Victoria: El encuentro de una noche con el cine


Por David Hernández |


Cuando decidimos entablar una conversación con un desconocido nos adentramos en terreno inexplorado, a cada momento vamos descubriendo cosas que nos sorprenden o desagradan, por un momento nuestros mundos se entrelazan creando una realidad única y compartida. Dependerá de la satisfacción o el desagrado el querer volver a pasar tiempo con esa persona, pero el momento del primer encuentro siempre será memorable.

El punto de partida es una fiesta de música electrónica fiel a la tradición berlinesa, en ese lugar lleno de gente, olores, sustancias y colores, somos testigos de cómo una cámara es introducida en el ambiente y comienza a seguir a una chica llamada Victoria. Nuestra protagonista sale de la fiesta y se aventura en una noche no contemplada, llena de nuevas experiencias y sensaciones intensas, siempre con la cámara siguiéndola, documentando todo lo acontecido, todo en un solo plano secuencia.

El gesto técnico de una sola toma no es un capricho del director, sino un recurso necesario para el objetivo de la película, no podemos permanecer indiferentes a la noche de Victoria, en cada paso que da, conocemos un poco más de ella y queremos seguir conociéndola hasta sus últimas consecuencias. Un interés voyerista nos domina por completo y nos impide pestañar durante los más de 120 minutos que dura la cinta.

La película nos recuerda inmediatamente a Banda aparte (Jean-LucGodard, 1964) casi son los mismos personajes en una situación similar, pero en un contexto completamente diferente, tal vez los motores que mueven a la juventud siempre serán los mismos pero los alrededores siempre estarán determinados por el tiempo que corre, los jóvenes se parecen siempre a sus tiempos.

Si la película de Godard fue vanguardista en su tiempo, ésta también lo es para el nuestro, y es que la tecnología ha logrado la fabricación de cámaras cada vez más pequeñas que abren una nueva posibilidad a jóvenes cineastas dispuestos a experimentar, a modificar las reglas del cine, a cambiar la edición vista como la yuxtaposición de planos, y a verla como una manera de corregir el color o el sonido, para lograr la gama de sensaciones que el espectador espera. No solo es el concepto de edición con el que se experimenta, también es la manera de dirigir a los actores, buscar y encontrar un lugar a la improvisación, encontrar una manera de ejecutar cada escena como una danza en perfecta sincronía, una forma personal de reinventar las reglas y jugar con ellas, Victoria es una manera excepcional de utilizar la tecnología.

Una gran película, que resulta tan vanguardista como en su tiempo lo fue la de Godard, una gran experiencia cinematográfica que nos ofrece toda una gama de sensaciones intensas y nos impiden parpadear un solo momento, una gran enseñanza para casi todas las películas hollywoodenses que pretenden emocionarnos y sólo logran aburrirnos, sin duda una de las mejores películas que me ha tocado ver en este año y que por fortuna sigue en la Cineteca Nacional



Victoria

(Alemania, 2015)

Dirige: Sebastian Schipper

Actúan: Laia Costa, Frederick Lau y Franz Rogowski

Guión: Sebastian Schipper, Olivia Neergaard-Holm y Eike Frederik Schulz 

Fotografía: Sturla Brandth Grøvlen

Duración: 138 min.

Discos: El sol que cae sobre Half Moon Run


Por Ana M. |


“El tiempo se reacomoda en pequeñas líneas que yo dibujé para no pueda descubrir lo que pasa.”

Esa es una de las líneas de la canción “I Can't Figure Out What's Going On”. La primera canción en el nuevo álbum de estudio de Half Moon Run, banda canadiense que parece salida de la nada. 


Los originarios de Montreal lanzaron su segundo LP titulado “Sun Leans On Me" hace pocas semanas. El álbum está compuesto por 13 rolas que van de la melancolía a la deseperanza, pero sin dejar de recurrir a algunas secuencias que nos invitan a olvidarnos de todo y bailar; canciones como “Turn Your Love” (single) o “Consider Your Self.”Ambas con un ritmo pegadizo y bastante roquero al igual que “Full Circle”o “Call me in the Afternoon”del álbum anterior.



Asimismo cuenta con rolas más tranquilas como “The Debt”, que nos remonta un a los ritmos del álbum “Dark Eyes”. Otra canción que vale la pena escuchar es “Trust”, más movida y una buena recomendación para incluirla en nuestro setlist de fiesta. Es una mezcla curiosa de algo que se pierde entre “Let It Happen” de Tame Impala y “Lisztomania” de Phoenix.


Frases como “No viviré de esta forma, aunque de cierta forma quiero” o “Siempre decías que el diablo puede cuidar, que estás perdido y no puedes ser encontrado” marcan por completo el discurso lírico de la producción discográfica, y en general el estilo que caracteriza las canciones de esta banda. El álbum habla de pérdida, confusión y el eventual reencuentro con aquello que se creía perdido.


Definitivamente Half Moon Run no decepciona con este disco que vale la pena escuchar de principio a fin.

Letrinas: El invasor de sueños


Pirotecnia Verbal | Por Tuto Flórez |



Viernes 13 de noviembre del año 2020, trato de correr por el pasillo del apartamento, pero siento como si todo el cuerpo se hubiese vuelto exageradamente pesado, intento saltar para llegar hasta la ventana y de repente todo el piso sobre mis pies comienza a ondular. Es muy extraño, pero todo el lugar ha adquirido una apariencia acuosa, las paredes, los cuadros sobre las paredes, el reloj del pasillo y hasta los bordes de cada puerta han comenzado a derretirse.


Se escucha un fuerte sonido y al acercarme a la ventana que da hacia la calle, sólo puedo observar bolas gigantescas de fuego que atraviesan los cielos, estoy en un piso alto, tan alto, que al observar hacia abajo, mi vista se pierde sin llegar a poder visualizar suelo firme, ¿en dónde estoy? ¿qué es este lugar? ¿y esos sonidos?

