Entrevista con Juan Villoro; fútbol y literatura


Entrevista: Jaime López  | Cámara: Óscar Hernández | Texto: Alejandro Carrillo |



Yo soy uno de esos seguidores de la “tribu”, aquellos que exploramos las cábalas, los ritos y las ceremonias dentro esas catedrales de concreto que conocemos como estadios, soy uno de esos que encuentra semidioses en la cancha y predicadores en las tribunas todos los domingos, soy de una religión con millones seguidores en donde “dios siempre es redondo”. Los ateos con ínfulas de intelectuales dirán que no se trata sino de “una herramienta de control social, ¡pan y circo para el pueblo!”, y jurarán odiar al fútbol por sobre todas las cosas y jamás verán un partido, pero en el fondo vivirán con la angustia de no saber entender el delirio de los fieles. Así sea.

Juan Villoro, gran apóstol del balompié, asegura que el fútbol es un fenómeno cultural en todo el mundo, es el espejo que somos en lo bueno y en lo malo, trastoca las aristas más humanas de los individuos y de las colectividades; y además es una poderosa máquina del tiempo capaz de devolvernos a los niños que fuimos. Añadiría que el fútbol es un catalizador de las bellas artes: La jugada que empieza en las manos del arquero y termina en las redes contrarias después de catorce o quince toques, eso es arquitectura. El baile del “diez” con tres defensas encima y con “caño” incluido, eso es danza. Los canticos de 10 mil en la tribuna es la más bella pieza musical. El lance del portero sobre la horquilla del arco para mandar el balón a tiro de esquina, es la mejor de las pinturas. La “mano de D10S” en el Argentina-Inglaterra del 86’, justo después de la guerra de Las Malvinas, ¡eso es cinematografía! En fin… ¿Qué es un partido? Sino una historia que ocurre durante un tiempo determinado y como en la literatura, esta historia puede ser buena o mala.


De acuerdo con Villoro, el fútbol va más allá de ser un simple deporte; es la forma mejor repartida de la pasión en el mundo y nos cautiva porque es simple tanto en su reglamentación como en su infraestructura y equipamiento; “para jugarlo sólo se necesita de un par de suéteres como portería y algún objeto que haga de balón”. El fútbol nos llena porque probablemente repara alguno de nuestros anhelos, cumple alguna de nuestras ilusiones y compromete nuestra imaginación.




“El fútbol sucede en dos tiempos, en el campo y en la mente del espectador”. Ineludiblemente el juego es una escuela de resignación que corre al parejo de la vida y no se puede detener; “es la pasión del 0-0, la pasión del no partido, del no resultado que es inimaginable en otros deportes”.

Es el único fenómeno social que va contra la evolución de la especie, que recupera la parte reptiliana de nuestro cerebro, es aquí donde las antorchas y los gritos de guerra nos regresan a lo primitivo, a la salvaguarda de nuestra tribu. Llenamos los estadios, suspendemos nuestras conversaciones y a veces hasta nuestros matrimonios, vuelve a jugar la parte cancelada de la civilización y el pie obtiene su venganza ante la mano.


Es un fenómeno social unificador e incluyente; no por nada la Federación Internacional del Fútbol Asociación (FIFA) tiene más países asociados que las Naciones Unidas. En lo individual, el fútbol puede cambiar carácter de las personas a niveles extraordinarios; de repente el prudente y reservado se pinta la cara y le mienta la madre a cuantos árbitros y rivales tenga delante de sí, y el despistado conoce de memoria la ficha técnica de Berbatov, Arshavin y Pavlichenko.


Entre otras cosas, el autor de “Dios es redondo”, considera que el fútbol es la mejor de las democracias con el peor sistema de jurisprudencia. No importa si son ricos, pobres, gordos, flacos, negros, blancos, amarillos o azules, poco importa si durante la infancia tuvieron polio, sufren de enanismo o tienen una bala incrustada en la cabeza, si nacieron en el Palacio de Buckingham, en una favela o en el barrio bravo de Tepito; el fútbol no sabe de clases sociales y todos pueden jugar.

Es cierto, las vicisitudes del juego no son ningún misterio, todos conocemos la podredumbre que rodea la grama de una cancha: las mafias, los malos manejos, la publicidad en exceso, el uso de drogas, los prejuicios raciales, el oportunismo político, las sumas exorbitantes de dinero, y principalmente la corrupción dentro del gremio, son aspectos que empobrecen la profesión del futbolista y del aficionado, son el fruto podrido que está mandando todo al carajo, la prostitución.


Queda entonces declararnos aficionados de la afición que es la razón de ser del juego, queda entonces impedir que nos roben la infancia porque hemos aprendido que siempre hay tiempo de compensación y nunca se sabe quién se llevará el mejor resultado. Finalmente, los dejo con una reflexión que es más bien un recordatorio del genial Villoro, que nos acompañó a lo largo de este artículo y quien en días pasados dio una cátedra fenomenal sobre fútbol ante nuestras cámaras con estadio a reventar y gol de oro en el último minuto.

