Letrinas: La repetición sonora de un cigarro al caer





Dedicado a todas las personas con estilo 


Regala el cigarro a El Fumador. Haz que se vea con estilo. Mira el constante movimiento de inhalar y exhalar, mira la placentera cara de la inhalación y disfruta la larga retirada de la exhalación. Escúchalo mientras te explica porque se siente como un dragón al estar fumando. Atento a la mirada que regala al sexo opuesto con su pequeña arma homicida en sus labios. Observa cómo se deteriora con el tiempo. Observa cómo pierden el brillo sus ojos. Enfoca tu vista atentamente a su sonrisa mientras despliega el labio inferior del superior y así muestra el color del vespertino sol. No dejes de visitarlo en el hospital. Consuela a sus familiares. Comparte a los tristes afligidos imágenes de lo bien que se veía con ese cigarro en su boca. Recita una despedida en la iglesia donde se posiciona el hombre en la caja con su elegante smokin, su peinado perfecto, la sonrisa elegante de todo un caballero, los ojos cerrados de una persona en reposo y con la sonrisa que burla a la muerte. Al hombre en la caja agrégale una cigarro en la bolsilla de la camisa para que se vaya con su amor de toda la vida. 
 
Dentro de un mes con tres días, asiste a: escuelas, fábricas, compañías, tiendas, centros comerciales, etcétera. Haz que la gente vea el sufrimiento que te consume, haz que la gente te haga sentir patético platicando tu estúpida historia sobre cómo ayudaste a tu amigo a conseguir morir por el amor de su vida -qué tragedia-. 
 
Después de tres años de recitar como bobo palabras a personas desconocidas que no te harán caso; asiste al parque, recita las palabras a las 23:25 del día 9 de cualquier mes, una noche que se encuentre con cielo atiborrado de estrellas que se encuentre en un modo, digamos... felices, una luna amarilla que denote la inmortalidad pura. Toma el asiento de fierro que se encuentra enfrente de los columpios -de preferencia rojos- y permite que poco a poco las luciérnagas se posen alrededor tuyo, mientras aparentan ser cigarros encendidos que se apagan y prenden como si fueran un corazón latiendo y por último... llora... llora y llora hasta que se forme un charco en tus zapatos de talla ocho, color negro, de piel sintética. Traza una hoja de color verde chíngame-la-vista hasta que quede lo mas parecido a un barco, posiciona el barco de papel en el charco y permite que flote sobre tus lágrimas. 
 
Regresa a la normalidad, como eras antes de morir tu amigo. 
 
 
*Repite lo mismo con tu próximo amigo fumador
 

The Wookies incendiaron Aguascalientes (Video y Fotos)












Letrinas: El estilo no se compra en las tienditas



 
 
El estilo no se compra en las tienditas. Y no es que uno escriba sin la influencia de otros, es sólo que imitarlos es equivocarse de sitio. Cuando hacía mi tesis no me daba cuenta de que escribía con el léxico decimonónico, específicamente, al estilo de Carlos Marx. No manchen. Quienes lo observaban no cuestionaban a su vez las formas establecidas que seguían ciegamente por mantener un órden academicista. Estábamos igual de mal. Y ya no vayamos tan lejos, basta cuando hablamos con frases comunes que nos hemos aprendido pero que ni siquiera nos tocan. Debería haber una regla que advierta que si su verbo favorito es "coadyuvar" es porque está diciendo que no sabe lo que dice, que sólo exhibe su pobre vocabulario. Y que se toma muy en serio.
 
El estilo quizá sea tan difícil de definir porque es un reflejo de nuestra personalidad, de nuestra actitud y modo de vivir la vida. Es el modo como nos apropiamos de algo que ya tuvo dueño. Es usar la imaginación con el conocimiento que tenemos. Así como leer nos enseña a darle nombre a las sensaciones, a resignificar lo vivido, a jugar con el sentido de las palabras, etc., así el estilo crea un universo propio de ideas que se cimientan en la confianza del autor en sí mismo. 
 
Pero para algunos, o para mí más bien, sigue siendo un proceso de inseguridades en el que me resulta complicado tomar fuerza para no desistir. Como alguna vez empecé, mi propósito de escribir era el de una terapia, para tomar distancia de mí y objetivarme, leerme desde afuera e identificar mis conflictos, mis vergüenzas. Pero a veces eran tantos y tontos que usaba frases hechas para no ahondar en el interior reprimido. El estilo propio se refugiaba en el autoengaño, en una máscara igual a la de mi andar. Ahora disfruto de mi honestidad sin saber el camino que iré tomando, sin saber si lo que escribo puede gustar o no, si debí publicarlo porque exponerlo es exponerme. Pero a final de cuentas, definir mi estilo conlleva un proceso en busca de mi seguridad personal, lo que hace que valga la pena perseverar.