Carter, Carter… Carter; se te hace tarde, es la casera del viejo edificio que ahora recuerdo perfectamente sólo tiene cuatro pisos y el cual yo habito. Específicamente vivo en un segundo piso.  Mi nombre es Carter Branch y soy un simple diseñador gráfico, trabajo para la compañía Talladega Sports y hoy 12 de noviembre me encuentro en el año 2015, todo esto lo sé, porque verifico en el reloj digital que reposa junto a la mesa de la cama. Un sueño, siempre tengo el mismo sueño, desde hace ya tres años, no sé si se trata del final de algo, si es el apocalipsis, pero sueño exactamente lo mismo. 

Siempre el mismo sueño, hasta que soy arrancado con fuerza de ese extraño mundo onírico que suelo habitar. Es un sueño recurrente de tono dramático y apocalíptico, pero nadie más lo sabe. Algo curioso es que en el sueño, siempre una voz me llama, una voz que parece provenir de uno de los cuartos de aquel extraño departamento, pero justo cuando voy a averiguar de qué se trata me despierto. No sé por qué, ha aumentado la cantidad de veces que tengo el mismo sueño, sobre todo en lo corrido de este último año. 


Pero acaso podría ser una advertencia, en cuyo caso, ¿advertencia de qué o para qué?

Visito una página de internet cuyo título resulta macabro, en donde en letras góticas mayúsculas se lee perfectamente: "ANTES DEL FIN"; la página más que un blog de teorías conspirativas, sólo enlaza noticias de medios oficiales y alternativos, cúmulos y cúmulos de datos, de información y contra información, que es cruzada y gestionada y presentada en notas breves, como si de señales del final de la existencia humana se tratase. Esas notas, lo que reflejan son señales de los tiempos en que nos hallamos, no hay nada allí que realmente no este aconteciendo y esto es lo que más me perturba.

Crisis financiera global, desplome bursátil, proliferación de grupos terroristas, tensión geopolítica, alardes de un conflicto bélico de proporciones mundiales, donde las potencias globales y las potencias regionales se alían para aniquilarse unos a otros. Descomposición social, local, regional y mundial, donde el epítome de su expresión es la intolerancia, el racismo, el clasismo, el irrespeto al pluralismo y la diferencia que encarna cada individuo. Me declaro laico a mis 33 años, pero aún así, a veces cuestiono la ausencia de una entidad suprema, que redireccione el curso de acción que está tomando el mundo. Estamos en un punto de no retorno, donde la insensibilidad por todos esos temas se torna criminal, el odio, la indiferencia y la apatía, son la marca de la bestia. Pero no de una bestia en abstracto, de una bestia que sirve como mito fundacional a religiones monoteístas, sino más bien, hablo de la bestia que cada uno de nosotros llevamos dentro, del mal que encarnamos y que nos empeñamos en no desechar.

Acaso será que mis sueños, se han convertido en una suerte de revelaciones, estaré llegando a un estado de psicosis. Como quiera que sea hoy es sábado, son las 11 y 33 pm y me he obligado a no despertarme. Alisto un frasco de somníferos, me asomo por la ventana, de mi pequeño departamento, todo luce en calma. 


Una extraña calma...

Viernes 13 de noviembre del año 2020,(estoy observando de nuevo el almanaque que esta frente a la pared derecha, de este apartamento soñado) trato de correr por el pasillo del apartamento, de nuevo la sensación de pesadez, intento saltar para llegar hasta la ventana y de repente todo el piso sobre mis pies comienza a ondular. Es muy extraño, pero todo el lugar ha adquirido una apariencia acuosa, las paredes, los cuadros sobre las paredes, el reloj del pasillo y hasta los bordes de cada puerta han comenzado a derretirse.
Se escucha un fuerte sonido y al acercarme a la ventana sólo puedo observar bolas gigantescas de fuego que atraviesan los cielos, estoy en un piso alto, tan alto, que al observar hacia abajo, mi vista se pierde sin llegar a poder visualizar suelo firme, ¿en dónde estoy? ¿qué es este lugar? ¿y esos sonidos?

Carter, Carter... Carter, esta vez soy consciente, estoy de nuevo soñando, ahora sé que estoy soñando no tengo duda de ello, observo mis manos con total claridad por primera vez. Se cuela entonces, la voz desde uno de los cuartos, llamándome de nuevo por mi nombre,  Carter, Carter... Carter.


Me devuelvo por el pasillo, hasta que me encuentro con el último cuarto, giro lentamente la perilla de la puerta y me quedo paralizado. Sobre una silla, sentado estoy yo, soy yo mismo. Es una réplica exacta de quien soy. Mi doble hace un ademan con la mano y me pide que cierre la puerta y me siente frente a él.

¿Quién eres? Yo soy Carter Branch, contesta asertivo el doble. Le miró fijamente, empiezo a preocuparme, no sé cómo explicarlo, pero quien considero que es un doble, luce no sólo exactamente igual a mí en cada pequeño detalle, sino que además, se ve y se percibe mucho más real que yo. Debe ser, porque estoy en sus dominios. No es ese mi mundo, allí no pertenezco. Entonces ocurre lo impensado, como si de un telepata se tratase, me dice directamente, sin articular palabra o gesto alguno:

Ya deja de invadir mis sueños. Me quedo petrificado y siento como las gotas de sudor empiezan a inundar mi cuerpo, trato de replicar algo, pero no puedo. El doble me mira y lentamente me explica: esto no es un sueño. Yo soy real y tú solo una copia, un invasor de sueños. Tu mundo no existe es irreal, y este lugar, este tiempo y este momento son todo lo que tengo, estamos en el año 2020 y justo hoy 13 de noviembre, se ha desatado un nueva guerra mundial. No sé si será el final, pero esto se ha convertido en mi realidad. Eres tú quien entra a mi mundo, cuando me acuesto cada noche y me prometes un pasado o un presente (2015), donde todo es diferente, donde la guerra es sólo una posibilidad que a veces pareciera un tanto lejana. Por eso te he permitido vivir tanto tiempo a través de mis propios sueños. Pero hoy esto llega a su final. Adiós invasor de sueños. Hoy muero y con mi deceso tu final es inevitable.


