PABU: Diseño con impacto social


"Podemos cambiar el mundo y hacer que sea un mundo mejor. Está en tu mano hacerlo realidad". Nelson Mandela

Por Liliana Chávez | Fotografías: Christian Calderón |



A través de la empresa Smytool, los diseñadores industriales Gabriela Zúñiga, Paulina Cadengo y Christian Calderón buscan generar un impacto social en México por medio de estrategias de inclusión e independencia para personas con discapacidad, el diseño de objetos y el uso de nuevas tecnologías como la impresión 3D.

Cubiertos PABU es uno de sus productos más significativos, siendo una herramienta que facilita la autonomía alimenticia a niños con discapacidad.

Gabriela: Queremos desarrollar estrategias para que las personas con discapacidad puedan explotar sus habilidades y con ello logren desenvolverse de una manera productiva en la sociedad. Es por ello que pusimos en marcha el proyecto PABU, son cubiertos diseñados para niños con capacidades diferentes.

Liliana: Ustedes comenzaron PABU siendo estudiantes, ¿consideran que su perspectiva respecto al diseño cambió a raíz de éste proyecto?

Gabriela: En ocasiones durante la carrera solemos poseer el concepto de “diseño” como algo estético, fashion, alternativo. Sin embargo, siento que cualquier rama creativa tiene el poder de interferir o mejorar cultural o tangiblemente al país. Como estudiante eso hizo clic en mí, ahora más allá de buscar crear algo bonito o vendible, quiero contribuir con diseños que mejoren la vida cotidiana.

Paulina: Con el proyecto siento que me desarrollé como una persona más humana, por así decirlo. Como diseñadora, intento tener presentes las necesidades de otros y desarrollar objetos y estrategias útiles.

Liliana: Como jóvenes diseñadores, ustedes han elegido desarrollar su empresa en México, ¿ha sido fácil encontrar apoyo para su proyecto en nuestro país o  han encontrado más oportunidades en el extranjero?

Gabriela: Es una certeza que al principio nuestro proyecto tenía más aceptación en el extranjero que en México, sin embargo, deseamos que PABU crezca en nuestro país. Por el momento PABU se encuentra en Aguascalientes y Ciudad de México; además estamos abiertos a realizar asociación con otros estados de la república.

Liliana: ¿Qué tan grande es la demanda de su producto en México?

Gabriela: Las personas que se verían beneficiadas con nuestros cubiertos forman parte de un sector de la población bastante amplio, hablamos de alrededor de cinco millones de personas con discapacidad en todo el país.

Liliana: ¿Qué metas tienen a corto plazo respecto a PABU?

Gabriela: Subimos a PABU a una plataforma de crowdfunding  para recaudar 155 mil pesos y poder realizar nuestro primer tiraje de 300 cubiertos, los cuales serían donados a niños con discapacidad motriz en estado de pobreza.



México tiene un alto índice con personas con discapacidad, es un fenómeno comúnmente asociado con la pobreza. Muchas veces, el hecho de que los productos extranjeros sean tan caros, impide que la gente tenga acceso a ellos. Parte de la propuesta de PABU es hacer a los productos accesibles.

Smytool es respaldado por empresas y asociaciones como Socialab y Un kilo de ayuda. Además, la empresa ha sido acreedora a varios premios: “Atrévete a ver” por la fundación Teletón (2014), Posible (2015), Necesito de ti (2015) y Premio Estatal de la Juventud (2015).

Sin embargo, no son solamente grandes empresas o asociaciones nacionales las que han aportado al crecimiento de Smytool, sino que, tú como persona-normal-simple-mortal puedes apoyar brindándole un cubierto a un niño con discapacidad y en condiciones de pobreza mediante la plataforma Fondeadora, campaña que termina el día 20 de enero de éste año.

Para más información visita: Fondeadora+PABU 


Cosas que debemos contar a nuestros hijos sobre David Bowie

















Lección 1: Sé atrevido. Lección 2: Sal de la zona de confort. Y así, muchos más valores que puedes explicar a las nuevas generaciones



Si tu hijo te pregunta (y mucho más hoy) quién era David Bowie, ¿qué le dirás? Más allá de su soberbia discografía, David Robert Jones (8 de enero de 1947 – 10 de enero de 2016) se paseó por este mundo con un estilo absolutamente personal y una visión de la vida realmente inspiradora. Podrías responderle a tu hijo que fue alguien que no siguió las modas, sino que las creó; que fue un dandi (claro que después tendrías que explicarle el significado de ese término en desuso); que fue muchas “personas” a la vez (claro que esto sería largo de explicar)… Prueba a contárselo como se explican las cosas en el colegio: a través de lecciones y consejos, extraíbles de su incomparable vida.

Ante todo, sé curioso
Sobre todas las cosas, David Bowie era músico, pero no de esos endogámicos que solo piensan en escalas y acordes. Fascinado por el cine, el arte, la moda y los libros, todas estas facetas le influyeron y formaron parte de su universo. Un artículo de The Guardian recordaba su capacidad de leer ocho libros al día. El peso de la moda en su obra es evidente; fue de los primeros músicos en encargar a un diseñador el vestuario de sus conciertos, como hizo con el japonés Kansai Yamamoto, responsable del famoso mono negro con perneras abultadas de la gira Aladdin sane, de 1973. Si Lady Gaga es como es, se debe básicamente a que Bowie lo hizo antes.