“Antes de salir al campo conviene recordar a los a los jugadores de sombra, los que se quedaron en el camino, con los huesos o los nervios rotos, aquejados por las variadas circunstancias con que los días preparan su asedio. Ellos, nunca vistos, fueron tan necesarios como las líneas blancas que separan las letras de los libros”. Amén.

El Vive Latino 2016: más latino que nunca



Por fin se anunciaron las bandas que conformarán  la edición número 17 del Festival Iberoamericano de Cultura Musical Vive Latino que se llevará a cabo en el Foro Sol de la Ciudad de México los días 23 y 24 de abril de 2016.

El Vive representa uno de los eventos musicales más importantes de América y esta ocasión el line-up está conformado en su mayoría precisamente por "lo latino", con bandas provenientes de todo el continente y exponentes musicales de talla mundial, pero sin quitarle su lugar a las propuestas emergentes nacionales.

La venta de boletos al publico en general se abrirá el próximo viernes 4 de diciembre a través de Ticketmaster y los precios son los siguientes:

Boleto por día: $980 pesos
Abono de 2 días: $1380 pesos
Boleto VIP por día: $1130 pesos
Abono VIP 2 días: $1570 pesos

Ticketmaster ha detallado que habrá preventa Banorte desde el día de mañana (2 de diciembre) y la venta el público general estará disponible a partir del 4 de diciembre. Los precios quedaron establecidos de la siguiente manera:
Boleto por día: $980 pesos 
Abono 2 días:$1,306 pesos
Sección Platino por día: $1,130 pesos
Abono Platino dos dias 1, 570 pesos
- See more at: http://www.sopitas.com/555125-vive-latino-cartel-2016/#sthash.ibWu1sf1.dpuf

Aquí te dejamos el cartel oficial en voz de todas las bandas y artistas. #YoVivoElVive






































23 de abril:
– Abominables
– Agrupación Cariño
– Apolo
– Baroness
– Big Big Love
– Black Overdrive
– Camila Moreno
– Clemente Castillo
– Comisario Pantera
– De Nalgas
– DLD
– Dorian
– Enrique Bunbury
– Gepe
– Heavy Nopal
– Indios
– Julio Revueltas
– La Real Academia del Sonido
– Las Manos de Filippi
– León Larregui
– Liquits
– Los Auténticos Decadentes
– Los Frankys
– Los Viejos
– Lost Acapulco
– Maligno
– Natalia Lafourcade
– Nunca Jamás
– Pedrina y Río
– Plastilina Mosh
– Rain Shatter
– Reyno
– Sekta Core
– Sputnik
– Todos Tus Muertos
– Totomás
– Tungas
– Two Door Cinema Club
– Vetamadre

24 de abril:
– Ampersan
– Café Tacvba
– Charlie Rodd
– Carla Morrison
– Disco Ruido
– Easy Easy
– Eddie y Los Grasosos
– Cultura Profética
– El Juguete Rabioso
– Goran Bregovic
– Gustavo Cordera
– Chetes
– Ibeyi
– Ingrid Beuyan
– Kanaku y el Tigre
– Kill Aniston
– La Chiva Gantiva
– Nach
– Los Norteños Light
– Los Toreros Muertos
– Los Yerberos
– Lospetitfellas
– Love La Femme
– MCKLopedia
– No Te Va A Gustar
– OF Monsters And Men
– Ojo de Buey
– Piluso
– Porter
– Pressive
– Pumcayo
– Rock En Tu Idioma
– Savages
– Silva de Alegría
– Surfistas del Sistema
– The Prodigy
– Sistema Solar
– The Chamans
– The Guadaloops
– Vicentico

Lykke Li: entre el indie-pop y la oscuridad




Lost Sounds from Europe | Por José Alberto García |


@JoseAlberto_GP


¿Quién es?

Lykke Li, aunque parezca de nombre chino, es sueca y tiene 29 años. Además de residir en Suecia, se ha recorrido medio mundo. Ha vivido en países tan dispares como India, Portugal o Marruecos. Y es que sus padres eran unos bohemios artistas que no paraban quietos. Lo primero que verás de ella es su cara de jovenzuela y sus enormes pestañas postizas. Seguramente irá vestida de negro y llevará el pelo recogido. Así es la imagen que más nos ha mostrado. A pesar de parecer una flaquita pálida, tiene una gran personalidad. Y es que Lykke, además de tener un estilo único, controla todo el proceso de su arte: compone, edita, produce, e incluso se interesa por la distribución. Además, no ha dejado pasar la oportunidad de explotar su faceta de actriz.

¿Estilo?

Indie-pop, alternativa, dream-pop. En cualquier caso os tocará a vosotros decidir dónde la encuadráis. No faltan las baladas, las guitarras acústicas y resonantes coros de piano. Tiene personalidad, tiene estilo, tiene una imagen, tiene algo qué decir y sabe perfectamente cómo plasmarlo en sus canciones.