Nunca más, despierto…


__________________________________________________________________________________
El autor: Tuto Flórez, nacido en el departamento de Santander, en la caótica y convulsionada, pero hermosa tierra del suramericano país llamado Colombia. Melómano consumado, amante del rock, de la música hecha con sentido, sobre todo de los años noventa y la cultura underground. Cinéfilo por convicción. Crecí entre los textos, de Henry Miller, Charles Bukowski, Allan Stewart Königsberg más conocido como Woody Allen, H. P: Lovecraft y Allen Ginsberg. @tuto201333

Los claroscuros de “Puente de Espías”, “La Cumbre Escarlata” y “Spectre”

Cinetiketas | Por Jaime López Blanco |
 


La debíamos. Steven Spielberg, Guillermo del Toro y Sam Mendes -tres realizadores consagrados dentro de la voraz industria de Hollywood- estrenaron a finales de octubre y principios de noviembre sus más recientes obras. Directores que crean altas expectativas cuando se anuncian sus nuevos proyectos, lo que de inmediato se vuelve un riesgo, ya que surge la marcada posibilidad de que, finalmente, decepcionen a muchos. Sin embargo, intentaremos hacer una revisión neutral a cada uno de sus filmes, mencionando los elementos que otorgan luz y sombra a los mismos.   

“Puente de espías”
Lo mejor: Su primera hora de metraje. Un arranque elegante que intriga y se contrapone al sello meloso-blockbustero que acostumbra Spielberg. Una primera parte sin score, con pocos diálogos y que nos presenta a un extraordinario personaje ruso llamado “Rudolf Abel”, interpretado brillantemente por el británico Mark Rylance, quien con gracia, cabalidad y habilidad luce en cada una de sus escenas y nos lleva a presenciar el juicio al cual se ve sometido, por parte de un tribunal estadounidense, al ser acusado de traición a la patria y espionaje. La calidad del diseño de producción, junto con la vistosa fotografía de Janusz Kaminski, son otros dos aspectos que destacan de esta cinta.

Lo peor: "Puente de espías" es un film engañoso. En su primera hora parece que estamos ante una historia autocrítica y nada complaciente con el patrioterismo gringo, pero todo se desmorona a partir del segundo y tercer actos. Spielberg no logra escapar de un ferviente nacionalismo (aunque muy bien disfrazado con un discurso plural y democrático) ni de un score maniqueísta y convencional (responsabilidad de Thomas Newman). Ya no es creíble ese "rollo" de que el gobierno de los Estados Unidos no tortura de ninguna forma a los espías de otros países o a los traidores y que sólo lo hacen otras naciones (se hace una directa referencia a Rusia). El guión escrito por los hermanos Coen y Matt Charman se torna tedioso, tramposo y lleno de lugares comunes. Se alarga más de la cuenta y se cae en la típica fórmula engrandecedora del mito del “héroe blanco norteamericano”. 


“La Cumbre Escarlata”
Lo mejor: Primero, Jessica Chastain y su retorcida personificación de “Lucille Sharpe”. Se nota a leguas que la actriz pelirroja (aquí con cabello castaño oscuro y ojos azules) se divirtió con los exabruptos de su rol y con la escena final donde enfrenta a la protagonista del nuevo filme coescrito y dirigido por Del Toro. Segundo, los efectos visuales que acentúan la violencia gore que pocas veces, o nunca, se le había visto al realizador tapatío. Tercero, el increíble diseño de arte sumado al majestuoso vestuario y a los primeros treinta minutos de texto de la película.


Lo peor:  Un guión lleno de contradicciones e incoherencias. No critico los homenajes que Del Toro pretende realizar a las historias del cine de terror gótico o de bajo presupuesto, lo que evidencio es la falta de consistencia en el desarrollo de los personajes centrales, como el de “Edith” (interpretado por Mia Wasikowska), ya que al principio se le esboza como una feminista liberal que detesta a los hijos de los burgueses, y termina diseñada como una enamorada abnegada que suspira desde la primera ocasión en que conoce a “Thomas Sharpe” (Tom Hiddleston). Asimismo, las secuencias en que algunos seres caen desde las escaleras o son apuñalados y enseguida, como si nada, siguen caminando, caen en el humor involuntario. No es un ataque a las fórmulas del cine de antes, sino una recomendación para no quedarse únicamente en el homenaje. Hay que renovar las viejas fórmulas de las películas de horror.     


“Spectre”
Lo mejor: Un Daniel Craig que se siente muy cómodo en el “traje” del espía cinematográfico más popular del mundo. Un cuadro de actores de soporte que sobresalen por su estatus de calidad comprobada y que una vez más dan vida al conocido universo del agente “James Bond” (Ralph Fiennes como “M”; Ben Whishaw como “Q” y; Naomie Harris como  “Moneypenny”). Y un filme que a pesar de sus 148 minutos de duración no aburre y se nota bien producido. 