Sal de la zona de confort, no te estanques
Aprende a evolucionar como Bowie, que a lo largo de su carrera fue muchas cosas: fijándonos solamente en su pelo, lo tuvo de al menos 29 formas diferentes. Fue hombre del espacio, payaso y hombre-elefante (en Broadway): genuino británico y neoyorquino de manual. Incluso fue gay y hetero a la vez, si es que tal cosa es posible (estuvo 24 años casado con la modelo Imán). Con su constante transformación, nos enseñó a salir de la zona de confort y experimentar.


Bowie, vestido de pirata apocalíptico en una presencia televisa de 1974.
Bowie, vestido de pirata apocalíptico en una presencia televisa de 1974. / Getty

Vivir activo y despacio es compatible
Antes de que llegara la moda de lo slow, el Duque nos enseñó a tomarnos las cosas con tranquilidad. Prefería un largo y tranquilo viaje en tren o en barco a uno fugaz en avión (en parte por su pánico a volar). Se dice que entre 1972 y 1977 no pisó un solo aeropuerto. En 1973 afrontó así su gira mundial: cruzó el Atlántico en barco, recorrió Estados Unidos en bus o tren, surcó el Pacífico otra vez en barco para actuar en Japón y tomó el Transiberiano para volver a Europa.

Sé original y atrevido
Está bien copiar a los grandes, pero es mejor ser único. Si Bowie es un mito del rock es porque no se parecía a nadie. Perteneciente a la generación de músicos de los sesenta, los que dieron forma a esta revolución sonora, Bowie no se apuntó a modas imperantes sino que se adjudicó una personalidad y un estilo propios e inéditos hasta la fecha. Fue atrevido. Y la osadía es, a fin de cuentas, lo que distingue a un genio, ya sea de la música o de cualquier otra faceta de la vida.

Aprende de tus errores
Equivocarse, aparte de inevitable cuando uno empieza en cualquier actividad, es necesario: de los errores se aprende. El propio Bowie lo demostró, cuando después de algunos (pocos) pinchazos en su discografía, se rehizo y supo resurgir aún con más fuerza. Después de los discos clásicos de los setenta como Ziggy Stardust, Aladdin Sane y Diamond dogs, terminó la década con algunos lanzamientos más oscuros; sin embargo inició los ochenta con fuerza, gracias a singles como Ashes to ashes, Under pressure (con Queen) y Let's dance (los tres, número 1 de ventas en Reino Unido).


En 1978, durante la gira ' LowHeroes', con esos pantalones 'oversize' que puso de moda.
En 1978, durante la gira ' Low/Heroes', con esos pantalones 'oversize' que puso de moda. / Getty

Cuida a quienes te quieren
En contra de la opinión de sus mánagers, Bowie siempre procuraba dar lo mejor a sus fans, aunque eso implicara una fuerte inversión económica por su parte (a veces poco rentable). Un ejemplo es su gira de 1987, The glass spider tour: uno de los montajes más ambiciosos de la historia del rock. Cada escenario costaba 10 millones de dólares, y había dos. Cuando se comprobó que los costes superaban los previstos (se necesitaban 43 camiones para mover aquello), no dudó en poner de su bolsillo 1 millón a la semana para pagar a los 150 empleados adicionales que tuvo que contratar.

Sé educado
Fueron sus exquisitos modales, y no su fama, los que sedujeron a Iman, según contó ella misma al Daily Express. Así que si siendo educado uno puede ligarse a una supermodelo, habrá que cuidar las formas. También se comportaba como un perfecto gentleman con la prensa. Los periodistas que le han entrevistado cuentan que cuando al final de la charla aparecía el mánager para anunciar, como es de rigor, que el tiempo se había acabado, Bowie decía: “No, cinco minutos más. Estoy muy cómodo”. Así se ganaba al periodista para los restos.

Haz buen uso de la tecnología
No sabemos qué teléfono móvil tenía el sexagenario Bowie, pero seguramente era de última generación. Pese a crecer como músico en los sesenta y primeros setenta, no era de los que sentían una insana nostalgia por el pasado y estaba a la última en tecnología. A mediados de los setenta se alió con el genio de las maquinitas Brian Eno para producir varios discos poco comerciales. En 1999 se embarcó en la aventura de participar en el diseño de un videojuego (Omikron: Nomad soul), en el que incluso hacía un cameo. A tecnológico nunca le ganó nadie.


David Bowie interpretando 'Ziggy Stardust' en 1973 en Los Angeles, California.
David Bowie interpretando 'Ziggy Stardust' en 1973 en Los Angeles, California. / Getty

Aprende a bailar
Un hombre que baila bien es un hombre atractivo. Y Bowie no sólo cantaba bien, sino que se movía estupendamente. De acuerdo, no era Michael Jackson, pero imprimía a sus movimientos su característica elegancia, como puede comprobarse en el vídeo de Dancing in the street, a dúo con Mick Jagger. Contemplándolo uno se pregunta por qué Maroon 5 titularon su canción Moves like Jagger y no Moves like Bowie. Un estilo inconfundible (a la pata coja, ligeramente inclinado hacia un lado, un brazo arriba y el otro abajo) del que Miguel Bosé tomó buena nota.

Sé elegante
Décadas antes de que los expertos en coaching pregonaran que nuestro aspecto físico es nuestro escaparate, Bowie dejó clara la importancia de la elegancia. El glam, corriente que él contribuyó a modelar, no era otra cosa que subir al escenario con las mejores galas. En 2013 protagonizó una campaña de Louis Vuitton, en cuyo spot (de 6 minutos) aparecía en medio de una fiesta palaciega con invitados vestidos de época. Su buena percha —delgado hasta el final— también ayudó.