Poesía: Beber solo




hay quienes piensan que beber solo
es para perdedores
tal vez tengan razón

a mi me gusta beber solo
supongo que es mi naturaleza

me gusta la vieja ceremonia de
caminar el centro de la ciudad
refugiarse en una de las pocas cantinas silenciosas
que aún resisten el paso enardecido
de los nuevos tiempos

acodarse a la barra
y esperar pacientemente el primer trago
o la primera cerveza
ver cómo en el cristal
se deslizan las primeras gotas
igual que en pétalos de flor prohibida

los ojos se nos iluminan
(después de todo
beberse un buen trago
es como beberse al amor)

brindar contigo mismo en el espejo
a la salud de los buenos tiempos
éstos y los otros y los que vendrán
no vale la pena hacerlo
por otra cosa
excepto
por los labios de una mujer

nunca postergues un brindis
por los labios de una mujer

el cantinero es tu amigo
el mesero es tu amigo
incluso el tipo fúnebre del baño
(que después de que has terminado de acicalarte
te pasa servilletas y un peine) es tu amigo
saben perfectamente lo que necesitas
lo que el alma y el cuerpo
de una bestia nocturna necesita

alcohol y silencio

por eso me gusta
beber solo


Porno para perdedores y otros sucios hábitos (2011, poemario). Volumen 27 de la Colección DESTOS DEME DOS, 96 páginas. -AGOTADO-
Porno para perdedores y otros sucios hábitos (2011, poemario). Volumen 27 de la Colección DESTOS DEME DOS, 96 páginas. -AGOTADO-

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Israel Miranda ha escrito algunos libros de poesía: Polaroids, Muro de silencio, El monstruo de arriba de la cama y Porno para perdedores y otros sucios hábitos; además de uno de narrativa: Palabras de Sabiduría. Además de escribidor, 'el Miranda' es músico, diseñador, maestro y filósofo.

Nostalgia de un cinéfilo empedernido y una de macacos







¿Quién recuerda cómo era una visita al cine hace unos 19, 20 años? Al menos en “mi rancho” seguían existiendo las permanencias voluntarias; los cinemas "gemelos" (enormes espacios para disfrutar una película con más de 300 o 400 butacas); las funciones dobles; los piñones y las palomitas en bolsas de papel (ya con logotipos de la cadena exhibidora, no como las de papel todavía más antiguas). Ahora no puedes quedarte a ver el principio de la cinta si es que llegaste tarde a la función; los gemelos dieron a luz a diversos multicomplejos de 8, 10, o hasta 14 salas, pero con menor cobertura de asientos; y, tal parece que la mayoría asiste más por consumir combos de refrescos y palomitas que por disfrutar la calidad del film. De vez en cuando no hay “bronca”; pero, el no comprar tan seguido esas palomitas de 40 pesos, bien podría servirles hasta para ver otra película en miércoles o en funciones de matinée; la cuestión es buscarle. Al cine se le busca, se le pretende, te exige, no como la televisión que te llega "gratis" pero, la mayoría de las veces, sólo para contarte las mismas mierdas o reforzar estereotipos peligrosos, para promoverte la mediocridad.

Cuando yo era un mocoso, babeaba cada vez que había un estreno los viernes, me súper emocionaba ver una película con efectos visuales. Recuerdo todavía, y con suma alegría, que en un intercambio estudiantil en la secundaria, percibí uno de los motivos por los que me enamoré de la magia del séptimo arte: ver la sonrisa de un niño, de una escuela de la sierra, que carcajeaba con los efectos visuales de los animales de “Jumanji”, los cuales hacían desmán y medio dentro del contexto de la historia.

Actualmente, sin avisarnos siquiera, los Cinepolis y los Cinemex (el duopolio de la exhibición peliculera en México) han cambiado los días de estreno a los jueves. Además, el cine 3D de aquella época consistía en unos lentes pero con papel estraza, uno azul y otro rojo. Hoy el 3d ha mejorado y ya se observa profundidad de campo y más calidad en los efectos, claro, existen sus horrorosas excepciones.