Lo peor:  La más reciente entrega del agente Bond se centra mucho en la acción, dejando en segundo plano el desarrollo emocional de la trama principal y su villano es el más débil de toda la franquicia protagonizada por Daniel Craig. Christoph Waltz ya luce encasillado y sólo sustituye un “bingo” de su “Hans Landa” por un “cucú” de su “Blofeld”. Además, las motivaciones por las que se convierte en malvado suenan pueriles, telenoveleras y poco creíbles. Cuestión aparte es que el libreto de “Spectre” desarrolla la premisa más endeble y común de las correspondientes a la renovada y oscura tetralogía protagonizada por el inglés Craig. Está bien que se pretenda rendir tributo a varios de los elementos de las películas pasadas, pero se da al traste con ese tono sombrío e hiperrealista que ha inyectado nuevos bríos a la saga del 007.  También es ridícula la forma en cómo desaparece el personaje de “Mr. Hinx” (Dave Bautista), la cual en lugar de generar gracia da pena ajena.

Entrevista con Juan Villoro; fútbol y literatura


Entrevista: Jaime López  | Cámara: Óscar Hernández | Texto: Alejandro Carrillo |



Yo soy uno de esos seguidores de la “tribu”, aquellos que exploramos las cábalas, los ritos y las ceremonias dentro esas catedrales de concreto que conocemos como estadios, soy uno de esos que encuentra semidioses en la cancha y predicadores en las tribunas todos los domingos, soy de una religión con millones seguidores en donde “dios siempre es redondo”. Los ateos con ínfulas de intelectuales dirán que no se trata sino de “una herramienta de control social, ¡pan y circo para el pueblo!”, y jurarán odiar al fútbol por sobre todas las cosas y jamás verán un partido, pero en el fondo vivirán con la angustia de no saber entender el delirio de los fieles. Así sea.

Juan Villoro, gran apóstol del balompié, asegura que el fútbol es un fenómeno cultural en todo el mundo, es el espejo que somos en lo bueno y en lo malo, trastoca las aristas más humanas de los individuos y de las colectividades; y además es una poderosa máquina del tiempo capaz de devolvernos a los niños que fuimos. Añadiría que el fútbol es un catalizador de las bellas artes: La jugada que empieza en las manos del arquero y termina en las redes contrarias después de catorce o quince toques, eso es arquitectura. El baile del “diez” con tres defensas encima y con “caño” incluido, eso es danza. Los canticos de 10 mil en la tribuna es la más bella pieza musical. El lance del portero sobre la horquilla del arco para mandar el balón a tiro de esquina, es la mejor de las pinturas. La “mano de D10S” en el Argentina-Inglaterra del 86’, justo después de la guerra de Las Malvinas, ¡eso es cinematografía! En fin… ¿Qué es un partido? Sino una historia que ocurre durante un tiempo determinado y como en la literatura, esta historia puede ser buena o mala.


De acuerdo con Villoro, el fútbol va más allá de ser un simple deporte; es la forma mejor repartida de la pasión en el mundo y nos cautiva porque es simple tanto en su reglamentación como en su infraestructura y equipamiento; “para jugarlo sólo se necesita de un par de suéteres como portería y algún objeto que haga de balón”. El fútbol nos llena porque probablemente repara alguno de nuestros anhelos, cumple alguna de nuestras ilusiones y compromete nuestra imaginación.




“El fútbol sucede en dos tiempos, en el campo y en la mente del espectador”. Ineludiblemente el juego es una escuela de resignación que corre al parejo de la vida y no se puede detener; “es la pasión del 0-0, la pasión del no partido, del no resultado que es inimaginable en otros deportes”.

Es el único fenómeno social que va contra la evolución de la especie, que recupera la parte reptiliana de nuestro cerebro, es aquí donde las antorchas y los gritos de guerra nos regresan a lo primitivo, a la salvaguarda de nuestra tribu. Llenamos los estadios, suspendemos nuestras conversaciones y a veces hasta nuestros matrimonios, vuelve a jugar la parte cancelada de la civilización y el pie obtiene su venganza ante la mano.


Es un fenómeno social unificador e incluyente; no por nada la Federación Internacional del Fútbol Asociación (FIFA) tiene más países asociados que las Naciones Unidas. En lo individual, el fútbol puede cambiar carácter de las personas a niveles extraordinarios; de repente el prudente y reservado se pinta la cara y le mienta la madre a cuantos árbitros y rivales tenga delante de sí, y el despistado conoce de memoria la ficha técnica de Berbatov, Arshavin y Pavlichenko.


Entre otras cosas, el autor de “Dios es redondo”, considera que el fútbol es la mejor de las democracias con el peor sistema de jurisprudencia. No importa si son ricos, pobres, gordos, flacos, negros, blancos, amarillos o azules, poco importa si durante la infancia tuvieron polio, sufren de enanismo o tienen una bala incrustada en la cabeza, si nacieron en el Palacio de Buckingham, en una favela o en el barrio bravo de Tepito; el fútbol no sabe de clases sociales y todos pueden jugar.

Es cierto, las vicisitudes del juego no son ningún misterio, todos conocemos la podredumbre que rodea la grama de una cancha: las mafias, los malos manejos, la publicidad en exceso, el uso de drogas, los prejuicios raciales, el oportunismo político, las sumas exorbitantes de dinero, y principalmente la corrupción dentro del gremio, son aspectos que empobrecen la profesión del futbolista y del aficionado, son el fruto podrido que está mandando todo al carajo, la prostitución.


Queda entonces declararnos aficionados de la afición que es la razón de ser del juego, queda entonces impedir que nos roben la infancia porque hemos aprendido que siempre hay tiempo de compensación y nunca se sabe quién se llevará el mejor resultado. Finalmente, los dejo con una reflexión que es más bien un recordatorio del genial Villoro, que nos acompañó a lo largo de este artículo y quien en días pasados dio una cátedra fenomenal sobre fútbol ante nuestras cámaras con estadio a reventar y gol de oro en el último minuto.