¿Tienes ya a tu hijo encandilado con las lecciones del maestro Bowie? Pues ahora es el momento de ponerle el vinilo de Ziggy Stardust.


David Bowie se despide en su último videoclip: Lazarus




"Estoy en el cielo. Tengo cicatrices que no se pueden ver. Un drama que no puede ser robado. Todo el mundo me conoce ahora". La letra de Lazarus la canción que se lanzó como anticipo de su disco parece, ahora, un testamento. El vídeo presenta a Bowie en una cama en un ambiente sombrío con los ojos tapados por una venda. Unos botones ocupan el lugar de los ojos y que ofrecen un resultado estético enloquecedor. Nadie sospechó nada el 8 de enero cuando se publicó el disco coincidiendo con su cumpleaños. El disco no estaba previsto, todo el mundo había guardado el secreto. Nadie sospechaba que David estaba luchando contra el cáncer y que este disco era su testamento.

Ahora todo tiene sentido. "He abandonado mi móvil abajo. ¿No soy así? De esta manera, o de ninguna, Ya sabes. Voy a ser libre como el pájaro azul. ¿No soy así?".

David Bowie ha alcanzado la inmortalidad y ha dirigido el videoclip, la campaña de marketing y las redes sociales. Nadie se había atrevido a tanto. Nadie volverá a hacerlo. La nota de prensa que acompañaba la noticia de que el disco había alcanzado el número uno en las ventas digitales, se acompañaba de la información de que Lazarus forma parte de la producción teatral Lazarus escrita por Bowie y Enda Walsh y dirigida por Ivo Van Hove, que se estrenó el 7 de diciembre en Nueva York con excelentes críticas: The New York Times alabó los "rayos congelados de éxtasis que se disparan como novas a través del barro y la oscuridad glamourosa de Lazarus, el fantástico nuevo musical con excelente música creado a partir de las canciones de David Bowie," mientras Rolling Stone elogió Lazarus diciendo que es una proeza surrealista... el mejor teatro en el que se nada en leche, se huele lencería y se bebe ginebra a grandes tragos".



El videoclip de ‘ Lazarus ’, algo más breve que la canción original, fue dirigido por Johan Renck, el mismo que se hizo cargo del vídeo de ‘Blackstar’.

Cualquiera que conociera a Bowie sabe que disfrutaría como un niño de la situación. Ahora ya es imposible juzgar Blackstar y los que lo hicieron en estos días lo pusieron por las nubes. Ahora ya sabemos lo que significa esa mueca burlona de su rostro casi siempre impenetrable escondido detrás de una máscara que nació junto a Lindsay Kemp con la cara pintada de blanco como un mimo. David transformó aquello en tendencia, no fue el primero en hacerlo, pero fue el que lo hizo de manera más eficaz.

Con Bowie es imposible pensar que algo esa una casualidad, un regate del destino. David Bowie ha dirigido su mejor obra y le ha puesto punto final.



"Voy a ser libre como el pájaro azul".

Las mejores películas mexicanas de 2015


Cinetiketas | Por Jaime López Blanco |

Veinticinco producciones nacionales revisadas por un servidor, correspondientes a un año en el cual, aparentemente, hubo una mejora en la distribución del séptimo arte mexicano, pero en dicho tema aún falta mucho por hacer, con el objeto de establecer una adecuada proporción entre películas filmadas y películas que llegan a las pantallas. Por otra parte, soy honesto, reconozco que no pude ver propuestas cuyas premisas sonaban harto interesantes, tales como “600 millas” (todavía sin estrenar en Puebla); “Mirar morir” (en mi “rancho”, exhibida en una sola función; tampoco pude “alcanzarla” en la Cineteca Nacional) o; “Luna de miel” (presentada en el más reciente Festival Mórbido, y que, por azares del destino, no pude admirar. Debido a su violencia gráfica dudo que sea distribuida). En fin, a continuación, la lista de las mejores películas de 2015:



9.- “Gloria” (Director: Christian Keller) Es más que una papá sin catsup. Es un banquete fílmico que, por fortuna, evitó ser el típico melodrama amargo y exagerado. Se digiere bien gracias a las portentosas actuaciones de sus protagonistas (Sofía Espinosa y Marco Pérez) y a su excelente manufactura técnica: vestuario; fotografía (una nutrida lente de Martín Boege que nos introduce acertadamente en la década de los 80´s); maquillaje; dirección de arte; montaje y; la dirección principal, todas de primera categoría. Un platillo que no hostiga ni empacha.



8.- “Güeros” (Director: Alonso Ruizpalacios)  A pesar de que se percibe cierto aire burlón y mal informado referente al movimiento estudiantil de la UNAM de 1999-2000, el director utiliza esta anécdota como pretexto para plasmar una película sobre el recorrido existencial de un grupo de seres alrededor de varios puntos significativos de la Ciudad de México. Lo hace apoyándose en la fotografía imaginativa, audaz y conceptual de Damián García, junto con uno de los mejores diseños sonoros que he escuchado en varios años. El sonido no sólo es un ornamento y espectador cinematográfico, sirve como protagonista de varias de las atmósferas de la cinta en cuestión; además, de transmitir varias de las dinámicas de los personajes. Jamás un ataque de pánico, un beso francés, una nota en el periódico o un encuentro esperadísimo se habían trasladado tan encantadora y convincentemente al mundo del séptimo arte.