Recuerdo vívidamente una frase del realizador estadounidense Tim Burton, el cual decía que “Quien hace cine es porque no tuvo citas en el bachillerato”, jejeje, ese Tim tenía mucha razón; aunque su frase también puede aplicar al que consume celuloide. Puedo decir, abiertamente y sin tapujo alguno, que mis primeras citas románticas fueron con Meg Ryan, Julia Roberts, Sandra Bullock y Natalie Portman.

Heme hoy aquí escribiendo y hablando de cine, eso sí, sin querer convertirme en uno de esos críticos odiosos que sólo sueltan la lengua, pero que no mueven su trasero para descubrir todo el trabajo que existe detrás de la realización de un filme. He de confesar que, cuando se puede, trato de colaborar con la producción o creación de cortometrajes. Esto me ha llevado a darme cuenta de lo complicado, tedioso, pero profundamente apasionado y fantástico, que es la misión de contar historias, narrar aventuras y crear magia.

Así que, más que un columnista de cine, quiero que se me lea como un cinéfilo declarado, de esos que exigen una historia cuasi perfecta en forma y fondo, pero con profundo respeto a toda la gente que nos lleva a lugares inimaginables, como lo que sucede con mi primera película a comentar: “El planeta de los simios: Confrontación” o “Dawn of The Planet of Apes” en su título original.
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Se trata de la secuela de aquel reboot de una franquicia exitosa que inició a finales de los años 60´s y que, en 2011, bajo la dirección de Rupert Wyatt, sorprendió a propios y extraños, por la calidad de su historia, donde se habla de la soberbia o arrogancia del ser humano por querer “cambiar el mundo” afectando el mundo de otros (en este caso, el de los simios con los que experimentan).

Esta segunda parte, “Confrontación”, tiene como gran acierto adentrarnos en el mundo de los simios 10 años después de su levantamiento. La película es de ellos, los humanos pasan a segundo plano y muchas de las escenas nos muestran la cotidianidad de los monos para cazar, organizarse, comunicarse y sobrevivir. Son liderados por César, el simio inteligente de la primera parte, que, además de hablar, posee otro tipo de inteligencia, la emocional, esa que -irónicamente- lo humaniza.

El argumento de la cinta gira en torno a esa tregua que César quiere hacer respetar entre simios y humanos, permitiendo que cada especie se desarrolle en sus propios mundos, ya que él desea evitar la guerra y la muerte. Sumado lo anterior, desea impedir, a cualquier costo, un daño mayor a su grupo, a los demás simios que lo siguen. Sin embargo, existe un antagonista peludo y resentido, de nombre “Koba”, quien junto con un grupo de humanos, que buscan una presa para proveerse de energía eléctrica, van a meter el desorden en todo lo que ha tratado de construir César.

En forma, la cinta es excepcional, cumple a creces. La textura, expresiones y movimientos de la especie simia son maravillosos, los efectos digitales cumplen las expectativas. No por algo la película terminó costando 170 millones de dólares.

El ritmo de la trama es bueno, rompe un poco con la dinámica de las clásicas cintas de verano que nos acostumbran a mucho efecto visual, poca sustancia en los diálogos y montajes bruscos con miles de cortes de edición. Acá se percibe una cinta que se toma su tiempo para mostrarnos la cotidianidad de los simios y su encuentro con los humanos. No hay abuso de las escenas de acción o guerra, suceden cuando tienen que suceder.

Sin embargo, el guión me generó ciertos sentimientos encontrados, porque se muestra más indulgente con la raza humana, cuando soy de la idea de que los animales pueden manifestar odio extremo, no por naturaleza propia, sino por defensa propia y experiencias traumatizantes. Recordemos un documental maravilloso que trata de exponer las razones de la violencia de las orcas (“Black Fish”) o, para no ir más lejos, traigamos a nuestra mente todo lo que sucede en la vida “real”, dentro de los circos, lugares en los cuales el espectáculo principal son los animales, los cuales, por desgracia, son sometidos a un adiestramiento y cautiverio realmente criminales. Por lo tanto, sus reacciones son producto del abuso del humano, quien en su afán de creerse raza superior, no sienten empatía alguna por otras especies, aunque conviva diariamente con muchas de ellas. Koba, el antagonista peludo de la historia, es buen reflejo de esto: tiene una razón detrás de su conducta, que nos permite entenderlo mas no justificarlo, razón ésta que se relaciona mucho con las acciones de los humanos.