¿Álbumes?

Youth Novels (2008): primer disco y primera alegría. Un álbum cargado de aire fresco, de ritmos y melodías cálidas. No faltan otros tracks más pegadizos y con más protagonismo de la percusión. ‘Dance, dance, dance’ nos da un original ritmo y una melodía alegre. En ‘Breaking it up’ nos deja algo mucho más pop.

Wounded Rhymes (2011): aquí se produce un punto de inflexión hacia sonidos más oscuros, menos percusión y más batería y una forma de cantar más angustiada. En general, un álbum más existencial. Las joyas de la corona son, sin duda, dos de los temas más importantes de su carrera: ‘Sadness is a blesing’ y ‘I follow rivers’. Con el primero tenemos una progresión irresistiblemente atrapante, una Lykke Li que da lo mejor vocalmente y una letra con frases como (“Sadness is a blessing, sadness is my boyfriend, oh sadness I’m your girl”). Aún con todo, con el paso del tiempo, esta canción ha bajado puestos en mi top de canciones de Lykke. ¿Por qué? Porque aún es mucho más pop que ‘Unrequited love’ otro tema precioso, lento, desgarrador, simple musicalmente, pero cuidado. Con apenas un piano y la voz entregada de la artista. Su siguiente álbum también será más dark. Por último, destacar ‘I follow river’. Su tema estrella y cuyo remix se hizo tremendamente popular.  Le valió el ‘Festival Anthem of the Year’ de los premios European Festivals Awards.

I Never Learn (2014): quizá sea mi álbum favorito. Y gran culpa de ello la tiene el tema ‘Love me like I’m not made of stone’. Lykke aprovecha al máximo su voz, quebrándola, dejando notar la tristeza, el dolor, el desánimo, la desesperación, pero también el anhelo y esperanza. (“Even though it hurts, baby, scars / Love me when I fall, it breaks baby, it's torn baby, every storm”).

Destacan otros temas como ‘No rest for the wicked’ o ‘Never gonna love again’.



Te gustará si te gusta…

Sky Ferreira, Mo, Lana del Rey, Lorde.

¿Cómo le descubrí?

Estaba en casa de un amigo y me dijo “mira, tienes que ver este video, es buenísimo”. Y eso es lo primero que vi de Lykke, nada menos que el video de ‘Sadness is a blessing’. Una auténtica joya. Una perfomance en la que no dejó dudas de sus dotes como actriz y una escena emocionante y desoladora. Mi amigo terminó de ver el video con lágrimas en los ojos y yo sabía que estaba ante un gran descubrimiento. Desde entonces, no le he perdido la pista a Lykke Li.

Sus redes sociales oficiales son:



Shiny Diamond

Call me old fashioned... please! | Por Mónica Castro Lara |


No hay manera más perfecta de empezar este artículo que escuchando "Cracklin' Rosie", cuya gran característica reside en ponernos a todos de buen humor, casi de manera automática. Obviamente a estas alturas ya sabrán que escribiré sobre Neil Diamond, que no sólo es uno de mis cantantes favoritos, sino que verdaderamente es una leyenda viviente y me provoca cachetear a todo aquel que se atreva a decir lo contrario. No se imaginan ni siquiera el éxito desbordado que ha tenido a través de cinco décadas de trabajo, pero justamente para eso estoy yo aquí, para platicárselos. 115 millones de álbumes vendidos, conciertos agotados y canciones estupendamente compuestas, son sólo algunos de esos ejemplos que les contaré a continuación con mucha más tranquilidad.


*Suena "...you got the way to make me happy... you and me we go in style..."*

Así como en mi artículo anterior sobre Carole King, en esta ocasión también les platico cuál fue mi primer acercamiento con la música de Neil Diamond: fue exactamente con el álbum "12 Hits Volume II" que lanzó en 1982 pero que mi papá compró ya en CD por ahí de 1995 (¿ven? no les mentí cuando dije que gran parte de mis gustos musicales son gracias a mis papás). He de confesar que por muchos años, me quedé únicamente con esas 12 canciones, que si bien son una excelente selección de los tremendos éxitos que compuso, se queda algo corto con respecto a su discografía total. El caso es que desde muy pequeña, he estado familiarizada con "Love on the rocks", "Beautiful Noise", "Forever in blue jeans" (una de mis preferidas del mundo mundial) “September Morn” y "America". ¡Ah! y también con la canción "Sooleimon", pero es como un caso aislado porque estaba en otro disco que se llama "Páginas del Pasado" y no precisamente en ese de éxitos que les platico. En fin. Básicamente pueden darse una buena idea de lo mucho que me gusta Neil... no físicamente verdad, aunque en su época vaya que emocionaba a todas sus fans con su cabellera y sus atuendos extravagantes.

