—¡Diles que no me maten, Justino! Anda, vete a decirles eso. Que por caridad. Así diles. Diles que lo hagan por caridad.
Aunque el mismo Rulfo negaría varias veces que existiera tal conexión entre este cuento y su biografía.
“Pensaba en ti, Susana. En las lomas verdes. Cuando volábamos papalotes en la época del aire […] Tus labios estaban mojados como si los hubiera besado el rocío.”
Ya no pienso en Pedro Páramo, pero he vuelto a leer la novela de Rulfo hace un par de horas y he tenido un recuerdo fugaz. Se trata de una entrevista que le realicé en el 2018 a Rodrigo Urquiola, escritor boliviano. Hablábamos de libros y en determinado momento le pregunté por sus autores mexicanos.