En fin, considero que “Dawn of the Planet of Apes” es una película superior al promedio de las cintas de verano, aunque me hizo sentir menos emotividad que su antecesora, que sigue prometiendo consolidar, o reconsolidar, de manera elegante e inteligente, tanto en forma como en el fondo, la saga en cuestión. Siento algo desperdiciado el personaje de Gary Oldman, pero, en general, el mundo reflejado en la cinta es digno de comentarse y hasta de analizarse concienzudamente.

Letrinas: Mujer sin moral






Cual princesa esperando a su blanco corcel ella aguarda junto a un poste al camión que a su castillo la llevará el día de hoy. Sin elegancia alguna eleva su muñeca izquierda adornada por un juego de pulseras de plata e inmediatamente la vuelve a bajar, apenada de que alguien haya percibido ese gesto tan vulgar que en este contexto indica que requiere del servicio del transporte público. Por la ventana la observo, es difícil no percatarse de la presencia de una mujer así, cuya profesión es secreto a voces y su moral es tachada de inexistente. Una mujer que usualmente es descrita como vulgar y que durante el día es víctima de aproximadamente cincuenta miradas de desprecio de parte de las mujeres en el mercado y unas cien miradas de deseo durante la noche de parte de los hombres que pagan por bailar una pieza con ella bajo las luces de neón. Aparenta entre 25 y 27 años, aunque algo me hace creer que tiene menos y que tuvo que crecer demasiado rápido. El cabello ondulado le llega a media espalda, el corto vestido rojo se adhiere a su cuerpo como sí fuera una segunda piel, las doradas zapatillas le aportan unos quince centímetros extra de altura y sus delgados dedos están rodeados por un par de anillos de fantasía, pero ninguno en el anular de la mano izquierda; es fácil suponer que no es una mujer que esté en facultad de entregar su corazón puesto que los hombres casi nunca están dispuestos a aceptar un corazón que habita en un cuerpo que cada noche comparten tres o cuatro sujetos. 

La observo ocupar el asiento que está frente al mío pero del otro lado del pasillo del camión de pasajeros mientras pienso: ¿Cuáles serán sus pasatiempos? ¿Irá al cine en sus días libres o preferirá pasear por el parque? ¿Habrá llorado con Titanic? ¿Leyó "El cantar del mío Cid" en la secundaria? ¿Tuvo un amor de secundaria? ¿Terminó la secundaria? ¿Perdió la virginidad en la secundaria? Como siempre, mi imprudente manía de ponerme a divagar sobre el pasado de las personas. Sobre su regazo tiene dos bolsas, en una guarda su apariencia y en la otra su realidad. La primera es de tamaño mediano y color negro, de esas que las mujeres usamos para cargar lo indispensable sin tanto lío -maquillaje, móvil, espejito, chicles, llaves, compresas- mientras que la segunda no es más que una bolsa de plástico azul cuyo contenido es posible distinguir a primera vista debido a su transparencia, dentro hay un suéter y unas sandalias de piso que mañana por la mañana reemplazarán a los despampanantes tacones para traerla de vuelta a sus 155 centímetros de altura. La veo presionar una tecla de su celular para encender la pantalla -uno de esos modelos que hace 10 o 12 años eran el último grito de la moda en dispositivos móviles y que hacían las veces de agenda digital, creo que su nombre es Palm-, pero parece que no ve lo que desea ya que de inmediato se queda mirando fijamente hacia la ventana con aire pensativo y se esta así durante diez minutos... Pienso que tal vez tiene un hijo enfermo en casa y espera noticias de quien sea que lo esté cuidando, probablemente su madre está en el hospital y su hermana quedó de llamarle, o tal vez quisiera recibir un mensaje de ese hombre especial que finalmente está logrando conquistar su corazón de condominio, también cabe la posibilidad de que esté llegando tarde al trabajo y vaya a ser regañada, pero sólo ella sabe lo que pasa por su mente.

Estaba tan absorta reflexionando sobre sus posibles pensamientos que casi brinco del asiento cuando la vi tomar su celular, escribir un mensaje de texto, enviarlo y guardar el artefacto en el bolso de las apariencias para reemplazarlo por un esmalte de uñas rojo que al instante en que lo abre inunda el camión con su característico olor. Con toda la delicadeza comienza a pintar sus uñas, frunce el ceño cuidando de no ir más allá de la lámina que recubre la parte superior de sus dedos, cual pintor haciendo una obra de arte. Seguramente su madre o alguna hermana mayor le enseñaron a hacerlo así cuando tenía ocho años y aún creía en los cuentos de hadas.