Brevemente les cuento algo de su biografía: nacido en Brooklyn Nueva York, en una familia judía, Neil Leslie Diamond... esperen... dejando a un lado lo ridículo que suena el Leslie, en realidad sí se llama Neil Diamond... ¡Neil fucking Diamond! Existe la anécdota que, cuando iba a lanzar su primer sencillo "Solitary man" (que obvio es de sus canciones más conocidas), intentó ponerse otros nombres artísticos: "Noah Kaminsky" o "Eice Charry." Un asco total. ¿Se imaginan? Pero afortunadamente para nosotros y desafortunadamente para él, recientemente había fallecido su abuela y, en una especie de acto in memoriam, le dijo a los de la disquera que dejaran el "Neil Diamond" y ya después él trataría de arreglarlo. Pero no hubo necesidad alguna de hacerlo, así que lo artístico lo traía también ya en el nombre. 

Sus papás tenían una tienda de lencería para mujeres llamada “Diamond’s” y vivían modestamente. Eran una familia bastante tranquila que amaba la música y que los primeros acercamientos que tuvieron a ella de modo más "profesional" fue cuando Neil se une al coro de la escuela y comienza a tomar clases de guitarra. ¿Recuerdan que ya les había platicado que él y Barbra Streisand fueron compañeros en la secundaria? Pues si no lo recordaban, acabo de hacerlo. Un magnífico dúo que nos regaló "You don't bring me flowers" escrita obviamente por Diamond. De hecho, en un inicio, la grabaron por separado y a alguien se le ocurrió hacer un mash up de ambas versiones. La disquera se da cuenta del éxito que tendría y deciden grabarla juntos. Gracias Neil, gracias Barbra por hacernos creer en el desamor de manera tan linda… y no es sarcasmo ehh.

Una vez que Neil domina más o menos la guitarra, comienza a escribir canciones. Se da cuenta que es un escape a su habitual y rutinaria adolescencia, que es una de sus pocas pasiones e inquietudes y que, sobre todo, le trae buena suerte con las chicas. Tanto así que, según lo que dicen varias de sus biografías, la mayoría de sus compañeros le pedían constantemente que les escribiera poemas, como una especie de Cyrano de Bergerac moderno. Años después entra a la universidad de Nueva York a estudiar medicina con una beca de esgrima deportiva y déjenme decirles que era un excelente esgrimista al ser un deporte que practicaba desde niño, dando excelentes resultados a su equipo. Pero a pesar de todo ello, su gusanito por la música seguía muy presente; seguido se ausentaba de clases para ir a las disqueras en búsqueda de algún contrato favorable y, tras mucho esperar, Sunbeam Music Publishing le ofrece un contrato de 16 semanas y con un pago de 800 dólares lo cual sonaba bastante atractivo para el joven estudiante, por lo que decide abandonar por completo la universidad.

Tras el fracaso de su primer álbum junto a su amigo de la infancia Jack Parker y por lo tanto su despido de la disquera, la presión llega a ser bastante fuerte para mi querido Neil, ya que no tenía un trabajo fijo (¡ja! ¿dónde he oído eso antes?) y recién se estrenaba como esposo y papá. Por lo tanto, tenía que conseguir algo bueno y en muy poco tiempo. Tras varios intentos fallidos, su verdadero éxito como compositor fue gracias a una cancioncilla llamada "I'm a believer" interpretada por unos monos... ¡ah no! perdón... por “The Monkees” a finales de 1965. Déjenme decirles que en realidad, esa canción la grabó primero Neil obviamente al ser de su autoría, pero personas de la disquera y creo que hasta el representante de la banda, le pidió a Neil que hicieran el cover y bueno… resultó ser el éxito más grande de los Monkees y la canción más popular del año 66. Aquí he de confesarles que sí, me gusta mucho más la versión de Los Monos peeero, tal vez sea porque la he escuchado mil veces con ellos y sólo unas cuantas con Neil. Tendré que reflexionar sobre eso.

Las buenas nuevas eran que el éxito de Diamond, a partir de lo anterior, comenzaba a cosecharse dando excelentes frutos como “Cherry, Cherry”, “Kentucky Woman” y obviamente “Solitary man” bajo la tutela de la disquera Bang Records, gusto que les duraría muy poco al sentirse Neil medio acorralado y presionado para escribir éxitos medio mundanos; él quería escribir letras más profundas y a la disquera no le interesaba para nada. En el 68, firma con Uni Records y bueno… me atrevo a decir que en esta época lanza las mejores canciones en toda su discografía: “Sweet Caroline” (que se ha vuelto un himno para los fans de los Red Sox de Boston), “Red red wine”, cuya versión en reegae en manos de la banda UB40 es más popular, “Song sung blue”, “Cracklin’ Rosie”, “Holly Holy” y la maravillosa “I am… I said”. Si alguna vez se han sentido en un dilema de identidad o simplemente con una mini depresión, “I am… I said” es la canción perfecta para escucharla todo el día e incrementar un poco todos esos sentimientos. De corazón se las recomiendo ampliamente. 