“Antes de salir al campo conviene recordar a los a los jugadores de sombra, los que se quedaron en el camino, con los huesos o los nervios rotos, aquejados por las variadas circunstancias con que los días preparan su asedio. Ellos, nunca vistos, fueron tan necesarios como las líneas blancas que separan las letras de los libros”. Amén.

El Vive Latino 2016: más latino que nunca



Por fin se anunciaron las bandas que conformarán  la edición número 17 del Festival Iberoamericano de Cultura Musical Vive Latino que se llevará a cabo en el Foro Sol de la Ciudad de México los días 23 y 24 de abril de 2016.

El Vive representa uno de los eventos musicales más importantes de América y esta ocasión el line-up está conformado en su mayoría precisamente por "lo latino", con bandas provenientes de todo el continente y exponentes musicales de talla mundial, pero sin quitarle su lugar a las propuestas emergentes nacionales.

La venta de boletos al publico en general se abrirá el próximo viernes 4 de diciembre a través de Ticketmaster y los precios son los siguientes:

Boleto por día: $980 pesos
Abono de 2 días: $1380 pesos
Boleto VIP por día: $1130 pesos
Abono VIP 2 días: $1570 pesos

Ticketmaster ha detallado que habrá preventa Banorte desde el día de mañana (2 de diciembre) y la venta el público general estará disponible a partir del 4 de diciembre. Los precios quedaron establecidos de la siguiente manera:
Boleto por día: $980 pesos 
Abono 2 días:$1,306 pesos
Sección Platino por día: $1,130 pesos
Abono Platino dos dias 1, 570 pesos
- See more at: http://www.sopitas.com/555125-vive-latino-cartel-2016/#sthash.ibWu1sf1.dpuf

Aquí te dejamos el cartel oficial en voz de todas las bandas y artistas. #YoVivoElVive






































23 de abril:
– Abominables
– Agrupación Cariño
– Apolo
– Baroness
– Big Big Love
– Black Overdrive
– Camila Moreno
– Clemente Castillo
– Comisario Pantera
– De Nalgas
– DLD
– Dorian
– Enrique Bunbury
– Gepe
– Heavy Nopal
– Indios
– Julio Revueltas
– La Real Academia del Sonido
– Las Manos de Filippi
– León Larregui
– Liquits
– Los Auténticos Decadentes
– Los Frankys
– Los Viejos
– Lost Acapulco
– Maligno
– Natalia Lafourcade
– Nunca Jamás
– Pedrina y Río
– Plastilina Mosh
– Rain Shatter
– Reyno
– Sekta Core
– Sputnik
– Todos Tus Muertos
– Totomás
– Tungas
– Two Door Cinema Club
– Vetamadre

24 de abril:
– Ampersan
– Café Tacvba
– Charlie Rodd
– Carla Morrison
– Disco Ruido
– Easy Easy
– Eddie y Los Grasosos
– Cultura Profética
– El Juguete Rabioso
– Goran Bregovic
– Gustavo Cordera
– Chetes
– Ibeyi
– Ingrid Beuyan
– Kanaku y el Tigre
– Kill Aniston
– La Chiva Gantiva
– Nach
– Los Norteños Light
– Los Toreros Muertos
– Los Yerberos
– Lospetitfellas
– Love La Femme
– MCKLopedia
– No Te Va A Gustar
– OF Monsters And Men
– Ojo de Buey
– Piluso
– Porter
– Pressive
– Pumcayo
– Rock En Tu Idioma
– Savages
– Silva de Alegría
– Surfistas del Sistema
– The Prodigy
– Sistema Solar
– The Chamans
– The Guadaloops
– Vicentico

Lykke Li: entre el indie-pop y la oscuridad




Lost Sounds from Europe | Por José Alberto García |


@JoseAlberto_GP


¿Quién es?

Lykke Li, aunque parezca de nombre chino, es sueca y tiene 29 años. Además de residir en Suecia, se ha recorrido medio mundo. Ha vivido en países tan dispares como India, Portugal o Marruecos. Y es que sus padres eran unos bohemios artistas que no paraban quietos. Lo primero que verás de ella es su cara de jovenzuela y sus enormes pestañas postizas. Seguramente irá vestida de negro y llevará el pelo recogido. Así es la imagen que más nos ha mostrado. A pesar de parecer una flaquita pálida, tiene una gran personalidad. Y es que Lykke, además de tener un estilo único, controla todo el proceso de su arte: compone, edita, produce, e incluso se interesa por la distribución. Además, no ha dejado pasar la oportunidad de explotar su faceta de actriz.

¿Estilo?

Indie-pop, alternativa, dream-pop. En cualquier caso os tocará a vosotros decidir dónde la encuadráis. No faltan las baladas, las guitarras acústicas y resonantes coros de piano. Tiene personalidad, tiene estilo, tiene una imagen, tiene algo qué decir y sabe perfectamente cómo plasmarlo en sus canciones.

¿Álbumes?

Youth Novels (2008): primer disco y primera alegría. Un álbum cargado de aire fresco, de ritmos y melodías cálidas. No faltan otros tracks más pegadizos y con más protagonismo de la percusión. ‘Dance, dance, dance’ nos da un original ritmo y una melodía alegre. En ‘Breaking it up’ nos deja algo mucho más pop.