Posa sus delicadas manos sobre sus piernas mientras el barniz color carmín se seca, me recuerda a una reina esperando a que le sirvan un espléndido platillo. Lentamente, sus oscuros ojos pasan a observar sus pies enfundados en las zapatillas doradas, son del tipo que cuando eras niña creías que eran de princesa, pero al crecer te diste cuenta de que son las que usan las "putains". Tal vez ella está pensando lo mismo que yo, o también puede ser piense en la deuda que se echó encima para que fueran suyas o simplemente no pasa nada por su cabeza, sólo espera a que el barniz sobre sus uñas se seque. 

Unos minutos después saca nuevamente el móvil, pero sigue sin haber nada, entonces la veo pegar la pantalla a su oreja y esperar unos veinte segundos sin respuesta ¡qué gran decepción! Hasta yo sentí un hueco en el pecho cuando me di cuenta de que no hubo contestación. Oh, pobre princesa de la noche, los pocos sueños que te quedan están siendo destrozados ¿por qué la vida goza tanto el verte adolorida? Tú no mereces esto, y lo sabes, simplemente no tomaste las mejores decisiones, pero tampoco es como que alguien te haya enseñado a hacerlo, fuiste derrumbada mil veces y esas mil veces te has levantado. Me das tanta ternura con tu maquillaje barato, tu brasier con relleno y tus pocas ilusiones apretadas dentro de tu bolso de las apariencias que quisiera abrazarte y decirte que todo va a salir bien, que está noche serás la reina del bar para caballeros, que bailarás con un viejo ricachón que resultará ser el hombre de tu vida y te sacará de ahí y te hará el amor dulcemente cada noche en una casa bonita donde vivirás con él y con el hijo que tuviste a los 16 años. Quisiera decirte que nunca más tendrás que endeudarte por unos zapatos que te sacan ampollas, que ya no pasarás noches en vela dando placer a cambio de dinero, que los idiotas degenerados con aliento alcohólico serán cosa del pasado y que tal vez hasta tengas la oportunidad de estudiar la prepa abierta, pero no tengo el valor suficiente. 

Te observo bajar del camión frente al club nocturno donde te ganas del pan de cada día. Eres tan linda, realmente linda, pero tu realidad me hace verte como una muñeca rota, de verdad quisiera decirte tantas cosas, hacerte sentir que hoy serás la estrella más brillante de la noche y que tu suerte cambiará para siempre, pero no lo hago, ¿sabes el porqué? Porque por muchas ilusiones que las dos tengamos, ambas sabemos que eso es algo que nunca ocurrirá.

 

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La autora lee, piensa, duerme, come y luego existe. Comenzó escribiendo reseñas de Harry Potter a los 10 años para revistas sociales, ahora escribe de cualquier cosa que se le viene en gana. Es una mujer de hábitos, escribe de madrugada con un bolígrafo negro en una libreta roja, si no, no escribe. Lee datos curiosos mientras come cereal por las mañanas, cree que para que algo sea dicho es necesario que sea más bello que el silencio.





Letrinas: Bailar contigo





Primera Posición-
Por Liliana Esparza-


Mi ropa interior favorita ¿para qué? seguridad, mi pequeño vestido negro ¿cuáles tacones? los strappy sandals ¿china o lacia? china obvio, mucho rímel, lipstick rojo, Chanel No. 5, las joyas de mi mamá; ya es la hora, no llegas, dos minutos, el timbre, ¡Bum bum bum! tranquila, respira. Abro la puerta, tus ojos, sonríes, respiras ‘¡Qué guapa!’ sonrío, ‘¿nos vamos?’ eres todo un caballero ¡No seas todo un caballero! El camino más corto, llegamos, ‘¿qué canción es?’ tequila, tu mano sobre la mía, mi canción favorita ¿Cómo respirar? ¡¿Cómo bailar?! ¿Los peces también olvidan cómo nadar cuando pones tus ojos sobre ellos? Comienzas a bailar, mi cuerpo y yo somos uno otra vez ¡This is it! Agudizo mis sentidos, que no se me escape nada, que no se me olvide nada, bailo, bailamos, cerca, más cerca, el mismo ritmo y ya somos uno, ‘eres perfecta’, no puedo ni hablar, más tequila ¿por qué seré tan bajita? Una canción lenta, ‘larga vida al DJ’, tu mirada en la mía, soy un libro abierto, no hay nada para mí en este momento más que tú, no hay nada para ti en este momento más que yo, no me veas así ¡No me veas así! Mi piel contra la tuya, ¿Son esos mis latidos? ¿Son los tuyos? ¡Son los nuestros! Soy yo, pero soy contigo, nací para esto, ¿puedes sentirlo? ¿Por qué las canciones son tan cortas? ¡Qué ritmo tan travieso!