Comienza con su racha de éxitos, conciertos y demás, y se aventura a componer el soundtrack de la versión en cine de “Jonathan Livingston Seagull” que fue un rotundo éxito (escuchen “Be” todas las veces que puedan), muy por el contrario de la película. Luego a inicios de los 80, protagoniza el remake de la película “The Jazz Singer” de Al Jolson y la crítica se lo come lentamente a mordidas. A pesar de ello, vuelve a suceder el fenómeno: mala película, excelente y exitoso soundtrack. Punto para Neil. Dicha actuación le valió una nominación a los Golden Globes como mejor actor y al mismo tiempo, fue el primer ganador al Peor Actor en los Premios Razzie que año tras año homenajea a lo peor del cine. Yo no he visto la película, sé de ella y de los éxitos que salieron de ella, pero nunca he tenido la oportunidad de sentarme a verla. Les prometo que muy pronto lo haré y les platicaré mi reseña. Nada de lo anterior le impidió seguir con su carrera y por ello es el gran artista de hoy en día.

Cuando decidí escribir sobre Neil en esta ocasión, también fue por mi empeño a buscar una verdad que medio nos atormenta a mi hermana y a mí: ¿por qué se han burlado tanto de él? La primera vez que me lo pregunté, fue con la imitación de Will Ferrell en “Saturday Night Live” y después en sketches de “Funny or Die” en donde lo ponen como… muy violento o no sé. Obviamente me mata de risa, pero en realidad no sé bien por qué lo imita así. Ya buscando más información y viendo como tres veces su “Behind the Music” de VH1, encontré varias respuestas:

Los críticos medio lo detestan, porque sus letras son sumamente melosas.
Le critican su mala escritura (creo que en una canción conjugó mal un verbo)
La gente, o lo odia, o lo ama. No hay términos medios.
Con el pretexto de que sus fans son muy intensos, la gente lo odia.
Odiaron su actuación en “The Jazz Singer”.
Y finalmente, se burlan por sus camisas y trajes brillosos.

Absolutamente nada de lo anterior ha impedido que esté en las listas de canciones y cantantes más populares, o que venda menos discos, o que llene menos estadios. El mismo Neil dijo que, muy a principios de su carrera, tenía la opción o de complacer a la crítica o de complacer a la gente. Obviamente escogió la última y se ha pasado por el “arco del triunfo” cada crítica que le hacen. Y lo de su vestuario extravagante, es una estupidez ¿o no? Él decidió vestirse así en sus conciertos como una manera de ayudar al público a ubicarlo dentro del escenario y que inclusive la persona más alejada pudiera distinguirlo. Como recibió muchas críticas por ello, decidió vestirse así en TODOS sus conciertos y haciendo mucho más exageradas sus camisas. Bravo Neil. El maravilloso Paul Shaffer dijo en alguna ocasión: “¿No llevaba Elvis camisas brillantes? The Beatles llevaban 4 atuendos brillantes. Neil me encanta por llevar esas camisas brillantes”. Fuck yeah! Espero ahora se entienda más el título de este artículo.

Ahora, cambiando un poco de tema, está muy en boga la nueva canción de Adele “Hello”, y no me lo tomen a mal, a mí me encanta Adele, soy fan de sus discos, me sé el 80% de sus canciones y por supuesto me encanta también “Hello”, pero ¿han escuchado “Hello Again” de Neil? ¡Es la cosa más rompe madres que existe! La música, la letra, la interpretación… es una reverenda mentada de madre para los que tenemos corazón de pollo. “It’s good to love you like I do… and to feel this way when I hear you say “hello”…” ¿Quién demonios escribe eso? Sólo una mente brillante y sensible como la de Neil. Se los platico para que se den cuenta que existen otras canciones tituladas “Hello” y que son todavía más buenas que las actuales (contando a la de mi querido Lionel Richie eh).


El caso es que Neil no ha parado de trabajar en 50 años. Hasta la fecha continúa componiendo canciones y produciendo sus propios álbumes, el más reciente titulado “Melody Road” que en verdad tiene excelentes canciones, como “Something Blue”. Escúchenlo, no se van a arrepentir. Además, el hombre a sus 74 años canta muy bien, toca la guitarra muy bien y sus letras siguen siendo muy buenas. Así que aplausos miles para Don Neil Diamond. Ahora pregúntenme: “¿de qué te arrepientes en este 2015?” La respuesta es simple: no haber ido al concierto de Neil en México en abril. Con decirles que hasta cantó “Allá en el rancho grande”. Qué coraje, caraja madre y sinceramente dudo que vuelva a repetirse. Pero bueno, con todas sus canciones, tendré Neil Diamond para toda la vida y vaya que eso me hace inmensamente feliz. 

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La Autora: Publirrelacionista de risa escandalosa. Descubrió el mundo del Social Media Management por cuenta propia. Gusta de pintar mandalas y leer. Ácida y medio lépera. Obsesionada con la era del jazz. Llámenme anticuada… ¡por favor!