  

7.- “Hilda” (Director: Andrés Clariond Rangel) Pieza cinematográfica que entretiene, generando risas inesperadas, pero que también conllevan a la reflexión. Utiliza bien el humor negro para saber resilenciar sobre un tema cuyos puntos negativos se han vuelto tan comunes en nuestra asfixiante realidad mexicana. “Hilda” se va erigiendo sobre un guión inteligente que involucra disertaciones sobre los juegos de poder entre las polarizadas clases sociales de nuestro país (la alta y la baja); la violencia de género; el racismo; las falsas ideologías; la corrupción; el tráfico de influencias; la forma de lucrar con las causas sociales o la pobreza (“¿Por qué ahora quieres escribir de pobreza?”, se pregona en uno de los diálogos de la cinta), y; la injusticia social. La película se adereza con un trío de buenas actuaciones, lideradas por Verónica Langer quien personifica la degradación emocional y moral de una señora que se va perdiendo en el vacío y frustración que dominan su existencia. 



6.- “La maldad” (Director: Joshua Gil) Es una cinta visceral, diferente, antiparadigmática, que se constituye en el documento catártico perfecto para expresar la amalgama de emociones infinitas, intensas, a través de las cuales el director percibe y procesa tanto una historia familiar como la historia colectiva del país en el que vive. Joshua Gil logra plasmar un análisis social hecho a partir de un micro análisis íntimo de dos viejos cuyas arrugas pueden simbolizar, sin problema alguno, el recorrido maltrecho en el tiempo de una nación con los sueños estancados y las ambiciones cercenadas por la amnesia comunal. Fotografía y diseño sonoro de primerísimo nivel.



5.- “Carmín Tropical” (Director: Rigoberto Pérezcano) Relato que busca revivir el género del cine “negro” en México y que sirve, además, para hablarnos de uno de los fantasmas que laceran nuestra sociedad contemporánea: la intolerancia. Asimismo, el texto erigido hábilmente por Pérezcano da cuenta de una historia que mira a los problemas suscitados en otras regiones del país, descentralizando con ello las narrativas contadas por el cine mexicano actual. Diálogos naturales,  apegados a la idiosincrasia “Muxe”; una protagonista que funge al mismo tiempo como antiheroína y “femme fatale”; escenas suscitadas en ambientes con poca luz; personajes que se adhieren y hacen más intrincado el relato en cuestión (un destacable Luis Alberti); encuadres que agregan un halo de inquietud y misterio y; un eterno caminar que probablemente explora el recorrido al tríptico de Dante. Infierno, purgatorio y paraíso aquí presentes, con tacones y mucho lipstick.




4.- “Un día en Ayotzinapa 43” (Director: Rafael Rangel) Sin satanizar ni santificar a los estudiantes de Ayotzinapa, Rafa Rangel nos sumerge en las entrañas de la rutina de algunos integrantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, ubicada en la comunidad de Tixtla, Guerrero. Lo hace cámara en mano y presentando acciones, entrevistas y testimonios de parte de la gente que coexiste dentro de ese lugar. El documento de Rafael Rangel trasciende por exhibirnos un paraíso terrenal inmerso en un purgatorio producto tanto de la intolerancia como de la marginación; por ahondar en el rostro disipado y vidas ignoradas de los alumnos de Guerrero que, sencillamente, se preparan con la finalidad de mejorar su futuro personal y; por evidenciar una arista diferente, otra arista poco ventilada, de ese rompecabezas de coyunturas y agravios político-sociales, llamado Ayotzinapa, el cual ha polarizado, enardecido y deprimido, aún más, a la sociedad mexicana contemporánea.


3.- “Los bañistas” (Director: Max Zunino) El dífícil arte de la sencillez. Una cinta de muchas capas. De manera discreta, “Los bañistas” aborda los claroscuros de las huelgas estudiantiles; también muestra, de una manera no totalmente abierta,  las represiones a la ciudadanía así como los anhelos estancados de una generación “atemporal” (podría ser cualquier generación de los últimos 30 años que haya sufrido una crisis ecónomica). Igualmente, habla de la cultura del desempleo y de un sistema fascista que desprecia el esfuerzo de las y los viejos. El adecuado manejo de las sutilezas (captado de forma oportuna por la lente de Dariela Ludlow) junto con el estupendo trabajo del cuadro actoral, hacen de “Los bañistas” un filme imperdible.



2.- “González. Falsos profetas” (Director: Christian Díaz Pardo) Joya que se distingue de “la bola” por su buena premisa; una gran manufactura; un ritmo in crescendo y; maravillosas actuaciones como las de Harold Torres (discreto y sutil en su personificación, pero que se luce cuando se muestra efervescente), Carlos Bardem (oscuro y manipulador) y; Olga Segura (frágil, maleable y ciertamente algo infeliz con su existencia). El argumento es inmejorable: contiene una crítica directa al “agandalle” u oportunismo de los hombres de traje  que lideran a las religiones, mientras que el cinismo y las mentiras se erigen como epítome de la crisis de valores que vivimos en este mundo. Un simple González, sin nombre exacto ni necesidad de ello, porque ahí podemos caber todos, víctimas y victimarios de nuestra actual decadencia económica y moral.



1.- “La Tirisia” (Director: Jorge Pérez Solano) Apabullante tanto en su concepto fotográfíco (uso de luz natural) como en su guión. Uno de los argumentos más redondos que se han visto en el cine nacional de los más recientes años. “La Tirisia” hace una metafórica revisión de la historia colectiva de un país tirisiento, hundido entre los estragos de la pobreza; la discriminación sexual; ciertos usos y costumbres dañinos de las comunidades; la violencia y doble moral de instituciones como el ejército; la indiferencia de los políticos; el olvido y; las falacias de las utopías. 


