciado, si no es que muerto ¿verdad? dependiendo de quién fuera el difunto ¿no? algún influyente o algo así, figúrese. Y ni modo, también a ella le tocó; manoteaba, me arañaba la cara, pero ya ve usted que el hombre es superior a la mujer, y no pudo contra mí. Al ratito estaba ahí los dos muertos, ella todavía movía una mano o un pie, pero ya sin respirar, y ya me iba, cuando me acuerdo de que se me había olvidado lo que quería. El dinero. Me regresé y lo que saqué de su cartera: ochocientos pesos. Yo me imaginaba que iba a traer más, pero no; nomás ochocientos pesos, que de todos modos ni sirvieron porque mi mujer se murió esa misma noche. Mientras yo me cargaba a esos dos, ella se moría, a la misma hora, según me dijeron después; pero sirvieron para pagar parte de los gastos del entierro. Sus papas y unos amigos acompletaron para para la caja y el servicio. Ese día no fui a trabajar, no me sentía con ánimo; no por lo que había hecho, sino por la muerte de mi señora, y mis hijos estuvieron chille y chille todo el día; ahorita ya están con sus abuelos, ellos los están cuidando, y yo ya sin poder hacer nada. Hasta al otro día fui a trabajar. El asunto ya había salido en el periódico y sentí no sé qué. No arrepentimiento, otra cosa. Luego vi que decía que ya andaban tras la pista del asesino y me dio risa. Para mí, las cosas seguían siendo iguales: el mismo trabajo, el mismo trato con los demás hombres que trabajaban allí, todo igual; ya no tenía nada de los ochocientos pesos. Otra cosa que me dio risa fue que en el periódico dijeron que habían robado dos mil quinientos pesos y el radio del coche, figúrese, el radio del coche; yo, con la apuración que tenía de largarme de ahí, iba a estar levándome el radio. De seguro lo agarró otro vivales que pasó por ahí, pues, según dicen, los descubrieron hasta  como a las seis de la mañana; a lo mejor uno mismo de los que hicieron la investigación ¿no cree? Ya después de haber hecho lo mismo varias veces, fíjese qué curioso, a todos los había matado de tres puñaladas en el pecho; digo, yo no las estaba contando en esos momentos, pero así fue. Y, le decía, después de haberlo hecho varias veces, me di cuenta de por qué lo hacía. Era como una especie de venganza ¿no? Como ya le dije, sentía que era algo que tenía que pasar, yo no me sentía criminal, como ponían en los periódicos, ni nada por el estilo… y… este…, algunas de las personas que tuve el gusto, bueno, no el gusto, se oye feo, ¿cómo le diré… la oportunidad; la oportunidad de asesinarlas, eran gentes que salían de un cabaré que quedaba cerca de donde  yo trabajo, o bueno, trabajaba, y siempre pasaba por ahí; gentes que tenían posibilidades económicas ¿no? Yo los veía salir de allí, bien borrachos, bien vestidos, bien contentos y siempre con buenas viejas con pieles y pelucas ¿no? y entonces pensaba que no era dinero, buenas viejas y todo y uno no tuviera nada. Que ellos estaban tirando el dinero que a nosotros nos hacía falta, que ya no encontraban la forma de malgastarlo, y sentía que no tenían derecho de seguir viviendo y entonces los seguía, y lo mismo; de tres puñaladas, como dijeron los periódicos. Sólo las dos primeras veces robé, pero ya después le juro que no toqué un pinche quinto; digo, no iba a ser un vulgar ladrón: solamente estaba haciendo justicia, según yo creo. Y, pues…

¿No quiere que le cuente cómo me agarraron? Tiene razón, ya lo sabe todo el mundo; salió en todos los periódicos, también. También salió todo lo que había robado en todas esas veces, pero no fue cierto; ya ve que los periódicos  inventan cosas para que se vendan más. De veras, yo sólo robé las dos primeras veces.

¿Que si me importa? ¿Qué? ¿Estar aquí? No. En este momento ya no me importa nada. Nada. Me siento como más tranquilo; siento que ya cumplí, en cierta forma, con lo que tenía que hacer. Tampoco me preocupa cuántos años voy a pasar aquí, y además… no sé cómo decirle; como que ya no soy el mismo Rubén de antes ¿sabe? hasta me he vuelto famoso y  esto empareja las cosas. Todos los periódicos han sacado un chorro de veces mi nombre y hasta fotografías. Está bien ¿no cree?

Ándele, sí. Que le vaya bien. Nomás no vaya a aumentarle nada ¿eh?

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