Ahora no tengo miedo de nada y tengo miedo de todo, pierdo el control de mí, pierdes el control de ti ¿Quién tiene el control? la música nos capturó de nuevo, quiero estar aquí por siempre, quiero estar así por siempre, viviendo verbos que sólo se conjugan contigo y conmigo, las comisuras de tus labios ¿Estás pensando lo mismo? ¿Estás sintiendo lo mismo? nos miran, es nuestra magia que inunda el lugar, olvídalos a ellos, vívenos a nosotros, nuestras sonrisas encontradas, mi cuerpo entre tus brazos ¡Viviré aquí por siempre! Dejaré que tu cuerpo me siga gritando, me dices tanto y hablas tan poco, ¡Qué lujo tan grande conversar con tu piel! La música se cansa ¿Por qué? ¡Aún tengo tanto que contarte! “Gracias”, suspiros emocionados y el camino más largo a mi casa, ¡Qué difícil caminar después de bailar contigo!

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La Autora: Enamorada del mar, amante de la danza y adicta a los helados. 
Sueño despierta, bailo sin darme cuenta, aprendo Ori Tahiti, uso labial rojo y estoy siempre despeinada. 

Calle 13 presenta “Ojos color sol” junto Silvio Rodríguez y Gael García


Publicado en sonandoenpuertorico.com

Calle 13 continúa armando una carrera musical llena de triunfos y grandes logros musicales. El éxito en el mundo de la música no siempre está marcado por la cantidad de discos que se venden o las veces que sales en televisión y en la radio. La satisfacción de un carrera artística muchas veces crece en el agradecimiento del público, así sean diez personas o miles de fanáticos que habitan un espacio para escuchar tu música.

Otro muestra de cariño, que nos hace vibrar el corazón, es el reconocimiento de tus compañeros músicos. Las colaboraciones entres artistas, de cierta manera es la consumación de un abrazo musical, dónde los mismos se unen ya sea en el escenario o en el estudio de grabación como una muestra de afecto y respecto del trabajo de ambos.

Calle 13 se ha coronado en la cima de la colaboraciones compartiendo escenario y discos con grandes figuras de la escena musical latinoamericana. La lista de artistas que han trabajado con el grupo boricua incluyen a Shakira, Café Tacuba, Maria Rita, Vicentico, Los Tigres del Norte, Mercedes Sosa, Susana Baca y Andrés Calamaro, entre otros.

Sin minimizar la trayectoria de todos estos grandes artistas, existe una colaboración que figura en el imaginario de todos los creativos musicales de esta y muchas otras generaciones. Silvio Rodríguez, es sin lugar a dudas el cantautor más importante de la música de autor en Latinoamérica. Grandes canciones inundan su repertorio y múltiples generaciones se han movido con sus creaciones sonoras. Su trayectoria, dentro y fuera de los escenarios, ha influenciado cientos de compositores a lo largo de más de 45 años de carrera. Una colaboración con Silvio es una joya en el repertorio de cualquier proyecto musical.

El junte de Calle 13 con Silvio surge después que el compositor cubano dijera en una rueda de prensa que tenía interés de colaborar con René y Eduardo, “no sólo por sus posturas ideológicas, sino también por la creatividad que demuestran en sus discos”, dijo el compositor de “Ojalá” en México.

Estas expresiones dieron paso a la creación de “Ojos color sol”. El tema, incluido en el más reciente disco de la agrupación, forma parte de un puñado de canciones que representan hasta la fecha uno de los mayores triunfos de Eduardo Cabra como productor y arreglista. La canción no es la excepción en este puñado de temas. Escuchamos una visión sonora de Silvio muy pocas veces explorada en las pasadas décadas. Su reconocida guitarra se mezcla en un ritmo moderno, cubierto de matices de cuerdas y acompañada de geniales líneas del cantautor cubano que concluyen los coros con este hermoso junte de palabras, “ya nadie saber ser feliz a costa del despojo, gracias a ti y a tus ojos”.