Adriana Paz está fascinante en esa introspección de una madre muerta por dentro, que sufre la ausencia de uno de sus hijos. Gustavo Sánchez Parra cumple con apenas unos cuantos diálogos; le da vida a ese hombre machista que no deja de soñar despierto cuando mira hacia el cielo. Mercedes Hernández erige sutilmente la discriminación femenina hacia las integrantes de su propio género. Gabriela Cartol sorprende con la naturalidad, frescura y tenue interpretación con la que construye a su “Ángeles”, papel que podría marcar un antes y después en su carrera actoral. Y Noé Hernández está exquisito como “Canelita”; nos demuestra ampliamente su encanto y sus dotes cómicos, al regalarnos un personaje totalmente opuesto al que desarrolló en su anterior trabajo (“Miss Bala”).    

Gisela Leal y "El maravilloso y trágico arte de morir de amor"


Círculo de Lectura | Por Ana M. |

Cuando me preguntan por algún buen libro que haya leído recientemente me parece imposible no pensar en El maravilloso y trágico arte de morir de amor de Gisela Leal.

Esta novela publicada a mediados de 2015 que tiene un poco de todo menos de convencional nos narra básicamente la historia de Balbina De Quevedo Hass y Nicolás Santamaría Sáenz. Ambos con personalidades muy distintas aunque con una cierta inclinación por la melancolía son unidos por el mismo problema: están muriendo lentamente de amor.

Durante las 571 páginas, Gisela Leal (la autora más joven publicada por Alfaguara) nos permite enamorarnos, disfrutar del amor y eventualmente perderlo al lado de Balbina y Nicolás.



Lo maravilloso de esta novela es la estructura tan peculiar que tiene. Pues en lugar de la típica secuencia de diálogos encabezada por un guion a la cual estamos tan acostumbrados, los personajes de esta fantástica novela se comunican empleando varias tipografías. Hay personajes que hablan Arial algunos otros en Comic Sans MS entre muchas fuentes más. El libro también tiene intervenciones de la autora misma y el narrador, quienes son también personajes de la historia, rompiendo la “cuarta pared”, otro detalle que le añade a esta novela un toque muy particular y definitivamente bueno. Dentro de los personajes extras de la novela se encuentran figuras de la literatura como Julio Cortázar, Octavio Paz y William Shakespeare; también en varios momentos de podemos encontrar referencias musicales perdidas entre las páginas, otro detalle muy interesante añadido por esta joven autora mexicana.


Debo aceptar que al comenzar a leer el libro las casi 600 paginas me parecían muy intimidantes, pero conforme la historia avanza te adentras en el libro y no quieres soltarlo. Yo recomendaría esta novela para cualquiera que tenga ganas de leer algo distinto y fresco, estoy segura que les gustará.   

Música y ambigüedad sexual


Lost Sounds from Europe | Por José Alberto García |




@JoseAlberto_GP



Cantantes y su sexualidad. Un binomio inseparable que quizá, a día de hoy, a nadie importe, pero que durante décadas ha llenado páginas de revistas y minutos de televisión. Un asunto con el que muchos incluso han sacado rédito jugando al despiste o provocando. Hoy voy a repasar ejemplos de todo tipo: cantantes que fingieron ser homosexuales, los que fingieron no serlo, los que juegan con ello y los que, probablemente, ni siquiera ellos mismos son capaces de definirse.

Lo cierto es que a nadie le importa lo que hagas cuando bajas del escenario. Yo ya estoy suficientemente ocupado  con mi vida como para mirar con lupa la de los demás. No quiero saber si Michael Stipe es 80% gay (como él mismo dijo) o si lo es en un 94,67%. Es absurdo. Sinceramente, el espectro de la bisexualidad es muy amplio y a nadie le importa si te acuestas con tres hombres al año o al mes.

Los que lo reconocen (o no les quedó más remedio):

Un ejemplo de que es mejor ir con la verdad por delante es George Michael. Hoy todo el mundo sabe lo que es, pero hubo una época en que intentó engañarnos. Y, por desgracia para él, se descubrió su orientación de una forma bastante embarazosa. Resulta que en el vecindario de George en unos baños públicos los hombres suelen tener “citas”, llamémoslo así. Y George tuvo la mala suerte de intentar algo con un policía encubierto que allí se encontraba. Fue directamente arrestado por escándalo público y la noticia recorrió el mundo.




En fin, por suerte también contamos con pioneros, aunque a algunos les costó:

Elton John, Freddie Mercury, Adam Lambert, Christian Chávez de RBD, Neil Tennant, Jake Shears de Scissor Sisters (el más guapo de esta lista), Rostam Batmanglij de Vampire Weekend, Sam Smith, Cazwell, Joel Gibb de The Hidden Cameras, Morrissey, etc.

A otros les costó bastantes años, como Ricky Martin o Tiziano Ferro. ¡Y los que estén por aparecer! 
Aunque hoy en día ¿Queda algún hetero?

Los (deliberadamente o no) ambiguos:

Alguien dijo por ahí que Jarvis Cocker (líder de Pulp) podía volver gay a cualquier hombre. Él es un ejemplo de los que siempre usaron la ambigüedad (deliberadamente o porque está en ellos). Del líder de Placebo, la gente se llegaba a preguntar al verlo profusamente maquillado sobre el escenario si era un hombre o una mujer. Casi nada. Más tarde reconocería su bisexualidad y su compañero de banda Stefan Olsdal, su homosexualidad.



