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Síndrome de Greta: «est-ética» y «creactividad» en tres actos




Por Alejandro Carrillo | Fotos: Feria del Libro de Aguascalientes / Universidad de las Artes | 


Como parte del programa de la 54 Feria del Libro de Aguascalientes 2022 el gran músico, productor, compositor y multiintrumentista argentino Gonzalo Aloras, llevó a cabo una serie de actividades musicales, pedagógicas y literarias en donde compartió con jóvenes de la Universidad de las Artes su experiencia en materia de composición de canciones.

Gonzalo, quien ha colaborado con referentes musicales de la talla de Litto Nebbia, Charly García, Luis Alberto Spinetta y Fito Páez, por citar solo algunos, brindó también un recital en el escenario del Foro Trece, en donde presentó algunos de los temas más representativos de su carrera y además, en otra jornada literaria se dio también el tiempo para presentar su libro 'Síndrome de Greta' (Spinoza, 2021).

Agradezco a Gonzalo y a la organización de la feria la invitación para comentar este interesantísimo trabajo, junto al maestro Juan Vázquez Gama. Para mí es un gusto y un honor poder charlar con artistas de la talla de Aloras, quien lleva su trabajo al nivel de sus convicciones y viceversa. Figuras firmes de discurso y lejanas de la tibieza son necesarias en tiempos convulsos como los que vivimos. Reproduzco a continuación el texto que preparé para la ocasión.

***

Síndrome de Greta es un ensayo, un manifiesto y una declaración de principios conformado por texto, canción y video que se inspira en el activismo y los diferentes movimientos sociales de la última década, y que plantea la necesidad de hacer un cambio radical de paradigma para vivir de otro modo en este mundo.

Síndrome de Greta, el libro, tiene su génesis en “Greta”, la canción. Obra de libre distribución en Internet, que además es acompañada por un trabajo visual excepcional y disruptivo, y que lleva como bandera el activismo de la joven sueca Greta Thunberg, quien además tiene Síndrome de Asperger, ese trastorno del espectro autista que afecta principalmente las interacciones sociales y de comunicación, pero que por otro lado les permite a las personas una gran capacidad de concentración y focalización de intereses que puede crear expertos en sus estudios y campos de trabajo.


Quizá la principal virtud del texto de Gonzalo es resignificar todos los prejuicios entorno al Síndrome de Asperger, enfocándose en las cualidades del mismo síndrome, desde su origen como un modo de resistencia y sublevación a lo establecido. Como una guía, un mapa, una llave que pudiera cambiar el paradigma. Esta sensibilidad ya es manifiesta en jóvenes y ciudadanos del mundo que se han liberado de la alienación y la sujeción individualista. Movimientos en contra del racismo alrededor del orbe, movimientos estudiantiles, manifestaciones contra la violencia y a favor de la igualdad de género, son algunos ejemplos de lo que plantea Gonzalo y que rebasan cualquier sentido nacionalista. Estas batallas ya no las libran las naciones, sino las comunidades y los movimientos contra el gran capital. Son luchas heterogéneas con sentido plenamente social.

De acuerdo con Gonzalo, la principal asignatura pendiente es hacer frente a la crisis medioambiental, social y mental para cambiar el paradigma en una carrera a contrarreloj que actualmente se libra entre la represión y las violaciones a los derechos humanos. Adquirir el Síndrome de Greta es algo impostergable y urgente. Modificar los sistemas de producción, reinventar la finalidad del trabajo en función de propósitos no ligados al consumo, crear desde nuestras trincheras contra la norma, y en favor de la diferencia.

Implicar la ética inherentemente a toda creación, impulsar la contracultura y concebirnos como parte de un cuerpo común es necesario para para cambiar los sistemas de producción a escala planetaria, porque el capitalismo requiere individualizar para poder controlar y cada vez lo hace de maneras más sofisticadas, ahora vivimos en una esclavitud digital.

En síntesis, Síndrome de Greta nos invita a no abandonar la utopía y plantea ejes y acciones concretas, comunitarias e individuales para intentar frenar el colapso socioambiental.

Es un documento que en estos tiempos convulsos se agradece, más aún cuando viene de un artista consciente de su rol social dentro y fuera de los escenarios, las giras y las salas de grabación. Un gran honor para los que estamos aquí poder escuchar a Gonzalo en recitales musicales y ahora literarios, con este libro entre las manos, tan estridente y poderoso como su propia guitarra.