   

Escalera y “Cinco grados bajo cero” en Microteatro Puebla


Por Jaime López Blanco |
 

Su primera vez. Y como sucede generalmente cuando se trata de las primeras ocasiones, nervios y emociones encontradas en su ser. Risas inquietas que emanan de su semblante. Enrique Escalera, hombre de teatro independiente en Puebla y “virgen” en el ámbito del Microteatro, hizo su debut en el mismo con la obra “5 grados bajo cero”, que forma parte de la temporada denominada “Por mis muertos”. Cabe recordar que Microteatro es una interesante apuesta que presenta en escena textos cortos (los cuales no rebasan los 15 minutos de duración) y que se desarrollan en un espacio pequeño (15 metros cuadrados) ante un público máximo de 15 espectadores. Asimismo, hay que señalar que Escalera ha dedicado 20 años de su vida a las artes escénicas y se caracteriza por colaborar  con  causas filantrópicas, mediante su talento y lo que más ama hacer en la vida (“Primer Encuentro de Teatro con Causa” es un claro ejemplo de ello).  

Al abundar en la inmaculada relación que sostenía con el Microteatro, Enrique Escalera confesó que nunca antes había asistido a una obra de esa clase, hasta que le hicieron la invitación para dirigir una de ellas. Entonces, se dio un tiempo y acudió de “scouting”  para ver cómo funcionaba y realmente le encantó la propuesta. 


“Es una especie de laboratorio muy interesante, te ponen a resolver cosas así de ya, para ayer”

“5 grados bajo cero” también representa la oportunidad para que Escalera vuelva a trabajar con adultos.  Dicho amante del teatro igualmente comentó que la dirección fue fácil y muy lúdica porque “los actores estaban bastante dispuestos, cooperativos y propositivos”. La obra en comento trata sobre un grupo de personas encerradas, de manera forzada, en el frigorífico de verduras de un mercado y que buscan la manera de escapar de ese  aislamiento.  Maneja un tono de comedia ligera y se distingue por ser interactiva. Actúan Leonardo Fierro, Roxana Gonmes, Karla Muñoz de Cote y Nacho Armenta, quienes van alternando funciones.  

Enrique Escalera espera que la audiencia salga encantada, más después de interactuar con el texto escenificado, cuya autora es Almudena Vázquez. Admitió que sigue sintiendo nervios en todas las funciones, porque nunca se sabe qué va a pasar, ya que todo se presenta totalmente en vivo. Además, ratificó que para él lo más importante es que se diviertan tanto el público como todos los demás involucrados en la puesta en escena.

“5 grados bajo cero” se presenta de jueves a domingo, con seis funciones cada uno de esos días, en la Sala 2 de Microteatro Puebla,  el cual está ubicado en la calle 8 norte número 606. 

Entrevista con Paco Ignacio Taibo II: la Historia y la Revolución Mexicana

Telemetría | Reportero: Jaime López B. | Cámara: Oscar Hernández |

Reproducimos en Sputnik esta entrevista realizada al gran escritor y periodista Paco Ignacio Taibo II; uno de los autores contemporáneos más importantes de la última época, capaz de estudiar y relatar la historia como pocos y además, una de las mentes más lúcidas de la izquierda mexicana.

"Hay que salir a la calle con los fantasmas de Villa y de Zapata con nosotros"


Kirén Miret y su 'asquerosa enciclopedia'

Telemetría | Por Jaime López Blanco |


Cuando el mundo es de los arriesgados... y de los marranos. 

Fue concisa con nosotros desde la primera vez que la entrevistamos: “Yo parto de la idea de que los niños son muy inteligentes (...) hay que hablarles exactamente como se les habla a los adultos, con los términos correctos, sin diminutivos”. Desde entonces, Kirén Miret (locutora; productora de radio; amiga de los libros impresos; divulgadora irreverente de la ciencia; creativa y; apasionada de los helados, el balompié y los gatos) ha perseverado en el arte de las publicaciones para niños, siempre sustentada en su inseparable vena periodística y la curiosa investigación científica que le caracterizan. Libros como Espejos, mocos, cucarachas y otras pócimas curiosas”; “De los pies apestosos a las papas fritas...y otras curiosidades”;  “Arañas, pesadillas y lagañas... y otras misiones para niñonautas” y; “Calambres, balones, escupitajos y otros secretos futboleros” son prueba de lo anterior.

Ahora Kirén Miret presenta su más reciente obra, “La asquerosa enciclopedia”, un compedio detallado que honra la parte medular de lo escatológico, acompañado de ilustraciones coloridas y singulares cortesía del artista plástico chileno, Alberto Montt. Aquí tienen cabida elementos como los excusados, las “patas” apestosas, las uñas largas, la caspa o los gargajos. Tanto niños chavales como niños adultos pueden aproximarse, sin pena alguna, al quinto libro de Kirén. El primer paso para hacerlo es despojarse de repulsiones, así como aceptar la naturaleza  guarra” oculta en cada uno de nosotros. 