Jugaron a parecer lesbianas las componentes del grupo de Euro-Pop ruso, ‘t.A.T.u.’. Años después de shockear a todos los adolescentes europeos con sus besos y actuaciones provocativas, reconocieron que ninguna de las dos es lesbiana. Sólo fue una estrategia para conseguir seguidores. ¿Irónico, verdad? Seguramente a ningún publicista se le hubiese ocurrido esto con dos chicos.



Durante los últimos años me ha hecho bastante gracia algunos casos. Por ejemplo, el cantante Mika. Siempre había pensado que sería gay, creía que se daba por hecho. Que una persona parezca gay, no le hace gay, pero era mi “impresión”. Y hace poco leo que Mika “sale del closet”. La verdad, no pude contener la risa. Era un acto totalmente innecesario, bochornoso y patético. Era como “OK, ya lo suponíamos”.

Y ni siquiera era un cantante rock, que necesitase parecer ‘machito’. Además Freddie Mercury (abiertamente gay y muerto por SIDA) consiguió (por su talento y esfuerzo) que le llamasen Rey del Rock. Y aún lo sigue siendo. ¿Por qué los que vienen tras él tienen entonces alguna necesidad de ocultar nada?

Han reconocido mantener relaciones con personas de ambos sexos: Bowie, Bolan, Michael Stipe, Brian Molko y seguro que muchos más, pero de verdad que este tema me da pereza. Ni si quiera quiero documentarme más para escribir este artículo.

Sam Smith o estos chicos jóvenes de bandas indie que están ahora de moda, me parecen el ejemplo a seguir. Suben fotos con sus novios, hablan de ello. Y no pasa nada. El éxito les acompaña. Serán un icono gay o hetero según a quien les guste y según lo guapos que sean. Fin.




De todas formas, digan una cosa u otra. ¿Acaso les sigues 24 horas? ¿Acaso tiene porqué ser verdad?
Un último apunte. Contra la “vida privada”. Estoy harto de este término. Harto de que lucir a tu novia sea lo máximo pero no querer hablar de tus novios (si eres chico) sea porque “es tu vida privada”. Harto de que no sea “vida privada” sacar a tus hijos en portada de revistas cobrando millones. Harto de la hipocresía, harto del miedo (a los demás y a uno mismo) y harto del chismorreo.

Conclusión: no hace falta que cuentes tu vida. Pero no mientas. No te calles cuando en un debate todo el mundo hable de sus parejas. Cuando en una entrevista te preguntan si eres muy mujeriego, no digas sí o no, di la verdad. Si te fotografían besando a tu pareja en la calle, pues mala suerte. La fama es esto, cosas malas y  buenas. Y quien no quiera aceptarlo, más le vale volver al anonimato. Porque callar ciertas cosas, no ayuda, hace daño. A ti mismo y a todo un colectivo.


“Steve Jobs”: cuando el guionista supera al realizador


Cinetiketas | Por Jaime López Blanco |


El prestigiado guionista newyorkino Aaron Sorkin (“The west wing”; “The newsroom”; “Moneyball”; “The social network”) utiliza una tercia de momentos claves de la carrera profesional de Steve Jobs para construir los puntos de amarre argumentales de su más reciente adaptación cinematográfica (basada en el libro de Walter Isaacson), la cual intenta ahondar en la mente y carácter polémicos del otrora cofundador de la compañía Apple, la  empresa de la emblemática “manzanita” y que ha revolucionado el vertiginoso mundo de la tecnología.

La escritura de Sorkin se caracteriza por incluir largos diálogos entre los personajes de sus historias; “Steve Jobs” no es la excepción. Los coloquios entablados entre el magnífico cuadro de actores, que el realizador Danny Boyle ha puesto al servicio del film, van revelando aspectos fundamentales de la vida de Jobs: la maltrecha relación con su hija Lisa y las diferencias con la madre de ésta; la dinámica de respeto y confianza con su también confidente y jefa de marketing, Joanna Hoffman (Kate Winslet); así como la serie de desavenencias que a lo largo de 14 años tuvo con varios de sus amigos y colaboradores.

En el prólogo, Sorkin hace una referencia al escritor Arthur C. Clarke (autor de la icónica “2001: Odisea en el espacio”), como una especie de advertencia de lo que veremos: un relato ficticio sobre uno de los genios fundamentales para entender la evolución de la sociedad del siglo XX. Queda claro que no todo lo que veremos en “Steve Jobs” será fidedigno o totalmente cierto, pero sí sumanente interesante y entretenido.

Es así como conoceremos tras bambalinas detalles curiosos acerca de los eventos publicitarios que se arman para presentar nuevos productos empresariales; apasionantes debates entre las diferencias de ser un genio y ser un tipo decente o; apuntes importantes sobre los hombres visionarios y los hombres relegados a obedecer órdenes. Todo manufacturado con una edición de gran nivel (cortesía de Elliot Graham),  que va alternando de forma elegante flashbacks y momentos más recientes, todos esenciales, de la trayectoria y vida de Jobs.

Por su parte, el actor irlandés Michael Fassbender se anota una nueva “palomita” al erigir una interpretación de Jobs que elude la imitación burda o tremendista (sus gestos, voz y personalidad son tejidos de forma tenue y responsable). Mientras que Kate Winslet  sobresale por hacer réplica, de forma generosa, a su coprotagonista, sin minimizarse ni robarle cámara. La “Joanna Hoffman” de Winslet es fuerte, inteligente, sensible y digna. Tampoco hay que menospreciar el adecuado trabajo de Seth Rogen, Jeff Daniels, Michael Stuhlbarg y Katherine Waterston.