Letrinas: La pregunta original


Pirotecnia Verbal | Por Tuto Flórez |

@tuto201333



¿Qué es la muerte? que pasa después de esta vida, o más aún; es posible hablar de continuidad de la existencia después de esta; nuestra ineluctable y limitada vida terrena. Indudablemente si te encuentras con un místico no obtendrás respuesta alguna excepto un largo silencio, este silencio se mantendrá en cada uno de los recovecos de tu mente hasta que estalle finalmente en tu conciencia, debido a que el lenguaje no puede decirte lo que es la muerte en tanto que el silencio te lo sugerirá sutilmente muy sutilmente, sin embargo, esto último no pasara de ser una simple sugerencia, una indicación. Por otro lado, si le preguntas a un científico, dependiendo de su campo u ocupación, la respuesta variará, variación que sólo te detendrá un momento, dado que el científico sólo puede rodear la pregunta, sólo puede bordearla para intentar hacer que cedas, ante una comprensión parcial y demasiado elaborada por no decir que “intelectual”, pero no por ello verosímil y cierta; si aquello que se a inoculado en lo más recóndito de tu cerebro, es la búsqueda sincera a la respuesta, ante la única pregunta.

Si tocas a la puerta de un poeta, sólo podrá darte una descripción de lo que su emoción le dicta, emoción que es imposible sea universal e incontrastable, se tratara de su visión particular y por lo demás muy peculiar de lo que la muerte supone como momento, como instante de tiempo, como fragmento o mero sentimiento. Si sigues atento, veras entonces que el problema es en sí mismo, similar a lo que supondría indagar por la vida; a lo que la vida implica, como proceso, como fenómeno, como experiencia, como tendencia probabilística dentro de la existencia. Muerte y vida como caras de una misma moneda que es la existencia física, no pueden ser resultas desde ningún área en particular, no hay otra forma de saber aquello que te preocupa, más que lanzándote sobre la vida misma, para experimentar en un mismo acto, dos antagonistas, dos figuras extrañas, ajenas y evanescentes, muerte y vida.

Resulta curioso, observar, que es sólo cuando la muerte de un ser querido llega, o se halla cercana, o bajo aquellas situaciones, en las que logras sentir el filo de la navaja; que emerge la gran pregunta:¿Qué es la muerte? La única pregunta para la cual no hay respuesta, es la pregunta por excelencia, trivializada y jamás contestada.


Que puedo decir al respecto, la muerte, representa la única pregunta, que se antepone al tiempo; la muerte es incógnita y realidad inevitable para todos los que llevamos la marca de la propia mortalidad con la que se debe lidiar a diario; la muerte se asemeja más a un silencio, al silencio perpetuo que solo es posible en una profunda oscuridad, que a un prontuario con todas las respuestas sobre lo que somos y por qué venimos y partimos de este mundo; es por ello que entre líneas, entre espacios, podemos escudriñar, para intentar entender de forma individual e intransferible, que la muerte es el único gran misterio o en su defecto, la mayor ficción jamás creada, el más grande enigma con el que se ha topado el hombre en todas las edades, eras y momentos; pero también podría señalar, que la muerte es el temor primordial, que todos nuestros temores son el resultado de un eco distante y fundamental que es la muerte. Así pues, la muerte, siendo la pregunta original, la única pregunta, al ser captada en su totalidad bien podría convertirse en el punto de nuestra autentica conversión, en la piedra filosofal, que nos permitirá mutar, y transformarnos en realidad.







El autor: Tuto Flórez, nacido en el departamento de Santander, en la caótica y convulsionada, pero hermosa tierra del suramericano país llamado Colombia. Melómano consumado, amante del rock, de la música hecha con sentido, sobre todo de los años noventa y la cultura underground. Cinéfilo por convicción. Crecí entre los textos, de Henry Miller, Charles Bukowski, Allan Stewart Königsberg más conocido como Woody Allen, H. P: Lovecraft y Allen Ginsberg. @tuto201333

Manifiesto de la tradición y la trascendencia


Por René Padilla Quiroz



Nuestro mundo ha caído en un exceso de comunicación; los medios, la información, la digitalización, han desconectado al ser humano de su realidad en la naturaleza y nos ha desconectado los unos de los otros. 