El video dirigido por Kacho López y el mismo René, narra el encuentro de dos enamorados en un espacio mágico dónde con un beso se consuman elementos que viajan por el realismo mágico y subrayan imágenes del texto de la canción. Dan vida a los protagonistas los aclamados actores Gael García Bernal y María Valverde.

Una gran propuesta visual y sonora marcan el junte de Calle 13 con Silvio Rodríguez, un encuentro mágico que da vida a una de las canciones más interesantes del repertorio del grupo boricua.

Cine: Ninfomanía




Publicado en Icónica

El volumen dos de Ninfomanía nos lleva a repensar ambas partes como si se tratase de dos películas y, a la vez, como la unidad que son en realidad. Volumen 1 y volumen 2 se nos presentan a partir de capítulos inspirados en objetos dentro de la habitación de paredes derruidas y objetos de reclusión de Seligman. Si bien el orden no es cronológico, la narración nos lleva hasta el momento en el que Joe es asistida por su benefactor, que a su vez inicia la serie de recuerdos que van dando respuesta a las heridas de su cuerpo, el sentimiento de culpa y la sensación de ser una mala persona por sus acciones.

tumblr_mwr2svlo8J1qzssrlo1_500Volumen 1

La violencia esteta del danés inicia al arrojarnos desde una pantalla negra a la paleta de colores ocres y oscuros de un callejon al compás de las gotas en el basurero y las rondanas tintineantes, para llegar a un cuerpo en el suelo con señales de violencia, escena que cierra con el feroz sonido de Rammstein. Tal imagen nos augura que lo que llega o termina en este frío callejón tiene una historia plagada de tumultos.

Como toda narrativa en retrospectiva, ésta se ve afectada por los hechos presentes, el propio estado psíquico de quien narra a viva voz y el eco que se genera y se replica, en este caso, en Seligman y su derruida habitación. Es posible que todo recuerdo sea una ficción que justifique el ahora, y la caída de Joe, literal y vivencialmente será ordenada a partir de la premisa de que aquello no fue un accidente si no la consecuencia directa de ligar su “enfermedad” a su ser, y que ésta determine inherentemente sus acciones y sus relaciones.

tumblr_mwr2svlo8J1qzssrlo2_500Las imágenes vividas de la biografía capitulada de Joe y las analogías en el juego locutor-interlocutor deslocalizan la sexualidad más allá de su punto de origen y lo llevan a infinidad de anécdotas por parte del “hombre feliz”; las imágenes se intercalan con los ecos de tales intersticios, la propia estructura del filme es el saberse narrada; los saltos temporales, los retrocesos, se funden en la pantalla misma; la matemática sexual, la polifonía sexual al ritmo de vals y la imagen tripartita de la orquestación del sexo.

Cada recuerdo es una micro historia enmarcada sobre un mismo tema: la sexualidad y la culpa. ¿Es Joe un mal ser humano como afirma? Dictamen que pende del juicio final del interlocutor y del propio espectador. Es entonces que la seducción es un acto de pesca y Joe una ninfa, un gancho; la poligamia una polifonía, una bella orquestación de sensaciones e imágenes tripartitas, y todo ejercicio alegórico un fin para determinar los hechos que llegan hasta el callejón.

¿Qué tanto juega el amor en este caso?, ¿es Jerome un conjunto de ideales y perversiones del amor? Su papel es paradójico y esencial en tanto sujeto que inicia el despertar sexual de Joe, así mismo, es quien despierta en ella un sentimiento extraño ajeno a sus propios principios en contra del régimen monógamo-heterosexual; llega a ella en los momentos inesperados y remueve sentimientos y formas de vida, hecho que culmina con la consumación del amor y la negación del placer.

Pero es quizá su padre, figura recurrente y esencial, quien da la ternura y el dolor exacerbados que culminan en pantaletas mojadas (Eros y Tanatos conviviendo en la habitación de un hospital). Él es quien sienta las bases de su personalidad a partir de homologarla a la de los árboles, pues su caminatas por el bosque son posiblemente el único acto sin una finalidad directamente sexual y a su vez el origen místico de su devenir en ninfómana.