El director británico Danny Boyle es certero en su labor, ya que no cae en los trepidantes montajes estériles que han distinguido varias de sus anteriores producciones, y centra toda la atención -con una atinada coreografía de todo su equipo de extras- en la verdera estrella de la obra: el calculado guión y las agudas charlas que Sorkin ha elaborado para abordar la inexorable relación éxito-fracaso; lo intrincado de los sueños de los visionarios; los cabildeos institucionales y; las relaciones interpersonales. En fin, una vez más el software  de iSorkin nos regala una obra que se procesa de forma placentera.   

“The gift” y “Krampus”: Terror psicológico y terror kitsch

Cinetiketas | Por Jaime López Blanco | 

El multifacético actor australiano, Joel Edgerton (“Warrior”; “The great Gatsby”; “Exodus”; “Black mass”) hace su debut en la silla de director con la cinta “The gift” (“El regalo”), la cual también escribe y coprotagoniza. “The gift” fue una de las modestas agradables sorpresas, en taquilla y para la crítica, del verano pasado y actualmente se puede rentar tanto en videocentros como en plataformas digitales.

Con una premisa sencilla, Edgerton nos adentra de manera efectiva -una dirección que se distingue por su buen ritmo y manejo del suspenso- en una historia permeada por los errores del pasado, las apariencias y las disyuntivas morales. Se agradece un argumento inteligente, con atractivos giros de tuerca, que vuelve al terror psicológico su mayor fortaleza, y que también tiene las correctas actuaciones de sus protagonistas (un Jason Bateman que se sale de su zona de confort y una Rebeca Hall que, de manera honesta y natural, irradia dulzura e integridad), así como la inquietante interpretación del propio realizador (su tenebroso rol de “Gordo” está cargado de matices tan sutiles y enriquecedores que hacen difícil catalogar su personaje dentro de una sola emoción).

“The gift” posee ecos de películas como “One hour photo” (de Mark Romanek), “The reunion” (de Anna Odell) o hasta de “The box” (de Richar Kelly); ésta útlima por aquello de los extraños regalos y la irresponsabilidad al afrontar las consecuencias de nuestras decisiones. Sin embargo, se erige como una propuesta interesante y novedosa en medio de una inmensa “bola” de metrajes del género de terror y suspenso que únicamente utilizan fórmulas y recursos cansinos, sobreexplotados.

     

Por otra parte, en algunas salas cinematográficas de nuestro país sigue en exhibición “Krampus, el terror de la navidad”, del director Michael Dougherty, la cual explora el subgénero de la comedia de horror, al estilo de los filmes ochenteros (también denominados de serie B) comandados por Joe Dante (“Gremlins”), para presentarnos el relato de una típica familia disfuncional estadounidense que ha extraviado el espíritu de camaradería y de unión navideños, provocando con ello que aparezca la sombra de Santa Claus (el “Krampus” del título), la cual los acecha y les da una aterradora lección.


“Krampus” es disfrutable en 40 de los 98 minutos que dura, sobre todo en aquellas secuencias en las que aparece el ejército de sus aliados. “Shrek” seguramente se quedaría boquiabierto al enterarse de la maldad  y el sadismo que han desarrollado las galletitas de gengibre que aparecen en esta cinta. Asimismo, “Pedrito” Fernández nunca imaginó que su muñeca de las “Vacaciones de terror” sería superada tan fácilmente por un ente de características similares que acompaña a la repugnante estrella de esta historia. En términos generales, “Krampus” se goza sólo si se le entiende y ve como una parodia de terror, aunque cae en varios convencionalismos del género y posee un final injustificadamente largo, poco satisfactorio. 


Los Yonkis lanzan canción inédita de fin de año

“La ciudad de los suicidas” es un homenaje a uno de los lugares favoritos de la banda.


“Los Yonkis” lanzaron durante la víspera de Navidad un tema inédito como regalo de agradecimiento a todos sus seguidores y para culminar un 2015 lleno de actividad en el terreno musical.

“La ciudad de los suicidas” es el nombre de la rola que ya podemos escuchar a través de diversas plataformas web y está inspirada en uno de los lugares que la banda acogió como nido durante su última gira nacional.

Iván García, vocalista y compositor señaló que con el lanzamiento de este material se cierra un año determinante para la agrupación y habló en específico sobre la creación del tema:

La ciudad de los suicidas (Ummagumma) nace en la gira que hicimos Los Yonkis en varios estados de la República Mexicana, incluyendo Aguascalientes, en donde hicimos tres presentaciones, incluyendo La Plaza de la Patria y un concierto íntimo en un bar llamado Ummagumma, donde escribí en una servilleta los primeros versos de esta canción: “Esta noche voy a bailar, al borde del Delirium Tremens, voy a hacer rugir mi Jaguar, entre melancólicos carteles…”

El concierto fue especial, por primera vez nos encontrábamos en un sitio donde nuestra música encajaba perfectamente, la pared estaba tapizada de fotos de Morrissey, Siouxsie and The Banshees, Nick Cave y por supuesto The Cure, siempre The Cure como diría el escritor Israel Miranda.

Fue un concierto salvaje, la gente bailaba al puro estilo de Joy Division, bebimos sin limitaciones, reímos, esa noche fuimos héroes por un momento, la gente nos acogió cómo en casa, incluso nos regalaron cien dólares que gastamos en más bebida y otros “menesteres”.