Wounded Rhymes (2011): aquí se produce un punto de inflexión hacia sonidos más oscuros, menos percusión y más batería y una forma de cantar más angustiada. En general, un álbum más existencial. Las joyas de la corona son, sin duda, dos de los temas más importantes de su carrera: ‘Sadness is a blesing’ y ‘I follow rivers’. Con el primero tenemos una progresión irresistiblemente atrapante, una Lykke Li que da lo mejor vocalmente y una letra con frases como (“Sadness is a blessing, sadness is my boyfriend, oh sadness I’m your girl”). Aún con todo, con el paso del tiempo, esta canción ha bajado puestos en mi top de canciones de Lykke. ¿Por qué? Porque aún es mucho más pop que ‘Unrequited love’ otro tema precioso, lento, desgarrador, simple musicalmente, pero cuidado. Con apenas un piano y la voz entregada de la artista. Su siguiente álbum también será más dark. Por último, destacar ‘I follow river’. Su tema estrella y cuyo remix se hizo tremendamente popular.  Le valió el ‘Festival Anthem of the Year’ de los premios European Festivals Awards.

I Never Learn (2014): quizá sea mi álbum favorito. Y gran culpa de ello la tiene el tema ‘Love me like I’m not made of stone’. Lykke aprovecha al máximo su voz, quebrándola, dejando notar la tristeza, el dolor, el desánimo, la desesperación, pero también el anhelo y esperanza. (“Even though it hurts, baby, scars / Love me when I fall, it breaks baby, it's torn baby, every storm”).

Destacan otros temas como ‘No rest for the wicked’ o ‘Never gonna love again’.



Te gustará si te gusta…

Sky Ferreira, Mo, Lana del Rey, Lorde.

¿Cómo le descubrí?

Estaba en casa de un amigo y me dijo “mira, tienes que ver este video, es buenísimo”. Y eso es lo primero que vi de Lykke, nada menos que el video de ‘Sadness is a blessing’. Una auténtica joya. Una perfomance en la que no dejó dudas de sus dotes como actriz y una escena emocionante y desoladora. Mi amigo terminó de ver el video con lágrimas en los ojos y yo sabía que estaba ante un gran descubrimiento. Desde entonces, no le he perdido la pista a Lykke Li.

Sus redes sociales oficiales son:



Shiny Diamond

Call me old fashioned... please! | Por Mónica Castro Lara |


No hay manera más perfecta de empezar este artículo que escuchando "Cracklin' Rosie", cuya gran característica reside en ponernos a todos de buen humor, casi de manera automática. Obviamente a estas alturas ya sabrán que escribiré sobre Neil Diamond, que no sólo es uno de mis cantantes favoritos, sino que verdaderamente es una leyenda viviente y me provoca cachetear a todo aquel que se atreva a decir lo contrario. No se imaginan ni siquiera el éxito desbordado que ha tenido a través de cinco décadas de trabajo, pero justamente para eso estoy yo aquí, para platicárselos. 115 millones de álbumes vendidos, conciertos agotados y canciones estupendamente compuestas, son sólo algunos de esos ejemplos que les contaré a continuación con mucha más tranquilidad.


*Suena "...you got the way to make me happy... you and me we go in style..."*

Así como en mi artículo anterior sobre Carole King, en esta ocasión también les platico cuál fue mi primer acercamiento con la música de Neil Diamond: fue exactamente con el álbum "12 Hits Volume II" que lanzó en 1982 pero que mi papá compró ya en CD por ahí de 1995 (¿ven? no les mentí cuando dije que gran parte de mis gustos musicales son gracias a mis papás). He de confesar que por muchos años, me quedé únicamente con esas 12 canciones, que si bien son una excelente selección de los tremendos éxitos que compuso, se queda algo corto con respecto a su discografía total. El caso es que desde muy pequeña, he estado familiarizada con "Love on the rocks", "Beautiful Noise", "Forever in blue jeans" (una de mis preferidas del mundo mundial) “September Morn” y "America". ¡Ah! y también con la canción "Sooleimon", pero es como un caso aislado porque estaba en otro disco que se llama "Páginas del Pasado" y no precisamente en ese de éxitos que les platico. En fin. Básicamente pueden darse una buena idea de lo mucho que me gusta Neil... no físicamente verdad, aunque en su época vaya que emocionaba a todas sus fans con su cabellera y sus atuendos extravagantes.

Brevemente les cuento algo de su biografía: nacido en Brooklyn Nueva York, en una familia judía, Neil Leslie Diamond... esperen... dejando a un lado lo ridículo que suena el Leslie, en realidad sí se llama Neil Diamond... ¡Neil fucking Diamond! Existe la anécdota que, cuando iba a lanzar su primer sencillo "Solitary man" (que obvio es de sus canciones más conocidas), intentó ponerse otros nombres artísticos: "Noah Kaminsky" o "Eice Charry." Un asco total. ¿Se imaginan? Pero afortunadamente para nosotros y desafortunadamente para él, recientemente había fallecido su abuela y, en una especie de acto in memoriam, le dijo a los de la disquera que dejaran el "Neil Diamond" y ya después él trataría de arreglarlo. Pero no hubo necesidad alguna de hacerlo, así que lo artístico lo traía también ya en el nombre. 

Sus papás tenían una tienda de lencería para mujeres llamada “Diamond’s” y vivían modestamente. Eran una familia bastante tranquila que amaba la música y que los primeros acercamientos que tuvieron a ella de modo más "profesional" fue cuando Neil se une al coro de la escuela y comienza a tomar clases de guitarra. ¿Recuerdan que ya les había platicado que él y Barbra Streisand fueron compañeros en la secundaria? Pues si no lo recordaban, acabo de hacerlo. Un magnífico dúo que nos regaló "You don't bring me flowers" escrita obviamente por Diamond. De hecho, en un inicio, la grabaron por separado y a alguien se le ocurrió hacer un mash up de ambas versiones. La disquera se da cuenta del éxito que tendría y deciden grabarla juntos. Gracias Neil, gracias Barbra por hacernos creer en el desamor de manera tan linda… y no es sarcasmo ehh.