 Volumen 2

Joe, heredera de la ramera de Babilonia, Mesalina, producto de la convulsa orgiástica y del dolor como principio del placer, pasará de la corona de flores del sexo libertino a una de espinos de placer por intersticio del dolor que culmina en soledad. Es el cruce sin retorno de la iglesia cristiana de oriente (la felicidad), al dolor y la culpa del occidente católico romano. No sin antes reafirmarse como ninfómana frente al espejo, como expresión de un ser que se entrega al placer, sin sustitución de ninguna necesidad. Reconocimiento de un alma retorcida al viento, a la adversidad, como reflejo del árbol sobre el risco que resiste el vendaval.

tumblr_n2hr8frOti1ttbyyso1_500Tal paso de un lado a otro del espectro religioso no lo hace sola, va siempre apoyada en el hombre-bastón Seligman, que con sus analogías, en ocasiones no tan lúcidas, funge como opuesto y complemento de las confesiones capitulares de la protagonista. El volumen dos resalta el carácter de la narrativa a partir de figuras de oposición y comparación de las mismas: Joe como clara representación del placer como fin en sí mismo y Seligman como lo ajeno a lo sexual, lo “asexual” como se describe así mismo, pero que Freud diría: es la fuerza del libido al servicio de la creación de las sociedades humanas, la sublimación de esa fuerza. Es entonces que Seligman es la cultura, el aspecto constructivo de la sexualidad en tanto potencia de todo lo demás. Joe es entonces para Von Trier una figura alienada de esta sociedad que posterga el placer, de ahí el trabajo al margen de lo legal que desempeña con Williem Dafoe como su jefe.

Pero las confesiones ante la figura secular de Seligman, Joe como jesuita expiándose mediante el examen exhaustivo de sus días, Seligman como el ejemplo célibe de la razón, no es para nada la marginalidad del sexo. Ninfomanía es un fenómeno fílmico, pues muestra el dolor de manera pornográfica y la genitalidad con enfoques estéticos, obra que culmina en una ambigüedad que gusta de caer en lo moral, pero que en sí es una broma pesada por parte de Von Trier, en la que nada está fuera del sexo y en ella todo se sucede. Afirmación que se da tanto en el marco rectangular de la pantalla como en las filas que serpentean las salas.

Interesa, en todo caso, ir más allá del onanismo y autoelogio del autor y mirar la forma en que introduce, mezcla y revuelve la cultura con el sexo. En como la serie Fibonacci resulta humillante, en el 3 + 5 que hunde a Joe y le deja sus huecos sin llenar. Forma de educación forzada por el propio morbo que proporciona el título del filme, el cual evidencia tanto ignorancia de los públicos, como le exacerbada cultura occidental del danés, acción que nos deja con más ganas de ir a pescar que de consumar el acto amoroso o simplemente físico del sexo.




Ninfomanía vol. 1 (Nymphomaniac Volume I) de Lars von Trier, Dinamarca-Alemania-Francia-Reino Unido, 2013, 118 min.
Ninfomanía vol. 2 (Nymphomaniac Volume II) de Lars von Trier, Dinamarca, 2013, 123 min.

Autor: Amado Cabrales es artista plástico, cinéfago y critico de cine. Ha colaborado en F.I.L.M.E y en Hysteria.

Juan Soto en Aguascalientes antes del Festival Ceremonia


 
Por Chaneke Correa-

Juan Soto es uno de los pinchadiscos más reconocidos en la escena musical electrónica del país y estará mezclando en Aguascalientes durante la apertura de 'Sala Ambar', club social de música y entretenimiento en la ciudad que abrirá sus puertas oficialmente el próximo sábado 2 de agosto. 

Este show será una de las últimas presentaciones de Juan Soto antes de su participación en el Festival Ceremonia que tiene como principal headliner a Julian Casablancas+The Voidz, el proyecto solista del vocalista de los Strokes. 

El trabajo de Juan Soto se ha caracterizado por utilizar sintetizadores análogos y beats sampleados de viniles para componer; además del dominio de secuencias y las tornas. Cabe resalatar que su trabajo ha sido retomado por diversos artistas como Aeroplane, Space Ranger y Pete Herbert de Londres, además de que ha compartido escenario con Benjamin Diamond, The Magician, Aeroplane, Bottin, Munk, Simian Mobile Disco y Azari & III, entre otros.

Promete ser una gran fiesta que servirá como 'after' del espectáculo de The Wookies un día antes en la Cava Domecq. No habrá cover, así vayan haciendo sus reservaciones aquí. Les dejamos una probada del trabajo de Juan Soto. Chida la banda.



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