El parecer ser, impera por encima del ser; las apariencias alimentadas por la industria mercantil, generan necesidades esclavizantes que, promoviendo el ser único a través de su consumo, consiguen la estandarización de los humanos en una réplica exacta del maniquí en el escaparate… en el póster de película o en la cancha deportiva. 

Un consumo desmedido y superficial que no permite la satisfacción de necesidad alguna, al contrario, genera una mayor necesidad. La droga es el consumir lo que se nos diga que necesitamos consumir. 

Cada vez más, los productos salen de lo material; su carga simbólica y representacional opaca su valor de uso, su utilidad o la posibilidad de un verdadero crecimiento o de la verdadera mejora tangible en alguna habilidad o capacidad humana real. La realidad se vive a través de filtros electrónicos que nos desconectan de lo natural y aún más preocupante, el uno del otro. 

La desensibilización ante la violencia y ante la desigualdad, consiguen que las diferencias se conviertan en abismos, alineándonos cada vez más a la desconexión con la realidad los unos con los otros mientras que al mismo tiempo e irónicamente, nos convertimos en la copia el uno del otro. 


Por eso necesitamos: 

1.- Un arte que reconozca la época en la que se está desarrollando, abrazando los avances de la tecnología digital de la que se encuentra rodeado, sin olvidar las enseñanzas de una infancia vivida sin dicha tecnología. 

2.- Necesitamos un arte que no sólo muestre el desequilibrio y la injustica, sino que también actúe para revertirlo. 

3.- Que busque despertar a los espectadores del letargo y que interpele a conectarse los unos con los otros. La promoción de la empatía como el valor que lleve a superar la insensibilidad imperante en una sociedad movida por el consumo sin conciencia. 

4.- Un arte que busque que las diferencias de muchos, sean el patrimonio de todos. 

5.- Un arte que se convierta en el vehículo que transmita las voces de aquellos que han tenido problemas en ser escuchados; que busque la manera de que dicha comunicación, pueda realizarse en sus propios términos y que nosotros debemos aprender. Visitar comunidades con la actitud de aprender, no de enseñar; de apreciar no de descubrir. 

6.- Un arte que reconozca la importancia del arte popular como reflejo de las creencias de una sociedad y las observe sin una postura exotizante, sino que se integre en ellas por medio de la identificación de elementos comunes. 

7.- Un arte que infecte los modos de producción y los procesos mercantiles, promoviendo un consumo pensado, respaldado por una historia que permita al consumidor conocer lo que está comiendo/bebiendo/vistiendo, convirtiendo dicho consumo en una experiencia de mayor profundidad que le aporte más que el simple consumo en sí. 

8.-Un arte que, a través del conocer la historia de alguien más, permita reconocerte en él, su potencial y el tuyo. 

9.-Un arte que se niegue a representar el mole de lata y asista a capturar el proceso de preparación del mole en la sierra. 

10.- Un arte antiguerra, que ataque a la sociedad que promueve dicha guerra, que ataque el consumo indiscriminado y promueva el consumo pensado, autosustentable y consciente. 

Por un arte por la naturaleza y la humanidad (en ese orden); por la empatía y la conexión con el otro; por un arte que inunde los anaqueles de las tiendas con historias



¡QUE VIVA EL MOLE DIGITAL! * 



*Preparado de forma tradicional












































Visita a un mundo feliz

Pirotecnia Verbal | Por Tuto Flórez |

¡Oh qué maravilla!
¡Cuántas criaturas bellas hay aquí!
¡Cuán bella es la humanidad! Oh mundo feliz,
en el que vive gente así.

Aldous Huxley



Es inevitable no cuestionar esta última afirmación: vivimos más y más felices en la época más metafísica que haya existido jamás. ¿Realmente estamos en un estado ideal, dentro de la existencia social humana?