En nuestra estancia en la ciudad a diario visitamos el bar, Carrillo apostaba al FIFA hasta que sus reflejos fallaban, Fer Cabrera “Cometas” conquistaba a una que otra samaritana y terminaba la fiesta al amanecer, mientras yo me sentaba en la barra con esta melodía taladrándome la cabeza… tun, tun, tun, tun, tun, tun turururú. 

En pláticas con algún peregrino del bar, me comentaba que Aguascalientes es la ciudad con mayor índice de suicidios; decía que hay cierto misticismo por “El Cerro del Muerto” –guardián de la ciudad- o incluso la situación se alude a un mensaje subliminal sembrado en el inconsciente de la gente por medio de las placas automovilísticas de dicho lugar. Esta situación me envolvió en una atmosfera poética, melancolía púrpura, ensimismamiento nocturno, todas las noches de regreso al hotel pensaba: Esta noche no habrá suicidios sobre la ciudad de los ahorcados…

Y así cada noche esta canción se hacía más evidente, las cervezas corrían y Ñel, uno de nuestros nuevos amigos, se discutía con la programación de canciones sin omitir Sugar girl de La Cura.

La última noche, mientras orinaba por última vez en sus mingitorios, mientras oía las risas de los bebedores, las charlas enardecidas y el New Wave, llegó cómo epifanía: No hay mejor lugar para olvidar que estamos muertos.

Durante 2015 la banda realizó una exitosa gira de conciertos a lo largo del territorio nacional para presentar “Frik”, un parteaguas en la historia de la agrupación y el tercer disco de estudio después de “Espantapájaros” y “Acústico en vivo”. En Aguascalientes la banda se presentó como headliner del Festival Espacial de Música 2015 organizado por el IMAC Revista Sputnik.


Se espera que “La ciudad de los suicidas” forme parte del próximo material discográfico de “Los Yonkis”, conformados actualmente por Iván García (guitarra y voz), Carlos Iván Carrillo (guitarra y sintetizadores), José Luis Camero (bajo) y Julio Lino (batería).


El fenómeno Tame Impala


Por Mariana Quezada | 



Siempre que me preguntan por buena música es inevitable hablar de Tame Impala, y es un hecho que están en el lineup de las bandas que se presentarán en el las ediciones de Brasil, Argentina y Chile en Lollapalooza 2016.

Tame Impala es una banda formada hace siete años en Perh, Australia. Sus sonidos te ahogan en la neo-psicodelia fresca, mezclada con bits fuzz y voces que parecen susurros que invitan  a correr sobre un nuevo idioma del rock. Y este 2015 después de tres años de no lanzar ningún álbum al mercado, regresan haciendo explotar nuestras mentes con "Currents" su tercer álbum de estudio, catalogado desde antes de su lanzamiento como uno de los discos mas prometedores del año.

Con sus notas alcalinas y un eléctrico matiz acido, "Let It Happend" fue el primer sencillo de "Currents" que lanzó la banda en marzo de 2015, y posteriormente un video dirigido por David Wilson, quien produjo el video de "Mind Mischief" también de la banda  y videos de Passion Pit (Take a Walk), Arctic Monkeys (Do I Wanna Know?) y mi favorito, un video del movimiento por el auto-empoderamiento y la igualdad, de Arcade Fire: "We Exist".

Entre el alucine de escuchar a esta gran banda de rock espacial, me vi en la necesidad de saber más sobre la mente maestra detrás de Tame Impala, Kevin Parker, y me encontré con la gran sorpresa de que no es solo el líder de una de las bandas mas influyentes de la generación muppie, también se unió con la francesa y ahora también su ex Melody Prochet, para hacer otra de las grandes producciones de dream-pop y rock psicodélico, y uno de mis hits de por vida, Melody's Echo Chamber en el 2010.

Entre el encanto de ensueño de su música, Kevin Parker es un hombre que se alía con la soledad, cosa que refleja no sólo en sus entrevistas, ni en su música que te invita a alejarte de la realidad. La fotografía de la portada del segundo álbum de Tame Impala "Lonerism", que él mismo tomó, muy posiblemente en París, al aire libre en un día soleado, muestra una multitud despreocupada bronceándose en los jardines de un edificio histórico. Entre el fotógrafo y los sujetos hay unos barrotes de hierro y un cartel que dice algo así como “a partir de este punto, los perros, incluso si van atados, no pueden pasar”.



En una entrevista para Pitchfork, el músico australiano sorprende al entregarse de inmediato a disertaciones psicoanalíticas, y entrar al juego incluso en las preguntas más incómodas. Le cuestionan sobre la soledad, sobre la música como terapia y él responde:

“Para mí, la música es como tratar de llenar un vacío. Tienes que enfrentarte a ese vacío si quieres conseguir llenarlo”... “Creo que simplemente trato de glorificar el hecho de ser como soy para así no sentirme mal por ello. No sé cómo es para los demás, pero para mí es complicado. Me gusta estar con gente, pero me agota. No tengo la energía para estar rodeado de gente. Es simplemente más fácil estar solo”.


En lo personal puedo asegurar que Tame Impala tiene mucho más que dar, desde Innerspeaker hasta Currents, siguen haciéndonos tocar las estrellas y desnudar al universo entre sonidos que te muestran el camino entre la tierra y el cielo. Después de escuchar "Currents" una y otra vez, aunque todo el álbum es muy bueno, me quedo especialmente con tres canciones del disco "Cause I´m a man",  "Yes I´m Changing" y "Let It happen" pero mi favorita no solo del disco, sino posiblemente de todas es "The Less I Know the Better". Los dejo con este orgasmo auditivo y visual lanzado apenas en noviembre de este año.


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