Una vez que Neil domina más o menos la guitarra, comienza a escribir canciones. Se da cuenta que es un escape a su habitual y rutinaria adolescencia, que es una de sus pocas pasiones e inquietudes y que, sobre todo, le trae buena suerte con las chicas. Tanto así que, según lo que dicen varias de sus biografías, la mayoría de sus compañeros le pedían constantemente que les escribiera poemas, como una especie de Cyrano de Bergerac moderno. Años después entra a la universidad de Nueva York a estudiar medicina con una beca de esgrima deportiva y déjenme decirles que era un excelente esgrimista al ser un deporte que practicaba desde niño, dando excelentes resultados a su equipo. Pero a pesar de todo ello, su gusanito por la música seguía muy presente; seguido se ausentaba de clases para ir a las disqueras en búsqueda de algún contrato favorable y, tras mucho esperar, Sunbeam Music Publishing le ofrece un contrato de 16 semanas y con un pago de 800 dólares lo cual sonaba bastante atractivo para el joven estudiante, por lo que decide abandonar por completo la universidad.

Tras el fracaso de su primer álbum junto a su amigo de la infancia Jack Parker y por lo tanto su despido de la disquera, la presión llega a ser bastante fuerte para mi querido Neil, ya que no tenía un trabajo fijo (¡ja! ¿dónde he oído eso antes?) y recién se estrenaba como esposo y papá. Por lo tanto, tenía que conseguir algo bueno y en muy poco tiempo. Tras varios intentos fallidos, su verdadero éxito como compositor fue gracias a una cancioncilla llamada "I'm a believer" interpretada por unos monos... ¡ah no! perdón... por “The Monkees” a finales de 1965. Déjenme decirles que en realidad, esa canción la grabó primero Neil obviamente al ser de su autoría, pero personas de la disquera y creo que hasta el representante de la banda, le pidió a Neil que hicieran el cover y bueno… resultó ser el éxito más grande de los Monkees y la canción más popular del año 66. Aquí he de confesarles que sí, me gusta mucho más la versión de Los Monos peeero, tal vez sea porque la he escuchado mil veces con ellos y sólo unas cuantas con Neil. Tendré que reflexionar sobre eso.

Las buenas nuevas eran que el éxito de Diamond, a partir de lo anterior, comenzaba a cosecharse dando excelentes frutos como “Cherry, Cherry”, “Kentucky Woman” y obviamente “Solitary man” bajo la tutela de la disquera Bang Records, gusto que les duraría muy poco al sentirse Neil medio acorralado y presionado para escribir éxitos medio mundanos; él quería escribir letras más profundas y a la disquera no le interesaba para nada. En el 68, firma con Uni Records y bueno… me atrevo a decir que en esta época lanza las mejores canciones en toda su discografía: “Sweet Caroline” (que se ha vuelto un himno para los fans de los Red Sox de Boston), “Red red wine”, cuya versión en reegae en manos de la banda UB40 es más popular, “Song sung blue”, “Cracklin’ Rosie”, “Holly Holy” y la maravillosa “I am… I said”. Si alguna vez se han sentido en un dilema de identidad o simplemente con una mini depresión, “I am… I said” es la canción perfecta para escucharla todo el día e incrementar un poco todos esos sentimientos. De corazón se las recomiendo ampliamente. 

Comienza con su racha de éxitos, conciertos y demás, y se aventura a componer el soundtrack de la versión en cine de “Jonathan Livingston Seagull” que fue un rotundo éxito (escuchen “Be” todas las veces que puedan), muy por el contrario de la película. Luego a inicios de los 80, protagoniza el remake de la película “The Jazz Singer” de Al Jolson y la crítica se lo come lentamente a mordidas. A pesar de ello, vuelve a suceder el fenómeno: mala película, excelente y exitoso soundtrack. Punto para Neil. Dicha actuación le valió una nominación a los Golden Globes como mejor actor y al mismo tiempo, fue el primer ganador al Peor Actor en los Premios Razzie que año tras año homenajea a lo peor del cine. Yo no he visto la película, sé de ella y de los éxitos que salieron de ella, pero nunca he tenido la oportunidad de sentarme a verla. Les prometo que muy pronto lo haré y les platicaré mi reseña. Nada de lo anterior le impidió seguir con su carrera y por ello es el gran artista de hoy en día.

Cuando decidí escribir sobre Neil en esta ocasión, también fue por mi empeño a buscar una verdad que medio nos atormenta a mi hermana y a mí: ¿por qué se han burlado tanto de él? La primera vez que me lo pregunté, fue con la imitación de Will Ferrell en “Saturday Night Live” y después en sketches de “Funny or Die” en donde lo ponen como… muy violento o no sé. Obviamente me mata de risa, pero en realidad no sé bien por qué lo imita así. Ya buscando más información y viendo como tres veces su “Behind the Music” de VH1, encontré varias respuestas:

Los críticos medio lo detestan, porque sus letras son sumamente melosas.
Le critican su mala escritura (creo que en una canción conjugó mal un verbo)
La gente, o lo odia, o lo ama. No hay términos medios.
Con el pretexto de que sus fans son muy intensos, la gente lo odia.
Odiaron su actuación en “The Jazz Singer”.
Y finalmente, se burlan por sus camisas y trajes brillosos.

Absolutamente nada de lo anterior ha impedido que esté en las listas de canciones y cantantes más populares, o que venda menos discos, o que llene menos estadios. El mismo Neil dijo que, muy a principios de su carrera, tenía la opción o de complacer a la crítica o de complacer a la gente. Obviamente escogió la última y se ha pasado por el “arco del triunfo” cada crítica que le hacen. Y lo de su vestuario extravagante, es una estupidez ¿o no? Él decidió vestirse así en sus conciertos como una manera de ayudar al público a ubicarlo dentro del escenario y que inclusive la persona más alejada pudiera distinguirlo. Como recibió muchas críticas por ello, decidió vestirse así en TODOS sus conciertos y haciendo mucho más exageradas sus camisas. Bravo Neil. El maravilloso Paul Shaffer dijo en alguna ocasión: “¿No llevaba Elvis camisas brillantes? The Beatles llevaban 4 atuendos brillantes. Neil me encanta por llevar esas camisas brillantes”. Fuck yeah! Espero ahora se entienda más el título de este artículo.