Que acaso al hablar de la existencia de una metafísica supra-orgánica, no es dar rienda suelta a los postulados de la antropología cultural que defiende de manera enconada una especie de evolucionismo social. Asume entonces, el grueso de la población civil, que es merced a la tecnología que se ha producido el gradual desarrollo social, el cual fue facilitando la transición de las sociedades de estado primitivo, hacia entornos sociales civilizados con el pasar del tiempo. Si esto es así, entonces autores como Huxley, simplemente lograron anticiparse en espacio y tiempo a través de una narrativa que plantea no el mundo soñado, sino una distopía, que revela una especie de sueño (el sueño del desarrollo a expensas del mal llamado progreso tecnológico, de los avances e interacciones entre técnicas y teorías) o realidad suspendida, que a todas luces, es el punto en el que nos encontramos como especie y como civilización.

Cuando el grueso de la población, habla con cierta liberalidad sobre los aportes de la tecnología a la fecha, a este siglo, primero debería tratar de atisbar, que la tecnología que es empleada, usada y manipulada por la mayoría de personas, no es más que Tecnología Disruptiva, tecnología de mercado, de entretenimiento; cuyo problema de base no es tanto la obsolescencia programada, sino ante todo, su naturaleza aislante.

Algún analista social o más bien algún ingeniero social, ya planteó en relación con la tecnología y los riesgos derivados de esta, que por primera vez en la historia humana, estamos de manera ambivalente conectados y desconectados. Persuadidos por medios electrónicos, por dispositivos cuya función base pareciera ser el mero entretenimiento, nos interrelacionamos de forma abrupta, con medios tecnológicos, que no entendemos y no pretendemos comprender, nos basta sólo con usarlos.

Surge entonces la necesidad de cuestionar, de cuestionarnos a nosotros mismos, con el fin de saber, si: ¿realmente vivimos más felices? O sólo estamos a propósito de las esferas sociales, de los limitados círculos de lo cotidiano en los cuales trascurre la rutina de los días; inmersos en una burbuja social y de manera conexa conectadas a otros dentro de una gran burbuja artificial que permite el mantenimiento de la estructura social, merced a una cohesión colectiva, donde todos más o menos, vivimos el mismo sueño, nos hallamos inmersos en la ilusión del cambio, de la transición, de la evolución social, mientras somos entretenidos y maravillados con productos de ciclo corto. ¡Oh qué maravilla! Estamos tan cerca tan lejos, de nuestro añorado mundo feliz...


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El autor: Tuto Flórez, nacido en el departamento de Santander, en la caótica y convulsionada, pero hermosa tierra del suramericano país llamado Colombia. Melómano consumado, amante del rock, de la música hecha con sentido, sobre todo de los años noventa y la cultura underground. Cinéfilo por convicción. Crecí entre los textos, de Henry Miller, Charles Bukowski, Allan Stewart Königsberg más conocido como Woody Allen, H. P: Lovecraft y Allen Ginsberg. @tuto201333

Trayectoria óptima


Venga y le cuento | Por Tuto Flórez |
“¿Conoces lo de la trayectoria óptima? Tu vida es como un río y si apuntas al objetivo equivocado siempre nadaras a contracorriente. El Joven Gandhi, por ejemplo, quería ser piloto de carreras, y la pequeña Anna Frank quería ser maestra de escuela…¡pero esos no eran sus  destinos!. Ambos acabaron conmoviendo las mentes y los corazones de millones de personas. A veces los acontecimientos de la vida le dan a uno pistas sobre la naturaleza de su destino. Averigua cuál es el tuyo  y el río te llevará a él” 

Fragmento incluido en el film “Los hombres que miraban fijamente a las cabras”.


En algún punto de nuestras vidas, nos hemos cuestionado en mayor o menor medida, cuál es nuestro propósito o el motivo por el cual aún respiramos sobre esta extraña bola de agua y tierra a la que denominamos planeta y que gravita en el gran océano que es el universo. Nuestra razón de ser, naturalmente y como cabría esperar es ineludible se puede decir, pero también y justamente debido a lo anterior, es un hecho intransferible y dotado de misterio. Sin embargo, no tenemos que apelar a ninguna corriente mística, ni tampoco a un enfoque del tipo nueva era, bastara entonces con observar la línea de eventos y sucesos que nos han conducido hasta el punto actual en el cual nos hallamos y al recapitular ¡oh sorpresa!