Al presentar su texto en Puebla, dentro del marco del 8vo. Mórbido Fest, Kirén Miret confesó que la idea de realizar una asquerosa enciclopedia partió de ahondar en el capítulo “Guácala”, uno de los más gustados de sus anteriores libros; además de reconocerse como una persona “esencialmente asquerosa”. Para Kirén los niños son asquerosos por pura definición y se incluye dentro de dicha clasificación. “La asquerosa enciclopedia” se presenta en orden alfabético, correspondiendo una sola asquerosidad a cada letra del abecedario. Los diferentes conceptos asquerosos incluidos fueron sometidos a votación en las redes sociales. 

Para la comandante en jefe de “Niñonautas”, la ventaja de este libro es que es tan asqueroso que muchos se van a reconocer en él. Asimismo, Kirén Miret declaró que “escribir este libro fue muy liberador y leerlo va a ser muy liberador, porque seguramente se identificarán con los mocos o con los barros o con la caspa”. 

Es así como la ocurrente Kirén Miret invita al respetable a sumergirse en “La asquerosa encinclopedia”, entre definiciones y anécdotas repletas de viscosidades, marranadas y líquidos repugnantes, siempre aderezados con grata diversión y amplios conocimientos. La curiosidad habrá matado al gato, pero a Kirén la dotó de una aplaudible, extravagante y puerca imaginación.    


“Sicario”: La delgada línea entre ser lobo o cordero


Cinetiketas | Por Jaime López Blanco |



La virtuosa cámara de Roger Deakins, doce veces nominado en la categoría de Mejor Fotografía de los premios Oscar, aunque nunca ha ganado, es el medio idóneo para presenciar un desgarrador poema visual sobre el narcotráfico y la moral ambigua de los diferentes “jugadores” que se involucran en dicho “deporte extremo”. Los cuerpos ensangrentados y hediondos que se desbordan en pantalla anuncian una historia decadente e interminable. La muerte nunca tiene fin, menos en una tierra de nadie, en un juego sin ganadores.

El cielo aborregado que Deakins captura de Ciudad Juárez es marco de una lúgubre postal que se reconoce por sus constantes fuegos artificiales, producto de incesantes balaceras y explosiones entre policías y narcotraficantes. México y Estados Unidos cubiertos por un firmamento que mezcla los tonos azules con los rojizos:  el infierno y el paraíso fundidos en una tenebrosa fábula contemporánea sobre la caída de dos sociedades “modernas”; bien y mal mezclados, sobre esa delgada línea invisible que no permite individuos puros. Los cazadores retratados con colores ocres y cámaras térmicas, en imágenes que pueden erigirse como metáforas de gusanos que regresan a su lugar original, la tierra, en medio de un mar de polvo que es indicativo del estado de putrefacción. Todo ello con una esencia gris que evita distinguir entre blancos o negros.

Esto y más es “Sicario”, la nueva cinta dirigida por el canadiense Denis Villeneuve (“Enemy”, “Prisioners”, “Incendies”), la cual cuenta el intenso seguimiento clandestino a un irrastreable capo mexicano, búsqueda emprendida por una idealista agente federal (Emily Blunt), un oficial de una élite gubernamental (Josh Brolin) y un misterioso asesor (Benicio del Toro). Todo lo anterior conforma el gran dilema moral en el que se ven envueltos los personajes, dilema que también constituye el motor de sus acciones.

“Sicario” destaca por la hábil  dirección de Villeneuve, quien nos sumerge en intensas secuencias de suspenso, además de un magnético score, ambos capaces de impactar a más de uno. Emily Blunt cumple con su rol protagónico; otorga sensibilidad a una polícia honesta que ve derrumbada sus convicciones. Por otra parte, Benicio del Toro casi se “roba” el filme al interpretar un personaje con varias capas de lectura.

Por último, “Sicario” ofrece uno de los mejores y más realistas finales del año, lleno de la desesperanza y el conformismo de una colectividad sumergida en el caos y la violencia, imposibilitada para discernir entre ser lobos o corderos.   

“Los bañistas”: La sutileza hecha buen cine

 Cinetiketas | Por Jaime López Blanco |



El dífícil arte de la sencillez. Producir una historia cinematográfica, en apariencia sencilla, en ocasiones, puede resultar contraproducente, ya que puede salir algo plano o profundamente monótono. No es el caso de “Los bañistas”,  la ópera prima de Max Zunino, quien también es uno de los autores del guión de la misma, junto con Sofía Espinosa, la talentosa protagonista de “Gloria” y una de las actrices nacionales emergentes que no hay que perder de vista.