Ahora, cambiando un poco de tema, está muy en boga la nueva canción de Adele “Hello”, y no me lo tomen a mal, a mí me encanta Adele, soy fan de sus discos, me sé el 80% de sus canciones y por supuesto me encanta también “Hello”, pero ¿han escuchado “Hello Again” de Neil? ¡Es la cosa más rompe madres que existe! La música, la letra, la interpretación… es una reverenda mentada de madre para los que tenemos corazón de pollo. “It’s good to love you like I do… and to feel this way when I hear you say “hello”…” ¿Quién demonios escribe eso? Sólo una mente brillante y sensible como la de Neil. Se los platico para que se den cuenta que existen otras canciones tituladas “Hello” y que son todavía más buenas que las actuales (contando a la de mi querido Lionel Richie eh).


El caso es que Neil no ha parado de trabajar en 50 años. Hasta la fecha continúa componiendo canciones y produciendo sus propios álbumes, el más reciente titulado “Melody Road” que en verdad tiene excelentes canciones, como “Something Blue”. Escúchenlo, no se van a arrepentir. Además, el hombre a sus 74 años canta muy bien, toca la guitarra muy bien y sus letras siguen siendo muy buenas. Así que aplausos miles para Don Neil Diamond. Ahora pregúntenme: “¿de qué te arrepientes en este 2015?” La respuesta es simple: no haber ido al concierto de Neil en México en abril. Con decirles que hasta cantó “Allá en el rancho grande”. Qué coraje, caraja madre y sinceramente dudo que vuelva a repetirse. Pero bueno, con todas sus canciones, tendré Neil Diamond para toda la vida y vaya que eso me hace inmensamente feliz. 

 _________________________________________________________________________________________________________________
La Autora: Publirrelacionista de risa escandalosa. Descubrió el mundo del Social Media Management por cuenta propia. Gusta de pintar mandalas y leer. Ácida y medio lépera. Obsesionada con la era del jazz. Llámenme anticuada… ¡por favor!

   

Escalera y “Cinco grados bajo cero” en Microteatro Puebla


Por Jaime López Blanco |
 

Su primera vez. Y como sucede generalmente cuando se trata de las primeras ocasiones, nervios y emociones encontradas en su ser. Risas inquietas que emanan de su semblante. Enrique Escalera, hombre de teatro independiente en Puebla y “virgen” en el ámbito del Microteatro, hizo su debut en el mismo con la obra “5 grados bajo cero”, que forma parte de la temporada denominada “Por mis muertos”. Cabe recordar que Microteatro es una interesante apuesta que presenta en escena textos cortos (los cuales no rebasan los 15 minutos de duración) y que se desarrollan en un espacio pequeño (15 metros cuadrados) ante un público máximo de 15 espectadores. Asimismo, hay que señalar que Escalera ha dedicado 20 años de su vida a las artes escénicas y se caracteriza por colaborar  con  causas filantrópicas, mediante su talento y lo que más ama hacer en la vida (“Primer Encuentro de Teatro con Causa” es un claro ejemplo de ello).  

Al abundar en la inmaculada relación que sostenía con el Microteatro, Enrique Escalera confesó que nunca antes había asistido a una obra de esa clase, hasta que le hicieron la invitación para dirigir una de ellas. Entonces, se dio un tiempo y acudió de “scouting”  para ver cómo funcionaba y realmente le encantó la propuesta. 


“Es una especie de laboratorio muy interesante, te ponen a resolver cosas así de ya, para ayer”

“5 grados bajo cero” también representa la oportunidad para que Escalera vuelva a trabajar con adultos.  Dicho amante del teatro igualmente comentó que la dirección fue fácil y muy lúdica porque “los actores estaban bastante dispuestos, cooperativos y propositivos”. La obra en comento trata sobre un grupo de personas encerradas, de manera forzada, en el frigorífico de verduras de un mercado y que buscan la manera de escapar de ese  aislamiento.  Maneja un tono de comedia ligera y se distingue por ser interactiva. Actúan Leonardo Fierro, Roxana Gonmes, Karla Muñoz de Cote y Nacho Armenta, quienes van alternando funciones.  

Enrique Escalera espera que la audiencia salga encantada, más después de interactuar con el texto escenificado, cuya autora es Almudena Vázquez. Admitió que sigue sintiendo nervios en todas las funciones, porque nunca se sabe qué va a pasar, ya que todo se presenta totalmente en vivo. Además, ratificó que para él lo más importante es que se diviertan tanto el público como todos los demás involucrados en la puesta en escena.

“5 grados bajo cero” se presenta de jueves a domingo, con seis funciones cada uno de esos días, en la Sala 2 de Microteatro Puebla,  el cual está ubicado en la calle 8 norte número 606. 

Entrevista con Paco Ignacio Taibo II: la Historia y la Revolución Mexicana

Telemetría | Reportero: Jaime López B. | Cámara: Oscar Hernández |

Reproducimos en Sputnik esta entrevista realizada al gran escritor y periodista Paco Ignacio Taibo II; uno de los autores contemporáneos más importantes de la última época, capaz de estudiar y relatar la historia como pocos y además, una de las mentes más lúcidas de la izquierda mexicana.

"Hay que salir a la calle con los fantasmas de Villa y de Zapata con nosotros"


© Copyright | Revista Sputnik de Arte y Cultura | México, 2022.
Sputnik Medios