Una extraña mezcla de desconcierto e ignorancia se entremezclan dándonos una vaga visión, de que aún no llegamos a nuestra meta, cualquiera que esta sea. La dificultad misma de este  hecho incontrovertible, bien podría ser catalogado como eso: TRAYECTORIA ÓPTIMA; al aceptar de común acuerdo entonces, que la vida es un surtidor de novedades, que contiene en sí misma un suerte de ruta especifica e irrepetible asignada a cada individuo (ojo, esto no es lo mismo que destino o la idea del destino) capaz de descrestarnos si solo asumimos el papel de observadores, ante el caudal casi que inconmensurable de posibilidades que se nos presentan a diario y en este mismo sentido de elecciones que debemos abarcar cada día. 

Llegamos entonces bajo este esquema de razonamiento, a una inevitable aunque  minúscula certeza; que no por ello deja de ser sumamente sustancial, a saber: que somos menos que nada, tratando de llegar a un lugar y de volcarnos hacia un horizonte que no comprendemos y que en el mejor de los casos es sólo proyectado por nuestra imaginación. La trayectoria óptima, se puede entender entonces, como la culminación de nuestras luchas, como la terminación de nuestras peleas internas, con los dioses, demonios o bichitos verdes, lo que quiera que sea que anide en cada cabeza, pues al final; cuando estamos realmente dispuestos a dejar de luchar, reconocemos que estamos dotados como seres humanos, con un sistema de navegación en relación con la existencia; este parámetro de nuestro diseño funcional no opera muy bien en condiciones de resistencia, que es la mayoría de las veces, estos es, cada vez que nos hacemos los listos o pretendemos serlo. Como quiera que sea, la trayectoria óptima, supone la posibilidad de acabar de una vez por todas con la maldita lucha por la supervivencia, con el mito de la escases y con el calambre mental de la imposibilidad, puesto que, dicha trayectoria nos indica que cuando nos alineamos por fin con nuestro objetivo real y sincero, fluimos con el curso natural de la vida, ahí es cuando nos experimentamos a nosotros mismos en nuestra máxima expresión, cuando rompemos los cauces de lo establecido y nos atrevemos a vivir realmente con intensidad y gracia. Y tú ¿ya sabes cuál es TU TRAYECTORIA ÓPTIMA?


El autor: Tuto Flórez, nacido en el departamento de Santander, en la caótica y convulsionada, pero hermosa tierra del suramericano país llamado Colombia. Melómano consumado, amante del rock, de la música hecha con sentido, sobre todo de los años noventa y la cultura underground. Cinéfilo por convicción. Crecí entre los textos, de Henry Miller, Charles Bukowski, Allan Stewart Königsberg más conocido como Woody Allen, H. P: Lovecraft y Allen Ginsberg. 

Derivas Situacionalistas: Movimiento 1


Derivas Situacionalistas-
Por Liliana Chávez- 



Soy lo que no queda
ni vuelve. Soy algo
que disuelto en todo
no está en ningún lado…

Dulce María Loynaz



No hay que olvidarnos, que la vida es un momento efímero, un frenesí, solo un instante.
La muerte lejos de ser hermosa, es patética y vacía; no queda más que aceptarla… el cuerpo se degrada, los amigos mueren y al final todo es soledad.

Sin embargo, es aquella muerte solitaria la que remarca la independencia del YO y los otros. Convirtiendo así al hombre en un ser libre, no pertenece a nadie. 

Es esta conciencia, la primera y más fina capa la que construye al YO y garantiza esa libertad. Pero, nos oponemos; deseamos ser enjaulados, siempre seducidos por el vértigo. Ese YO que no pertenece a nadie desea abrir los ojos al mundo, comienza a buscar a otro YO con quien vivir una existencia finita, siempre con una certeza de la separación eterna. Así ambos YO limitan por su propia mano aquella libertad; se liberan de lo único que poseían, se desgarran. 

Quizás allí está el sentido de la vida del hombre: la libertad y la muerte no se distinguen la una de la otra. Por ello, lo que tenemos en el presente lo comprende todo, ahí está todo, no falta nada. No hay necesidad de pedir o buscar en un más allá de la existencia lo que no creemos poseer. Porque, ya existe; entonces, lo existente en el aquí y el ahora, seguirá en un después.

Una vez que se llega al fin, lo confuso, borroso y frustrante se torna claro…así es la vida.  


Liliana ChavezLa autora:

Pensadora, fotógrafa, programadora y pintora empírica, a veces arquitecta.
 
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