“Los bañistas” es un filme de muchas capas, una de aquellas cintas que Eugenio Caballero -el reconocido Diseñador de Arte del “Laberinto del Fauno”- denomina películas “cebolla”. Hay que estar atentos para encontrar las diversas lecturas que posee. “Los bañistas” nos introduce al mundo nihilista de “Flavia” (la propia Sofía Espinosa), un ser inconsciente y vacío con una existencia zombie, que sobrevive a la huelga de su escuela y el divorcio de sus padres. Es una sonámbula de tiempo completo, la cual se desenvuelve en una cotidianidad regida por la arrogancia, el ocio y  el “desmadre” convenenciero. Por azares de la vida (y de una caprichosa economía mexicana), “Flavia” tiene que convivir con su vecino “Martín” (Juan Carlos Colombo), un introvertido y antisocial sexagenario que no la mira con “buenos ojos” por ciertas previas circunstancias que se han dado entre ambos.

Es así como entramos en un mundo de dispares: la joven y el anciano; la imprudente que actúa sin pensar y el ser contenido que evita los problemas (de hecho, evita casi todo); la chica con un futuro incierto y el veterano con un pasado escondido. Pero “Los bañistas” va más allá. El argumento de Zunino y Espinosa añade al universo de “Flavia” y “Martin” un conjunto de huelguistas que le otorgan mayor riqueza al relato. “Los bañistas” son quienes le dan sentido a las vidas de los protagonistas. Al llenar el baño de la casa de “Martin”, los “parados” también llenan un hueco de los “normales” trajinares de los opuestos protagónicos.

Ahora bien, “Los bañistas” aborda los claroscuros de las huelgas estudiantiles; también muestra, de una manera no totalmente abierta,  las represiones a la ciudadanía así como los anhelos estancados de una generación “atemporal” (podría ser cualquier generación de los últimos 30 años que haya sufrido una crisis ecónomica). Igualmente, se habla de la cultura del desempleo y de un sistema fascista que desprecia el esfuerzo de las y los viejos.

A través de la lente de Dariela Ludlow, percibimos un filme repleto de exquisitos detalles: un plano fijo, el cual privilegia el sonido de una melodía, mientras  que al mismo tiempo, al fondo, observamos un burócrata “trajeado” que le notifica a “Martín” el cierre de su “changarro”; un “huelguista” muy delgado que durante su espera, se “clava” con una conversación ajena o; un microondas que interrumpe inoportunamente el “flechazo” entre dos jóvenes. Las coreografías del cast, la sencilla dirección de arte y el trabajo de los extras son indudablemente destacables. 

Finalmente, las actuaciones del elenco principal hacen de “Los bañistas” una grandiosa recomendación. Juan Carlos Colombo, en una actuación que nos recuerda su intervención en “Más que a nada en el mundo”, personifica de forma muy sobria a un discreto y herido “Martín”, mientras que la “Flavia” de Sofía Espinosa puede “caer gorda” entre el público por su convincente y entregada interpretación de un ser egoísta. Mención aparte merece Harold Torres, un magnífico complemento que agrega carisma a la historia. Una pequeña “joya” que brilla, principalmente, por su sencillez y adecuado manejo de las sutilezas. 

 

Entramado del rock británico I

Lost Sounds from Europe | Por José Alberto García | 


@JoseAlberto_GP


Hola amigos, esta semana os traigo un post diferente a las “radiografías” de grupos europeos que acostumbro a hacer en esta sección llamada ‘Lost Sounds from Europe’. Como os comenté en mi artículo sobre ‘The Last Shadow Puppets’, el grupo paralelo del vocalista de Arctic Monkeys, creía interesante hacer un resumen de las distintas conexiones que existen entre diferentes grupos y cantantes de bastante éxito en Reino Unido. Allí, es bastante habitual que los artistas compaginen bandas con carreras como solistas. Algo que, por lo menos en España, donde yo vivo, es bastante escaso.

Un buen ejemplo es el guitarrista Johnny Marr. Además de su carrera como solista, ha formado parte de The Smiths (junto a Morrissey), The Cribs, Modest Mouse y Electronic. En éste último, coincidió con grandes figuras como Neil Tennan (de Pet Shop Boys), Bernard Summer (de Joy Division y New Order) y Karl Bartos (del mítico grupo alemán padre de la electrónica, Kraftwerk).

Por lo tanto, la cosa queda como os resumo en este sencillo esquema. Donde podéis comprobar que estos artistas tienen o han tenido varios grupos:



El grupo Erasure (que lleva décadas de éxito con su pop bailongo) es mi siguiente parada. Está formado por Vince Clarke (quien formó parte de Depeche Mode en sus comienzos) y Andy Bell (en Oasis junto a los hermanos Gallagher). Clarke y Bell han  conseguido, por tanto, vivir el éxito masivo con varias formaciones.



Hay numerosos ejemplos más. En el siguiente esquema os resumo algunos más muy destacados como son Damon Albarn, Dave Grohl, Thom Yorke y Mark Lanegan.



¿Conoces algún otro ejemplo? Escríbelo en los comentarios. Espero haberte aclarado un poco en este entramado de artistas/bandas. ¡Nos leemos la próxima semana!

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